I Como diría Gilbert Becaudí «¿Y ahora, qué?». Ahora, imaginación. En los gabinetes debie­ ra existir el ministerio sin cartero de la imnginación y la reflexión. Si tros la dramática revoiida de septiembre, hay que dar calificaciones -hoy que darlas- el pueblo español, sano, yiejo, leal, humilde, escarmentado, agradecido, tiene dere­ cho al «cum laude». Yo no se le pueden pedir mós oruebas de madurez. Se ha ganado el derecho a qu3 se fume -en algunas cosos- su primer pitillo, y a qué, en algunos libertades de consumo, empiece a llegar a coso después de los diez. En la «belle epoque» del régimen, grandes y prepotentes grupos de presión le sugirieron el popel de gendarmerio, hasta paro echar chales sobre los hombros de las cantantes. vielo, de las respeto o la convivencio.

Algunas notos más habrá que repartir. El pueblo nn está por las «boutlques» ideológicas, pero los familias políticas discrepantes de dentro acaban de estar a lo altura de las circunstancias. «Le nouvelle observoteur», ha inventariado en E^raño tres dere­ chas y tres izquierdas. A mi me salía una izquierda festiva y longostlncra y uno izquierda «soferente». Esto última se ha portodo seria, grave, civilizada y patriótica a su modo. Creo que hoy que contabilizar­ lo, incluyendo o los social-demócratas, y que los palabras de Fernando Suárez en los Cortes están piriisndi un minuto de meditación Algo más habría que meditar: lo domo de la uitraderecho. Sobre todo, cuando se ha utillado de símbolos y lealtades que son sagrados, y con los que no se puede salir, es­ cudados o repartir patriotismo a polos. de dere las ostán que 85-

Entonces, sospecho que lo que no va a hacer, después de lo tormenta, lo administración del siste­ ma, es pedir la guitarra y ponerse a cairtar por qué no engraso los ejes de su carreta. No se si el mo­ tor del 12 de febrero va o ser revisado pieza a pie­ za, pero el titular -sin cartera- de Imaginación y reflexión está en eso; en que «Lo grofl clientela» del pueblo español seguirá con el régimen en cuanto se i7en hasta el final las dos banderas que son, ade­ mas, como su código genético: la justicio social y el hacer ple del cuanto adeel

Yo se abrió el curso y, como diría Pío Cabantllas, ohoro lo que hoy que abrir son otras cosas. Se han retrasado, por otra porte, los relojes, aun­ que sólo uno hora. Fuentes competentes desmienten que se tratará, con este retraso, de una maniobro ae alargar en sesenta minutos una semana que. Dios lo tenga en la gloria, ha sido la más kirg'a, la más densa, aunque, pora compensación, haya sido lo más patriótica. Porque, eso si, el patriotismo está en alza, y con un entusiasmo propio de una Direc­ ción General, don Alfredo Sónchez Bello puede ser elevado a los más altos altares- después lie 'que se hoyo definido tan claramente y hoyo proclama­ do- que «el régimen está mós joven qué hlif^úA sistema europeo». Según le dijo a Pilar Urbano, «Aqñi hemos renovado hornadas completas, equinos lóca­ les». Lo sobe portlcularmente el señor Sánchez Be­ lla, que cuando entró o formar parte del Ooblemo, entró, efectivamente, por uno de esos Seísmos 'qué le hicieron escribir a Lucio del Alomó que ténrámds uno de los gabinetes más próximos al cielo que se recuerda. cosas. aunmás ostá nlngún sldo

Pero lo Verdad es que el régimen esta joven y solidó. Oue trescientas mil personas salgan o la ca­ lle en Sevilla debe ser un doto para él fonetidoscópio dé este pueblo que pocas veces habla tan cloro como lo lilzo estos días. Que, enclíWd; los pre­ sos comunes ble Ocoño Se unan a la condena del terror^o,' aviva los acentos de unanimidad. Y que un holandés sé subo o un balcón a prenunciar un discurso a fóvOr del sistema, es pora mi tonta no­ ticio como lo figura de su presidente da Gobierne encabezando uno marilfestadón. Como oosi todas los órgdM^íaóróñés pitreos ya se han pronunciado, nio­ bio qué pulsar laS Individudüdodes, y lo que se lla­ mo «óposiictón desde deritr'o» ya tiene su - veredicto y consigno: hay que rescator al país del diraa de nervios. · co. ton dol qu8 un no Ilø- l>éró, ¿por dónde empelamos?, en condiciones más normales y de menos expectación en torno, los fuerzas itolítiCas ya estarían viviendo, como los mo­ distos, lo rutilorrta primavera del 76, lanzando sus condidatos, preparando las campañas electorales, los

2 Bueno, pu9S eso: que si en el te¡ado de Castellana, 3 hubiera que enarbolar, como en lo circulación trosotiántico, alguna ense­ ña, supongo que se vería esto: «SE PIENSA». Ocurre que la infraestructura legal del «12 de febre­ ro» está entregado y en los plazos señolodos. Se le han añadido nuevos pisos, como el de la reforma fiscal. Sospecho que los productos químicos que se ensayan estos dos en los laboratorios de lo presi­ dencia del Gobierno son absolutamente «sociales», y que en el reparto de la torta económica el Gobierno va a encañar los dientes. Prévisibletñente -porque de lo Imprevisible vale mós no hablar- las dispo siclones legales del otoño Irán marcados, preferen­ temente, con dos etiquetas: «Precios» y «Pleno em­ pleo». de como febrøSe le se ømpresi-

Dentro del ciclo «otoño pasiononte», el 24 van a salir o lo superficie los restos -el frasco de so­ les- del naufragio del diarlo «Madrid». Años des­ pués de la canceloción del periódico, el Tribunol Su­ premo va a revisor los recursos presentados por «Fa­ ces». Por la empresa «Madrid, diario de lo noche, S. A.» y por Salvodor Serrote Urqulza. En los aleda­ ños de las calles que conducen al Supremo se espe­ ra, con singular expectoclón, lo presencio del onterrodor oficial de lo empresa, Mon Cher Ami, «Tono» García Trevijano. von desSu noche aleda-

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En un momento dado, el ilegal Santiago Co­ rrillo, experto en delaciones según todos los historiadores, pensó en hacer Incómoda lo existencia de los asesinos del «FRAPP», cu Cala cu yes procedimientos podrían espantarle oljímá 6li4titela. Tras su «show» en «L'Europeo», hecho'un basi­ lisco y pidiendo sangra, alguna otro clientela si que se le va a espantar. Ayer mismo, una grieto impor­ tante apareció en Madrid en lo que queda de la llamado e Ilegal «Junto Democrática». de

Pedro Rodríguez

|.raparando encuestas de sondeo, porque las elec­ ciones del 76 serón los primeras del régimen que se podróii medir por el baremo de tendencias políticos oceptadoj! por los urnas. Ahora vivimos un «Impas­ se» de tomarle el pulso a Europa, de oír que Euro­ pa no tiene rozón, pero debemos meditar sus ole gatos, de leer o Froga, que poro eso se quiere car­ gar el Concordato, que ya le pediré yo cuentas al Gobierno de por qu.< no está de embajador en Ro­ ma, 'de ver cómo sube io vida y o un cura de pue­ blo dé MiiUorca le níuifan con la módica cantidad de trWscSéiitas mil pesetas, etcétera. elec 68 Euro Ro de

Mleiitras tanto, lo que ocurre por no hocerle 'i'dio d 'dbh Blas PlAar as lo siguiente: que ayer se hoi 'Hiürló una porte " -<el corazón de la «ostpolillli» 'Übn. lo «suspensión» de relaciones díplómóticas ^or )>brti de lo República Democrótica Alemana. Es lo «^é** decía aquel periódico: que oquí, los que dan ld'')(«iiiantá» son los que un dio ametrallan o unos ¿arttértores de estudiantes en Toplelolco o los que destiñan ó los «vopos» especialmente a ejercitar su puiAéHd ^é miro telescópico sobre los fugitivos de su «deníbcrobla» Lo ciei^ó es qué la «Oltpó'litik», en lo que sé defiere a lo Alemania del Este, duró sólo ^éintó meses, y lo amarga pregunta del ciudadano éspoffiol éé, Yioy. si no hemos vandid oniuchos coVtís'por u'n'ploto de lentejas y sí, encimo, el este Vendé' nuéstl'a cabeza |)or éi prado dé uno bueno hnosjáA "entré los democracias occidentales. El tlem|»o rtWf tb dirá. hacerlø s0 Es dan unos que de en esto

'Mtertfftf* tonto, y Oort-o" tWmquIlldad del país eh gwntéM, Ib que se comunica es qué] según léi en el téMIpe, Ibs «puntos o'afñTlltjtlvos» del sábado solo atiaban 'Zaragozo, Salamanca, GljÓn y Valanda. No és t|úe blH ée hoyo inaugurddtf el'cúrso, éln» qué, «rgún las crónicas, allí sé cblMjibn partidos -Con perdón-^' da fútbol da indüdoMs frbséertdañcla bdra «n' futuTo sereno, pOra una cbn«»lirehda armónico, ^ua diría Fedlsa, y para ver si hacen fóHd o no redlustas en él equipo dirigente de entrenadores. Y el lunes, a leer el «Morca». solo No con

Fernando Onega

(c) Del documento, los autores. Digitalización realizada por la ULPGC. Biblioteca Universitaria.

campañas europeas contra España

¿Habrá que culpar o la leyenda negra sobre lo Inquisición de los motivos por los cuales, pese a vivir en pleno siglo XX, existo una propicia inclinación, por parte de cierta opinión de algunos países, paro, sistemáticamente, mostrarse acérrimos enemigos de España? ¿De dónde procede eso explosión de odio, producida en las mós di­ versas épocas y con los mós va­ riados regímen.3s? los de

Y el caso es que. o cuenta do ese secular rencor, ocultos poda­ res han intervenido y decidieron, en muchos cosos, el destino de España, con informaciones total­ mente falsos sobre lo que en rea­ lidad era nuestra patria. de rea

Don Nicolás Estévonez. ministro que fue de la Primera República, referia el coso de aquel periodis­ ta francés que, corresponsal en Madrid, publicó unas fantásticas crónicas que nada tenían que ver con la realidad. lAyer posó por la Puerta del Sol un botallón de na­ cionales, cuyo banda de música decía el cronista- tocaba la Morselleso. El público se descubrió res­ petuosamente al pasar los gasta­ dores vistiendo el hábito de San Franciscos. en Ia naSan ver

Mentiro estúpida e inocente. Pe­ ro llamado a capítulo, el periodis­ ta aclaró que su director le ha­ bía dicho que paro decir que Ma­ drid era un pequeño París, que pora eso no le haba enviado o España. Que debía inventarse lo que fuera... Pee Maque lo

PRIM, TRAICIONADO

En otros ocasiones -porque los ejemplos serian infinitos- lo inter­ vención en ios asuntos de España -siempre', claro es, debido a un Interés inconfesable- obedecía o motivos mós ambiciosos Siendo presidente del Gobierno el general Prim, Y osediodo París, en aquella época, por el Ejército prusiano, el Gobierno francés envió al conde de Kérotry. Vino a hacer la pro­ posición ol conde de Reus de que Espoña interviniero, en lo guerra, o favor de Francia, con un Ejér­ cito de 80.000 hombres. A cambio. Francia conseguiría convertir a Prim en presidente de la futura República espoñola, y ayudaría a España con muchos millones de troncos. Prim rehusó la oferta. Re­ sultaron baldíos los arnumentos y las promesas de Kérotry. Entonces éate, frustrados sus propósitos, se volvió o fian-.'m. Se desencadenó uno compaña de la Prensa fran­ cesa contra nuestro país, en tanto que el Gobierno revolucionario de París dobo toda cióse de facilida­ des ol pretendiente don Carlos pa­ ra que levantara partidas en el norte de España, y lograr así me­ noscabar los cimientos del régi­ men español, nacido con la Revo­ lución de Septiembre. Es decir, que lo Francia revolucionario favorec'O el alzamiento de los reaccionarios españoles contra un Gobierno pro­ gresista. un proque Eiérfuturo de Rese frande po en me régi-

LA MUERTE DE CÁNOVAS

Otro suceso, que había de in­ fluir, notablemente, en la política española; El asesinato de don An­ tonio Cánovas dei Castillo, presi­ dente del Gobierno, durante su cu­ ro de aguas en el balneario de Santa Águeda, por el anarquista Angiolillo. Pero ¿quién situó al osesino' frente o su victima?, ¿quién le impulsó a cometer el crimen? El onarquisto Federico Urales (Montseny) en su obra «Mi vida», que conoció de cerco los preliminores del drama, escribió: «Mós torde me enteré de todos los deta­ lles del complot contra Cánovas Cuanto se ha dicho sobre la nscesidod de dinero que Angiolillo sintió en Madrid no pudo' ser ver­ dad. Rochetort, director de «Llntransigeant» y el doctor Betonzos, represéntente en Europo de los in­ surrectos cubanos, prestoron al complot recursos financieros bastontes poro que a Angiolillo no le faltara dinero». In Ande Urales ns veraL'Inin0l

Lo Prensa fronceso, y lo de otros países, hobía predispuesto o la opinión contra Cánovas, acusándo­ lo de los procesos de Montjuich, en los que fueron condenados va­ rios, terroristas, Tórrida del Mórmol. exiliado erl Porís, en un mitin de propaganda, que coincidía con lo hora en que Cánovas ero asesina­ do, proclamó: «En estos momentos se está nociendo justicia en Es­ paña». de o v-

LA SEMANA TRÁGICA

tro po:s, convertido en el bkjnco de todos los vilipendios.

A mayor abundamiento está la campaña desencadenado a escala internacional con ocasión de lo Semana Trágica, de Barcelona, en 1909. Con el pretexto de un em­ barque de tropas en el puerto con destino a Marruecos, se inició un sangriento motín. Más de cuarenta edificios fueron destruidos por el fuego, se levantaron barricadas, se produieron actos de verdadero van­ dalismo. Corrió lo sangre. Sofoca­ do lo rebelión, se celebraron jui­ cios sumarísimos, y se dictaron cinco sentencias de muerte, entre ellas lo de Francisco Ferrer Guar­ dia, fundador de la Escuela Mo­ derna. La condena de éste, levan­ tó uno violenta oleoda de protes­ tas en París, Bruselas, Roma y otras capitales. Se desenterró la leyenda de lo inquisitorial España. Y se creó un cerco contra nues­ em un se juiMonues-

Al margen de otros aconteci­ mientos, aludamos, por último, a la España aislado de 1946, cuan­ do, tras haber permanecido neu­ tral, en la segunda guerra mun­ dial se condenó por lo O.N.U, a nuestro país, retirando los emba­ jadores; todo dispuesto a través de uno espectacular compaña, en lo que se dobo oído a todo clase de falacias. Países que, incluso, habían hecho generosas promesas al nuestro, poro asegurar lo no intervención española en el con­ flicto bélico, se olvidaron de ellos para promover un gran escóndalo, convirtiendo de nuevo o Espoñc en el blanco fácil de sus insidios. En fin, un episodio mós ói lo ingerencia exterior en nuestros cuanneumunen Ia no conJa asuntos.

(Servicio de Documentación de PYRESA)

LA VIOLENCIA, SÍNTOMA DE DEBILIDAD

Situados en el centro de uno oscura morejada de violencias los ciudadanos corrientes se sienten inseguros, a merced de uno volun­ tad Incontrolable, que plonea sus golpes con satánica premeditocióA y parece demostrar uno fortaleza superior o lo sodedad organizado en que viven. En realidad, esto oporienda Indestructible y perefcto no es más que un simple espejismo, lo Ilusión falso con la cual intentan sorprender o Impresionar el ánimo de las personas pacíficos, incapa­ ces de concebir el recurso de lo violencia y lo muerte como armo de persuasión. Es preciso desborotar esto imagen que, además de falso, contribuye o facilitar los propósitos de los osssinos, conocedores del efecto producido en lo sociedad por sus espectaculares golpes cuyo único y dramótico punto débil, no es otro que el de jugar con vidas humanos Inocentes. los no del cuyo vidas

Lo verdaderomente cierto, y esto hoy que pregonarlo muy alto, es que los partidarios del rapto, los asesinos «con fines políticos», los terroristas profesionales, lejos de acreditar lo fortoleza de los orga­ nizaciones en que militan, demuestran una debilidad enfermizo, desprecioble y propio da dementes. Ningún Individuo o Instltudón que se considere fuerte en sus convlcdones y segura de sus actos, recurre o la violencia indiscriminado, dego, capaz de lanzar el golpe sin pensar en la Identidad de lo victimo. Al contrario, los que tal hacen, ofrecen lo más evidente prueba de lo inseguridad y desesperación de sus actos, nocidos de Impulsos destructivos, anárquicos, mostrencos, alelados de cuolquier posibilidad de entendimiento. Lo comunidad, que sufre en su propia carne la sálvale agresión a los Individuos que lo componen, si es mucho más fuerte en sus rozones, sólido en sus es­ tructuras, y justa, mesurado, en sus castigos aplicados o personas concretas por motivos conocidos y previomente delimitados. alto los orgarecurre golpe sln hacøn, de que queIo es personas

Nuestra sodédod española dctuol está dando evidentes muestras de lucidez, serenldod y espíritu de sacrificio ante las difíciles circunstondas que le corresponden VlVir. En esta (»>pacldad de encojar el dolor sin alterar el ritmo de su andadura, reside lo más cloro evidenclb'tfe su auténtica foriaiezo. Perder los estribos, quedar a merced de las situaciones, serian, en cmnblo, pruebas evidentes de inferiori­ dad y descomposición frente o los ataques de los enemigos. Los na­ ciones como los hombres, cuando se reconocen fuertes, soportan los momentos de crisis como episodios reveladores de vida en credmiento, y procuran adoptar las posiciones más oportunos, poro el cum­ plimiento de sus fines. merced Las nael cum

Los elementos que ocosionon los perturbaciones, como sucsd? con todos los seres débiles, acuden o cualquier tipo de procedimien­ tos que socavan la segura tranquilidad de lo gran mayoría del cuerpn sodal. Los Impactos alcanzados por sus dlsporos, causan daños do lorosos porque mueren hombres inocentes pero no consiguen sus fi­ nes de derribar el edificio bien defendido con lo firmeza y la Yolsntío de sus habitantes, que nó se dejan obatir por el miedo. El terrorismo es débil, confuso y sin éantldo. En modo alguno debe ser considerado como expresión de un montaje perfecto, respaldado por organizaciones numerosas que operan con superhombres capaces de burlas lo ley. Pronto se demuestro que esto no es así. Los asesinos caen en ma­ nos de lo justicia, sus montajes se desbaratan como castillos de nai­ pes Y Jo, Imagen mítico de un poder Inexistente de convierte en triste caricatura de la verdadera Imoj^n de fortaleza que solo se manifiesta con los argumentos de lo razón y el respeto hada los semajontas. No és posible Invertir los términos y otribuír seguridad y crédito o lo< que no aceptan las normas de uno determinada convivencia o la cual atacan despiadadamente y sin compasión. Su debilidad se expreso con el golpe alevoso en lugar de los razones calmados de lo argumenta­ ción y el diálogo que as ai patrimonio supremo del hombre pr<r encimn de los leyes de lo jungla solo válida paro los seras irrocionoles. do su5 en made naitriste lo; cual con

"EL ECO DE CANARIAS"