DECLARACIONES A ByN

CALVO SEBER: "EL PRÓXIMO lEFE DE GOBIERNO OEBEBIA SER ON GENERAL"

Con la detención de Rafael Calvo Serer a su llegada al aeropuerto de Barajas, después de cinco años de exilio, y su posterior traslado a la prisión de Carabanchel, se escribe el último capítulo -por ahora- del forcejeo en­ tre el primer Gobierno de la Monarquía y la oposi­ ción coordinada. Escasas fechas antes de su regreso nuestro redactor José Antonio Muñoz Atienza man­ tenía en Méjico una larga conversación con el señor Calvo Serer. La excepcional actualidad de sus de­ claraciones es parte fundamental de nuestra crónica. regreso señor de-

DEL EXILIO A LA PRISIÓN

E L ·ministro Fraga había asegurado a sus co­ mensales ila noche an­ terior que el señor Calvo Se­ rer estaría en libertad provisional a mediodía del viernes; pero el mediodía del viernes, Rafael Calvo Serer ingresaba en ía pri­ sión ,de Carabanchel en cumpiimiento de la orden dic­ tada por e'l Tribunal de Orden Público como consecuencia de una resolución, vigente desde diciembre de^ 71, en que se le procesaba por «per­ judicar el crédito o la auto­ ridad del Estado» en un ar­ tículo publicado en «Le Mon­ de» el 11 de noviembre del mismo año, bajo el título; «El Gobierno de Madrid, con­ tra las libertades: Yo también acuso». Para el abogado deí señor Calvo Serer, aquel ar­ tículo puede tener hoy el in­ terés de la firma y de su es­ tilo, pero su contenido no justifica ningún escándalo. En su día, cuando estaba senten­ ciado a muerte el diario «Ma­ drid», el artículo en cuestión revistió carácter de «affaíre» y sus copias circularon por todas 1 a s Redacciones. El vespertino «Pueblo», después de recordar una,vez más ©I «"strip-tease" político» del catedrático exiliado y de afir­ mar que el asunto del diario «Madrid» no tenía importan­ cia nacional, terminaba sen­ tenciando en su editorial al autor del artículo: «Ni salió su sistema político ni su mo­ narquía en 1966. Tampoco ha salido su periódico. Pensa­ mos, en realidad, que está muy bien en París» (Pueblo, 13-XÍ-1971). prodel Calvo ararinpor el al un miembro más del Grupo Independiente, dentro de Co­ ordinación D e m o c r ática» -afirmaba don José Joaquín Díaz de AguHar en la rueda de Prensa-, «porque Rafael no ha vuelto por una estrate­ gia política, sino como conse­ cuencia de su actitud ética y por si su actuación pudiera servir para que el todavía detenido Antonio García Trevijano pudiera recibir un tra­ to procesal idéntico al de sus compañeros que hoy ya dis­ frutan de libertad». dis-

Pero han pasado cinco años de exilio y don Rafael pensó que ya no estaba bien en Pa­ rís y que «debía incorporarse a la sociedad española como

El señor Aguilar y el tam­ bién letrado señor Zubia ase­ guraron que ©I trato recibido por el detenido en las depen­ dencias de la D. G. S. y en la Comisaría del aeropuerto había sido «vo'rsalleseo»; que se le babía ofrecido la opor­ tunidad de regresar a París en el misimo avión, pero que Calvo Serer babía decidido quedarse; que fue trasladado en automóvil, no en coche ce­ lular; que pudo ¡mantener con sus familiares y amigos una veilada hasta las dos de la madrugada y que pasó la no­ che en 'las dependencias al­ tas de la D. G. S., en una ca­ ma plegable. A preguntas de ByN, los letrados calcularon que la aplicación del indulto podría beneficiarle en tres años, de confirmarse la con­ dena de siete que se le pide en e!l procesamiento, y que estas medidas no encontra­ ban relación con ilos propósi­ tos democratizadores anun­ ciados por ©1 Monarca en su reciente viaje a los Estados Unidos. Recordaron a este respecto que el señor Calvo Serer, preceptor del entonces Príncipe, había acompañado a la pareja real en su viaje de bodas y les babía servido de introductor en los medios políticos norteamericanos. en alde

Blanco y Negro (Madrid) - 12/06/1976, Página 32

Copyright (c) DIARIO ABC S.L, Madrid, 2009. Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los

32

contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa, a salvo del uso de los

productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.

«Y o no diría que fui una figura clave en la creación de la Junta Democrática, sino, más exactamente, uno de sus fun­ dadores en la primavera del setenta y cuatro, en París.» Le he encontrado en el bar del hotel Camino Real, el más lujoso de la capital azteca. Ha venido a iMéjico aceptando la invitación del Partido Revolu­ cionario Institucional, que ce­ lebra las jornadas socialdemócratas. Están aquí -invi­ tados por el presidente Eche­ verría- los participantes en la ¡«cumbre» de Caracas: Kreisky, jefe del Gobierno austríaco; Joergensen, jefe del Gobierno danés; Soares; Brandt; Felipe González; Raúl Morodo y otros destacados líderes europeos y sudame­ ricanos. fui la bar en

Rafael Calvo Serer, el an­ tiguo director del diario «Ma­ drid», ha llegado de Washing­ ton, donde conversó con se­ nadores norteamericanos, a los que informó acerca de la situación en España. anse-

Me indica que, ante la rea­ lidad del autoritarismo, «ha­ bía que unir a todas las fuer­ zas democráticas, y esto es lo ;que quiso hacer la Junta Democrática». Considera que el Partido Comunista de Es­ paña es sincero en sus reite­ radas afirmaciones de acep­ tar las reglas del juego de­ mocrático. es de-

«NO FUI IDEÓLOGO DEL FRANQUISMO»

Momentos antes de nues­ tra conversación, e'l señor Calvo Serer muestra gran interes en saludar a Willy Brandt, que se encuentra en el «ball» del hotel. Nunca ha­ bía hablado con el líder socialdemócrata alemán. Los periodistas españoles se lo presentamos. Un apretón de manos y un breve intercam­ bio de saludos. Da la impre­ en SOLos de sión de que Brandt ni siquie­ ra le conocía de oídas.

-^Señor Calvo Serer, us­ ted fue el ideólogo del fran­ quismo que más influencia ejerció para que Don Juan Carlos de Borbón fuera eil sucesor de Franco a través de la instauración de la Mo­ narquía en España. el

-No es exacto decir que yo fui un ideólogo del fran­ quismo, aunque sé que se ha dicho algunas veces, porque yo tengo unas relaciones per­ sonales o políticas con Fran­ co en 1945 por gozar de la confianza del Conde de Bar­ celona, y a este título yo tengo relaciones con Franco y con Carrero buscando una fórmula de icompromiso para evitar al aislamiento interna­ cional de España y Ja posible salida del Régimen. En esas circunstancias, pues, yo no colaboro con el régimen ele Franco, sino que intervengo en unas negociaciones, en las que siempre he tenido la ac­ titud política de lealtad al Conde de Barcelona. Durante un período que se extiende desde 1949, en el que llevo a cabo una labor literaria o de responsabilidad de direc­ ción intelectual en organis­ mos científicos o culturales, yo jamás he escrito nada en elogio personal de Franco, sino que siempre estuve de­ fendiendo la fórmula, prime­ ro de la ¡Monarquía tradicio­ nal, y después de la Monar­ quía constitucional. Durante ese período, en que yo inter­ vengo en las negociaciones entre el Conde de Barcelona y Franco, hay un momento en el que veo claro que no hay solución inmediata, en gran parte, por el cambio de actitud de los Estados Uni­ dos, que condujeron al pacto de 1953, y en esas circuns­ tancias defiendo que el Prín­ cipe Juan Carlos se eduque en España, precisamente pa­ ra que estuviera presente la Monarquía; pero esto no sigyo no en no en Unila