OPINIONES AJENAS, POLÉMICAS, CARTAS, 1MUALIZACMES,

OTRA RACHA DE BOMBAS

Con sincronización prácticamente perfecta y, sin duda, con la pretensión de ser una respuesta a la más amplia medida de generosidad que en los últimos decenios haya partido de la Jefatura del Estado, estallaron ayer en diversas ciudades españolas nuevas bombas contra la paz. Era de esperar, porque, para desgracia nuestra, aún existen en España numerosos grupos incontrolados e irracionales; Que en este caso adquieren una especial significación. de irra-

De una parte, los atentados terroristas pretenden ser una- réplica a aquella medida de perdón. De otra, se dirigen precisamente, y en la mayoría de los casos, contra edificios que albergan instituciones de Justicia o contra monumentos erigidos en honor de quienes entregaron su vida por España. Identifican así su propio móvil con la finalidad a la qu« apuntan. ' su que

El móvil es la más irracional de la* negativas, no ya a toda posibilidad de diálogo, sino a la más elemental de convivencia. Los terroristas (del signo que fueren, y no creemos "equivocarnos si señalamos hacia la extrema izquierda), ni quieren hablar, ni siquiera parecen tolerar que haya gestos de perdón como el amplísimo que se contiene en la gracia real. Pero es que además no les basta con rechazar por medio de sus actos aquella generosidad regia; por el simbolismo que encierra, hemos subrayado que se dirigen precisamente contra los edificios . de la Justicia. No, no quieren ningún tipo de justicia porque empiezan por no querer ningún tipo de reconciliación. de si to actos

El gesto, el desabrido gesto, la intolerable actitud, la vesania de los autores e inspiradores de tales actos terroristas piden mucho más que simples condenas verbales. Ahora ya no, ahora, después de concedida la amnistía, deben s*r quienes la pidieron durante tantos meses en las calles, en las plazas y en las páginas de' los periódicos y de las revistas españolas,, los que se apresuren a condenar, sin matiz exculpatorio alguno, a los autores de estos desmanes. Es lo menos que se puede hacer. Porqué cualquier silencio, cualquier tibieza en la condena, equivaldría, en tan trascendental momento de la vida española, a intentar cegar los cauces del diálogo y la reconciliación que el Rey y su Gobierno. con tanto tesón están abriendo. intoen in-

-A mí lo orne me gustaría es aconsejar a don Pelayo.

BREVERIAS

PURA FALACIA E n una encuesta de TURA rAUH-W urgencia, «El País». publica la siguiente respuesta del señor Antonio García Trevljano sobre la reciente amnistía (los subrayados son nuestros):

. «La alegría Que supone este decreto de amnistía para tal vez miles de familias, y en, general para la oposición democrática, que consigue así claramente una victoria en sus reclamaciones inmediatas, está, sin embargo, empañada por la limitación en el alcance de la amnistía, al no incluir en ella a los detenidos y procesados vascos. lo cual supone v¡n tremendo error político. No se trata de mostrar ninguna solidaridad con los actos de violencia terrorista, sino de expresar uno de los puntos esenciales para la reconciliación nacional, que no puede admitir ningún tipo de exclusiones.

En consideración a estas razones, yo estimo que la reivindicación por la amnistía total, y ahora en concreto por la amnistía de los detenidos vascos, debe ser un objetivo prioritario para la oposición democrática pacífica.-»

Es evidente la falsedad y malicia de las afirmaciones del señor García Trevijano en relación con los vascos. Los vascos no han sido excluidos de la amnistía. Los excluidos son los delitos que hayan lesionado o puesto en peligro la vida y la integridad de las personas, cualesquiera que sean sus autores, vascos, castellanos, andaluces, catalanes, gallegos, extremeños... La alusión a los vascos, en este caso, es pura falacia.

VERANEANTES MOTORIZADOS

El macabro recuerdo puede -sernos útil para aguzar un sentido que, aparte el de la propia conservación, suele adormecerse en estas fechas: el sentido de la responsabilidad y de respeto a las vidas ajenas. Desde todos los ángulos, bajo todas las perspectivas, por todos los medios, oportuna e Inoportunamente, se ha hablado del crimen de la carretera, correlativo del suicidio de 1% carretera; ambos' v«a trágicamente empa- rejados, como ei crimen y ed castigo. Rti esas impresionantes «massacres» de la carretera casi nunca son todos inocentes; siempr* hay algún ealpable. Lo de menos es su graduación legal; lo principal, para un hombre de bien, es el grado que mida su conciencia leal y honesta, donde no bastan laa excusas absolutorias y las coartadas lícitas en el campo, jurídico.

En el verano, la búsqueda del «reíax» provoca un clima de euforia psicológica qtw puede embotar el sentido de la responsabilidad de aulen, manejando an vehículo. no es superior a los demás, sino que pona én riesgo la vida de los demás al cree en esa pretendida e insolente superioridad. Todo ésto y euanto más se diga serán palabras ociosas en muchos casos. Sn tantos cuantos nos indiquen las sangrientas estadísticas de septiembre.

MALA ESCOLARiZACIOM

Bi dictamen at es sospechoso: dimana de '«. Asam-

, . , biea de delegados provinciales de Educación. Una tercera parte> de los niños españoles están mal eseolarlzados. A estas alturas aún salen problemas que, por yacer soterrados, se creía solventados. Añade el dictamen que es neéesaria la escolarización oreescolar, lo cual, por supuesto, agranda la dimensión del -problema.

El éxodo de a g o s t o está en Duertas y conviene recordar que muchos no lo terminarán.

Los defectos radican en aue los niños están en locales habilitados, escuelas unitarias y mixtas, centros Incompletos y grupos excesivamente numerosos. Y aquí no puede acudirse a la crítica de la masificaclón, porque si en la Universidad cabe hablarse J de exceso de alumnado, en la enseñanza elemental y básica la ausencia d» un solo niño o su presencia en condicione» inadecuadas es injusta y antisocial.

La gravedad del problema la percibe cada vez más la conciencia pública -y esto es saludable-, pues es creciente la exigencia social de promoción cultural de sua miembros. Importa, pues, resaltar la sincronización entre estas exigencias y el diagnóstico de quienes viven más de cerca, administrativamente, sus efectos. No pueda esperaras más a recabar tos medios orecisos para qtae es® terefo de niños reciban.la escolatízadon * «ue tienen derecho.