R A F A E L W IR T H
JUAN MARSE DE P E LIC U LA
El escritor Juan Marsé (1933), achicharrado este verano en la olla revuelta de «Por Favor», espera y no espera el estreno de «Libertad provisional», filme que el país podrá aplaudir o patear o ignorar (que también es una forma de conocimiento) pasados los calores. Marsé es el autor del guión y junto a Vázquez Montalbán y Perich hace de extra, es decir, es detenido y encarcelado. ¡Como en la vida real!
Estudió hasta los 13 años en el colegio del Divino Maestro, en Barcelona. Rosario cada día y vida imperial. En 1946 y hasta el 58 trabaja en un taller de joyería, lo que le permite en 1951 participar en las huelgas de tranvías y preparar su primera novela. En 1959 consigue una bolsa de viaje, de la mano de Castellet, y se larga a París donde hace horas en el Instituto Pasteur como chico de laboratorio. Allí hace traducciones de guiones de cine y milita en el PCE. Con ese bagaje político regresa en 1963 a tiempo para firmar con otros intelectuales una carta contra las torturas a mineros en Asturias patria querida; es llamado a declarar ante el juez. En 1970, cuando el proceso de Burgos, hace huelga de hambre con los amigos de las Naciones Unidas y el Gobierno le impone una multa de 25.000 pesetas. A pesar de haberle sido retenido el pasaporte durante un año y medio puede viajar a Cuba dos veces y a Méjico lindo. A través de Rosa Regás entró en «Boccaccio» (1970) como redactor jefe y más tarde en «Por Favor». Ha escrito las «Ultimas tardes con Teresa», la vida de la «prima Montse», alcanzó en 1973 el premio internacional de novela México y a pesar de, ahora, no pertenecer a partido alguno votaría por ese que todos sabemos. Por si acaso, está acostumbrado a ir a declarar a los juzgados, incluso militares.
GARCIATREVIJANO DECLARA
Salido de la cárcel, 76 días con gastos pagados, Antonio García-Trevijano inició el verano con declaraciones a manta. Con el país más enredado que un ovillo, ha manifestado: «El Rey podría desenmascarar toda la situación.» Y esa llamada es muy valiosa porque García-Trevijano no barre para casa. Don Antonio no es monárquico.
García-Trevijano, que tiene muchos enemigos y a Emilio Romero de la romería entre ellos, es amigo de don Juan Carlos a quien conoció en Zaragoza en 1956. Posteriormente trató a don Juan y con ambos conserva muy buenas relaciones. Los contactos entre Antonio y su círculo se han visto acrecentados desde que abrió bufete de abogado en Madrid, uno de los despachos con más alto nivel de ingresos de España. García-Trevijano, hombre adinerado, nació en 1927 en Alhama de Granada. En la capital andaluza y cuando estudiaba Bachillerato militó ya en la oposición al franquismo. A nivel fáctico fue procesado porque ayudó a la constitución de la independencia de Guinea y asesoró al que iba a ser presidente, Macías. También fue el abogado del diario «Madrid», punta de lanza contra el Régimen «in illo tempore». Ultimamente fue detenido en marzo de 1976 cuando en su despacho fue presentada Coordinación Democrática, pasó casi un trimestre en Carabanchel y salió previa fianza de medio millón. Antonio es miembro del Grupo Independiente, ha sufrido multas gubernativas, resultó herido en un atentado y es ejemplo de coherencia entre palabra y acción. Persona realista, no ha querido pactar con Fraga, a pesar de las propuestas deshonestas. Es decir, un liberal con sangre azul.
E L C A N A D IEN SE GARCIA LO PEZ
Uno de los políticos que más ha aplaudido al Gobierno Suárez en su etapa de presentación ha sido Antonio García López. Hecho destacable por ser el señor García miembro de la oposición, al frente del Partido Socialista Democrático Español, es decir, la social democracia. Como García López es amigo de Pallach se comprenden los aplausos a Suárez. Siameses.
Este señor de mediana edad es licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid. Estudió durante varios años Economía en Canadá -se le conoce por el nombre de «el canadiense»- y en 1956 llegó a España como hombre de confianza en el interior de la Comisión ejecutiva del PSOE. Por aquellos años inició contactos con varios altos militares y en la actualidad sigue cultivando sus relaciones con el Ejército. Trabajó en Washington, Ginebra y París, participó en el Congreso de Munich de 1962 y regresó en el 65 para dedicarse a facilitar la financiación exterior a las empresas españolas. Cuando la ascensión a los cielos de Carrero Blanco llamó a Carrillo preguntando la posición del PCE. Miembro de Unión Social Demócrata Española en 1974 (el partido de Ridruejo) presentó a figuras del Ejército y al entonces Príncipe de España un plan de democratización que, tal como se ha visto, no prosperó. Detenido en su despacho de la calle del Segre, en la preparatoria de Convergencia Democrática, fundó el Partido Socialista Democrático Español cuando murió Ridruejo. García López ha sido acusado de personalista y quiere ser protagonista de la Historia. Tal como en su día manifestó Dionisio, tiene «cierta propensión a la agresividad».