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Homenaje a Lloren^ Bisbal, en Alcudia: más de un millón de personas

Antes y después de la "Assemblea Democrática de Mallorca"

La difícil, pero efectiva, gestación de la ADM significa un paso adelante en la consecución de la democracia en las liles.

Sebastiá Verd

_ ^%uién se atreve a afirmar que la re _ I Iclente historia de Mallorca pueda di M ^¿vidírse en antes y después de la AsW ^semblea? Por supuesto, nadie. La Assemblea existe y trabaja, mueve a la gente de Izquierda e intenta organizar actos masivos para demostrar su fuerza, que todo el mundo le supone, pero ¿cuál es su papel a largo plazo? ¿Y a corto? La Assemblea tenia que ser una instancia unitaria de toda la oposición y no lo es. Uno de sus firmantes diría con toda razón: «ha nacido coja». En efecto, le falta su ala derecha. Las fuerzas de centro-derecha han rehuido formar parque la de la AsAsmatode la te, porque están disconformes no ya con el fondo de la cuestión, sino con la' forma en que se lleva a cabo la gestión. La Assemblea -quizás sea su principal defecto- es frágil en su composición. Costó siete meses perfilar un programa satisfactorio para los trece partidos integrantes, un programa en el que muchos puntos sólo están anunciados, porque entrar en detalle supondrá la disputa interna. Es inevitable. en es meses en anuncia-

Sin embargo, no por considerar que la Assemblea no pueda perdurar más allá del necesario periodo constituyente, deja de suponer un hito destacable. En primer lugar, es claramente positivo el que los partidos se hayan sentado a negociar y que estén dispuestos a realizar campañas conjuntas. Lo malo, sin embargo, es que el espectro político de la isla hay» quedado dividido en el clásico panorama de izquierdasderechas, cuando hubo un tiempo en que todos se sentaban en la misma mesa, teniendo en frente a un único rival: el franquismo. Aquel tiempo, presidido por el espíritu de que la deja de Juparque con de

«Tramuntana», presagiaba mejores resultados, puesto que hoy las divisiones reinantes han adelantado el momento de la «lucha elec toral», cuando todavía hace falta que haya elecciones y que se consigan aspectos tan importantes como es el derecho de autodeterminación, aplicable, muy posiblemente, a través de un estatuto de autonomia. auto

Un programa de siete puntos

La Assemblea está constituida por once partidos y dos agrupaciones sindicales (CC. OO. y UGT). Aquellos son Federación Socialista Balear (PSOE), Grup Autonomista i Socialista de les liles, Moviment Comu niste de les liles, Partit Carli de les liles Partido Comunista de España, Partit Socialista d'AIliberament Nacional, Partit Socialdemócrata Balear, Partit Socialista de les liles. Partido Socialista Popular y Partí do del Trabajo de España. Sus puntos pro gramáticos pueden resumirse de este modo: once de les Illes de

  1. Amnistía general.
  2. Reconocimiento y protección de las libertades democráticas. las
  3. Reconocimiento y protección de las libertades democráticas.
  4. Inmediato reconocimiento de las libertades y derechos de las naciones ? pueblos del Estado Español. Los íir mantés reivindican el derecho de las Islas, cada una de ellas. -a decidir libremente su futuro político. Los
  5. La apertura de un proceso constituyente a nivel del Estado Español constitu
  6. El reconocimiento del derecho del pueblo de las Islas a elaborar y aprobar democráticamente un estatuto de autonomia.
  7. Los grupos de fuerzas políticas y sin dicales firmantes emprenderán desde ahora la elaboración y discusión de un estatuto de autonomia.

Tramuntana, un precedente

Para alcanzar esta meta inicial se tardó siete meses. ¿Por qué? El primer antee* dente de la Assemblea hay que buscarlo en el grupo Tramuntana, cuya aparición públi ca -a través de una firma colectiva que publicaba sus artículos en «Diario de Mallorca»- tuvo lugar el cinco de febrero de 1975 El grupo, según lo que se sabe de él, estaba integrada por la casi totalidad de los grupos políticos de entonces y algunas persona, d» des independientes significativas en el con texto de la vida pública mallorquína. Tras unas primeras reuniones se emprendió 1» tarea de hacer llegar sus puntos de vista » través de la prensa. Los artículos sufrían una larga elaboración y ya entonces se aper cibían claras divergencias. La prueba esta en que los artículos publicados apenas " llegaron a media docena. tardo se antece el conTras grupos sulrían esta

El primero de ellos supuso un aldabonaw a la opinión pública mallorquína. Se propo nían -decía el texto- abordar «con rigot ponderación y claridad los grandes temas que ocupan y preocupan a las islas» (es Pre ciso puntualizar que el grupo tenía concien cia balear y que en el mismo estaban inte grados representantes de Menorca e Iblza' Tramuntana no suponía, lógicamente, una unidad ideológica, sino una simple mCS8 trabajo. Los temas preferentes de discusión pública fueron los que afectaban a la luc"8 concien una ante

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¡contra el centralismo y el camino para conEfeocUr a la población de la necesidad de 1 acudir a la llamada de la política. Tramanluna dejó de publicarse en abril, pero el I grupo continuó. Sus tertulias eran seguidas Icen expectación por cuantos estaban en el I secreto. Numerosos líderes catalanes y del I resto del Estado Español pueden dar fe de [su existencia. De Areilza a Solé Tura, paliando por Camuñas, García Trevijano, Jordi IPujol. etcétera, la lista sería enorme, parti1 uparon en las reuniones. Todo parecía inIdlcar que la. «Assemblea» era un hecho, que I admitía a todas las fuerzas democráticas, a laquierda y a derecha, pero no fue así. el en el del in-

Tras ia muerte de Franco

Muere Franco y tras los incidentes de San [Miquel por primera vez en la historia reciente de Mallorca se plantea con rigurosidad una manifestación obrera- cuando el gobernador civil, Carlos de Meer, ordena cargar contra quienes esperaban la salida de lun grupo de obreros que se habían encerrado en la iglesia, vuelve a surgir una aparente reel de presente con su «Assemblea» y el «Consell» y el País Valenciano con su «Taula», los mallorquínes sólo pudieron presentarse mildos a través de la Junta Democrática de España (es decir, su sucursal en las Islas). Los grupos no integrados en ella firmaron individualmente -¡y hubo más de un grupo que nació en aquel mismo momento!al acusar Manuel Mora, presidente de la Junta, a una denominada «Taula» de fantasmagórica. los de un grU de Ja de {an

Las rencillas fueron constantes. Por añadidura, el PSP y el PCE habían sufrido numerosas bajas que darían lugar al nací miento del Partít Socialista de les Ules. La escisión fue el estallido definitivo. La derecha observaba el espectáculo con regocijo. Sin embargo, las diferencias de partido e incluso personales tuvieron que ser dejadas a un lado. Era necesario, si no unirse, sí al menos crear una plataforma de acción y discusión, volver al espíritu de «Tramuntana» para, sobrepasando las estrategias de salón, pasar a una política activa. Había que movilizar a las masas. Asi se hizo y hubo una primera manifestación, dentro de esta nueva fase, que fue reprimida por la policía. Era el diez de marzo de 1976. Un aña sufrido al naciLa dereregocijo de acción Había hizo y de pOr la 1976 Un las. De cualquier forma ya se sabia que era el tema clave y que sigue siéndolo todavía. El PSAN acusa al Partido Comunista y a unos cuantos más de sucursalistas españollstas -es una acusación pública que puede verse en las páginas de «Avul»- y a cambio el PCE acusa al PSAN de sucursalísta del Princlpet. El asunto dará todavía mucho que hablar. y puede dei mucho

Lo cierto es que el tiempo apremia y que en casi todas las regiones las movilizaciones de masas en pro de la amnistía están al orden del día y en Mallorca no. El aunar esfuerzos en este sentido patrocina la unión, al fin, pero sin que se sumen al carro ni CODEBA, ni Izquierda Democrá tica, ni el Partido Liberal, que habían sido invitados. De todos modos se organiza la manifestación pro-amnistía que, en última instancia, es abortada por orden del gobernador, al temerse la intervención de un comando de ultra-derecha. Actos como el homenaje al socialista Lloren^ Bisbal, celebrado en Alcudia, y un programa de acción para el futuro inmediato marcan el camino de lo que se piensa hacer en los próximos meses. al no El au la sumen Democrá la últíma Co el ho

La Assemblea es, ahora, al fin, un ente de carne y hueso. Han desaparecido los fantas

unidad. Se movilizará la gente (ya se había movilizado para casos concretos de política municipal, como el parque de Mar), e incluso "ega a convocarse una manifestación pací'ca pro -amnistía ante el Ayuntamiento, en «que el alcalde recibió a los organizadores. « unidad, sin embargo, ya no existía. en pací -

Cura, un retroceso

«·¿i M"61111* y uno de enero -dos días desOUB f¿e que el nuevo gobernador civil, dueo^- Maura, tomara posesión de su car ' 86 celebra en el monasterio de Cura ""a reunlón de las íuerzas pomicas de Ca*"una. País Valenciano y de las Islas. Los ' ''^"ines intentan disimular, pero no se hi7 8ue- Duele confesarlo pero fue así, se el ridículo. Mientras Cataluña estaba dusu car de Cura se estaba Los mes más tarde, en abril, todo parecía indicar que la «Assemblea» estaba a punto de constituirse. indide

Aplazamiento tras aplazamiento

La decisión de formar la «Assemblea» estaba tomada. Los grupos que luego firmarían su constitución participaron activamente en la redacción del programa, pero el ambiente se enrarece y de nuevo se aplaza la fecha de la presentación de la Assemblea. Semanas más tarde el dirigente carlista mallorquín Josep María Beandres manifestaría a «Diario de Mallorca» que las principales dificultades radicaban en el modo de cómo debía entenderse la aplicación del derecho de autodeterminación del pueblo de las Iscómo Is

Presentación de la Assemblea ante los medio* inlormativos mas o al menos andan materializados. Fren te a ella, la derecha que no quiso o no pudo integrarse piensa, igualmente, en una instancia unitaria, pero no lo consigue hasta ahora. Para la derecha parece que el tiempo todavía no apremia, pero para la izquierda, si. El tiempo, de verdad, apremia muchisi mo. Sobre la crisis económica se avecina encadenadamente una grave crisis social. En octubre se espera que se produzcan veinte mil parados. Los tres grandes bloques sindicales -CC.OO., DGT y USO- también intentan reunirse para alcanzar una es trategia común. El próximo otoño será tiempo en el que deberá imponerse una cordura, pero al mismo tiempo una gran firmeza en las decisiones. Es necesario un pacto y la Assemblea Democrática de Mallorca puede ser el instrumento eficaz para llegar a conseguirlo. · una ins hasta avecina social . blo cordu-