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El país no es "El País

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NUEVA CAPITAL PARA ESPAÑA? QUNA

L OTOÑO CALIENTE

Platajunta

podría haber llevado a decir que se ba de la reunión más importante de li ] toria de la humanidad.

El largo camino de la rupt

De las catacumbas al plato

Se ha logrado, en la cumbre de Madrid, una moderación que coloca el tema de la negociación unitaria en una vía realista y presentable. vía

A cabamos de estrenar la historia. Al parecer, ha comenzado exactamente el día 4 de septiembre de 1976. Al el optimismo con que los escolares dedicábamos nuestros ejercicios de redacción a asegurar que el día de la primera comunión había sido el más feliz de nuestras vidas, el señor. García Trevijano no ha dudado en afirmar que el 4 de septiembre de 1976 es la fecha más importante de «toda» la historia de España. «Es -ha dicho- la reunión más importante que el pueblo español ha tenido en toda su historia. Considero que el acuerdo no tiene otro antecedente más que el firmado en 1867 con el pacto de Ostende.» comudu de que el tiene en

El señor García Trevijano lo ha puesto de manifiesto con unos aires de neo tríuníalismo emocionantes. Con el mismo

Y que conste que no hubo rueda de pren sa. Si la llega a haber, tal como se había anunciado, quizás el optimismo unitario

No quisiera pecar de cínico. La del día 4 estuvo precedida por un clima emocional ante el que era difícil L tirse no beligerante. La misma víspera l da vía se discutía sí el diálogo con las L cíonalídades se reconduciría al plenario i la Platajunta o a su Comisión Permi te. El tema de la influencia no parltu del PCE estaba constantemente como amenara de que sus objetivos de partid perfectamente respetables, se antepuslerr a otros objetivos que en principio hay considerar tan perfectamente dignos respeto como aquél. La nota del PSDC| las declaraciones de su portavoz en el tido de que ¡¡existe la posibilidad de el Consell se rompa» son perfectos nenies de esta tensión. Con todo, creo el proceso unitario, incluidos los de meditación forzados por quienes no i síeron asistir a la reunión del EuroW ding, ha rodado con una cierta suavid y con Innegable altura. La recomposid de intereses tan diversos es realmente i complicada y sólo con gran habilidad | mesura se puede evitar el cisma o la gatada. Ese, a mí modo de ver, ha sido j aspecto esencial de un proceso en el que I prudencia y la seriedad han acabado imponerse de forma indiscutible. Se H contado, además, con el acompañan psicológico de una orquesta de tantos trunientos que a cualquiera le ganaba I sensación de que si no se lograba dar i impresión de entendimiento y de cap* dad para la superación de diferencias, imagen de la oposición resultaría seii mente comprometida. En estas coorde das, por fortuna, se ha logrado una mo ración que coloca el tema de la negó unitaria en una vía realista y presentad No ha habido Gobierno en la sombra, | lo menos todavía, ni parece que pasar i los esponsales a la ratificación de los promisos vaya a ser fácil. Pero me da impresión de que existen las bases W ello. Sobre todo porque las fuerzas centn L Se Un capar ello. Sobre todo hay

Representantes de Coordinación Democrática e Instancias unitarias del Estado español, reunidos en el Hotel Eurobulldlng de Madrid: el plato.

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han logrado evitar el martillazo de rsorpresa. de fu filosofía de la plataforma unitaria no n¡te dudas. «O pactamos entre todos o no pacta nadie» -había declarado antes el señor López Raimundo. Y ._quin Ruiz Jiménez, en el acto inicial de ! reunión, dijo: «En este instante de quiedel Estado, la unidad de la oposición un factor fundamentalísimo para llegar [io democracia. La negociación con el GoLrno. caso de que sea posible llegar a taá, sólo podrá mantenerse seria y eficazmente si la oposición está unida». Leído . revés eso, dice exactamente lo que sie: tSólo una oposición unida y disciplipuede negarse a aceptar la democraque el Gobierno nos ofrece si no exisi reglas iguales para todos y, por su¡uto, no se legaliza al Partido Comuüta: no Y de Comu-

I Esa, en definitiva, es a mi parecer la gran ¡alalia que se está librando en los actúa momentos. El Gobierno está presionan para lograr la entrada en el juego re lormista de los partidos de la oposición comunista, incluso a costa de amear al PSOE con la no autorización de congreso, y los comunistas están lo ndo que no entre nadie si no entran s. ¿Es previsible que cambien estas liciones operativas? Pienso que hoy por una negociación formal para la rup es casi imposible. Lo que puede exises un diálogo interior fiara que se dé verde o no al paquete de las reformas, cambio, la estrategia unitaria se fortaconsiderablemente de cara a la acepción de las vías electorales que el Gobierno proponga. Esa es el arma que tina siclón unida tiene en su mano para hasaltar cualquier sistema que bloquee aspiraciones. Lo que está por ver, en nbio, es si ese plante colectivo resulta oslble o no. E incluso si sería más posi para los intereses de la democracia una participación constituyente, des tia a ensanchar los cauces y acabar el nbio constitucional. Pero ésa es otra itión. re amede lo en ivo el otra

oposición y los secretos a

[No nos ha gustado, a los periodistas, que nbién la oposición nos diera con la pueren las narices. Uno se ha cansado tanto escribir contra las puertas cerradas del nsejo Nacional que no podía imaginar que spués de tanto tiempo de pedir «luz y quigrafos» la oposición, quisiera celebrar menos que la reunión más importan · de la historia de España lejos de la mirade los informadores. Pero como estaos pasando de una concepción materiaBu, neomandsta, de la historia, a una de aro signo voluntarista y neomacluhania' no hay que extrañarse de que estas coocurran. Al fin y al cabo, como dijo de los protagonistas del suceso, aqueera pasar de las catacumbas al plaY una evolución tan precipitada acaso lulere pasar por la cámara de descompon de la puerta cerrada. JTnalmente, como se sabe, la prensa puy de co 25 pla asistir a la reunión de la mañana; es ^if. a los discursos de los delegados. Se 'cerró el paso, por el contrario, a la ver·dera negociación. La reunión, pues, se 'o Por criterios de Consejo de Ministros « que por normas de Parlamento. La ^ión, a mi modo de ver, fue política·«e comprensible, pero no por ello deja nt»?rf lnoportuna. Cualquiera es capaz de mí ?r <lue hay muchas cosas en la elawación de un plato tan sofisticado que SJ**0 agradables de cara a la opinión "uca. O que incluso se prestan a ser rees Se verse La ela que ser re

vueltas y agitadas con intenciones de todo tipo. Es tan innegable que no voy a tratar de negarlo. Pero la oposición trata de dar una alternativa al poder. Por eso no puede caer en sus propios vicios. Ni la comodidad ni el deseo de evitar mayores problemas pueden servir de explicación para retirar de la circulación un material informativo que resulta imprescindible para la comprensión de los hechos. Lo cierto, en cualquier caso, es que uno lamenta que la reunión más importante de toda la historia del pueblo español se haya podido celebrar sin que las cámaras de televisión hayan registrado el evento. trade no la inque la his-

Pero estas cosas, como el propio lenguaje híbrido y ecléctico de la nota que sustituyó a la prevista conferencia de prensa, son la prueba de la suspicacia que existe respecto de que puedan surgir protagonismos poco convenientes o de que se pronuncien palabras inoportunas que rompan el equilibrio tan difícilmente logrado. El ejercicio de artesanía que supone unir planteamientos no sólo dispares, sino incluso incompatibles, sólo se puede lograr en una gran economía de testimonios. No vaya a ser que vuelva la Pasionaria a decir que sólo el PCE es capaz de aglutinar a la oposición. Además, no hay que olvidarlo, los noventa y cinco delegados que asistieron a las ocho horas de la jornada legal de trabajo de la oposición en el Eurobuilding, no representan a toda la oposición. Aparte del Consell de Forces Polítlques de Catalunya, de los nacionalistas vascos, de los partidos moderados o de derecha, que formalmente estuvieron ausentes, hay una serie de fuerzas que pese a ser muy impor tantes sólo estuvieron representadas en forma de artistas invitados. La comisión de enlace propuesta en Madrid, por consiguiente, no constituye el final de un recorrido, sino el inicio de una senda en la que los pasos más difíciles todavía se han len que una que los AparCa en recOla de dar. Todo lo cual, desde luego, no le ha impedido decir al señor García Trevijano que «este pacto de hoy es más representativo que el de San Sebastián, ya que en aquél no estaba representada la clase obrera. Desde este mismo momento comienza la ruptura negociada». no le clase Co-

Las propuestas unitarias

El diario «Ya» -que aunque los ministros de la Santa Casa están perdiendo influencia política sigue siendo el periódico oficioso de la situación- plantea al día siguiente de la cumbre de la oposición el siguiente asunto: A corto plazo, la pregunta más inmediata a hacer es: «¿Hasta qué punto la oposición prestaría un concurso a las fuerzas liberales del Gobierno para vencer en la batalla democrática? No es ningún secreto que ni todo el Gobierno es igual de liberal, ni todas las fuerzas ni instituciones del Régimen desean la democratización». En función de ello le piden a la oposición que se defina. día el para No es

El «ukasse», a estas alturas, es realmente ocioso. Si la oposición ha hecho algo en toda su vida es definirse. Se ha definido tanto que algunos de sus virajes tácticos serian difíciles de explicar a un público poco versado en las dificultades de) terreno. Pero de lo que no hay ninguna duda es de que la oposición ha dicho una y otra vez lo que piensa y lo que pide. Que sea inviable conseguirlo todo es otro tema. Pero para ello el que se tiene que definir es el Gobierno. Para que haya negociación es preciso que existan dos proposiciones. Al tratar de conciliarias se puede producir el entendimiento. algo definitácde) otro que nepú

La oposición, en la reunión del día 4, se ha movido en todo instante en un terreno se

realista. Grandilocuencias triunfalistas al margen, sus planteamientos son sensatos y se ajustan al siguiente esquema: 1) Reconocimiento implícito de «los poderes tácticos del Estado» y. por tanto, convencí miento de que el camino de la ruptura pasa por la negociación con el Gobierno; 2) Cotvencimiento de la conveniencia de que la negociación sea llevada por la oposición de forma unitaria y pública: 3) Creación del organismo imprescindible para efectuar tal Re. la del

Más claro, pues, no puede estar. Y si este Gobierno quisiera, y sobre todo pudiera, ir a una democracia auténtica y total, no deberla tener inconveniente en dar un paso al frente, puesto que también la oposición ha dado uno y ha aceptado que el Gobierno es el interlocutor que representa los poderes tácticos del Estado. Hoy por boy, que quede reiterado otra vez más, los obstáculos para la negociación no son de tipo formal, sino de fondo. No es el pacto, Do pacto

ios líderes de la Plalajunta ampliada podrían negociar la 'ruptura pactada-.

negociación: para ello se constituye un comité de enlace que formulará un proyecto de articulación unitaria a nivel de Estado, de las instancias de la oposición demo orática; y 4) Apertura de un proceso constituyente para la ruptura democrática en base a cuatro puntos: libertades, tema sindical, amnistía sin exclusiones y autono mías. consen eutono tantas veces propuesto por Areilza, lo que suscita problemas, sino su contenido. Y de la misma manera que se vio que la amnistía no podía ser total, también se ha visto que la democracia no podía ser para todos. Es en vista de esta limitación de las facultades del Gobierno como la negociación es inviable y sólo se podrá asumir cuando exista un Gobierno fuerte y que Y ba para de asu

provisional en el que la Monarquía site toda la autoridad necesaria para' gran salto hacia adelante que ahora se pn cisa

Cada vez es más obvio, sin embargo, qg Gobierno y oposición son dos lineas pan lelas y no, como seria deseable, vecton que intentan encontrarse en un lugar espacio político. Algo, desde luego, hen avanzado. Seria mendaz ocultarlo, se constituyó la Platajunta, Praga quis evitar a toda costa que el esbozo de que ahora ha sido ya ensayo general todo siguiera hacia adelante. De las tenciones que se produjeron cuando dinación Democrática salió a la luz, a tolerancia que ha existido para la reuoU del salón Hermitage media un abisma cluso los inspectores de policía les dijen a los promotores que estaban allí protegerlos, y sea o no verdad que la misión del jefe superior de Policía ha nido algo que ver con los criterios dos respecto del acto, es evidente que' los modos se ha dado un paso serlo, cual, en resumidas cuentas, demuestre al Gobierno no le falta buena voluntad, que lo que le falta es fuerza. Cuanc quis de les 6 pan segu que

üna vez más, por tanto, es obligado ferirse al paralelismo que pueda existir tre el momento presente y la época ga. Fraga, con sus errores, trató de fon lecer al Gobierno en perjuicio de una m\ dad de la oposición que daría un cierl predominio al interés de los comunisl) de no quedar descolgados del tren de orático. Este Gobierno, en cambio, ca de elementos para evitar la demanda, no está en condiciones de satisfa Cuando se le agradezcan los servicios pn tados se le aplaudirá su buena fe. Pero i se le perdonará su ingenuidad. pen

Porque después de haber perdido tiempo precioso, el Gobierno no puede lerar ahora los trámites de la reforma ; dar la impresión de que quiere tranqu zar a los ultras adelantándose a las vindicaciones de la oposición. Las pris que estos días están conociendo los pachos de Madrid serán malas consejeras] Como las brujas de Salem, soplarán oído exorcismos condenatorios y velocida-l des anatematizadoras. Suárez podrá muy| pronto parafrasear un discurso de un africano: «Cuando se produjo la crisis ts-t tábamos ai borde mismo del abismo. D«| de entonces hemos dado un gran paso ht-f da adelante». · las

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