Juicio publico a Guinea Ecuatorial DATOS PARA LA HISTORIA

Por suerte o por desgracia me toc vivir muy de cerca el problema guineano. Tan cerca que muchos de los actos fundamentales se desarrollaron en mi despacho. Tan erca que...

"Una noche, en el aeropuerto de Barajas, coincid en un avi n fantasma con Atanasio Ndong Miyone, Saturnino lbongo y Rita Ipua. Juntos sobrevolamos el desierto del Sahara la noche antes del golpe de Estado."

Luis CARRASCOSA

n

"Hasta el siglo que viene no se sabrÆ la verdad". As titularon los peri dicos madrileæos la nota hecha pœblica el d a 29 de octubre por la Embajada de la Repœblica de Guinea Ecuatorial en Madrid. "Por mucho que se levante el secreto oficial que pesaba sobre las cuestiones de Guinea y sus relaciones con ESpaæa, esta Embajada estÆ convencida de que hasta el siglo que viene el pueblo espaæol no sabrÆ la verdad de lo que pas en la ex -colonia espaæola; todav a queda mucho que destapar. Hay que esperar la desaparici f sica en la escena espaæola de influyentes personajes que protagonizaron 1 ste momento lv?t r,cr ".

do Poo y R o Muni. "Influyentes personajes y circunstancias". Circunstancias que mezclaron, pero no unieron, a influyentes personajes de la vida espaæola de los aæos sesenta. Personajes, algunos no tan influyentes ni importantes, que provocaron circu pst anci as que chocaron irremediablemente con las previsones de otros protagonistas, que a su vez iban contra corriente de los deseos de un pueblo no consultado ni informado: e! espaæol, y de los anhelos de un pueblo sano que lo œnico que quer a era libertad.

n.

Y, finalmente, los nervios. Guinea Ecuatorial fue un problema de nervios, de miedos y de tensi Problema coronado por una falta absoluta de experiencia tanto por parte de los espaæoles como de ¿os guiæØanos. Ellos quer an su independencia, su libertad, respondiendo as al canto vital de los pueblos de Africa. Y Espaæa, tantas veces desgajada, paridora de naciones, quiso hacer las cosas bien, y se comprometi a proporcionÆrsela. Y aqu comenz el pro blema. Comenzaron los nombre.;, las entidades, las figuras y los intereses... casi siempre parciales y desde * luego ajenos al Estado espaæol y tambiØn al pueblo guineano.

" HASTA EL SIGLO QUE VIENE..."

No tanto, pero s que se puede emplear un largo fin de sen-ana en leer todo lo que se ha publicado sobre Guinea Ecuatorial desde el pasado d a 20 de octubre. En las pÆginas de nuestros diarios y evi.vtas se han publicado desde esa ftcha de todo. Noticias, reportajes, comentarios, largos y detallados, ri.w menes cronol gicos, basta una gigantesca esquela mortuoria en la que figuran casi trescientos muertos.

Los contenidos no han podido ser mÆs variados. Y tampoco las voluntades que motivaron las distin-

"En el golpe estaban implisvtos no solamente los capitalistas cacaoteros y madereros, que controlaban prÆcticamente nuestra econo-* m a nacional, sino grandes personalidades del Gobierno colonial de entonces. Por ejemplo, Fernando Mar a Castiella envi un mensaje de felicitaci n al ministro l dfr guineano Atanasio Ndong Miyone para organizar el golpe de EstaÆo, asi como un cheque de cincuenta millones de pesetas. "Y otros pol ticos espaæoles tambiØn estaban directamente implicados en el golpe, que tuvo unos efectos desastrosos ".

Por su parte, el ministro espaæol de Asuntos Exteriores, seæor Castiella, contest a las acusaciones de Oyono con un ment s rotundo y desafiÆndole a que lo demostrara.

AllÆ el seæor ministro de Informaci n de Guinea, Cada cual es libre de decir lo que quiera y de responsabilizarse mÆs tarde de lo 'dicho. Aunque, claro, algunos miembros del Gobierno guiæearlo, a» veces dicen una cosa y a los cinco minutos otra.

El golpe de Estado,, preparado por los grupos capitalistas y el embajador DurÆn OI 1 ), fue aplastado en veinte minutos. (Aplausos). La operaci n la dirig a personalmente el mismo presidente, despuØs de que Atanasio Ndong y con grupos de dos oficiales espaæoles hab an ocupado ei palacio presidencial; en veinte minutos despuØs de que yo me informØ, sobre las nueve de la maæana del d a 5, entrØ en el palacio. Atanasio, despuØs de o r mi entrada, se cay en la ventana. (Aplausos). Ibongo, otro gran c mplice, que tiene antecedentes en las Naciones Unidas contra mi persona, a pesar de haberle nombrado embajador en la ONU, tambiØn se suicid despuØs de ser detenido. (Aplausos). Esta es la noticia que me ha hecho desplazar de Bata; no es una visita oficial. Como hemos visto que la poblaci n estÆ intranquila, y debido a muchas demandas que vinieron de todos los distritos para ejecutar al ministro de Asuntos Exteriores, he visto obligado a venir en Niefang para calmar a la poblaci n.

" H a s t a e l s i g l o X X I n o se s a b r Æ l a v e r d a d "

"Guinea Ecuatorial fue un problema de nervios, de miedo y de tensi n"

"S lo los periodistas, anulando la hojarasca de anØcdotas i r pequeæos intereses, pueden hacer relucir la verdad"

tas plumas y las voces que declararon ante las cuartillas blancas del periodista.

Destaca para mi el dossier preparado por Alianza Nacional Ce Restauraci n DemocrÆtica (ANRD, grupo de guineanos mÆs o menos politizado, con doble residencia ya que tiene sede en Madrid y en Ginebra, en contra de don Antonio Garc a Trevijano por la supuesta participaci n de Øste en casi todos los males que les ataæen Pero destaca no por su contenido que no soy quien para juzgar , sino por las distintas declaraciones y defensas que el famoso ex - notario madrileæo ha hecho.

Gjirc a Trevijano comienza a dar nombres y a aclarar, desle su punto de vista, circunstancias. Y esto es nuevo. Hasta ahora sab amos por la prensa la versi n oficial de los hechos acaecidos en Guim a durante los aæos 68, 69 y 70. Para no pecar de tacaæo dirØ qu? la versi n oficial espaæola, y algunas excelentes narraciones de lo suce- dido como la publicada por Diego Carcedo en el diario "Arriba" pero siempre contemplando œnica, mente los defectos de los demÆs, esto es^ en ningœn momento se critica no se pod a la actuaci n de un solo pol tico, funcionario, militar o civil espaæol.

EL GOBIERNO DE MACLAS ACUSA

Otro lado del rectÆngulo ha querido participar. Y comienza con un golpe de impacto. El secretario de Estado y ministro de Informaci n de la Repœblica de Guinea Ecuatorial, seæor Mba Oyono Ayingono, lanz insostenibles acusaciones contra varios miembros dØl Gobierno colonial y algunos pol ticos de Mhdrid a su llegada al aeropuerto internacional de Las Palmas en trÆnsito hacia Malabo.

Oyono explica as la supuesta f ntervenci n de personalidades espacias en el i'cl.'.t de Estiao 5 de marzo de 1963:

Por ser totalmente desconocida en Espaæa voy a permitirme transcribirles la versi n nœmero uno del cØlebre golpe de Estado. La cuenta, ni mÆs ni menos, su principal protagonista:. el propio Presidente Macias, y tan s lo a cuatro d as del suceso que dar a pie al gran problema con Espaæa.

El discurso, pronunciado a las dos de la tarde del d a 9 de marzo de 1969, en la localidad de Niefang, a unos sesenta y nueve kil metros de Bata, capital de R Muni, fue grabado en magnet fono por tØcnicos de la emisora de Radio Ecuatorial Bata y posteriormente publicado en los diarios ".Potopoto", de R o Muni, y "Ebano", de Santa Isabel. Dice as :

o

"Primero quiero dar un saludo de libertad al pueblo africano del distrito de Niefang y despuØs quiero felicitarles por el triunfo, que cada vez estamos a la Guinea Ecuatorial contra la maniobra colonialista espaæola. (Aplausos).

La muerte de Atanasio Ndong no -pttede llevarla efectivamente tal como la exige el pueblo. Primeramente vamos a juzgar a Atanasio y despuØs veremos quiØnes fueron todos sus c mplices. /(.Aplausos). ' Existen c mplices tanto espaæoles, como africanos; por lo tanto, mÆs vale hacer una justicia justa que ejecutar ese seæor inmediatamente. Lo estamos curando para que hable, para que no diga que el Presidente sinti odio con Øl (...)

DespuØs que hace poco ha pasado en Guinea Ecuatorial un gran capitalista espaæol ha acaecido el golpe de Estado, y despuØs detrÆs estÆ el embajador DurÆn, a quien vuelvo a acusar; aunque Espaæa diga que no estÆ en complicidad contra el golpe del Estado, yo, Francisco Macias, insisto de que M embajador DurÆn fue el que hab a preparado el golpe de Estado que se ha fracasado. (Aplausos)".

LA PRENSA COMO TESTIGO

discurso tuvo trece testigos de excepci n. Doce periodistas de varias naciones, especialmente invitados por Macias, y el enviado especial del Gobierno espaæol, embajador Emilio Pan de Soraluc?, quizÆs el hombre que mejor conozca todo lo que pas no s lo en aquellas fechas, sino tambiØn en las presentes. Pero Øl no podrÆ contar nada. Su gran discreci n, su secreto profesional, le harÆn sonre r en privado, pero pœblicamente sabrÆ, como siempre, mantener esa majestuosidad serena que le ha hecho famoso en las canciller as del mundo entero. 5

Pero la prensa estaba all . All y en todos los actos del Presidente Macias. Y la prensa, los periodistas, tenemos la obligaci n de contar lo que vimos. QuizÆ sea la f rmula para que no sea necesario esperar hasta el siglo que viene si de verdad queremos saber lo que ocurri en Guinea.

Luis Carrascosa

(1) Se refiere a don Juan DurÆn L riga, primer embajador de Kspaæa ante la Repœblica de Guinea Lcuatorial.

:

Diez d as antes, otra nota oficial nos permiti a a los espaæoles el poder escribir sobre este tema, tan cercano y, sin embargo tan desconocido quizÆ por la presencia de esos influyentes personajes a los que se refiere el embajador guineano. La nota oficial dec a as "Habiendo desaparecido las cncunstancias que, a juicio de este Departamento - M i n i ste ri o de Asuntos Exteriores ,' aconsejaban el mantenimiento del silencio observado hasta la fecha por los medios de comunicaci n social nacionales en relaci n con los temas referentes 'a Guinea Ecuatorial, ruego a V. E., que d'Ø las oportunas instrucciones a los servicios competentes del Ministerio de Informaci n y Turismo para que, a solicitud del Ministerio de Asuntos Exteriores, se proceda, con fecha 2: 0 de octubre de 1976, a la cancelaci n de la declaraci n de "materia clasificada", con la calificaci n de "reservada", segœn lo dispuesto en la ley 9/1968, de 5 de abril, de cuantas informaciones, comentarios y noticias puedan producirse en los medios informativos espaæoles acerca de la Repœblica de Guinea Ecuatorial, su pol tica interior y sus relaciones con Espaæa ".

Las letras negras del pÆrrafo que acaban ustedes de leer son m as. Y estÆn destacadas para subrayar lo que creo fue el problema de 'as ex provincias espaæolas de Fernan-

44 GABIN, UN Desaparecido a los 72 a æ o s , s u

muerte deja un vacio dif cil de llenar

Por Robert WILLIAMS

No ten a miedo a la muerte. Lo hab a declarado hace pocos aæos en una entrevista. Y el desaparecido Jean Gabin, arrebatado de este mundo por una crisis card aca el pasado d a 15, citaba el pasaje del Evangelio de San Mateo: "Nadie sabe el d a, ni la hora".

¿Ha muerto a los setenta y dos aæos hab a nacido el ii7 de mayo de 1'904 en MØriel (Seine et Oise) cuando parec a que, por fin, se decid a a retirarse para ir a vivir a su casa de campo, a su inmensa propiedad! de mÆs de ciento cincuenta hectÆreas, en la que en los œltimos aæos de su vida pasaba la mayor parte del tiempo que le dejaba libre el rodaje.

Jean-Ailexis MoncorgØ (que Øste era su verdadero nombre), era un enamorado de la vida al aire libre. Su pasi n era la cr a de caballos y hab a preparado excelentes ejemplares para las carreras, aunque Øl no era jugador.

Fue uno de los mejores Actores de todos los tiempos, un prodigio de naturalidad. Lo mismo en un gØnero que en otro. No lleg a triunfar como galÆn, sino que fue en los papeles de carÆcter en los que se revel como un actor dotado de una personalidad fuera <te lo comœn. A Gabin le bastaba con

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ponerse ante la cÆmara y ser ... Gabin. Tal era la naturalidad ou<> emanaba de todos sus gestos y ictitudes.

"DOS HOMBRES EN LA CIUDAD" Y " E L VEREDICTO"

En Espaæa le hab amos visto este aæo en "Dos hombres en la ciu dad", junto al galÆn nœmero 1, el mÆs popular de Francia, el apuesto Alain Delon, y " El veredicto", un filme de AndrØ Cayatte, en el que compon a un personaje de gran humanidad, el magistrado IMugnier, ell que amenaaan con matar a su esposa Nicole, si no absuelve a un joven acusado de asesinato, al que su madre, Teresa Leoni (Sof a Loren) trata por todos los medios de salvar. El desaparecido actor acept , ilusionado, el trabajar junto a Sof a Loren, a la que consideraba una de las actrices mÆs hermosas y de mÆs talento interpretativo.

Era de origen alsaciano. Su padre fue un c mico de music-hall y su madre, cantante. Hered la afici n art stica de sus progenitores y a los trece aæos abandon sus estudios para lanzarse en busca de esa gloria que, con frecuencia, tanto tarda en l l e g a r . . . si llega. A Gabin le cost encontrar una oportunidad. Tuvo que empezar como comparsa en ei "Follies BergŁre". Licenciado del servicio militar, que cumpli en la Mar n», trabaj en numerosas operetas en los aæos veinte, concretamente de 1(903 a U930, aæo en el aue debut en el cine en "Su gra,n noche" ("Chacun sa chance"), de Ste nhoff.

En sus primeros filmes fue dirigido por julien Duvivier, caracterizÆndose por sus personajes entre romÆnticos y fatalistas, de los que destac el de un legionario «n " L a Bandera", rodado en 1936 y que en Espaæa alcanz un resonante Øxito.

EN LOS A OiS 60 REALIZO SU:S MEJORES TRABAJOS

S˝U filmografia ser a demasiado extensa para detallarla en este trabajo, modesto homenaje al que. fue extraordinario actor y hombre serio, ntegro, reputado por su sinceridad y su conciencia profesional a lo largo de su dilatada ejecutoria de mÆs de cuarenta y cinoo aæos. Fue en los aæos sesenta cuando realiz sus mejores trabajos ante la cÆmara. Hab a alcanzado ya una enorme popularidad, especialmente por su oersonaje del comisario Maigret, al que encarn en una serie de f me3 adaptados de las novelas de Simenon, cuando compuso tipos de fuerza impresionante como los de "Justicia sin palabras" y "El gat o " (junto a la eximia actri Simone Slgnoret en el papel de su esposa) dirigido por Pierre Granier Deferre, "El caso Dominic;", de Bernard Aubert, basada en un hecho real que produjo impacto, en el mundo por las trÆgicas y misteriosas circunstancias que concurrieron en el asesinato de una familia de turistas ingleses, hasta llegar a " El veredicto", que har a el filme nœmero 96 de su carrera cinematogrÆfica, su filme p stumo, "El Aæo Santo", de Jean Gdrault, permanece inØdito.

Jean iGabin estaba casado desde 1949 con Dominique Fournier. El matrimonio tuvo tres hijos: dos ehjcos y una chica, Florence, que contrajo matrimonio recientemente y que trabaja en el cine como guionista. Algo quedarÆ como recuerdo del insustituible Gabin, un actor que, no s lo en Francia, sino en todo el mundo, fue reconocido como uno de los mejores de todos los tiempos.

Fue uno de los mejores actores de todos los tiempos

"El veredicto", junto a Sof a Loren, ha sido su œltimo filme estrenado en Espaæa