ecciones y el periodo constituci n

Por Hugh Thom as

Este art culo constituye mi segunda aproxlHva.si in a las. elecciones que van a celebrarle en Espaæa. Ante todo, algo que me preguntaba en mi anterior escrito se ha confirmado; el presidente del Gobierno tomarÆ parte en la confrontaci n electoral aunque al parece; , va a hacerlo sin moverse dØ su despacho. En un principio pensØ que la presentaci n del presidente no-iba a ser posible, sin embargo, SuÆrez figura ya en la lista de candidatos. Yo basaba mi punto de vista en la impresi n de que el nuevo Gobierno que saliera fie las elecciones no tendr a sen- tado a ninguno de sus componentes en la legislatura, a la vista de las incompatibilidades. La clÆsica doctrina fie la separaci n de poderes tiene muchas virtudes pero tambiØn hay que reconocer que el sistema proporciona un considerable respaldo al primer ministro por el hecho fie haber sifio elegifio por el voto directo fie los espaæoles. En el caso actual, no ha sido as , sino que ha sido escocido a partir de una terna.

Analizando el mapa electoral de Espaæa, advierto que las tres regiones hist ricas que en el pasado han tenido o han reclamado estatutos de autonom a Catalunya, Pa Vasco, e incluidas tambiØn Navarra y Galicia tienen asignadas conjuntamente cien escaæos. Las

s

Garc a Dom nguez descubre el pastel

Hac as, el «Idi Amin" de Gu i n e a

Un dieiader obsesionado por el temor a un golpe de Estado

Francisco Maesas Nguema es el " M i Amin" fie Guinea Ecuatorial. Un d ctador a] viejo estiio. Loco, sanguinario, autor do un eterno genocidio para con su pusbto. Pero tanto la figura de Macias, como sois aciones nos han sido escamoteadas a los e-paæoles. La declaraci n de "materia reservada" sobre la cuesti n de Guinea ha sido el motivo.

Ahora, sin embargo, como dir a mÆs de un humorista "ya se puede largar; aqu no- pasa nÆ". Aqu , quizÆ, no pase nada pero en las ex "provincias" (era preciso pasaporte para ir a -jilas) de Fernando Poo v R o M-uini siempre surg a la represalia -entre el puæado de espaæoles que habitaban en ellas cuando se hab -aba fi:l tema de Guinea Ecuatorial, siempre mofeta para el presidente Ma-c as.

y es que Macias "vive obsesionado c o - n e¡ temor a urs eroYie de Estado. Diariamente cree «ue Je van a derrocar", nos dice Ram n Garc a Dom nguez, .periodista, autor fiel libro "Guinea, Macias, la ley del silencio".

Garc a Dom nguez vivi dos aæos en Guinea Ecuatorial ejerciendo de maestiro de E. G. B., caæera que estudi al margen de la de periodismo. "Durante mi estancia all he llegado a conocer .no personalmente- a Macias, porque vivir en Guinea es vivir con la psicosis Macias. He conversado con las gentes, he analizado los discursos de Macias y ha recogido infinidad! de documentaci n. Puedo retratar a Macias". El periodista -maestro tuvo en una de sus otases al hijo mayor del pres dante.

P O R Q U E ESTE PRESIDENTE

La primera cuesti n que surge es ccmo lleg Macias a la presidencia si Carrero ECanco y 'Ca.stiella hab an preparado las elecciones. Garc a Dom nguez basa su explicaci n en las tuchas intestinas existentes entre Carrero Blanco que apoyaba la candidatura fie Bonifacio OnÆo (un?, rio neta fie la mano derecha fie Franco* y Fernando Mar a Castislla, que apoyaba a Atanaslo Endongo. Aprovechando la coyuntura. Garc Trevijano col el gol y logr que

Francisco Macias consiguiese el mayor nœmero de votos.

Mucho r.e habl , al levantarse la materia reservada, del papel y negocios de Garc a Trevijano en Guinea Ecuatorial. Garc a Dom nguez.. en su libro, ha intentado desligar la cuesti n puramente pol tica de asesoramiento que prest Garc a Trevijano a Macias y los redecios o_ue el primero de ellos pueda tener en aquel oa s. "Al hablar con Garc a Trevijano prosigue el periodista esperaba encontrarme con un hombre arrepentido de su actuaci n en Guinea, pero no fue as . Y en ningœn momento reconoci que en Guinea se Hayan producido genoc!dic~,". La entrevista de tres horas con G'arc a Trevijano (grabada en cinta magnetof nica) le ha causado ciertos prctiernafi a Garc a Dom nguez ,quien public un extracto de la misma en "Diario-0.6" a raiz de la cual el tambiØn periodista Juan Antonio NovÆis se querell con Garc a Trevijano. En el acto de conciliaci n previo a juicio, el abogado fiel pol tico desminti todo lo ciue hato a cu,3c ado grabado en la cinta magnetc-tcnic del autor del libro.

Y a tofio esto, ¿quØ hac a Franco?

Franco, segœn Garc a Dom nguez, no ten a idea fie la que se coc a en Guinea. Todo lo referente a aquellas dos ex "provincias" esipaæct'-as lo llevaba personalmente Carrero Blanco. Incluso en los consejos fie ministros nunca se lleg a hablar del espinoso tema.

"Cuando la ONU apretaba sobre la cuesti n, Carero Blanco se invent lo de la provincial!,zaci n de aquel territorio (1959). Luego se invent lo de la autonom a con Bonifacio Ondo y sus "m : nistros"; y mÆs adelante ¡o de la independencia", aæade el periodista.

SIN- I D E O L O G I A PROPIA

Pero a pesr fie "los tejemanejes que huibo en el nombramiento de Macias como presidente fie Guinea, su continuidad en. el cargo

a

d^jt fia Martes, posibilidades fie que se produzca algœn tipo de devoluci n de la autonom a creo que al final van a ser bastante importantes en las nuevas Cortes sobre tofio si los fiiputafios y senadores que se elijan en estos territorios estÆn dispuestos a luchar por ellas. De todas formas, entiendo que los temas regionales van £ constituir uno fie los mÆs

El pago fie dinero a los partidos pol ticos despuØs fie las elecciones constituye sin duda una de las mas audaces innovaciones del nuevo sistema espaæol. Mi primera reacci n ante semejante idea,, cuando fue hecha una propuesta similar en Inglaterra hace unos aæos, fue de a.sg-uisto ;¿por quØ sacar dinero de los contribuyentes a fin de financiar asociaciones privadas?. Pero dando mÆs vueltas a las motivaciones que han llevado al seæor SuÆrez y a sus colegas a adoptar estos acuerdos, he llegado a una conclusi n opuesta. Puede suceder y de hecho sucede que los partidos que estÆn en la oposici n tienen el suficiente dinero para gastar en la prospecci n y en las campaæas que realizan. Pero en Gran Bretaæa los dos partidos que han formado Gobierno en la œltima generaci n han protestado de que sus l deres, cuando se encuentran en la oposici n, no cuentan con los servicios necesarios para poder hacer frente adecuadamente a los miserios problemas con los quØ deberÆn enfrentarse las futuras CortØs, aunque llamarle prob'.tfma œnicamente, puede ser poco.

La otra cuesti n importante estribarÆ en apoyar el cambio constitucional. Me mantengo cauto ante los que polemizan sobre si las pr ximas Cortes van a ser o no constituyentes, pues en un cierto sentido, el argumento es falso. Todos los parlamentos, en un rØgimen de libertad, son libres de elaborar leyes constitucionales, nistros de turno con la cohorte de otra los mantener los!

asesores a su servicio. Por parte, el dinero que se fiØ a partidos, les ayudarÆ a su independencia respecto a grupos de presi n.

Dos puntos mÆs: ¿CuÆl serÆ la inclinaci n que impongan en la l nea del Senado aquellos miembros, de esta CÆmara directamente nombrados por el Rey? Este me parece un tema delicado ya que en general, estos lugares estarÆn ocupados por personas importantes. En principio no es mala cosa disponer algunos lugares en la legislatura para hombres de estado con larga experiencia tal como sucede en Inglaterra con la CÆmara de los Lores. Incluso en Venezuela ha surgido la tradici n de que los antiguos presidentes ocupen un asiento vitalicio en el Senado. Pero la* actual situaci n en Espaæa es por' supuesto, un tanto distinta. Creo que constituye un problema importante pero 110 ha fie suceder necesariamente que los nombrados constituyan un barrera contra las intenciones del Rey y la pol tica de don Adolfo SuÆrez:

En segundo lugar, no quiero olvidar que una democracia eficiente no depende œnicamente de que funcione .bajo una eficiente constituci n. En las actuales circunstancias, es muy probable que una buena estructura sindical sea tan importante como la propia constituci n. No obstante, pienso que muchos sino todos los problemas pol ticos de Gran Bretaæa durante la œltima generaci n han sido mÆs. de tipo constitucional que econ mico. Creo que es muy dif cil alterar las constituciones despuØs de que el rodaje fie los aæos las hayan consolifiafio. En este sentido, los hombres que^ sean elegidos para formar parte de las pr ximas Cortes, tienen ante s una gran cpor-! 'tunifiafi

H U G H THOMAS. ("Diario de Barcelona").

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Monseæor Palonsuola: «SI Estado no puoso imponer un modelo educado igual para todos»

El obispo de Seg via, monseæor Palenzuela --dice Logos--, ha publicado unas orientaciones sobre la enseæanza de la religi n en la escuela. Resumimos.

0 Dicha enseæanza en la escuela pœblica "no tiene que ver con el hecho fie que el Estafio profese o no, como Estafio, una religi n sino con el hecho de que hay, en la sociefiafi, grupos caracter sticos que creen necesaria la transmisi n fie un saber religioso para una completa educaci n escolar. La escuela pœblica no es del Estafio, es fie la sociefiafi. No puede el Estado imponer a una sociedad un mofiØlo educativo homogØneo e igual para todos. Porque la enseæanza sea un servicio fie interØs pœblico no tiene por quØ ser neutra. El bien pœblico exige el reconocimiento fie las opciones mÆs seæaladas, culturales y religiosas del pa s".

9 " L a escuela no debiera proponerse s lo en objetivo fie preparar niæos y adolescentes que reproduzcan, sin mÆs, la sociefiafi en que ellos nacieron y se educaron. HabrÆ fie equiparlos para que pue- dan criticar esa sociedad e intervenir en sus estructuras y desarrollo critica y comprometidamente."

  • $ " U n a escuela neutra educa, en realidafi, segœn un determinado modelo fie hombre: el conformado totalmente por las ciencias positivas y la tØcnica. A pes^r de la mejor voluntad fie quienes la sostienen puefie contribuir *a escinfiir la vida fiel hombre en dos esferas separadas: la determinada s lo en funci n fie la sociefiafi civil con sus relaciones sociales y econ micas y la fie la vida ntuna, y privada. Y, lo que parece menos conveniente, puefie contribuir, fie hecho, a imponer un mofielo fie hombre y sociefiafi y a homogenizar las granfies masas fie gentes desarraigadas hace poco tiempo de su cultura milenaria al servicio fie un sistema excluyente y homogØneo fie Uno y otro sentido". " H a y terminan mucho por conseguir: una educaci n escolar religiosa que sea fiel a la fe cristiana, libere al hombre v contribuya a. la paz y a la construcci n de una nueva sociefiafi." ( " Y A " )