Ernesto Sábato: «Nada que pertenezca a la condición humana puede ser puro, ni el idioma»
El escritor presentó ayer en la Real Academia la colección Archivos
Madrid. Pedro Corral
«Las lenguas se hacen con guerras, con pasiones, con remordimientos, con alegrías y con tristezas», afirmó ayer el escritor Ernesto Sábato en la primera ocasión de su vida que pisaba el suelo de una institución destinada a limpiar, fijar y dar esplendor a la lengua, «un hecho vivo, tumultuoso y caótico», según dijo.
Sábato acudió ayer a la Real Academia Española para presidir, junto al director de la docta casa, Manuel Alvar, la presentación de los doce primeros títulos de la colección. Archivos. Al comenzar su intervención, el escritor argentino, de pie sobre la tarima de la Sala Magna, recordó la celebración en Nueva York de un simposio sobre su obra («siempre me asombra que haya gente que se ocupe de mi obra», señaló) y contó que en su juventud había escrito «largos y duros ensayos contra la Real Academia de entonces, punitiva y policial, que intentaba imponer rígidas normas a la vasta y rica lengua española».
libre de imposiciones
«Debo decir en mi descargo -continuó Sábato- que de esos ensayos, duros e irónicos como suelen ser los de juventud, siempre pensé que eran esencialmente válidos, pero nunca imaginé que este gran filólogo -dijo refiriéndose a Alvar, sentado al lado suyo- iba a hacer en ese simposio de Nueva York un estudio de esos ensayos, valorativos y largamente generosos. Esto me demuestra que todo cambia, según razonaba Heráclito, y que la Real Academia yá no es la de antes.»
«No sé por qué estoy hablando de esto, pero me veo en la obligación de hacerlo -dijo Sábato tras relatar aquella anécdq.ta-. Es la primera vez que estoy en una Academia. Tengo grandes amigos en la Española, grandes filólogos. Tres veces me propusieron para la Academia Argentina. Nunca acepté, pero no por arrogancia, sino por ser coherente con mis ensayos. No eran ideas mías, sino enseñanzas de grandes lingüistas y filólogos de nuestro tiempo: Saussure, Fosler. · Me rebelaba contra toda imposición.»
pureza es un estado de lo platónico. El mundo de los hombres es torpe, violento, azaroso, contingente, caótico..,, y los hombres hablan una lengua que cambia inevitablemente», dijo. que
«Esa lengua, que se va haciendo con guerras, con pasiones, con resentimientos, con alegrías y con tristezas, nació del " latín de la soldadesca romana destinada en vuestra Península, y de ahí pasó a América con la conquista, bárbara y terrible como todas las conquistas, pero que dejó un tesoro fabuloso, la lengua que estamos hablando ahora, que ha dado una de las literaturas más ricas de este mundo. La conquista fue un fenómeno trágico, pero fertilizante. ¿Qué otro imperio de la modernidad ha dejado algo similar?
Ernesto Sábato
Rubén Darío y César Vallejo, mestizos, descendientes de indios, no estar resentidos por la lengua impuesta y utilizarla tan extraordinariamente y cantar con ella a España...»
Siguió Sábato su improvisado discurso, agitando en la mano los papeles mudos del que había preparado. Habló de la colonización de América: «Está de moda hablar de atrocidades, olvidando que los imperios autóctonos también las cometieron. Si esa "leyenda negra" fuera la única verdad, toda la verdad, ¿cómo pudieron dos de los más grandes poetas de todos los tiempos,
«Es poderosa la unidad de la lengua castellana. Las diferencias no son sintácticas, sino léxicas. Nosotros los argentinos decimos "saco" por chaqueta, y no pasa nada por eso. La unidad del idioma fue una idea de Isabel la Católica, que concibió esa unidad con fines políticos -o vayase a saber con cuáles fines-, y recibió la ayuda del gramático Nebrija. Pero nadie puede detener el curso incesante de la lengua: su curso vivo, excitante y confuso», terminó Sábato, que, finalmente, se guardó en el bolsillo su discurso preparado. Y
VERAZ
Propongo dos versiones del mismo artículo de una Constitución: el que se refiere a uno de los derechos humanos, el derecho a la información. A saber:
Primera versión.-«Se reconoce y protege el derecho a comunicar o recibir libremente información por cualquier medio de difusión.» - '
me-
Segunda versión. -«Se reconoce y protege el derecho a comunicar'o recibir libremente información veraz por cualquier dio de difusión.»
Me dicen que en la Constitución del Uruguay anterior a la democratización figuraba un artículo idéntico a la'segunda versión y que, nada más restablecerse la democracia en tan sufrido país, se apresuraron a suprimir la palabra «veraz».
«La lengua, lo sabemos desde Humbotót y Fosler, es un hecho vivo, tumultuoso y caótico. No.se puede hablar de pureza de la lengua. Nada de lo que pertenezca a la condición humana puede ser puro, ni el idioma. La
Porque ¿quién definirá la veracidad? ¡Anda éste, pues el Estado, ora por su brazo judicial ora por su brazo ejecutivo (menos democrático todavía)!
Julio CERÓN
No me voy a atribuir el mérito de haber descubierto que nuestra Constitución es una mina: la revelación ésta se la debo a don Antonio García Trevijano y a don Javier Camuñas.
Hoy ha sido su artículo 20.
productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.
Alvar: «Sin Europa, América no habría sido nunca América»
Madrid. P. C.
«Sin Europa, América no habría sido nunca América», dijo Manuel Alvar, director de la Real Academia, en la presentación de los doce primeros títulos de la colección Archivos, que reunirá en diez años ciento veinte libros de autores ya fallecidos pertenecientes a la .literatura iberoamericana del siglo XX. Alvar calificó la aparición de la colección Archivos como un acontecimiento «glorioso» para las letras que se expresan en español y portugués.
La colección está editada por la Asociación Archivos, nacida en 1984, de un acuerdo entre España, Francia, Italia, Portugal, Argentina, Brasil, Colombia y México, que participan en la edición de los volúmenes a través de sus más importantes organismos de investigación (el CSIC en el caso español). Los fines de esta asociación, cuyo Consejo internacional preside Ernesto Sábato, son la conservación, el estudio y divulgación de los manuscritos de las obras cimeras de las letras latinoamericanas de nuestro siglo. El proyecto se realiza bajo los auspicios de la UNESCO, que lo impulsó después del llamamiento realizado en ese foro en 1981 por el novelista senegalés Leopoldo Sedar Senghor en apoyo de los tesoros manuscritos de la literatura del siglo XX.
Manuel Alvar recalcó la participación de quinientos investigadores de veintidós países en la edición crítica de las obras que componen la colección, dirigida por Amos Segala. «Es un espléndido logro salvarguarclar la memoria escrita del siglo XX volviendo a la venerable filología», dijo.
En la presentación intervinieron también Emilio Muñoz, presidente del CSIC; Charles Minguet, presidente de la Asociación Archivos; Pedro Gómez Valderrama, embajador de Colombia, Giuseppe Bellini, en representación de los ocho países signatarios del Acuerdo Archivos; y Pedro Mounil, representante de la UNESCO.
Los doce libros presentados pertenecen a Miguel Ángel Asturias. Ricardo Guiraldes, José Lezama Lima, César Vallejo, Mariano Azuela, Mario de Andtade, Jorge Icaza, Teresa de la Parra, Enrique Amorim, Alcides Arguedas, José Gorostiza y Clarice Lispector.