Sin novedad
Desde el mar de Ibiza he estado oyendo las canciones del verano con música de baka que sonaban en Madrid y repercutían en media España mientras la otra media dormía la siesta Engrudo sonoro difícilmente inteligible en primera instancia. En cuanto los periodistas que se declaran formalmente independientes (incluso de la empresa para la que trabajan; supongo) me parece encomiable; aunque el demasiado énfasis implica un cierto grado de coacción. En qué medida es una apropiación de la independencia oficiosamente negada los demás , que tal vez se sientan injustamente expropia dos, no lo sé, porque la ver dad nunca se deja ver en los primeros planos. En cualquier caso está bien, porque podría abrirse una controversia no tanto sobre la libertad de los periodistas como sobre su interpretación. Por ahora la Asociación de la Prensa no la ha abierto
En lo que se refiere a la canción de José Luis de Vilallonga (confieso que leí su artículo después de innúmeros comentarios) , SU pongo que habrá sido un exceso de celo. Cierto Antonio García-Trevijano escribe siempre como si tuviese a su contradictor entre la espada y la pared (el estilo de los profetas) , pero es inteligente y sabe que las específicas virtualidades de la República la Segunda República; han sido asumidas e incluso sobrepasadas por esta Monarquía secularizada; desde el laicismo del Estado al hecho autonómico_
Pero la canción del verano seguía ~bumba, bumba, bumba - y la gente bajo el Sol se preocupaba más menos conforme al nivel de sus rentas. La única novedad del verano en Ibiza fue que no estueso sí que me parece de mucha significación.