E N BAJA
Manuel Chaves
El presidente de la Junta andaluza elude su responsabilidad en la situación de ingobernabilidad en que ha sumido la región. Tras el rechazo parlamentario de los presupuestos autonómicos para 1995, debería dimitir por ética personal y política. El futuro de Andalucía está en juego. Aunque, según parece, a Chaves sólo le interesa mantenerse en la poltrona
Antonio Serrano
El director general de Medios de Comunicación Social de la Junta de Andalucía ha sido acusado por el consejero de Presidencia, Luis Planas, como el responsable directo de la ocultación de datos al Parlamento sobre la publicida institucional concedida al periódico del PSOE «El Correo de Andalucía». Pese a tan grave acusación, Serrano aún no ha dimitido
Herminio Trigo
El alcalde de Córdoba, de IU, ha sido condenado a seis años de inhabilitación. Después de contratar ¡legalmente a un funcionario, se niega a dimitir, amparándose en la acogedora solidaridad partidaria. Sólo faltaba que tuviera que dimitir por una simple prevaricación y no pudiera acogerse a la asunción de responsabilidad a la manera de González
Manuel Sainz
Indignación general ha producido en toda España la actitud del alcalde de Logroño, que no permitió instalar en la calle mesas de recogida de firmas de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, alegando que «existen otras maneras de concienciar a la gente». Sólo puede tratarse de un caso de cobardía, estupidez o una sutil mezcla estos dos defectos
ABC SEVILLA (Sevilla) - 24/12/1994, Página 21
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Escenas políticas
E L BEL N
A QUÍ estamos, señores, con un ojo en el belén y el otro en la cárcel. España, hoy, es una empresa que se arruina y una cárcel que se abre. Y en
Estamos ya en algo que no parece deseable para ninguna democracia: el gobierno de los jueces. Pero hay que reconocer que no son los jueces los
medio, un belén que se monta. A la hora en que escribo, las redacciones esperan l as noticias de Mario Conde antes de irse al turrón y al villancico carcelarios. Javier de la Rosa pasará l as Navidades en la cárcel, y ya no le falta más que mandar el famoso telegrama al Niño Jesús. «Todavía estoy en la cárcel», y a ver si el Niño puede hacer algo, porque parece claro que los demás no hacen nada. Alcalá-Meco puede convertirse en un restaurante de cinco tenedores, citado en la guía Michelin. «Venga a comer a Alcalá-Meco para celebrar la Navidad del 94 y el Año Nuevo del 95. Cocina esmerada, Jockey, Horcher o Zalacaín, a elegir. Reserve su mesa junto a la de Arturo Romaní, Julián Sancristóbal, quizá Mario Conde, esperemos una intervención divina, y otros personajes ilustres que irán llegando.»
España se puede convertir de nuevo en un país de excautivos. Que funden la Hermandad de Cautivos y Excautivos Ilustres, bajo el patrocinio de San Dimas, y que figuren en la Junta de Fundadores el excelentísimo señor don Mariano Rubio, ex gobernador del Banco de España, y los excelentísimos señores don Manuel de la Concha, ex síndico de la Bolsa de Madrid; don Javier de la Rosa, empresario modelo, dechado de la familia Pujol, piropo de Pujolet; don Arturo Romaní, ex subsecretario de Hacienda y ex vicepresidente de Banesto; don Julián Sancristóbal, ex responsable de la Seguridad del Estado, y algunos compañeros mártires. Como digo, estamos pendientes del destino del excelentísimo señor don Mario Conde, ex presidente de Banesto, abogado del Estado, doctor «honoris causa» por la Universidad Complutense, laurel del magnífico rector don Gustavo Villapalos, y en presencia de Su Majestad el Rey y del todo Madrid togado y sin togar. A ver, que otro Gustavo, Gustavo Pérez Puig, traiga al Teatro Español el drama de Segismundo encadenado, apurar, cielos, pretendo, o la tribulación del conde de Montecristo, algo de cautiverio y prisión.
que tienen la culpa. La culpa es de los delincuentes. La culpa es de algunos de nuestros políticos, por un lado, y de algunos de nuestros financieros y empresarios, por otro, que han convertido la política y el templo del dinero en un patio de monipodio. Esto es el Puerto de Arrebatacapas, los cami- nos de Sierra Morena y la cueva de Alí Baba y los cuarenta ladrones. Nos hemos pasado unos años llamando a los guardias y a los loqueros, y al final han llegado los jueces a tomar declaración, dictar autos de prisión incondicional y levantar los cadáveres políticos. Estamos sólo empezando. Ya se sabe que la máquina de la Justicia es lenta pero implacable. A la larga, incluso el juez Barbero tendrá que hacer algo o jubilarse y dejar el sumario a su sucesor. Ahí te quedas, mundo amargo.
Vaya belén que se ha organizado. El ángel no se aparece a los pastores para decirles que ha nacido Dios, sino para anunciar que el lobo acabó con los corderos, que se derramó la leche, que hemos perdido la lana y que el perro está en huelga. Los pastores se van de Belén a Extremadura, a que Rodríguez Ibarra les pague el PER. A los tres Reyes Magos les han robado el oro, el incienso y la mirra, y además los persigue García Trevijano gritando «¡Viva la República!». Las pastoras ya no paren niños para Herodes. El posadero ha puesto unos precios imposibles. Juan Alberto Belloch le ha dado libertad de expresión al borrico, y Europa quiere que matemos al buey por si es vaca, porque en estas cosas del sexo no hay nada seguro, y hay que preguntarle todo a la doctora Ochoa. San José se ha quedado sin trabajo y es víctima de un expediente de regulación de empleo. A la Virgen, que se estaba peinando, le han robado el peine de plata f i n a . Ahí viene Baltasar Garzón buscando en el pesebre a un niño llamado Felipe González, anunciado por el profeta Benegas.
Jaime C A M P M A N Y