El intento de chantaje al jefe del Estado

Sota, caballo y Rey

Crónica de una confabulación anunciada en un artículo de Vilallonga

CARTA DESDE PARÍS

El tiempo ha dado la razón a José Luis de Vilallonga por su artículo publicado el mes de agosto del año 1994 del que hoy reproducimos un extracto. José Luis de Vilallonga decía que había una confabulación contra el rey Juan Carlos en la que el ex presidente de Banesto Mario Conde llevaba las riendas y el fínanciero Javier de la Rosa era la sota.

Palabras proféticas

  • "/.../ Ahora mis dos informadores me revelan la existencia de una confabulación que pretende desestabilizar al Gobierno, provocar la abdicación del Rey y proclamar una república de la cual sería presidente el ex notario y hombre de negocios Antonio García Trevijano. Según mis informadores, los protagonistas de esta información serian el susodicho García Trevijano, un conocido medio de comunicación poco dado a los escrúpulos éticos y que cuando lo cree conveniente roza abiertamente el amarillismo, un personaje

personal que político. Se atacaría simultáneamente a Narcís Serra, aprovechando su actual vulnerabilidad y desamparo. Paralelamente se haría una fuerte campaña en favor de Aznar, "un hombre que durará el tiempo que queramos que dure", según palabras de uno de los conjurados. Con cuidada sincronía se irían filtrando pequeñas y breves noticias en detrimento de la figura del Rey, para acabar publicando un dossier que comprometiera gravemente al Monarca en algún escándalo irreparable. Todos los periodistas sabe-

mos lo fácilmente que se monta un falso dossier en el cual se involucra la persona a la que se pretende destrozar. Según los estrategas de la operación, el Rey, harto de tanta basura, acabaría por abdicar en su hijo don Felipe, el cual, dada su juventud y su inexperiencia política, sería más fácil de manejar, facilitando sin oponer resistencia el paso de la monarquía a una república presidida por el inefable García Trevijano. No parece que ninguno de los conjurados conozca bien ni al Rey ni al Príncipe, porque de lo contrario no se las prometerían tan felices.

allegado a Alfonso Guerra cuyo nombre me reservo por medidas de seguridad y un ex banquero que financia regularmente las campañas antigubernamentales emprendidas por el citado medio. Todo esto suena a broma pero no lo es. Me dice que Luis María Anson, entre otros, se lo toma muy en serio.

"La operación se llevaría a cabo por etapas. Primero se desestabilizaría al Gobierno atacando sin tregua a Felipe González en sus horas más bajas. Esta vez los ataques serían de carácter más

MARIUS CAROL

Barcelona

"¿Pero quiénes son estos señores que intentan cambiar el rumbo de la historia? (...) Yo sólo conozco bien al ex notario. Del hombre que financia la operación sólo sé que siendo un especulador metido a banquero consiguió cargarse en poco tiempo uno de los grandes bancos españoles, propinándole de paso una puñalada trapera a la poca credibilidad política y económica que estaba recuperando España en todo el mundo. /.../" en

El rey Juan Carlos en su despacho de la Zarzuela

republicano, que no es otro que Antonio García Trevijano.

Manuel Vicent escribió en una de sus columnas, hace unos meses, que toda la carne informativa ya estaba picada en éste país y sólo quedaba por picar la del Rey. El escritor va- lenciano se refería a que los representantes de las instituciones habían sido criticados sin piedad por determinados medios de comunicación y únicamente quedaba apuntar contra

la Corona. Otro conocido autor, José Luis de Vilallonga, había expuesto sus temores en uno de sus artículos en "La Vanguardia": estaba en marcha una "confabulación" para "desestabilizar sin tregua" a Felipe González y a Narcís Serra, al mismo tiempo se llevaría a cabo una fuerte campaña en fa-

Pocas ocasiones, un artículo de opinión ha generado tanta literatura y tanto material de tertulias. Ese colectivo que José Luis Cebrián califica de "sindicato del crimen" descalificó la información del aristócrata e incluso señaló como fuente de la misma al Gobierno. Tal fue la obsesión por la contrainformación, que no investigaron algunos detalles que daban credibilidad a la tesis vertida. Por ejemplo, que Vilallonga había sido recibido en audiencia en el palacio de Marivent, en dos ocasiones,

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Vilallonga advirtió que habría un goteo de noticias contra la Corona, con un "bombazo" final vor de Aznar, "un hombre que durará lo que queramos que dure" y se irían filtrando "pequeñas y breves noticias en detrimento de la figura del Rey". Según Vilallonga, los padres de esta conspiración serían un ex especulador metido a banquero, es decir Mario Conde; la persona que dirige el medio de comunicación encargado de orquestar la campaña, presumiblemente Pedro J. Ramírez, y un ex notario

"máster del universo" habían caído al vacío como los lampistas Mario y Luigi en la Supernintendo. Conde se había acercado tanto a la Zarzuela que el general Sabino Fernández Campo le responsabiliza en privado de su salida de la Casa del Rey, de eso hace casi tres años. El ex banquero supo ganarse la amistad de don Juan de Borbón y paralizó una campaña sobre la vida privada del Rey, que protagonizó "El Mundo" y "Época", allá por 1992, lo que le engrandeció a los ojos de don Juan Carlos. Con el diario no hubo problemas, dada la condición de accionista de Conde; con la re- sin que trascendiera. En la segunda, le entregó un borrador del artículo de marras, que el Monarca tuvo en el cajón de su despacho sin mostrarlo ni a sus colaboradores.

Un año antes, el constitucionalista Jorge de Esteban había escrito en "El Mundo": "La existencia de una prensa libre en nuestra democracia ha acabado de derrumbar el tabú de que el jefe del Estado no podía ser criticado". Pero ahora ya no se trataba de criticarlo, sino de moverle el trono. Mario Conde se había quedado sin banco y además había ido a la cárcel. El imperio de Javier de la Rosa se había diluido como un azucarillo y también había acabado con sus huesos en prisión. Ambos se consideraban víctimas del sistema. Dos

vista, un crédito produjo efectos balsámicos. En cuanto a Javier de la Rosa, se lé ha visto muy poco en la Zarzuela. En una ocasión, de eso hace unos años, consiguió almorzar con el Rey: en el avión de vuelta le faltó tiempo para contarle a Roca con pelos y señales el encuentro.

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delta donde desemboca esta fuente inagotable que es Conde, publicó "M. C", donde dedicaba un artículo al Rey, que era un ataque a la línea de flotación de la Corona. En mayo, aparecieron en la revista "Novella 2000" unas fotos del Rey tomando el sol desnudo en la cubierta del "Fortuna". Las fotos habían sido retiradas del mercado cuatro años ante por De la Rosa para hacer méritos ante el Rey, pero la situación había cambiado. Por cierto, "Novella 2000" es del grupo Rizzoli, principal accionista de "El Mundo", donde también figura Conde. En junio vendría la aparición, de nue- vo en el periódico de Pe-

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Fotos de don Juan Carlos tomando el sol desnudo, filtraciones del Cesid y libros envenenados, en el último año

En el último año, De la

Rosa y Conde se han visto en varias ocasiones. Conde es el cerebro y De la Rosa parece actuar como dinamitero. Decía Vilallonga eñ su artículo del verano del 94 que irían goteando pequeñas informaciones en detrimento de la figura del Rey, "para acabar publicando un dossier que comprometiera gravemente al Monarca con algún escándalo irreparable". Un mes después del artículo, Jesús Cacho, el dro J., del anuncio de las escuchas del Cesid al Rey, donde aparecían los nombres de Manuel Prado y el príncipe Tchokotoua, filtradas por el tándem Perote-Conde. Y ahora, como guinda, De la Rosa intenta implicar al Rey en su malversación de fondos de Torras, a través de

Prado y Colón de Carvajal. El embajador ha dicho que desde hace semanas le están chantajeando. Ayer, "Diario 16" publicó un avance editorial donde los periodistas Isabel Duran y José Díaz ponen a la luz las maniobras de los dos financieros contra el Rey. De la Rosa declara en él, en plena paranoia: "Haberme metido en la cárcel le va a costar la Corona al Borbón". ·