El director de ABC presentó «El dardo en la palabra», del director de la Real Academia Española
Intervinieron en el acto Hans Meinke, Alfonso S. Palomares y Jesús de la Serna
Madrid. Natividad Pulido que publica Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg y que ayer presentó en la Asociación de la Prensa Luis María Anson, en un acto en el que intervinieron Hans Meinke, Jesús de la Serna y Alfonso S. Palomares.
1975: Fernando Lázaro Carreter escribía el primer «dardo en la palabra» en el diario «Informaciones». 1997: más de 240 artículos, publicados en ABC y en otros periódicos de España e Iberoamérica, se reúnen en un libro
Abrió el acto el director general de Círculo de Lectores, Hans Meinke, quien celebró públicamente la aparición de «un libro singular cuyo contenido encierra un formidable trabajo de crítica lingüística». Aplicado lector y coleccionista de estas «pequeñas joyas lingüísticas», Meinke planteó a Fernando Lázaro Carreter hace años su deseo de recopilar en un libro sus «dardos en la palabra». Deseo hecho realidad: más de 240 artículos, publicados en ABC y en otros periódicos de España e Iberoamérica, ilustran la historia del léxico del último cuarto de siglo. Meinke calificó este libro como «esencial y necesario, un manual rico, sabio, agudo y lleno de humor e ironía, altamente recomendable para toda la población». Por todo ello, se muestra seguro de que los lectores de Círculo, «seducidos por estos irresistibles dardos, convertirán esta obra en el libro del año»,
«Ironía y talento»
El primer «dardo» apareció en 1975 en el diario «Informaciones» a iniciativa de Jesús de la Serna, algo que le llena de orgullo. «Le planteé una colaboración semanal -recuerda-, pero no me fue fácil convencerle. Fue muy generoso y nunca se lo agradeceré bastante». Para el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, estos artículos son «un verdadero lujo, una perla de originalidad, de ironía y de talento. Yo soy el primer beneficiado de sus enseñanzas». Por su parte, el ex presidente de la agencia Efe, Alfonso S. Palomares, quiso agradecerle la dedicatoria, que «me tocó la diana de la vanidad y de la gratitud en pleno centro». Cuando llegó a Efe, ya distribuía la agencia estos «dardos en la palabra» de Lázaro Carreter. Unos dardos «llenos de imaginación y cultura, frescos y divertidos, que cumplen aquellos consejos de Horacio: "Enseñar al lector al mismo tiempo que se le deleita con la enseñanza"». No quiso olvidar el Departamento de Español Urgente, creado por Luis María Anson, cuya alma «fue y sigue siendo Lázaro Carreter».
dice Palomares y como usuarios de ella nos beneficiamos de las enseñanzas del director de la Real Academia Española, ya que, «a través de su prosa brillante y la variedad amena de su anecdotario nos enseña a movernos con seguridad en nuestra lengua». Además, elogió el hecho de que «jamás haya mostrado ninguna devoción hacia el purismo ni el menor fervor hacia el casticismo. Ha defendido el idioma, no como un implacable aduanero, sino vigorizándolo, 'apoyando los cambios, facilitando la entrada a los neologismos necesarios».
Finalmente, el director de ABC, Luis María Anson, tomó la palabra para hacer la presentación del libro «El dardo en la palabra». Comenzó subrayando todas las distinciones que ha obtenido Lázaro Carreter a lo largo de su vida. «Y las que tienen que venir -apuntó-, porque si hay alguien en la vida intelectual española que merece hoy el premio Cervantes y el Príncipe de Asturias es Fernando Lázaro Carre- ter. Los que hemos trabajado a su lado sabemos hasta qué punto se merece todas estas distinciones». Anson elogió la figura del director de la Academia como «la máxima autoridad en el idioma español, uno de nuestros más altos intelectuales y un hombre que tiene una vastísima influencia en las nuevas generaciones».
Unidad del idioma
El gran acierto de los últimos años de los directores de la Academia ha sido, en su opinión, darse cuenta de que «ya no es un solo pueblo el que crea el idioma, sino que son 22 pueblos iberoamericanos los que están, de una manera permanente, creándolo». Un problema, el de la unidad del idioma, que «han solucionado, en gran parte, los medios de comunicación y, de manera muy clara, la televisión». Son dos las funciones que, según Anson, tiene el periodismo: informar y ejercer el contrapoder. Pero, ¿quién ejerce el contrapoder del periodista? «Hay una
«La muerte de veinte viajantes»
Los periodistas son el centro de la mayoría de sus dardos. Lázaro Carreter lo explica así: «Son los que más se ven y se oyen. Yo no oigo hablar a los ferroviarios ni a los agentes de Bolsa». En su análisis de las noticias que'aparecen en los medios de comunicación descubre errores, algunos de los cuales le provocan un auténtico estremecimiento. Como ejemplo, apuntó una noticia que oyó en televisión sobre el accidente ferroviario en Navarra. El periodista dijo: «Han muerto más de veinte viajantes (en lugar de viajeros)».
«Los periodistas somos jornaleros de la palabra, de la lengua»,
Los que salen peor parados son los periodistas deportivos, quienes se empeñan, para horror de Lázaro Carreter, en que los futbolistas «salten al campo». Aunque advierte que los errores se dan en todas las disciplinas. «Hace unos días -recuerda- se me atragantó una magdalena mientras desayunaba. Leí en una crónica taurina lo siguiente: "Un toro sólo se dignó a embestir una vez"». Aunque no se salva ni el BOE, donde apareció la siguiente definición de pizarra: «panel practical de conoci-
ABC SEVILLA (Sevilla) - 02/04/1997, Página 71
Copyright (c) DIARIO ABC S.L, Madrid, 2009. Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición
como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa, a salvo del uso de los productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.
mientos». Desde la «Tercera» de ABC, que considera «el mejor escaparate de la Prensa en España», Lázaro Carreter pone en práctica una crítica lingüística muy alejada de aquella que hacían «los puristas rancios del pasado».
Entiende la lengua como un instrumento -«depende de quién lo tañe»- y asegura que el porvenir no es de la lengua «sino de los pueblos. Lo que le pase a México, Argentina o España es lo que le pasará a la lengua española». Un futuro que no ve con buenos ojos, porque cree que «el uso del idioma que hacen las nuevas generaciones es mediocre».
Fernando Lázaro Carreter considera que la importancia de un idioma no la da el número de sus hablantes, sino la cantidad de libros que se traducen a otros idiomas. Y, según esta tabla de medida, el español no ocuparía el segundo lugar, tras el inglés. Otro de los principales problemas es, para él, la escasez de términos españoles que se exportan: «guerrilla, liberal, siesta, laringoscopio» y poco más.
Fernando Lázaro Carreter
respuesta espectacular en este libro -dice Anson-: el mismo periodismo. A lo largo de más de veinte años, Lázaro Carreter ha ejercido ese contrapoder desde los periódicos».
Aunque entonó el «mea culpa» y reconoció que «los periodistas debemos reconocer que hemos hecho, en ocasiones, mucho daño al idioma», cree que hay un defecto de origen: la educación primaria, secundaria y universitaria, por lo que abogó por una reforma profunda de los estudios del idioma. Asimismo, quiso reconocer «la labor ingente que están haciendo en favor del idioma la mayor parte de los periodistas españoles» y expresó la admiración profunda por la obra de Lázaro Carreter, «un hombre que lleva sesenta años lamiéndose las heridas del idioma».
De la Cierva, Savater y Campmany, en cabeza de los libros más vendidos
En la lista de libros más vendidos que periódicamente hace pública la prestigiosa librería Rubiños, figura en primer lugar «La verdadera historia de las brigadas internacionales», de Ricardo de la Cierva. Tras él: «El valor de educar», de Fernando Savater; «Guía Campsa 1997»; «Doy mi palabra. Mis mejores artículos», de Jaime Campmany; «El Rey perjuro. Don Alfonso XIII y la caída de la Monarquía», de Rafael Borras; «La cocina del Quijote», de Díaz; «Inteligencia emocional», de Goleman; «Guía de hoteles profesional 1997»; «Camino de sencillez», de la Madre Teresa; «Frente a la gran mentira», de Antonio García Trevijano; y «Episodios históricos de España», de Ricardo de la Cierva. Entre los libros de ficción, «Plenilunio», de Antonio Muñoz Molina, es el primero seguido por «El capitán Alatriste», de Pérez-Reverte; «Reo de nocturnidad», de Alfredo Bryce Echenique; «El sastre de Panamá», de John Le Carré y «Donde el corazón te lleve», de Susanna Tamaro.
^
?
^