Ismael Moreno y Joaquín Delgado; nuevos protagonistas del culebrón Sogecable

Se trata, sin más, del penúlti mo capítulo del culebrón Sogecable. Aunque más bien sea sólo el antepenúltimo. Un capítulo que se inauguraba con la máxima expectación hacia el fallo de la Sala de la Audiencia Nacional sobre el posible archivo de las diligencias de Investigación penala las cuentas de Polanco, y que se ha cera? do con una nueva dilación; pa* ra varias semanas, de dichofaIlo. Yentretanto; el capítulo del culebrón ha estado animado por segundos escenarios no menos decisivos, en Ibs que el juez Moreno y el juez Delgado han ido deshojando, también sin conclusiones; la margarita de la recusación y de la conspiración, respectivamente Ahora es Moreno el primer obligado a mover ficha; la fi cha de la recusación más larga de la historia judicial.

Dos jueces interminable

A expectación era máxima en la Audiencia a comienzos de la semána pasada. El archivo de las diligen cias sobre Sogecable, el cerrojazo a la investiga ción de las cuentas de Polanco, se hacía posible y hasta probable, según las interpreta ciones. La Sección II de la Sala de lo Penal de la Audiencia Na cional había de resolver el recur so de queja presentado por la defensa de Sogecable contra la decisión; en su día, del juez Gómez de Liaño de inadmitir a trámite un recurso de reforma para el ar chivo de las actuaciones. penal

Yen medio de la expectación; saltaba una noticia de apariencia menor: la Sala decidía al juzgado testimonio de las diligencias practicadas con el objeto de tomar una decisión fundada. Un dato que en principio sólo podría ir encaminado a la posible motivación del archivo, pero que, según fuentes próximas al tribunal, también podría servir a los magistrados para cargarse de razón contra dicha petición de los abogados de Polanco y demás imputados de Sogecable. Sea como sea, lo realmente constatable era la dilación del resulta do. Una dilación previsiblemente pedir muy superior a los diez días fija dos por la Sala en su providencia ya que, según noticia contrastada por esta revista; uno de los magistrados del tribunal, José Ri cardo de Prada, esos días un permiso vacacional del que volverá el día 27 de octubre También el magistrado De Nicolés se ausentará unos días, hasta primeros de esta semana: El ponente Jorge Campos podrá, entretanto, examinar las diligencias solicitadas; pero necesitará del debate y la firma de sus compañeros, por lo cual, salvo modifi caciones de agenda; nada se sabrá hasta fin de mes. Para mayor complejidad, además; cabe ya augurar que, ante un hipotético sobreseimiento (previo al archi vo) se abriría otra nueva serie de recursos -se habla de apelación ante la misma Sala, sea ésta u otra Sección; y también, incluso, de casación ante el Supremo que mantendrían la provisionali dad del posible carpetazo. pedía

La recusación

Dilatada pues, la decisión judi cial que podría poner fin a la investigación de las cuentas de Canal Plus, cobra primer plano la secuencia de la recusación al juez Gómez de Liaño. Una secuencia que dura ya tantos capítulos como semanas han transcurrido desde la primera del mes de julio en que Juan Luis Cebrián presentó el in cidente -minutos antes de su frus trada toma de declaración como imputado- hasta la tercera semana deoctubre en que el actual instruc resolución alguna. La prolonga ción de este incidente de recusa ción; en cerca ya de cuatro meses, se ha hecho más evidente si cabe por cuanto otras recusaciones; la del magistrado José Ricardo de Prada y la del magistrado José Augusto De han sido re sueltas -mediante rechazo de su admisión a trámite- en horas Ciertamente, la apertura de una causa especial en el Tribunal Supremo para investigar una supuesta conspiración del juez instructor de Sogecable, fiscales, abogados y periodistas, contra el principal putado en la causa, Jesús Polan co, complicaba; en apariencia, la labor del juez Moreno, to Vega, imquien

  1. maba el testigo del incidente tras las sucesivas abstenciones de Garzón y García Castellón. Pero lo complicaba sólo en apariencia, porque en contestación a la consulta formal de Moreno, el magistrado del Supremo e instructor de la causa especial, Joaquín Delgado, informaba al juez de la Audiencia que tramitar con total libertad el incidente de recusación sin aguardar a lo que en esta causa se resolviese; por no guardar ambas diligencias relación en común podía

El fscd

No sólo eso, sino que a un segundo oficio del juez Moreno, el instructor del Supremo le denegaba el traslado de la declara ción formulada ante él por el juez Garzón como imputado. Moreno pues, parece abocado a tomar en breve una decisión; toda vez que, a pesar del informe segundo trámite de prueba con un nuevo oficio a la compañía Telefónica para; 9 peticion del recusante Juan Luis Cebrián, intentar probar el envío de faxes desde el juzgado de Liaão y que, siempre en apariencia; el plazo de diez días que concede la para tramitar Ia prueba se ha agotado: El recusante babía pedido también el testimonio del juez Garzón, pero ante el informe contrario de la fiscalía con el argumento de que éste no podía resultar juez y en un mis mo incidente, POr su testimonio al Supremo; petición; como se decía, denegada. ley parte optó pedir

Según algunas fuentes; Telefónica ha respondido a Moreno igual que a Garzón en el sentido de no poder acreditar tecnicamente dichos faxes. El recusante, Cebrián, citaba entonces nom bres de posibles receptores, y ahora citaba hasta cinco números de fax pertenecientes a la empresa editora de EPOCA en Madrid y Barcelona. Sin más datos conocidos, la recusación sigue descan sando en los dos testimonios de referencia de Jaime García Añoveros y el que en todo caso se deriva del auto de abstención de Baltasar Garzón. Pero dado que la causa está provocando tantas y tan magnas sorpresas, nadie

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se atreve a formular apuestas de carácter jurídico.

Para el Ministerio Público la instrucción no puede darse por terminada mientras no se resuel van dichas contradicciones, pero en cuanto a la entidad de la investigación; continúa en su pOs tura de partida en cuanto a no for mular imputación judicial alguna contra los aludidos en la denun mados a declarar como imputados ~Garzón, Liaño, Navarro, Gordillo, Márquez de Prado y Trepenal vijano , la doctri na garantista que el propio Luzón esgrimió en minoría en la Junta de Fiscales de Sala que de cidió informar contra la comparecencia de Gonzlez en la causa de Segundo Marey ; Luzón informó contra la decla ración de González como imputado en la Vista de Apelación por imperativo de la Junta de Fis cales; fuentes solventes. Lo que no aclaran esas según según

Entre las sorpresas; la mayor sería que Moreno extendiera el incidente hasta el límite de ser adelantado por el propio Delgado, en el Supremo, a la hora de tomar una decisión. El magistra do de la Sala II del Tribunal Su premo tiene formalmente en su mano la de archivar las diligencias abiertas por denuncia formulada por la Fiscalía Gene 'ral dcl Estado para la investiga ción de la supuesta conspiración publicitada por el auto de absten ción del juez Garzón. El pasado miércoles; las partes personadas presentaron sus correspondientes alegaciones a petición del instructor; y la mayoría de ellas pi dieron el archivo, hecha excepción de Garzón y de la fiscalía, quien, bajo la firma de José Mación de tres careos: Garzón con Navarro; Garzón con Neira, y Garzón con Murillo. opción

Un rosario de trámftes dilata (ualquier solución a este caso fuentes es si el principio de uni dad del Ministerio Público reque riría una mayor coherencia a la bora de aplicar al resto de los ciu dadanos un criterio semejante al aplicado al caso González.

Al contrario; la coherencia del Ministerio Público .-a pesar de la esquizofrenia judicial que resulta de que un fiscal interrogue a otro fiscal en calidad de imputado- ha sido enorme en cuanto a las de claraciones. No sólo Gordillo y Fungairiño coincidían en sus declaraciones al atribuir a los dos fiscales generales pleno conock miento de la causa, sino que el propio fiscal general Jesús Cardenal, corroboraba extraproce salmente ambas afirmaciones la semana pasada. Este; en su comparecencia ante la Comisión de Justicia del Congreso confirmó su conocimiento de cuanto en di cha causa la fiscalía había informado. Así pues, la insistencia de los socialistas en sus preguntas al Fiscal sobre el asunto Sogecable ha venido a beneficiar a los tados en la presunta conspiración; hasta el punto de que algunos ya do del juez Navarro; Jesús Santaella ha presentado ante el ins tructor una lista de posibles nuevOS testigos como alternativa al archivo- entre los que cita al ex fiscal general Ortiz Urculo; impu-

Santaella solicita también, en esa lista de testigos alternativa al archivo; la comparecencia de tres asistentes a las tertulias a las que acudían el juez Garzón, el juez Navarro y el consejero de Prisa Jaime García Añoveros -al pa - recer, sólo en una ocasión Gómez de Liaño y a las que se ha aludido en las declaraciones: Ezequiel Jacquete, Francisco Albertos y Lorenzo Contreras; cita a Clemente Auger, dente de la Audiencia Nacional, cuyo interés en Sogecable atesti guan al parecer Gómez de Liaño y Márquez de Prado haber conocido en su día de boca de Garzón: soli presi -

cita también la testifical de los tres abogados de Jesús Polanco, y del matrimonio Coloma-Manjón, aludido por Garzón como invitado en su casa a una cena, a la que acude también el juez Navarro; y en la que, siempre según fuentes conocedoras del proceso; se habla de Sogecable. Pero la mayor sorpresa de la lista de testigos presentada por el abogado de Navarro Estevan es la inclu sión de Antonio Navalón, que aparece citado varias veces en las declaraciones, tanto por parte de Garzón como en el interrogato rio de Gordillo a García Añoveros. Santaella centra, precisa mente en Añoveros, los careos solicitados -con su defendido y con Neira-,y pide en primer lu gar, al igual que el resto de los imputados en Ia causa, el interro gatorio de Garzón. Gordillo Márquez de Prado y Gómez de Liaño también han pedido careos alternativos al posible vo ~Garzón-Navarro y Navaarchi -

Eduardo Fungairiño, fiscal jefe de la Audiencia Nacional , junto a Jesús Cardenal , liscal general del Eslado.

rro-Añoveros-, pero el más sorprendente en sus alegaciones ha sido el abogado Antonio García Trevijano (que representa a sí mismo y a Navarro) ha pedido el sobreseimiento libre para todos menos para Garzón García Añoveros y él mismo cuya declaración judicial ha sido rupturista contra el ordenamien ha pedido las declaraciones de Luis María Ansón y Antonio cer, la vinculación que se le atri[ buye en la causa; por testimonio de referencia, al grupo Televisa yaún más, la del magistrado Siro García y el fiscal Javier Zaragoza -aludidos por Garzón; según distintas fuentes, como depositarios de su conocimiento extraprocesal de Sogecable-, en calidad de imputados. Esta revis ta no ha logrado conocer las alegaciones presentadas por el abogado de Baltasar Garzón Manuel Medina. La apuesta más solvente es la de que la causa continuará. Habrá nuevos capítulos. C.R.G. quien