La tentación ultra

olean las declaraciones de Luis María Anson 4 esta revista. Las informaciones aparccidas en días pasados en distintos medios exccpción y cada vcz queda má5 claro do, se corrieron en paralelo dos carre ras para forzar un relevo en la Presidencia del Gobierno, aunque para cllo hubiera que poner el peligro el Estado Detrás de la conspiración. 0 como se quiera llamar a aquellas reuniones de intormadores organizadas dar la batalla al presidente Felipe González. alentaban dos proyectos que hov se nos antojan disparatados. pero que en su momento llegaron a condicionar el clima en Espana y sobre cuyos peligros alertaron inútilmente algunas voces bicn informadas Ahora vanos descuhriendo durante algún tiempo convivieron en la conjura -real 0 aparente- dos modelos muy diterentes: polencialeconómico. para apoderarse de la Presidencia del Gobicrno resque para que

petando la Jefatura del Estado; el otro. encarnado el abogado Antonio lacionado con destacados personajes y grupos de la ultraderecha , pretendía cambiar Ja actual Monarquía Parlapor

Luis María Anson ha tirado unla a las tranquilas aguas de un estanque y en el fondo se han agitado los inquilinos del fango y de la oscuridad. piedra

PEDRO PÁRAMO

Repúhlica Presidencialista alestilode la de Fstados Unidos de América . sables del Ministerio del Internor:

Nada tiene de malo pretendler la versión de las mnstituciones por medios paciticos. La democracia es te. Pcro tanto una como otra <e las vías qjue se proponian cono alternaliva pa ción de los partidos políticos por nuevas formulas de representativadad. de' democracia orgánica que & asi especie'

nológicos lo ponen en evidencia cada cia electronica podría reducin al Fjecu

Espana hemos pasado de la proscripción que el partido es Dios. Ciertamente en nuestra vida politica mandan los buró cratas y algunas medidas, cono un sistemna electoral de listas abiertas. por ejemplo; contribuirian en gran medida perteccionar lo democratico de nues-

pOT Anson ahora be- iban mas lejos. No se la reprvsentatividad de partidos sino de sustituirlos por fórmulas descabelladas. Il asunto no ha hra de ciertas tertulias para escuchar cl Winston Churchill. Anson; COn sus de"Tiempu a las Iranquilas axuas delestansel los Dero)

lido único