E ntre las llamadas islas de libertad estaban las aulas y cafeterías de la Universidad (el sótano de la facultad de Letras en Puentezuelas), así-como los locales propiedad de los Jesuitas anexos a la parroquia del Sagrado Corazón, a sus espaldas por la calle Elvira ; y, contadas, eso sí, algunas librerías (Tiempos modernos, Al Andalus), bares (Bimbela, también comocido por Indalecio en la calle Carril del Picón; Natalio, Enguix. . .) ; los locales del sindicato vertical, el entorno del pantano de Cubillas, donde se

celebraban los primeros de mayo ; el Puente de los Vados, las choperas de la vega, la Canterilla de Atarfe, el Charcón, el Monte del Sombrero, las casillas del Poligono, la huerta de San Vicente, alguna vivien-

Focos antifranquistas

da de Haza Grande, donde obreros y estudiantes se reunían y cristianos celebraban la Eucaristía . Eran puntos de reunión, confabulación, y también -cómo no- lugares al que acudían confidentes y policías, cada cual a hacer su trabajo . Por paradójico que pueda parecer, esas islas de libertad estaban también en las salas de espe- . ra de las redacciones de los periódicos IDEAL, Patria y Hoja del Lunes, en las que algunos periodistas se sentían muy cómodos ; programas de radio como Poesía 70 que dirigía Juan de Loza. Su actívidad profesional, unida al extraordinario compromiso politico, quizá sea el arranque de toda una generación de poetas y gentes de la cultura en general de marcado carácter antifascista . Entre ellos, y no simultáneamente en el tiempo, estaban los hermanos Carmelo y Claudio Sánchez Muros, Egea, Álvaro Salvador, Eduardo Castro, Julio Juste, García Montero, Carlos Cano, Antonio Carvajal, Raúl Alcover, Carlos Villarreal, Juan Vida, Justo Navarro, Antonio Mata, Enrique Moratalla, José Carlos Rosales, Paco Moyano, Pepe Ladrón de Guevara .. .) .

Conspiración en los `tajos'

Los veinte minutos de bocadillos en los tajos de trabajo también eran isla de libertad, (la duración de ese tiempo de asueto más tarde costaría sangre) ; estaban los colegios profesionales, estos ya en el periodo 74-77, los estudios de arquitectos como Luis Felipe Aparicio, Pedro Salmerón. . . Poco á poco se incorpora gente nueva y otros que han finalizado sus estudios, José Luis Insausti, Fernández Pifiar, Mariano Maresca, Andrés Sopeña . . ., el movimiento de PNNs con Rafael Peina-. do, Cristóbal González, que apareceD ya ante la sociedad como la cara del Partido Comunista o afines a él . Se forman por estas fechas las «plataformas anticapitalistas» y aparecen los primeros militantes conocidos del PTE, CSUT, MC y OIC (Enrique Cobo, el hoy senador fue

Desde los últimos sesenta hasta la desaparición del almirante y presidente del Gobierno, Carrero Blanco, en 1973, emergen lugares y espacios donde la convivencia está presidida por la idea de terminar con la Dictadura . Eran lo que hoy, en palabras de uno de los símbolos de esa lucha, Roberto Mayoral, se conoce como `islas de libertad'

el anónimo pintor entonces de la mayoría de las peticiones de «libertad para Roberto Mayoral y compañeros» ; Rafael Navarrete, Miguel Gómez Oliver,-Nono Córdoba, Rafael Villegas, Cándida Martínez, Fernando Berbel. . . ; y . . . ¡el pabellón de politicos de la Prisión Provincial de Granada! . También era ésta una isla de libertad, aunque en la . causa no parece existir acuerdo. Para unos la torpeza y desidia de la institución penitencial los agrupaba para que pudieran seguir cons- pirando a sus anchas, intercambiarse leoturas délos principales autores marxistas, contactar con sus correligionarios del exterior a través de sus abogados, etcétera. Para otros, producto de la lucha . Hubo unas fechas en la que prácticamente todas las jerarquías y activistas principales de todas las familias comunistas estaban en la prisión de la carretera de Jaén. Allí se conocieron personalmente muchos de ellos . La mayoría, naturalmente, del PCE . La oposición de izquierda en Granada durante la transición eran los comunistas, toda la gama de comunistas, pero sobre todo el Partido en función de su mayor base militante, y los cristianos .

Infiltración en los cuarteles

Esta oposición no excluyó al aparáto militar . En el interior de los cuarteles, durante el final de los sesenta y comienzos de los setenta, se crearon «comisiones delocrátícas de soldados», por consigna e instancia del PCE, con el objetivo de, en una supuesta y más que posible intervención directa del Ejército ante una eventual ruptura democrática, neutralizar a sus principales mandos .

El PSOE es algo posterior, si bien es cierto que socialistas estuvieron en esa brega, pero desde otras posiciones . Después, cuando la faena de desguace está a punto de culminar, aparecen los primeros ya como tales socialistas, como miembros de este partido . Los primeros (Juan Tapia, Masegosa, Díaz Sol, Daniel Maldonado, Rafael Estrella, Javier Torres Vela, Pedro Fornell, Enriquieta Cózar, María Izquierdo, Juan de Dios Luque) proceden de otros puntos politicos situados más a la izquierda, y otros, como Vida Soria, Pedro Cerezo, de los ambientes universitarios y profesionales ; los mismos en los que se desenvolvían López Calera, José Cazorla, Sáez Lori te, López Martos, José Luis García Rúa, Nicolás de Benito, Jerónimo Páez, Pascual Rivas, Joaquín Bosque, Jesús Lens, Sáez Badillo . . .

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El club Larra

Uno de esos espacios de libertad por antonomasia para la sociedad granadina fue el Club Larra, cuyos estatutos son una obra de ingeniería legal al servicio de la democracia, gestado y fundado en 1974175 por un grupo social de poco más de una treintena de miembros, al frente del que se encontraban los abogados y grandes amigos entre sí Antonio Jiménez Blanco y Jerónimo Páez López, con quienes colaboró estrechamente el también abogado Fernández Píñar. Por el Larra desfiló lo más granado de la política nacional del momento en el periodo 76-78. Tuvo su sede en Plaza de los Campos, 4. Entre éste y el Centro Artístico, que también presidía Jiménez Blanco (del 74 al 80), existía una extraordinaria complementariedad, con cuyos escaparates logró Granada una viveza y plural visión de aconteceres que hacían de esta ciudad en España una de las de sus características sin parangón en cuanto a debate y contraste de pareceres democráticos se refiere . No debemos pasar por alto a otro granadino destacado, si bien su acción no estuvo vinculada a Granada : el también abogado

Antonio García Trevijano .

La'platajunta'

En 1974, también en Granada, se crea la Junta Democrática que había sido presentada en París por Carrillo y Calvo Serer el último día de julio . Tres meses después, a las afueras de esa capital, en Suresnes, celebra el PSOE su último Congreso en el exilio . Esta organización cuenta en Granada con doce militantes y oficialmente no estuvo' representada por ninguna delegación,\ según los archivos históricos de los congresos socialistas en el exilio . Comienza el largo periodo de Felipe González al frente de ' este partido, que auspicia y organiza la Plataforma de Convergencia Democrática en la que estarán los socialistas y grupos democristianos y socialdemócratas, que aquí coordina Curro Valis . El 13 de junio de 1976, también en la capital francesa, se constituye lo que popularmente se conoció como Platajunta, la Coordinadora Democrática que agrupó a la Junta y a la Plataforma . En Granada se presenta esta en un acto en la facultad de Ciencias, muy emotivo, y en el que todos los representantes de los diversos partidos políticos y sindicatos y grupos de independientes se fueron presentando uno a uno al resto de sus miembros . Uno de ellos, por la Democracia Cristiana, es el hoy . director de la prisión de Albolote, Eduardo Caracuel . AI PSP de Tierno Galván lo representa un joven llamado Jesús Quero . La Platajunta tiene como objetivos aglutinar a todos los demócratas, la amnistía política, la legalización de todos los partidos y la reconciliación nacional . Es también, 1976, el año en que las principalesluerzas sociales, políticas y culturales convocan en Fuente Vaqueros en homenaje a Federico García Lorca el primer Cinco a las Cinco, o fiesta por la libertad . Miles de granadinos respondieron al llamamiento ante la mirada vigilante de la fuerza pública .