Ocho delitos de prevaricación y uno de revelación de secretos. Ese es el caudàl de la acusación. Baltasar Garzón podría pasar por un calvario judicial semejan te al de Javier Gómez de Liaño si el Tribunal Supremo admite a trámite lo que ya es una querella con todas sus consecuencias. La misma mañana en que el juez de | Audiencia Nacional ampliaba su auto de extradi ciór contra Augusto Pinochet por cincuenta nuevos prel 0 registraba con el número 1/154099 el escrito por arte de Joaquín Navarro y Jesús Santaella .
Joaquín Navarro y Jesús Santaella le acusan de prevaricación y revelación del secreto
Ljuez de la Audiencia de Madrid y el abogado que 2 fuera de Mario Conde y dc Juan Alberto Perote, respectivamente, lleva ban al Alto Tribunal su respuesta a una actuación procesal de Garzón que resultó muy publicitada en televisión el pasado uno de marzo_ El juez abrió una causa. finalmente archivada; que primero pareció tra tarse de la investigación de una supuesta colaboración de ambos juristas con la organización terrorista ETA y que; según el auto de archivo; se trataba de un supuesto de calumnias e injurias al En palabras del abogado de los querellantes, Antonio García Trevijano, la actuación de Garzón fue un 'acto de venganza y de odio a su enemigo personal, Joaquín Navarro' El letrado pide tam bién su suspensión cautelar en el juzgado central. penal Rey.
Sobre estas letrados Antonlo García Trøvljano Y Jesús Santaella . A la dørecha, el juez Joaquín Navarro .
Garzón, querellado
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El conteni lo del documento luego amplia la por la Sery El País, se había 'xtraído del ordenador de Rei en el periódi co abertzale en cl momento de ser requisado y cerrado por la policía judicial, en julo de 1998. El periodista abertzale hacía referencia en sus notas la conversación vada que habría tenido con ambos jurista > en Madrid, con dos comentarios concretos: que el Juan Carlos había telefoneado al propio Garzón para que no continuara sus investigaciones judiciales sobre los GAL; y que se había especulado con que el Pepc Rey
La pieza separada se había abierto en febrero y había sido declarada secrcta por Garzón, con el sólo conocimiento de la fiscalía de la Audiencia Nacional . La razón por la que fue enviada al Supremo fue; las informaciones citadas, que el sumario principal ya había sido elevado al Supremo por haber alcanzado la condición de aforados dos de sus imputados, al ser elegidos en tubre parlamentarios vascos . según OC - propio monarca fuera la famosa "equis" de los GAL.
Los argumentos dela_querella
Pero los ahora querellantes . que no han tenido acceso al cita do documento; argumentan que de habcrse tratado de un supues to delito de colaboración con banda armada, tal como se divul gó, el juez nunca habría necesita do abrir una pieza separada sobre una causa que ya se basaba en delitos de terrorismo. Basándose en el propio auto de archivo firmado por Garzón el cinco de marzo, explican que sólo cuando el Supremo devolvió la pieza separada con el documento en cuestión por 'ausencia de indi cios de delito" , el juez levantó el secreto y abrió un procedimiento nuevo por calumnias e injurias al En su opinión; y ello es una de las principales bases de la querella; las muy publicitadas di ligencias sobre la supuesta con versación entre los juristas madrileños y el periodista abertzale, sólo tener por objeto una investi al monarca que, como se sabe, es inviolable. Garzón archivó las diligencias toda vez que la fiscalía -único representante legal del monarça Rey: penal podía 'gación
Hace dos meses, el día uno de marzo de 1999, Tele 5 abrió su telediario con la noticia de que el juez Garzón había enviado al Tribunal Supremo un auto en el que le comunicaba la apertura de una pieza separada del sumario sobre Egin: La investigación; que también afectaba al abogado Jesús Santaella . daba cuenta, se gún la emisora de televisión, de una supuesta colaboración de ambos juristas con el entorno de la banda etarra. El apoyo indiciario era un documento extraído del ordenador personal de Pepe Rei, director de investigación de Egin y procesado en la causa abierta contra este periódico en julio del 98, en el que éste; siempre según dicha información; recogía anotaciones de un encuentro con los citados Navarro y Santaella .
ante los tribunales , siendo estos delitos contra el honor sólo per seguibles instancias de informó en contra, pero no lo hi ZO. los afectados, por ausencia de indicios, tal como ve nían a informar el Supremo y la Fiscalía. sino por la falta de 'dide la supuesta injuria. En otras palabras, venía a decir Garzón en su auto que el ánimo de los dos juristas madrileños había sido que el periodista abert zale divulgara informaciones inJunosas contra el la justicia otra s instituciones. Es a través de ese auto como Joaquín Nava rro ! Jesús Santaella se aperci partesegún Rey;
ben de que la acusación; que éste último no conocer a pesar de presentarse personalmente en el juzgado de guardia de la Audiencia Nacional al día siguiente de darse la noticia -es éste otro de los supuestos de prevaricación que ahora achacan a Garzón sus querellantes no tenía que ver con una presunta colaboración con ETA sino con unas posibles imputaciones de calumnias e injurias contra el Más aún, los ahora querellantes se duelen de que el juez ponía en boca de uno de ellos, el abogado Santaella, la autoría de uno de esos comenta rios, a pesar de que, según su inpudo
Baltasar Garzón, instructor del Juzgado númece ntra la Audiencia Nacional .
el documento de Pepe Rei no personaliza ninguno de los comentarios .
"Un acto devenganza"
Hasta ocho posibles prevari caciones habría cometido el juez Garzón; según el abogado García Trevijano. Entre ellas, acor dar; de oficio; diligencias previas por calumnias e injurias al sabiendo el querellado que estos delitos sólo pueden ser persegui dos a instancia de la parte ofendi da y que el único representante legal del Jefe del Estado es el Ministerio Fiscal"; saber que el legalmente incalumnia ble' que de ser ciertos los hechos denunciados, la eventual responsabilidad estaba prescrita' ~la indefensión y vulneración del Convenio Europeo de Roma de 1950 que concede a todo ciudadano el derecho a ser informado con carácter inmedia to de las investigaciones que le afecten ausencia de tutela ju dicial por el auto de archivo del cinco de marzo en el que el juez Garzón sigue imputando a los querellantes intenciones y áni mos de injuria al Jefe del Esta 0 "retención de documento; por no haber sido devuelto al sumario principal a pesar del archi vo de las diligencias' Rey Rey penal
También le acusa de un delíto de revelación de secretos apoyándose en el fiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo; a quien los informadores de tribunales le habrían preguntado por la bomba informativa' que cl juez central del número cinco les habría anunciado para el día uno de marzo. Para Trevijano, la actuación procesal de Garzón no es más que un acto de venganza y odio contra su antiguo amigo; el juez Navarro; quien; a raiz de su actuación en la recusación del juez Gómez de Liaño en el caso Sogecable, y la posterior apertura de diligencias en el Tribunal Supremo -luego sobreseídas- por la supuesta conspiración; había pu blicitado su enemistad con artí culos y epítetos hacia Garzón co mo autor de una resolución nita; mendaz y prevaricadora El culebrón de Sogecable no ha terminado CR. 'cai-