Narrativa

Mirada Distanciada sobre la Transición

Memorias de memoria, segundo tomo autobiográfico del escritor periodista jesús Pardo y

ANACRAMA

JAVIER PRADERA

Si la máxima según la cual la caridad bien entendida empieza con uno mismo suele ser aplicada con generosa largueza a favor suyo los interesados resulta en cambio excpcionalque la falta de misericordia de un escritor se dirija también contra su propia persona. La implacable crueldad de los retratos la desengañada mirada sobrc las motivaciones y Ja escepti ca valoración de las conductas sin embargo, no constituyen en los libros de Jesús Pardo mani festaciones de malevolencia, reflejos de dispep por al vez algunos lectores de Autorretrato sin retoques (Anagrama, 1996), primera parte de la autobiografia de Jesús Pardo, cometan la injusta equivocación de compa rarla con esta segunda entrega recién aparecida - utilizando como criterio discrimi nador el interés de la época 0 el colorido de las anécdotas Ese paralelismo bibliográfico: por el para anmmar releer de inmediato la entrega anterior de esas memorias a fin de rmontar el relato suS fuentcs iniciales: la ciudad de Santander inmediatamente antes y después de la guerra civil , el sombrio Madrid de los cincuenta y el Londres cosmopolita de los sesenta . Esa excursión hacia el pasado; por lo demás puede seguir su viaje con la tetralogia novelesca de inspiración autocas del pasado; Cantidades discretas y Eclipses) escrita tambien por Jesús Pardo: hasta

sia gestos dé venganza, sino herramientas expresivas de descripción y conocimiento: 'Mi úniço objetivo vitalcs que mi paso por la litcraturá española dé a ésta un aire nuevo, pOr míni mo que sea, de veracidad y autenticidad" . Sin duda, muchos de los personajes de carne y hueso que circulan Jas páginas de Autorretrato sin retoques (como Antonio García Trevijano) y Memorias de memoria (como Luis María Ansón) preferirían no haberse puesto nunca a tiro del escritor; sin embargo; la ausencia de piedad del memorialista y su admirable destreza para' ridiculizar la megalomanía ajena rara vez nan a ajuste de cuentas por huellas de su abyecta connivencia con la dicta dura: ni a los más perspicaces de entre ellos se les pasó por la cabcza que "la inminente democosa que un nuevo tejido de chachullos puro camuflaje cara Europa

Za moraleja sobre la historia de la transición no es demasiado aleccionadora: el cambio político iniciado tras la muerte de se fue deslizando hacia 'la democracia caudillista chapucista, insolente e indolente opaca y semi sudaca, vivalavida y desteñida apisonante moralizante de Felipe González morias de memoria no se ocupa de la historia de un país; sino de Ja vida de un individuo singular; el día en que Jesús Pardo se jubila como por última vez mi personalidad, que me espcra ba, como de costumbre; en la portería empieza su nueva existencia como escritor y novelista de la que forman parte estos dos valiosos tomos autobiográficos

Jesús Pardo regresa a Madrid a mediados de 1974 después de haber vivido durante casi veinte años en el extranjero como corresponsal de prensa: En el momento de la partida deja a suS 'espaldas una España dominada por espa dones chamanes y zampabollos donde "la rligión; las armas y la tinta se habían coaliga do contra el país en pro de una puchera con la mayor cantidad posible de pingües tropezones su regreso le sorprende el contraste entre los cambios superficiales de los comporta mientos y la soterrada resistencia de los prejuicios Siel Café Roma (en la esquina de calles de Serrano y de Ayala)y el Café Gijón constitu yen sus observatorios de ocio; la agencia Efe y elgrupo Cambio 16 son los escnarios laborales desde los que contempla una transición prepa rada por los reformistas del régimen 'converti dos luego en fervientes demócratas de toda la vida como una simple operación de maquilla je Los juicios de Jesús Pardo sobre la inmensá mayoría de los periodistas en activo en lu agencia Efe y la prensa conservadora de aqucllos años desmienten la embellecedora imagen de heroicos opositores al franquismo y a la censu posteriori en beneficio propio por quienes han dejado en las hemerotecas las las

La distanciada mirada de Jesús Pardo expre sa la posición pasiva del espectador que no se plantea responsabilidades como protagonista de la acción colectiva. Tampoco su testimonio presume de riguroso e imparcial; al igual que su libro anterior; deja constancia expresa de no haber cotejado papelcs ni comprobado datos para escribirlo: buena prueba es que degrada al ministro de Información León Herrera à direcinterés de Jesús Pardo no es la vida pública, sino sus problemas cotidianos: cl rocambolesco Y costoso proceso de nulidad ante el Tribunal de la Rota (animado por abogados aprovecha dos yeclesiásticos bribones de Madrid_Roma y Londres) la coleccionista por las latas de conserva, los vinos de marca y los vídeos.0 su progresiva marginación en la agencia Efe e Historia 16