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R ÍOS DE TINTA

PARÁBOLA DEL PEZ

S on miles los jóvenes españoles que, en estos días de caravanas automovilísticas, maletas que se pierden y partes meteorológicos, están trabajando como cooperantes en los países más pobres del planeta. Son muchachos que han salido de su egoísmo para dedicarse a los demás, y no lo han hecho de un modo forzado sino porque su buen entender y buen sentir se habían confabulado en la

búsqueda de una conclusión. Algunos dicen que todo esto no es más que un parche; qué más da si construyen una escuela o un pequeño hospital si, después, no funciona por falta de medios o de personal; estos chavales son aventureros a destiempo, un poco hartos de todo y con afán de figurar; y, además, muchas ONG son un puro negocio que está bajo sospecha; etcétera. Así piensan quienes, desde su butaca, no tienen el coraje de asumir más riesgo que el de sospechar siempre que lo blanco no es más que el rostro perverso de lo negro, dado que el mundo es una trampa en cada individuo y a cada instante.

Ya sé que la abnegación de los jóvenes que aprovechan sus vacaciones estudiantiles o laborales para ayudar a los demás no cotiza en la bolsa ni se suma al Producto Interior Bruto. Tampoco es computado en los informes que hablan de la madurez de una sociedad, de su capacidad para sentir lo ajeno como propio -¿es que algo nos es ajeno cuando esa realidad pica sus espuelas en los otros?-, de la conciencia de que no somos planetas separados ni siquiera islas sino cerezas en un

Educación y RTVE desarrollarán juntos programas formativos

La ministra de Educación, Pilar del Castillo, en la imagen, y el director general de RTVE, Javier González Ferrari, firmaron ayer un acuerdo para el desarrollo de programas educativos y de utilización de Internet que serán emitidos por Televisión Española.

cesto, cerezas que se abrazan para ser hormigas, en ramos como hileras, en cuanto alguien intenta extraer la fruta y llevarla a la mesa. La sociedad que se caracteriza por el individualismo, por la obsesión privatizadora y por el viejo «ande yo caliente y ríase la gente», necesita, y el equilibrio del Universo así lo concede valiéndose de misteriosos métodos, una compensación. Y en este contra- peso de la obsesión por considerarse el rey del mambo están, sin duda, los españoles, y otros ciudadanos del llamado Primer Mundo, que hoy mismo están en la selva o en el desierto moderando o matizando aquel dicho de que «si un hambriento te pide un pez, enséñalo a pescar». Hay que tener cuidado: lo bueno es enseñarle las artes de la pesca pero, para ejercerlas, ha de estar razonablemente alimentado, no sea que le dé un mareo, se caiga al río o al lago o al mar, y se ahogue. Si alguien te pide un pez, dáselo. Y , después, ya hablaremos de cañas y de anzuelos. El pretexto para no ayudar a los demás tiene muchos rostros, y entre ellos el contraponer la caridad y la justicia para no darle un trozo de pan o de cariño a quien lo necesita.

A quienes estamos en la rutina veraniega nos salvan, de algún modo, quienes se entregan en estas semanas a los demás, por mucho que produzcan incomodidad en las conciencias más dormidas o más cínicas.

Faustino F. ÁLVAREZ

L AS CARAS DE LA NOTICIA

Efe

El TSJ alaba la desinteresada mediación de García Trevijano

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) alaba la mediación desinteresada de nuestro colaborador Antonio García Trevijano, en la imagen sobre estas líneas, en favor de su cuñado, el profesor Garrido, en la sentencia absolutoria de Gustavo Villapalos.

Efe

C ONFIDENCIAL

Cosas del asesor

Ha presionado en los medios de comunicación a periodistas con nombre y apellido. Es el asesor de los asesores por excelencia. Trabaja para varios a la vez, algunos de ellos muy significados. Entre pitos y flautas se levanta cuatrocientos cada año. Ahora está de los nervios, pues no soporta las reiteradas críticas. Ha hecho una lista de informadores incómodos y se dice que manda bastante en un periódico. Lo último que se ha sabido es que también asesora al Sepla. Ha prohibido a sus colaboradores y familiares que hablen con los periodistas. No actuaba así en otros tiempos, cuando pedía ayuda a algunos de ellos, con quienes ahora ni se pone al teléfono. Dicen que fue un tipo embaucador y encantador, pero el poder le ha afectado bastante. Cosas del factor humano, claro. Aún así, sigue controlando mucho y quiere asumir cierto protagonismo en las próximas elecciones gallegas. Pero cuentan que al gran patrón Fraga le cae fatal y que nunca se llevó bien con Francisco Álvarez Cascos. Tampoco goza de la confianza de Mariano Rajoy y de otros altos dirigentes de Génova trece. Pero, al final, la decisión será tomada fuera de Génova. La última palabra la pone otro. Como ocurre casi siempre.

EL SUBMARINO

El abogado Juan Bassas, propuesto como vocal del CGPJ

El abogado Juan Bassas ha sido propuesto por el Consejo de Colegios de Abogados de Cataluña como candidato para una de las vocalías del Consejo General del Poder Judicial por el cupo previsto para abogados y juristas de reconocido prestigio.

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A COTACIONES

PREDICAR CON EL EJEMPLO

D e entre todas las reacciones políticas, sociales y morales producidas a raíz del último doble crimen de Eta -en Navarra y el País Vasco-, seguramente la que más polémica suscita es la que

acaba de personificar el arzobispo de Pamplona, monseñor Fernando Sebastián, cuando exhorta, en su homilía de funeral por el concejal de UPN, a «romper las cadenas del miedo y el silencio». Es cierto que este prelado no es comparable a monseñor Setién, ex obispo de San Sebastián. Ni siquiera con monseñor Cirarda, su predecesor en la diócesis. Tampoco con monseñor Uriarte, sucesor de Setién. Pero hay algo que chirría en el engranaje de las conciencias y de las sensibilidades ante la irrupción de estas palabras, tan objetivamente elogiables como llamativamente contradictorias. La Iglesia vasca -sobre todo ella- se ha venido caracterizando por la ambigüedad y no pocas veces por el silencio cuando se han planteado las grandes cuestiones relacionadas con el terrorismo etarra. Y esta actitud ha durado demasiados años como para que ahora, con la aparente naturalidad de quien pertenece a una institución ejemplar en la denuncia de algo que no siempre supo denunciar a tiempo y con la debida contundencia, el arzobispo de Pamplonas lance, sin el menor asomo de autocrítica o autoreconvención, una exhortación que parece sonar a reproche e imputación de cobardía. Es como decirle a la grey bajo su custodia pastoral que ella, la grey, no supo estar a la altura de sus deberes morales o de los reclamos de una ética cívica. Demasiado consejo para tan poco ejemplo.

Cualquier observador estaría dispuesto a salvar la buena imagen de un prelado concreto, en este caso monseñor Sebastián, pero resulta difícil olvidar lo que la Iglesia vasca ha significado y precisamente ahora sigue significando cuando hasta se le regatea al desventurado Miguel Ángel Blanco un funeral de parroquia.

Si hay una sociedad con derecho al miedo, esa es la vasco-navarra o gran parte de ella. Y no se le puede afear la práctica del silencio porque precisamente está dando abundantes muestras de lo contrario. Hay verdaderos ejemplos de valor en muchos testimonios públicamente expresados. Escalofriantes ejercicios de riesgo. Se antoja demasiado fácil salir ahora por los fueros de la denuncia, la de la Iglesia, o de la exhortación pastoral contra Eta, sabiendo que contra esa postura no reaccionarán los pistoleros de turno. El estamento eclesial está exento. No le disparan ni le han disparado nunca. Ahí está Deusto sin problemas mientras peligra la integridad de la Universidad del País Vasco. No está mal recordarlo. Valga, pues, decirlo, siempre con la esperanza de que el caso de monseñor Sebastián represente dentro de la propia Iglesia la definitiva ruptura de la cadena de su propio silencio.

Lorenzo CONTRERAS