Roberto Mayoral.

Jesús Lens Tuero.

Miguel Gómez Oliver.

LOS PARTIDOS DE LA

RUPTURA PACTADA

a dictadura franquista quedó superada, como se ha visto, cuando hablaron las urnas el 15 de junio de 1977. A partir de entonces -y a pesar de intentos involucionistas que fracasaron- España ha podido recuperar un proyecto común en el que ningún español se puede sentir excluido. Las dos Españas divididas durante la contienda civil de 1936-1939 y durante cuarenta años de postguerra ha pasado a ser no más que una página dramática de nuestra Historia. L

nas o Enrique Cobo en Motril; a Miguel Gómez Oliver del Movimiento Comunista de Andalucía o a Cándida Martínez López, Francisco Muñoz y Margarita Birriel en la Organización de Izquierda Comunista o al líder de la Liga Comunista Revolucionaria, el motrileño Gaspar Esteva. Sean como fuesen ('rebeldes con causa', 'arrepentidos hijos de papá', 'seminaristas expertos en marxismo'o 'simple revoltosos estudiantes') lo cierto es que fueron protagonistas de la recuperación de las libertades democráticas.

EL CAMINO NO FUE tan fácil. Los partidos de la oposición salieron, es cierto, a la calle con la cara descubierta pero no se olvide una cosa: lo hacían con los riesgos de la clandestinidad en una España que distaba bastante para homologarse a los Estados con garantías democráticas plenas. Recordemos el proceso. El 29 de julio de 1974 se constituía en el exilio parisino la Junta Democrática de España (PCE, PSP, PTE, CC.OO y personalidades de relieve como Antonio García Trevijano y José Vidal Beneyto). Poco después se tiene noticias de la constitución de la Plataforma de Convergencia Democrática (PSOE-UGT, MCE, IDC, PNV, ORT, UDC..). El 26 de marzo de 1976, ya fallecido el general Franco ambas se fusionaban en la llamada Platajunta o Coordinadora Democrática. Aunque existían de hecho, los partidos políticos y sus integrantes carecían de libertad de movimiento y acción; podían ser detenidos por cualquier autoridad gubernativa, incluso muerto Franco y durante el primer gobierno de la Monarquía con Arias Navarro.

EN GRANADA LOS HOMBRES del Partido Comunista resurgen de las 'caídas' de los años sesenta y la desarticulación y las duras consecuencias tras la huelga del verano de 1970, pero estuvieron allí cuando se les necesitó: Luis y Emilio Casimiro Cervilla Alonso, José López Ávila El Abuelito, Francisco Portillo Villena, Juan Gálvez. También los comunistas más extremos como los del Partido del Trabajo de España y Joven Guardia Roja: recordemos a Roberto Mayoral, Rafael Navarrete, Miguel Are-

LENS AMIGO

ESTAMOS CONTIGO

a Universidad de Granada ocupó un lugar destacado en la lucha antifranquista como espacio solidario (profesorado, alumnado y colectivos comprometidos) para esconderse, para las 'vietnamitas' de la prensa 'clandestina' para leer y debatir sobre el nuevo 'catecismo marxista según Marta Harnecker'; un espacio de interminables asambleas del 'mundo de la cultura y del trabajo'... Pero además de todo ello, la Universidad fue espacio privilegiado para la creación y el pensamiento crítico, comprometido y libre ('Lens, amigo, estamos contigo'). En palabras de José María Maravall, la Universidad de principios de los setenta cumplió el papel crítico de la disidencia contribuyendo «a la aparición de un pensamiento de izquierda, democrático y socialista para la toma de conciencia política» y conciencia de pueblo atrasado y subdesarrollado. En ese sustrato se nutre el Sindicato Democrático de Universitarios de Granada (SDEUG) cuyos estatutos se elaboran en el palacete de la Facultad de Filosofía y Letras de Calle Puentezuelas con la 'complicidad' entre otros, del catedrático y decano Jesús Lens Tuero. Al mismo pertenecen los militantes comunistas de entonces Joaquín Bosque, Bernabé López García, Miguel GarL

cía Posadas, Javier Alfaya, Antonio Cruz; también otros estudiantes católicos como Pedro Ruiz Morcillo, Arturo González Arcas o Fernando Martínez López.

DESDE LA UNIVERSIDAD se reclama nuevos valedores que serán los políticos en ciernes. Pero también en los recintos y aulas universitarias tendrá cobijo esa labor de cultura alternativa, de concienciación andaluza en nuevos espacios de libertad y democracia. Aquí tiene cabida una generación de poetas y creadores con el respaldo del profesor José Luis Valverde, director de Extensión Universitaria ( Camelamos naquerar , por ejemplo, o el Teatro Independiente de Andalucía, Teatro de Mediodía); de aquí saldrán los homenajes a poetas e intelectuales de la Generación de 1927 «entre ellos al entonces 'maldito' Rafael Alberti o el homenaje a Federico García Lorca; veremos surgir el Colectivo Arte y Cultura 'Antonio Gramsci', el Colectivo 77 (Álvaro Salvador, J. A. Fortes, Andrés Soria), la Revista Despeñaperro Andaluz ( Juan de Loxa, Javier Egea, Eduardo Castro, Carmelo Sánchez Muros), la editorial Aljibe (Antonio Ramos Espejo, Antonio Burgos, Eladio Fernández-Nieto, Antonio Checa, Martín Morales, Pope Godoy...).

TAMBIÉN LO FUE EL SOCIALISMO granadino, ahora renovado tras el paréntesis que impuso la primera represión de postguerra y con nuevo ímpetu, rejuvenecido a causa del 'espíritu y la acción del Congreso de Suresnes' (octubre 1974): hablamos de Daniel Maldonado -socialismo cristiano de base-, Antonio Aranda Trillo, Juan Sáinz Guerra, Carmen Pérez Chamorro, Juan de Dios Luque, José Manuel Azpitarte, Teresa López Beltrán, María Dolores García Cotarelo, María Izquierdo, Ángel Díaz Sol, Rafael Estrella, Enriqueta Cózar, Antonio María Claret García, Antonio India, Javier Torres V ela; o los socialistas históricos Pedro Fornell, Ángel Gómez Vílchez, Juan Tapia, Matilde Cantos, Palmira Noguera o José Fernández Castro.

ENTRE LOS PROHOMBRES del Partido Socialista Popular del profesor Enrique Tierno Galván se cuentan en Granada el columnista José García Ladrón de Guevara y el joven Jesús Quero Molina y muy cercanos a ellos, un grupo de militantes de Alianza Socialista de Andalucía (Arturo González Arcas, los hermanos Fernández-Nieto, Antonio Checa, Antonio Ramos Espejo o Amparo Ferrer). Lugar destacado que merecen también los políticos reformistas procedentes del régimen, como será el caso de Arturo Moya Moreno artífice de 'Causa Ciudadana' (aquella del V ota Moya, V ota Futuro de 1972) remoto germen de lo que será el Partido Andaluz Socialdemócrata que se integre en 1977 en la Unión de Centro Democrático del presidente Suárez.

LAAVENTU

LA DEMOCR

A RECUPERACIÓN DE LA LIBERTADES FUE UNA AVENTURADE TODOS, UNA EMPRESA COLECTIVA EN LA QUE PARTICIPARON AQUELLA ESPAÑA SILENCIOSA, NO OFICIAL QUE, PARA EL CASO PARTICULAR DE GRANADA, VENÍA PREPARANDO DURANTE DECENIOS UN LUGAR DE REENCUENTRO. FUE UN LUGAR PARA LA RECONCILIACIÓN PREÑADO DE NOMBRES Y APELLIDOS QUE MERECEN QUEDAR EN LA MEMORIA DE NUESTRO PASADO RECIENTE EN HOMENAJE MERECIDO ACUANTO HUBO DE GENEROSAENTREGA -LA LUCHA POR LA DEMOCRACIA EN CLANDESTINIDAD PESE AL RIGOR DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA- Y CUANTO HUBO DE GENEROSA COMPRENSIÓN EN TANTOS HOMBRES Y MUJERES QUE PROCEDENTES DEL FRANQUISMO SOCIOLÓGICO, SIN EMBARGO, SE PROPUSIERON Y LOGRARON TRABAJAR POR LA PAZ Y LA CONVIVENCIA. L

'Fiesta de la Libertad' en Fuentevaqueros, el 5 de junio de 1976 a las 5 de l tarde. La memoria de Lorca se hermana con la nueva democracia.