La Razón
A NIVEL DE
NUESTRA «LLAMAZARIZACIÓN»
E stá claro que en la política y en la vida en general no existe enemigo pequeño y que no hay que subestimar ni al que parece más tonto ni al que, de hecho, es más tonto pues cuando menos te lo esperas puede encontrar aliados y montártela parda. Uno siempre se había reído con las idioteces de Llamazares, con sus apreciaciones rabiosamente opuestas al sentido co-
mún, con sus alegorías desproporcionadas, sus incendiarias salidas de tono, y ahora resulta que ya se las imita medio Congreso de Diputados, incluido López Aguilar, que el jueves comparaba con Idi Amin a un Aznar que deja de forma voluntaria el poder y que sólo se quería ir a casa con su carterita y con los deberes bien hechos. Podían habérsele discutido a Aznar esos deberes suyos, sus retoques al Código Penal y el modo de traerlos, pero dejando claro que lo que se discutía era la eficacia frente a ese Plan Ibarretxe y a ese Plan Maragall que son las amenazas más graves que se han diseñado contra el invento democrático y nuestra convivencia.
Por mal que lo haya hecho el PP , el PSOE no podía dejarle solo y ponerse del lado de la demagogia de Izquierda Unida ni de los secesionismos vasco y catalán. No debía permitirse lo que se permitió en la que ha sido la sesión más rocambolesca, catastrófica y deprimente de toda la historia de nuestra joven democracia. La pancarta de Llamazares -«Todos a la cárcel»- definía perfectamente la situación. En efecto, Llamazares es un personaje escapado de una película de Berlanga y lo que logró Zapatero al sucumbir a la tentación de pegarse a esa pancarta fue escenificar una de aquellas bulliciosas y caóticas asambleas universitarias de los años setenta donde se aplaudían los gritos más absurdos a favor de la Dictadura del Proletariado, la Revolución Permanente y lo que hiciera falta. El debate político en España tiene hoy el tono
de una asamblea universitaria de la Transición en la que se coreaba al camarada «que venía de luchar en la recogida del tomate» y se linchaba por «chivato» y «esquirol» al empollón que no quería la huelga.
Yo creo que la inmensa mayoría de la sociedad española no ha entendido este plante al PP y experimenta desconcierto ante una Oposición que lleva la felicidad a los batzokis y a los pisos francos de ETA, ante un PSOE que se opone al referéndum de Ibarretxe a la vez que celebra el de Maragall y Rovira imitando las erráticas incoherencias de IU, que dice que el Plan Ibarretxe no es su plan y conserva a Madrazo en el Gobierno vasco. La «llamazarización» de la vida española es un hecho irrebatible. Hoy Llamazares ya puede ser cualquiera, encarnarse en quien menos te lo esperas. López Aguilar ha dicho que Aznar es como Idi Amin. Lo siento, Aguilar, pero esa chorrada no es tuya. Una cosa así sólo se le ocurre a Llamazares.
Iñaki EZKERRA
L AS CARAS DE LA NOTICIA
Trevijano apunta que «España no va bien»
Antonio García Trevijano reflexiona hoy en su artículo titulado «España no va bien» sobre las variadas razones que, a su juicio, deterioran la vida nacional y evitan la regeneración. (Pág. 22)
Efe
General Fulgencio Coll: «Los iraquíes obtienen más seguridad y estabilidad con nuestra misión»
El general Fulgencio Coll, jefe de la Brigada Plus Ultra II, afirmó que «la intención es que los iraquíes sean capaces de regular su propia soberanía lo antes posible, pero va a haber un periodo de tiempo». El general Coll dijo que los iraquíes «han valorado enormemente la misión que ha hecho la Plus Ultra I porque ellos han obtenido más seguridad, más estabilidad y la reconstrucción ha avanzado».
C ONFIDENCIAL
Ausencias en el Palau
Pascual Maragall estuvo arropado en su toma de posesión como muy honorable presidente de la Generalitat por el secretario general de su partido, José Luis Rodríguez Zapatero, y por Josu Jon Imaz, el portavoz del ejecutivo regional vasco y futuro presidente del PNV . Muchos fueron los invitados y muchos los representantes de entidades sociales que acudieron en razón del respeto debido al nuevo gobierno. Pero más que contar las presencias, es un buen ejercicio resaltar la ausencias, porque, y son sólo unos ejemplos, allí no se vió a Felipe González, el prohombre del socialismo español en apoyo a su amigo Pascual, por fin presidente. Y tampoco estaban dos destacados líderes del PSOE como son José Bono o Rodríguez Ibarra. Vázquez. No se puede acusar a nadie
No era esperable la visita a Barcelona, para la ocasión, del alcalde de La Coruña, Francisco de querer aguarle la fiesta a Maragall, pero cabe sospechar que si entre las ausencia hay excusas justificadas, otras no lo son tanto. Más de uno habrá puesto su mirada, y sus cálculos, en el día siguiente de las elecciones generales de marzo, y es razón suficiente para que no entrase en sus planes viajar hasta Cataluña y salir en la foto con los responsables de pactar con los independentistas de Carod Rovira.
Por lo que pueda pasar.
EL SUBMARINO
Efe
Muere el príncipe Alfonso de Hohenlohe
El príncipe Alfonso de Hohenlohe, considerado el promotor por excelencia de la Costa del Sol, a la que atrajo un turismo de lujo, falleció ayer a los 79 años en su residencia de Marbella. (Pág. 73)
L A HORA DE TODOS
EL ESPERPENTO ESTÁ SERVIDO
A l perecer, en la política española no caben intervalos prolongados de lucidez. En cuanto se alcanza un aceptable nivel de racionalidad y bienestar, como el que actualmente hemos conseguido,
se dispara un impulso destructivo, capaz de movilizar unas energías muy superiores a las desplegadas en el trabajo creador. Se trata, una vez más, de oponer la fe a la razón, aunque la fe que ahora alborota las conciencias es la del nacionalismo sanchopancesco y aldeano, y no la del quijotismo utópico. Todavía en el PNV , como el privilegio feudal del concierto les proporciona ya notables ventajas económicas, caben alusiones pseudo-románticas a las praderas primigenias de la tribu y programas de limpieza animal y étnica, empezando por la gallina vasca. Pero en el nacionalismo catalán, incluido el propio PSOE, la meta más inmediata es la nacionalización de todas las agencias, huchas y cepillos, con el santo propósito de que ni un solo euro traspase las fronteras de Cataluña. Ni un solo euro, ni una sola gota del agua del Ebro para el conjunto de españolistas y charnegos varios que habitan extramuros de la gran fortaleza progresista que Maragall quiere levantar, resulta ser el más extraordinario programa socialista que se pudiera imaginar. Y o no sé muy bien cómo Zapatero va a conciliar tales medidas del socialismo nacional maragalliano con su retórica de la solidaridad y la cohesión. Jamás se ha visto que un proyecto tan reaccionario como el social-nacional de Ezquerra y el PSC pueda encajar en la democracia avanzada y el Estado redistribuidor que define una ideología de izquierdas. Claro que el disparate se incrementa con la idea de Chaves de su propia Agencia autonómica para Andalucía. España entera ha contribuido a pagar el PER, que mantiene al PSOE en el poder andaluz desde los días de la Santa Transición. Ahora Chaves aspira a lo mismo que Maragall, pero se olvida de que el PER y otras gabelas vienen de fuera, especialmente de Madrid, Comunidad Autónoma. De modo que, si el modelo prospera, y todos se atrincheran en el numantinismo financiero de una Agencia Tributaria que monopoliza los ingresos propios y no cede nada al vecino, podemos derogar tranquilamente la Constitución en todo lo que se refiere a la democracia avanzada y la remoción de obstáculos para avanzar en la igualdad y la solidaridad. Maragall ha dicho que si, en Madrid, no siguen su gran proyecto innovador, el drama está servido. Todavía no sabemos si el drama hay que entenderlo como una tragedia o una comedia. En realidad, los españoles hemos sobresalido más en la comedia que en la tragedia, y tal vez nuestro género dramático preferido haya sido la tragicomedia, desde La Celestina acá. Sin embargo, en este caso, tal como han empezado a representar y moverse los protagonistas en el escenario ibérico, tal y como se está disparando la insensatez de buena parte de la clase política, lo que está servido es un esperpento. Y que nos perdone V alle Inclán.