CRÓNICAS BURGUESAS
Josep Maria Cort é s
Atanasio traicionado por Castiella
Poco tiempo despu é s de la independencia de Guinea, el presidente Macías vaciló por ú ltima vez. El descontento popular era propoprcional al grado de tiranía, y la solución se concretó más en Madrid que en Santa Isabel (isla de Fernando Poo). Castiella animó
al opositor Atanasio Ngongo y le prometió el apoyo de la Guardia Civil. Transcurrida la primera hora tras el pronunciaminero contra Macías, el instituto armado español permanecía acuartelado. El baño de sangre fue inevitable. Desveló la otredad del mito.
Los "fernandinos'
Recasens,Torres, Biosca, Jover, P é rez Portabella... catalanes que hicieron fortuna en Guinea
P udo ser en las paredes de un volcán llamado la Caldera de Luba o en las calles enlodadas de Santa Isabel (la actual Mogabo), donde el viejo Kapucinski confirmó que Á frica es un planeta y Guinea, un continente. Y si una cita (por caprichosa que parezca) lo sostiene casi todo, no digamos una huella tangible del pasado, como La Barcelonesa , la finca que levantó el industrial Santiago Torres y que se mantiene todavía en pie y algo descascarillada a las puertas de un ingenio de cacao cercano a Santa Isabel y tan grande por lo menoscomolofuelaplantación inmensa de los Jover situada en Sendye, en el corazón del continente.
Es la huella catalana en Á frica. La misma que, a mediados delos ochenta, impresionó a Felipe González en un viaje en el que el ex presidente español visitó lo que queda de las potentes instalaciones de la Compañía Agrícola Industrial de Fernando Poo (Caifer), fundada por Torres casi un siglo antes, concretamente en 1899. Aquel mismo año, Torres , a la cabeza de la Lliga de Defensa Industrial y otras entidades, como la Societat Económica d'Amics del Pais, el Ateneu Barcelonès (presidido por Domènech i Montaner) o Foment del Treball (presidido entonces por Albert Rusiñol , hermano del artista, Santiago Rusiñol ), exigió en un manifiesto el concierto económico para Catalunya, una especie de cupo como el que disfrutan las diputaciones forales. Al final del XIX, mientras la España centrípeta se ahogaba en sus recuerdos, la centrífuga (Catalunya) anhelaba ya entonces unaHacienda Pública más justa y giraba la vista al sur para abrir rutas subsaharianas en los intersticios abiertos por la expansión francófona.
Enel mismo viaje que le condujo a La Barcelonesa , González visitó Sampaka (donde se cultiva el café del mismo nombre franquiciado por una malla deestablecimientos en toda Europa) y conoció la factoría del popular chocolate Batanga , propiedad de los Pérez Portabella , a través de la sociedad mercantil, Frapejo. La de los Pérez Portabella fue una experiencia pionera por su esfuerzo exportador pero también por su distribución en el interior de Guinea realizada a través de una red de comercios, conocidos como Fac-