6 PASIÓN POR LA CAZA
Con sólo diez años, don Juan Carlos anotó en una composición suya, titula da Mi escuela: <Los días mejores y más divertidos son los días en que vamos a cazar . Corría el año 1948 y don Juanito estudiaba entonces en Las Jari Ilas, una bonita casa de campo a dieci nuevekilómetros de Madrid, enclavada en una parcela decuarenta hectáreas de bosque y tierras de labranza propiedad de Alfonso Urquijo. En las sierras que rodeaban Las Jarillas abundaba la caza eso posibilitaba buenas partidas. Aquellas navidades, don Juanito los Reyes Magos que le trajeran una moderna escopeta de aire comprimido, una pistola de balines y un cuchillo de monte para limpiarlas piezas cobradas Así surgió su pasión por la caza. los 'pidió
7.LOS REGALOS DE FRANCO Franco regaló a don Juan Carlos una escribanía de plata delsiglo XVporsuboda, yadoña Sofía, una diademadebrillantes. Sólo esta diadema puede alcanzar un precio demercado superiora300.000 euros, deacuerdo conla valoración efectuada en su día por encargo mío y genti leza de Mariano Blasco; director delasala de subastas Goya. Doña Sofía agradeció entonces a Franco el obsequio con una carta en inglés, en la que, entre otras cosas, le decía: <La preciosa joya que el Generalísimo y doña Carmen me han regalado; asícomolaalta condecoración recibida, hacen que me sienta ya unida a mi nueva patria y ardo en deseos de conocerla y servirla.De nuevo; mil mi General , y con un afectuoso saludo para su esposa queda suya afectísima Sofía . hoy gracias,
8 EL MEXICANO.
En junio de 1957, mientras cursaba su preparación militar en la Academia Generalde Zaragoza, don Juan Carloscono ció a Antonio García Trevijano; notario entonces en Albarracín Tanto éste;como el príncipe, solían alojarse los fines de semana en el Gran Hotel de la ciudad para relajarse tras sus ocupaciones coti dianas Al principio; don Juan Carlos confundió a Trevijano con un ricachón mexicano porsusombrero de pajade ala ancha, su acento andaluzy su gran bigo te negro comola antracita. Elpríncipese espectacular descapotable Pegaso; pri mer Premio Mundial de Elegancia en la exposición de París. <Eres mexicano? preguntó pararomper elhielo Elnotario; queparacolmo erarepublicano lesiguió el juego y asintió: pues claro que era mexicano;y ademásle perdían elguaca mole y la Coronita Yentonces don Juan Carlos le preguntó si podía darle una vuelta en su coche, disculpándose enseporque debía pedir permisoantes. aprovechó para vacilarle un poco: ";Y cómo tienes que permiso tan alto como eres? . Don Juan Carlos obtuvo la autorización de sus jefes militares y vio cumplido así su anhelo de pasearse ante suS compañeros de Academia en aquel lujoso automóvilquehasta varios meses después no supo que pertenecía guida pedir
- LA SOMBRA DEL SECUESTRO. Sabino Fernández Campo, ex jefe de la Casa del me corroboró en su día la versión de Carmen Iglesias, antigua preceptora del príncipe Felipe y tutora de la infanta Cristina sobre el intento de secuestro de ésta a manos de la banda teRey
HA CONSERVADO SIEMPRE SU INNATO ADEMÁN CAMPECHANO Y SU FINO HUMOR
ESPAÑA
rrorista ETA.Su sufrióun verdade ro calvario entonces. La abuena estrella a la que alguna vez había aludido don Juan Carlos y la eficaz actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado protegieron a la Familia Real. ETA pensó en secuestrar a la infanta Cristina en el primer trimestre del curso 19841985. La hija del rey cursaba entonces primero de Ciencias Políticas en la Uni versidad Complutense; donde se licen ciaría cinco años después. Cristina se convirtió así en la segunda infanta de su dinastía, junto con Isabel, la Chata, que estuvo enelpunto demira deunabanda deasesinos 'padre
- <CRISTALERIAS ZARZUELA). Don Juan Carlos ha conservado siem pre su innato ademán campechano y su fino sentido del humor. Se entendía a la perfección con Paco Fernández Ochoa veces bromeaba con él. Como el día en que Su Majestad se estrelló contra la luna de cristal que daba acceso a la piscina de la Zarzuela. Aca baba de jugar al squash y no reparó en aquel obstáculo transparente que sele cayó encima al romperlo. Unos días después del accidente, Paco le llamó por teléfono:
- ~Na, na, na
- ~Por favor, querría hablar con Su Ma jestad
- El esquiador ya sabía que era éL. Le conocía desde hacía muchos años.
- ~jAquí el cristalero! ~contestó el rey
- ~{Cristalería Zarzuela?