Centeno, en El Confidencial, con un escrito de Trevijano sobre el papel de la monarquía

2018-06-20 Tercio Laocrático 8:24 YouTube ↗
Centeno, en El Confidencial, con un escrito de Trevijano sobre el papel de la monarquía

Transcripción

Locutor 00

intentando desentrañar dentro de la prensa información, y no información criterio, que no hay, que no vemos, exceptuando en una pequeña isla en el confidencial. ...en el que junto a nuestro colaborador Roberto Centeno... ...lucen las palabras de don Antonio García Trevestano... ...que tiene don Roberto el gusto de traernos... ...junto con un artículo como siempre de análisis económico... ...que titula La gran batalla del otoño... ...nos introduce el problema del separatismo catalán... ...que tiene una mención a dos columnas en la portada del país... ...con un sondeo que hace metroscopia para este periódico... ...suya ficha técnica no tengo delante... ...pero como titular dice que... ...los catalanes no creen ya posible... ...una solución pactada... ...una mayoría de catalanes y españoles... ...culpan a Marx y Rajoy... ...del inevitable choque de Trenet... ...bien, esta es la función mediadora... ...que hace el país... ...y que efectivamente no hace... ...lo que se supone que debe hacer... ...poderes del Estado... ...que es una mención que se hace últimamente mucho... ...es el mismo Trevijano... ...el que citando sus palabras en el artículo... Leo textualmente. La Constitución atribuye al rey funciones de arbitraje y de moderación entre las instituciones del Estado. Y eso no es un cuento romántico, sino la obligación más importante del monarca. Para que haya necesidad de arbitrar, tiene que existir un conflicto grave entre las instituciones, la Generalitat y el Gobierno de España. Y esto implica la necesidad de una decisión del monarca de carácter vinculante resolviendo el conflicto mediante un pronunciamiento que explicite quién incumple la ley y qué medidas debe tomar el gobierno del Estado para resolver la situación. Igual que lo que sucede con los jueces, la ignorancia del rey sobre esta ley, sobre la propia Constitución y sus atribuciones, no excusa del cumplimiento. Nos explica, lo dejaron en el artículo, moderación significa templanza entre distintas instituciones del Estado consideradas desorbitadas. En este caso, la moderación del rey consiste en templar el ánimo existente en alguna institución cuando éste daña evidentemente a los derechos y el prestigio de todos los demás. Y para que no haya dudas al respecto, y dicho en lenguaje llano, el rey está obligado a resolver el conflicto creado entre las instituciones del Estado mediante la anulación inmediata en términos de nulidad radical de la institución. que ha invadido esferas de competencia exclusivas del Estado español. La moderación, lo que en derecho se llama buena componenda, es algo que tampoco ha hecho. Las palabras arbitraje y moderación expresan conceptos previos a todo conflicto jurídico declarado. Y continúo. Si el reino cambia radicalmente su inacción en los próximos días o semanas, no parece que vaya a hacerlo, aplaudido por lacayos e ignorantes quienes se han leído la Constitución y afirman como papanatas que está cumpliendo a la perfección su papel constitucional, de qué cumplimiento hablan estos indocumentados, se pregunta Trovichan, está incumpliendo gravemente la más sagrada de sus obligaciones, la defensa de la unidad de España. Si no es capaz de actuar y en lugar de ello se limita a decir... que el tema más es irreconducible y se va de vacaciones, para deciros viedades y no mover un dedo, los españoles no necesitamos de ningún monarca. Y esto es lo que cita Centeno, como palabras de Trevijano, que traemos aquí para nuestros oyentes, y que realmente asientan las bases de la explicación de este estado que tenemos, de esta partidopragia, de esta monarquía de partidos, que, como dijimos en anteriores programas, Tiene una constitución, que llaman ellos constitución, que no separa los poderes del Estado, que se sigue manteniendo en vigor precisamente porque no se cumplió. Este es otro de los aspectos que hace que esta constitución, todo el mundo diga que el monarca está cumpliendo su papel constitucional. Y claramente Trevejano pone negro sobre blanco que no está cumpliendo su papel, que precisamente porque no lo cumple, esta constitución no salta por los aires. y que un papel que no hace falta que lo diga una carta otorgada como la que tenemos, sino que el jefe del Estado, su legitimidad provenga de donde sea, tendrá que defender la unidad del Estado, la unidad de España. Si ni siquiera es capaz de defender su propia unidad, ¿por qué necesitamos a un rey? pues los españoles ya nos defenderemos solitos. No necesitamos a un dictador suelo puesto o un heredero de un dictador que ha adquirido su cargo por vía sanguínea y que claramente ni siquiera los más monárquicos que pudieran presentarse delante de nosotros tendrían el valor de decir que su rey, porque no es rey nuestro, que su rey está defendiendo a España. O sea que yo, aparte de Rajoy, que es verdaderamente una babosa, que no hace nada más que zambullirse por las aguas de los ríos gallegos, El rey no sirve para decir precisamente lo que en teoría es su papel. Julio.

Locutor 01

¿Qué te parece? Me voy a apoyar en lo que fue citando a Benjamín Constant, al que tanto admira por diversos motivos nuestro maestro don Antonio. Cuando Constant decía que la única... justificación para que exista un monarca y estamos hablando después de la revolución francesa después de la revolución americana de la república estadounidense es que ese rey cumpla el papel aunque no tenga poder efectivo, como pasa en el caso de una monarquía parlamentaria como la británica, que no es el caso de una monarquía partidocrática, como muy bien ha citado don Antonio y don Roberto en este artículo que estoy leyendo ahora, compartiéndolo con vosotros, ese papel de la monarquía es que no se peleen por el poder. ¿Qué es lo que sucede en España? Lo que sucede en España es exactamente lo contrario. Esa monarquía no cumple esa función porque no es garantía de que los diversos poderes se peleen por un poder que ella tiene, en este caso de arbitraje, pero no ejerce. Con lo cual es no solamente inútil, sino que como escribía en otro artículo magistral, don Antonio y don Roberto, el problema de la monarquía española es que no es... parte de la solución. Es parte del problema, queridos oyentes. Y lo que no podemos esperar es que el que es parte del problema sea parte de la solución. Eso no ha pasado jamás en la historia, ni pasará. Por eso es tan importante, ante todos los cantos de sirena de esta fase de degeneración de la partidografía, del régimen que se nos impuso después de la muerte de la dictadura franquista, estoy convencido de que tendremos la oportunidad muy pronto de ...de llegar a un periodo de libertad constituyente... ...en el que podamos elegir... ...a nuestro gobierno, a nuestro presidente de la república... ...y tengamos... ...un régimen representativo... ...y acabarte una vez con esta situación... ...en la que como nos descuidemos... ...como la situación empeore... ...y puede empeorar... ...y muy rápidamente con los hechos que hemos conocido... ...esta mañana, cuyas consecuencias son... ...insospechadas... ...se dé una guerra de todos contra todos... ...no os dais cuenta queridos oyentes... ...cuando Hobbes... Y luego Burke y los grandes pensadores británicos hablan de ese Leviatán, que en realidad es una justificación de una dictadura en aquel momento, siglo XVII, para que no exista precisamente una anarquía. ¿Qué sucede cuando se dan esos momentos en la historia cuando nadie manda? Miradlo en vuestra esfera familiar, incluso en vuestra empresa, en vuestro lugar de trabajo. ¿Qué es lo que sucede? Que al final, después de un periodo de revuelo y de exceso, será una situación de un cirujano de hierro. Esa es la situación a la que no tenemos que llegar de ninguna de las maneras. Y la manera de llegar a eso, porque obviamente los que han hecho que debido a estas malas instituciones que tenemos en España lleguemos a esta situación, a un posible conflicto incluso entre españoles, lo más importante es que seamos conscientes de que nuestro problema no es España. Nuestro problema son las instituciones que se nos han impuesto. Tenemos unas malas instituciones.