La Abstención Activa II

2021-03-09 Gabriel Araceli 7:10 YouTube ↗
La Abstención Activa II

Transcripción

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¿Por qué se produce esta tan grande ignorancia que insisto en repetir? Porque la Guerra Fría, la Guerra Fría, condenó a todos los europeos instruidos, instruidos quiere decir con estudios, los condenó a ser durante toda su vida, ojo, estudiantes del error, de la confusión, de la falsedad, cuando no de la ficción, en todo lo que se refiere a la representación política. Porque la Guerra Fría fue una guerra universal a la libertad de pensamiento. Puedo decirlo porque lo viví. No es el macartismo americano, es que la Guerra Fría impedía pensar, no decir o hablar. Las películas de cine, que las podéis ver ahora, las antiguas de esa época, veréis que todo está dirigido contra la libertad del pensamiento, que no se puede pensar. La gente confunde libertad de expresión con libertad de pensamiento. Pero si hay consenso, puede haber toda la libertad de expresión que quieras, porque el consenso impide que haya libertad de pensamiento. Puede haber libertad de expresión porque no hay peligro alguno, porque el consenso impide libertad de pensamiento. Hay ilusos, ignorantes o ilusos. Los ignorantes ya los definimos, culpables. Pero ¿y los ilusos? ¿Quiénes son los ilusos? Que son casi todos, todo el que vota es un iluso. Pues bien, el iluso solo puede ser, o la ilusión que siente el iluso, solamente puede ser placentera mientras dura la ilusión. Pero si continúan aferrados a esa ilusión después de saber que eso es un engaño, después de conocer la realidad, eso ya no es ser un iluso, eso es ser indominioso para sí y para los otros. Pues los que prefieren permanecer en la ilusión y dar la espalda a la realidad, en el fondo, yo lo he vivido por experiencia y yo lo digo, en el fondo no lo hacen por su afición a los sueños, no son soñadores, es una esquiva, un pretexto, es una postura, como la zorra con las uvas, porque saben, tienen conciencia, que todas las realidades decorosas, ...sociales o personales... ...le dieron a ellos... ...la espalda... ...a partir del momento inicial... ...de la indecorosa transición... ...no se trata que ellos quieran... ...no pueden... ...no pueden porque saben que no serán admitidos... ...en una sociedad decorosa... ...leal y realista... ...porque es esa sociedad la que le da la espalda... ...al mentiroso... ...y traidor... ...han traicionado a los españoles... La gente no lo sabe, no vivió aquello, han heredado, lo siguen votando, siguen con sus sueldos y con sus choferes, pero saben que ninguna persona decente los va a tomar en serio. Yo desde luego me tengo por decente y no tomo en serio a ni una sola persona de la clase política española, a ni una, desde el rey al último. Pero eso no quiere decir, el que rechacemos todo, no quiere decir que vamos a permanecer pensativos, llenos de incertidumbre, ni improvisando fórmulas como los antiguos arbitristas del siglo pasado para que sueñen con utopías republicanas o reformas monárquicas. Nosotros no somos eso. Y tenemos que confesarlo sin pudor ninguno. Nosotros, el movimiento, los que pertenecen al movimiento y todas las personas sinceras que me escuchan y que saben que yo siempre digo la verdad, nosotros lo confesamos. Nos sentimos, nos sentiremos, mejor dicho, frustrados si nuestras ideas no somos capaces de transformarlas en acciones, si nuestros pensamientos se quedan en tan solo pensamientos. si nuestra imaginación se enreda con fantasías, si nuestro obrar no genera el ingenio para obrar, si nuestra amistad es los ideales que nos convocan a este acto o a la acción política, se reduce esa amistad a camaradería o coleguismo. ¿Y quién lo diría, amigos de la eficacia? La acción inteligente con la que queremos empezar es una pasividad general, es la abstención electoral. Queremos actuar no actuando. Pues lo inteligente no es votar en blanco o nulo, una forma cobarde de manifestar rechazo de las personas, pero no del sistema que las elige, sino lo que proponemos es abstenerse de votar el fraude electoral que mantiene la ficción de que los diputados, como he dicho antes, representan algo o alguien. No se trata de hacer un boicot a las urnas. Somos personas civilizadas. Tampoco queremos ser un boicot a las personas que firúen las listas. Allá ellas, si se estiman tan poco a sí mismas, que se rebajan para ser candidatos de lista. Allá ellos. Tampoco se trata de un rechazo de los partidos, nosotros rechazamos a los partidos estatales, porque los respetamos más que ellos a sí mismos, porque los partidos son necesarios, porque son una consecuencia inevitable de la libertad de asociación, pero son necesarios en el seno y en el terreno donde se produce esa libertad de asociación, que es la sociedad civil. Lo que no admitimos porque es horrible y porque es fascismo o totalitarismo es el concepto mismo de partido estatal. ¿Qué me importa que sea partido único, falange o varios partidos? PSOE, PP o izquierda unida. Partidos estatales son partidos fascistas, totalitarios, enemigos de la libertad, enemigos nuestros, enemigos de la humanidad. Es imposible que haya un humanismo que pueda surgir del Estado. Y los partidos actuales son órganos permanentes del Estado. Claro que utilizamos la abstención como táctica, no como finalidad. Decimos, no votéis ahora para poder votar en conciencia mañana, cuando haya un sistema electoral decoroso y digno. No queremos que nos confundan con un partido de la abstención. Eso lo reservamos por los anarquistas. Esos son dignos, no votan nunca, pero son coherentes. Nosotros no somos anarquistas. Queremos no votar ahora para que se cambie el sistema, para deslegitimar, para que los partidos vean que no están apoyados, para provocar una crisis de la ley electoral, que es la crisis previa a la crisis del Estado.