31 La Reforma de la Constitución Española es IMPOSIBLE
Transcripción
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sobre la posible o no posible reforma de la Constitución española. Don Antonio, ¿qué tiene que decir? Bien, como hasta ahora estaba trabajando en un asunto de abogado y me había olvidado que tenía que hablar hoy, pero ahora mientras venía, como tengo que andar despacio con un bastón, me ha dado tiempo para elegir un tema de análisis para hoy. El tema va a ser la reforma de la Constitución. Como todos los periódicos están hablando de eso, como todo el mundo habla, pues yo diré que la reforma de la Constitución española, claro, de esta Constitución es imposible. Pero no porque no se pongan de acuerdo los partidos que pretenden todos obtener el mayor bocado de poder, de provecho y de corrupción. No es por eso. Es que no se puede reformar una Constitución que no es tal, que donde no hay Constitución no puede reformarse. ¿Se podían reformar constitucionalmente las leyes franquistas? No. Las leyes del reino de Franco, era la constitución de Franco, tenía el mismo valor que esta, porque eran las reglas de funcionamiento y del reparto y del poder dentro del franquismo, como hoy lo son dentro de la libertad que tienen los partidos estatales. Esa libertad no la tienen los ciudadanos, ni la tienen ningún partido que no sea estatal, ni la tenemos nosotros. No da suficiente dato para pensar que en España no hay constitución. El hecho de que este programa sea minoritario y que ningún periódico importante, que ninguna televisión me cite, me llame, me invite para que me hagan una entrevista, siendo como soy un hombre educado y cultivado. ¿Por qué? ¿Cómo es posible que en Europa una personalidad política y cultural, como yo con la historia que he tenido, carezca de interés para la opinión pública? ¿Por qué? Porque aquí en España no hay libertad política. Y sin libertad política no puede haber constitución, ni la ha habido. Porque la constitución no ha sido fruto de la libertad política. ni colectiva ni individual, fue fruto de un acuerdo de reparto y de consenso entre los herederos del franquismo y los herederos de los ilegales dentro del franquismo entre los que estaba yo. ¿Cómo puede ser eso? Pues sí, aunque se atreva poca gente a decirlo, yo lo diré. La constitución que se llama así hoy, sin serlo, porque no hay separación de poderes, no hay constitución, ahora lo diré, pero lo que hay en España, eso que le llaman constitución es un pacto de reparto de poder. ¿De reparto de poder? Claro que no está ahí previsto que el reparto de poder era reparto de riqueza y por tanto reparto de la corrupción, reparto de botín. Eso no está escrito en lo que se llama constitución. ¿Pero era un reparto de poder entre quién? Pues entre dos ideologías. entre dos grupos de españoles que están representados exclusivamente por dos figuras políticas simbólicas. Es el pacto de Fraga y Santiago Carrillo. Fraga y Santiago Carrillo representan la constitución española. Esto que llamáis es un pacto entre Fraga y Santiago Carrillo. Prueba. Ahí veis, al principio de los años de la Constitución, ya en las Cortes Constituidas, ya con todo esto en marcha, Jiménez de Parga, Manuel Jiménez de Parga, que fue presidente del Tribunal Constitucional y alumno mío en la Universidad de Granada, y amigo mío, porque fuimos bastante amigos, tuvo la... de que en el Parlamento criticó a Santiago Carrillo. ¿Sabéis quién salió como una furia a defenderlo? Fraga. Sabía que eso era intocable y él también. Felipe González, una figura completamente de segunda fila. La Constitución, las potencias extranjeras, Kissinger y Helmut Schmidt y Willy Brandt, la socialdemocracia alemana y Kissinger decidieron Aparte de retirarme a mí de la escena política, aparte de eso, decidieron la constitución española, el reparto de poder entre Fraga y Santiago Guerrillo. Pero como Kissinger temía muchísimo al Partido Comunista, a Santiago Guerrillo, porque no conocía, le pasa lo que siempre le ha pasado al Departamento de Estado de Estados Unidos, que no conoce la política europea. Pues Kissinger creía que el Partido Comunista era un enemigo y creyó que Santiago Carrillo sería como Cuñal, como Álvaro Cuñal en Portugal y que iba a ser la izquierda terrible, revolucionaria, figuraron Santiago Carrillo revolucionario como Álvaro Cuñal. Y eso fue el único error que cometió Kissinger. Entonces, claro, la matanza de Atocha, muchos otros factores y sobre todo el aventurerismo y la irresponsabilidad absoluta de Suárez cometió el enorme acierto de legalizar al Partido Comunista. Fue una imprudencia de Suárez y un acierto para el porvenir de las libertades. ¿Cómo no iba a estar de acuerdo yo con que se legalizara el Partido Comunista si había sido yo el que lo presenté en sociedad, llevándolo por toda España a mi lado, en las juntas democráticas? Claro que sí, pero fue un error de Suárez. Pero ese error de Suárez fue un acierto para el régimen, porque eso fue lo que permitió que se construyera y luego se hiciera una constitución que se llama democrática. ¿Por qué las leyes de Franco fueron franquistas como las leyes del reino? Y en cambio esta constitución no se llama oligárquica. ¿Por qué? ¿Porque la letra está parecida o copiada de las constituciones europeas? Algo de eso hay, pero hay algo mucho más importante y más profundo que lo voy a decir ahora. Antes de la guerra mundial, Todas las constituciones, menos la americana ni la inglesa, pero la inglesa por motivos tradicionales. Y era un parlamentarismo el que hay, y como hay hoy, casi perfecto. Pero no es democracia. Estados Unidos sí era una democracia. Al final de la guerra mundial, los vencedores innovan. Por primera vez en la historia política europea, se incluye en las nuevas constituciones, La ley electoral. ¿Qué novedad es esta? ¿Cómo? Pues coger todas las constituciones anteriores a la guerra mundial. Veréis que las leyes electorales no forman parte de las constituciones, porque entonces todavía estaba en su primitiva fase de corrupción y las leyes electorales eran una cuestión de gobierno, no de constitución. Cada gobierno hacía la ley electoral que le convenía. Y por eso se hacían mediante leyes aparte de la Constitución. La gran novedad es que la República de Weimar inspiró a las nuevas representaciones políticas que ya no son designadas por el pueblo. Los representantes políticos son aquellos que en un consenso se reconocen legitimidad unos a otros. Pero los partidos políticos estatales no han surgido de repente por una designación del Espíritu Santo, ni por una conquista popular. No, no, no. Han sido los vencedores de la guerra mundial, especialmente Estados Unidos e Inglaterra, pero sobre todo Estados Unidos, quien primero hizo que se incluyeran las leyes electorales dentro de las constituciones, para evitar que cada país tuviera una ley electoral distinta de la que constituían las libertades que eran las constituciones. Y en segundo lugar, como la Constitución francesa, en la Declaración de los Derechos del Ciudadano, definió lo que es una Constitución y dice que es una Constitución aquella que separa los poderes, pero no nombra la ley electoral, la representación política no está nombrada. Por eso hay muy poca gente que sepa incorporar hoy a la constitución democrática, como es la de Estados Unidos, que mezcla tanto la separación de poderes como la representación política. Aquí en Europa no. La representación política sigue siendo como era antes de las constituciones. La novedad es que ahora figura en la constitución, que en lugar de dejarlo libre, para que se pueda elegir entre el sistema proporcional o el sistema unipersonal llamado mayoritario, a una simple vuelta como en Inglaterra o a doble vuelta como en Francia, pues no, se ha puesto obligatoriamente en la Constitución, de tal forma que para reformar la ley electoral hay que reformar la Constitución. Ese es el preámbulo de lo que voy a decir. Yo digo que como la constitución es la separación de poderes y sin ello no hay constitución, digo, primero, no hay constitución. No puede haber, por tanto, reforma de la constitución. No la habrá. Y no habrá en el futuro inmediato constitución tampoco. Porque sin separación de poderes no hay representación, no hay democracia, no hay constitución. ¿Se dirá? que es algo asombroso. Del mismo modo que me he quedado solo, pero de verdad, soy jurista, claro, me quedo solo diciendo que el artículo 155 ha sido un golpe de Estado. Lo que ha sucedido en Cataluña, lo que Rajoy y el gobierno de Rajoy y el PP han hecho en Cataluña no tiene nada que ver. Se parece menos que un huevo a una castaña lo que han hecho en Cataluña. Bajo el pretexto o el nombre de artículo 155. Leerlo un millón de veces y veréis que no hay una sola persona que pueda creer que el 155 o crea que ahí dice o autoriza lo que ha hecho Rajoy. Nada. Ha sido un golpe de Estado. Como hay ese golpe de Estado, es imposible que hoy, y se han plegado a él todos los partidos, incluido Podemos, Quiero decir que ya no hay en España un solo partido capaz de reformar la Constitución. Porque la Constitución fue un golpe de Estado cuando nació y hoy se habla de reforma o renovación mediante otro golpe de Estado. Que no lo habrá. No habrá reforma de la Constitución, me refiero. Golpe de Estado, de partido, habrá todos los que puedan. Eso no está garantizado que se hacen. Podrá haber. Lo que ha pasado en España es verdaderamente apoteósico. Todo el mundo, juristas, perjudicados, Podemos, todos, hablan del 155 como si autorizara ese artículo a que el gobierno de Madrid expulsara, suprimiera a todos los titulares de la Generalitat, interviniera en el Parlamento y haciera lo que está haciendo. Eso es un golpe de Estado, no tiene nada que ver con lo que se llama Constitución. Claro que repito que no es Constitución. La constitución es la regla de juego y esto es un pacto entre la derecha y la falsa izquierda representada por Santiago Carrillo. Es decir, la reconciliación nacional de la Iglesia es la que toma Santiago Carrillo y es la que se hace constitución en España. Una idea eclesiástica de moralidad privada, la reconciliación para no odiar al enemigo. Eso es lo que ha inspirado lo que hay en España. Lo digan o no lo digan, lo sepan o no lo sepan, lo sepan los profesionales del derecho que se dedican a estudiar las constituciones y todavía no han aprendido que la constitución que se llama en España constitución es una ley orgánica como la de Franco. Y que para reformarla necesita unos requisitos especiales. Porque una constitución no hace más que regular las reglas de juego. Mientras que esto que hay en España y que se llama constitución es una jugada. que elimina jugadores y que distribuye el poder entre los que la hicieron la jugada o han entrado en ella a última hora, como podemos, o como Rivera, aceptando naturalmente no las reglas de juego, sino la propia corrupción de esas reglas. Así que, ¿qué queréis que os pueda decir? Acordaros lo que digo, no puede haber reforma. No se podrán dar de acuerdo ni un partido con el otro. Es imposible, porque además de las reglas de juego, Aquí están dentro las jugadas. Y la derecha y la izquierda están mezcladas en la Constitución. No fundidas, no asimiladas, sino mezcladas. Y hay normas que favorecen a la izquierda y otras a la derecha. ¿Y cuál es la derecha? La heredera del franquismo. ¿Y cuál es la izquierda? Los arrepentidos de la oposición al franquismo. Los representados por Santiago Carrillo, que no solo deja al Partido Comunista, sino que incluso después no puede ni siquiera permanecer en el Partido Socialista y tiene que crear otro partidillo. Esa barbarie de lo que ha pasado en España nadie la analiza, nadie se atreve, porque es demasiado triste, demasiado bajo. No es que no hay ideales, es que no hay talento, es que no hay inteligencia, es que no hay preparación de la asignatura y de las materias que requieren ser conocidas como para inspirar una constitución.