Frente a La Gran Mentira 05 - El Golpe de Estado del 23-F
Transcripción
Locutor 01
ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el Palacio Nacional. Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea una vez más un paréntesis para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente.
Locutor 00
El golpe de estado del 23F El 23 de febrero de 1981 tiene lugar un golpe de estado aparentemente frustrado por el rey y cuya manifestación pública se realiza en el Congreso de los Diputados de los partidos. Lo que la gran mayoría de españoles desconocen es que ese golpe tiene su inicio días antes y que sirve para destituir al entonces presidente Adolfo Suárez. El autor del mismo es el rey, Juan Carlos de Borbón. Es tan poco inteligente que lo confiesa en un mensaje enviado al general Miláns del Bosch y que se hizo público. Acabo de dar un mensaje por televisión afirmando mi rotunda decisión de mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente. Después de este mensaje ya no puedo volverme atrás. ¿Ningún jefe de partido? ningún periodista de ningún medio o ninguna persona en España realizó la pregunta pertinente tras esta extraña frase. Si ya no podía volverse atrás, significa que, antes del mensaje, sí que podía hacerlo. Esta información y la exposición de este hecho ya fue realizada públicamente en el año 1995 a través de las páginas del diario El Mundo. La única persona en toda España que reparó en esta cuestión y que se atrevió a denunciarla públicamente fue Antonio García Trevijano. Su relato fue posteriormente confirmado por Sabino Fernández Campo, secretario de la Casa Real en aquellos momentos. el artículo publicado el 27 de noviembre de ese año dejó la constancia e hizo evidente este hecho que ya forma parte de la historia de nuestra nación. Tampoco preguntó nadie acerca de lo dicho por Adolfo Suárez en su discurso público de dimisión, donde lo evidenciaba muy claramente.
Locutor 02
Pero como frecuentemente ocurre en la historia, la continuidad de una obra exige un cambio de personas. y yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea una vez más un paréntesis en la historia de España. Un paréntesis en la historia de España. Un paréntesis en la historia de España.
Locutor 00
¿Por qué nadie se preguntó por la dictadura que amenazaba a Suárez? Si no quería ser un paréntesis, ¿dimitía porque ya había participado en una dictadura, la de Franco, y no quería participar en otra? Lo que estuvo planeado y finalmente no pudo llevarse a cabo fue la creación de un gobierno de concentración. Un nuevo gobierno que estaría presidido por el general Alfonso Armada, en el que participaban miembros del Partido Socialista, del Partido Comunista y, naturalmente, de Alianza Popular, los herederos directos de Franco. Antonio Tejero, un simple peón de toda la operación, por desconocerla, la hace fracasar. Según explicó él mismo, una de las principales causas fue la de enterarse de que en el nuevo gobierno iban a participar comunistas.
Desconocido
¡Mierda a todo el mundo! ¡Mierda a todo el mundo! ¡Mierda a todo el mundo! ¡Mierda a todo el mundo! ¡Mierda a todo el mundo!
Locutor 00
Algunos días más tarde, al verse abandonado, acusaría de cobardía y de traición a toda la jerarquía militar española. No sabía que todos estaban siguiendo las órdenes del rey y que éste, a su vez, había sido aconsejado por los más altos cargos militares. El golpe del 23F, dado por el rey Juan Carlos, es la prueba de que en España no hay una constitución. Es la prueba de que no hay democracia. El golpe de Estado no es el 23F. El golpe de Estado es el que da Juan Carlos de Borbón con los militares para destituir a Adolfo Suárez. Juan Carlos de Borbón, cómplice de los militares, es la evidencia clara de una acción que hubiese sido anticonstitucional si en España hubiese habido una constitución. Que el golpe de estado fuese posible, es decir, la destitución de Adolfo Suárez, demuestra que había un presidente débil y sin poder, que no hay una separación de los poderes constitucional, algo que hubiese hecho imposible esa acción de fuerza sobre el cargo de la presidencia. Por lo tanto, el golpe de estado, que no sucedió realmente el 23F, no esconde ya ningún misterio. Fue organizado por Juan Carlos de Borbón, y por eso, unos meses después, Santiago Carrillo, que era entonces el jefe del Partido Comunista, pide el Premio Nobel de la Paz para el rey. Hoy, como resulta evidente, todos los partidos políticos lo siguen silenciando. Y se oculta este hecho en la historia de España. Una prueba más de que en España no hay democracia.