MONÓLOGOS DE SOMOSAGUAS: La pasion de tranquilidad

2013-03-15 Libertad Constituyente TV 16:39 YouTube ↗
MONÓLOGOS DE SOMOSAGUAS: La pasion de tranquilidad

Transcripción

Desconocido

¿Qué tal queridos oyentes? Vamos a grabar un programa sobre la pasión de la tranquilidad. Don Antonio analiza

Locutor 00

el carácter del pueblo español en un libro que se llama Pasiones de Servidumbre. Una de esas pasiones es la pasión de estar tranquilo, de no meterse en problemas, de no importar que tengamos injusticias alrededor, de votar al partido de la corrupción o al de la alternancia sin por eso pensar que estamos cometiendo ni estamos haciendo nada malo. La tranquilidad es la sumisión de obedecer aunque alrededor tengamos injusticia. Don Antonio, ¿nos puede explicar bien esta pasión, la pasión de tranquilidad?

Locutor 01

Sí, creo. Bueno, en primer lugar la desarrollé de una manera breve, pero creo que bastante profunda. En mi publicación... llamada las pasiones de servidumbre, porque hay un estudio buenísimo de la briller, el famoso filósofo de costumbre francés, que ha influido en mi pensamiento bastante, junto con Teofrasto, desarrollo los caracteres, como la Ruché Foucault, son autores que hay que conocer, porque de una manera brillantísima como de escritura. pues ahondan en temas que están prácticamente al cabo de casi todas las conversiones interesantes actuales y se desconocen los fundamentos filosóficos y morales que se desprenden de las enseñanzas tanto de la Brillère como de la Ruche Foucault. La pasión de tranquilidad es una pasión terrible porque parece que buscamos la tranquilidad Pero en realidad es como si buscáramos un soporífero, quisiéramos dormir, quisiéramos no vivir. Si queremos estar tranquilos, de verdad, eso prácticamente es no vivir, es renunciar a la vida. Quienquiera esté despierto ante la vida no puede estar tranquilo. Hay multitud de circunstancias, ocasiones, problemas que le inquietan. La quietud... es un problema fundamentalmente religioso y casi casi místico. Por eso en La Bruyère, un autor que sabéis que tanto admiro y me gusta por su elegante estilo y forma de pensar breve y profunda, en los diálogos sobre el quietismo, ya La Bruyère introduce el tema de la tranquilidad. Definiendo el quietismo político, Labriller en esto se opone a Fenelon, porque Labriller considera que el nihilismo, cumplir el rito de votar al partido de la corrupción o al de la tolerancia, sin ser consciente de estar corrompido, eso prácticamente es mi actualización del pensamiento de la brillería, dicho con palabras modernas. Y hay que, ese rito, implica que hay que dejar vacía el alma para que la llene la inquietud. La inquietud, porque la inquietud del molinismo, que fue el español Molina, es un tema religioso de contemplación de don, la inquietud. Pero la inquietud, tenemos que estar llenos de inquietud, para lo cual tenemos que el alma está preparada para recibir todas las informaciones, enseñanzas, meditaciones que te provocan la inquietud. Esto conduce a una práctica y es que en los países, no España solo, sino en toda Europa hoy, el discurso político está vacío de todo contenido. Está vacío. De esa manera, la quietud del alma nacional, si está vacío todo discurso político de inquietud, el alma nacional quieta se deja poseer tranquilamente ¿Por el espíritu? ¿De quién va a ser el espíritu? Pues de los cínicos partidos del Estado. De los impecables, pero impecables en el sentido que no pueden pecar porque no están sujetos a la crítica. No impecables en el sentido perfecto, impecables. No se admiten pecados de partido. Aquí los pecados los cometen los hombres, las personas, da lo mismo. que la corrupción afecte a centenares, a miles de políticos pertenecientes a los partidos. El partido es impecable. Se condenan a los hombres, no a los partidos. Cuando viene una elección, después de otra, se castiga al partido que ha estado en el poder porque ahí se ha visto la corrupción de los hombres del partido, pero no se castiga al partido. Votación después, cuatro años después, y se vuelve a votar al partido de la corrupción, porque se cree que los partidos no se corrompen. Ahora el caso de Bárcenas está dentro de nuestra propia médula del entendimiento de la transición española. Bárcenas ha corrompido a todo el Partido Popular. No se admite. El Partido Popular es impecable. Se habrán corrompido otras personas. Pero no el partido, como pasa con el PSOE. El partido de Felipe González llegó al extremo de la corrupción con Felipe González. Luego viene Zapatero, se olvida. Para Casarnar, que promete entregar a los culpables de los delitos de Felipe González, que promete entregarlo a la justicia para que pueda ser perseguido Felipe González. ¿Y qué es lo que hace? Pues darle a Pascual Salas, el privilegio de decir que Felipe González no puede ser ni siquiera citado a un tribunal de justicia porque sería, tanto como la palabra que empleó, estigmatizarlo. Esta doctrina está en vigor en España. Pero la briller se distingue en esto de Fenelón, porque la briller defiende la realidad. de que el quietismo es un fenómeno religioso, traspasado a la política, que es lo que sucede en España, produce el fenómeno de que la intranquilidad política o pública por la situación española, por la corrupción, se traduce en la tranquilidad institucional. Aquí la monarquía, el Juan Carlos, puede estar corrompido hasta la médula. Un dalgarín pueden estar las princesas corrompidas. Da igual. ¿En qué se traduce? En quietismo político. Como si fuera el religioso de Molina. En molinismo. Quietud. Y nadie se mueva. La corrupción puede afectar sistemáticamente y sistémicamente a todos los partidos gobernantes. Incluso a Izquierda Unida. que sabéis cómo, se corrompe y permanece tranquila. Se corrompe no declarando los... Un millón de euros en Hacienda. No declarando los impuestos, no, o declarándolos mal, ocultando Hacienda, corrompida. Un partido estatal, no podéis olvidarlos, queridos amigos. Izquierda Unida es un partido del Estado, financiado por el Estado, es decir, financiado por todos nosotros. Y esa izquierda unida se permite, ¿qué se permite? ¿Criticar a quién? ¿A la corrupción? Él está corrompido por el solo hecho de estar dentro del sistema de partidos estatales. Rosa Díaz está corrompida por el hecho de apoyar este sistema. Ciudadanos por Cataluña, Ciudadanos, Rivera, pues tiene la cara de un hombre honrado. Tan honrado, la mismo grado de honradez que de idiotez. Porque la honradez de Rivera está en proporción directa con su ceguera para comprender que es irremediable la corrupción del Estado de partido. Es imposible no corromperse porque en sí mismo la constitución española es la definición de la corrupción política. Tranquilidad, el afán de tranquilidad, eso va contra la naturaleza humana. Es la inquietud en la que nos despierta los sentidos, la que nos abre al conocimiento de la vida, de las leyes, de la ciencia. Es la inquietud, no el quietismo. Está muy bien como doctrina mística de fe religiosa, pero políticamente en España hay quietismo. Por eso puede haber la corrupción que quiera. Todo está corrompido, pero hay quietismo. En el partido no se toca. Incluso cuando algunos hablan ahora, algunos ignorantes, hablan de que para evitar la corrupción habría que cambiar las listas cerradas por las abiertas, lo dicen en las televisiones, lo dicen estos tertulianos, sin saber lo que dicen. Porque estar corrompido, estar en una lista abierta implica incluso mayor corrupción que en una lista cerrada. porque en la lista cerrada no se le ha dado ni siquiera un segundo de opción al que figura en la lista para que desobedezca las órdenes del partido. Pero en una lista abierta donde el elector puede tachar un nombre y poner otro, a ese se le da la posibilidad de rebelarse. Inútil, tontería. Y así hizo en Italia. Fracaso absoluto. La utiliza un 3%. Y el que la utiliza no se atreve a votar en contra de las órdenes del partido que hace la lista. Y esto, que lo sabe todo el mundo, en España lo repiten como papagayos. Los que comparecen en la televisión como una reforma liberal decente contra la corrupción. ¡Qué ignorancia, amigos! ¡Qué miedo a la verdad! ¡Qué miedo a la libertad! Aquí se permite todo menos ser verdaderos y libres. Eso sí que no. Yo recuerdo ahora en esta intervención la inteligencia de la briller que se enfrenta a Fenelón, se enfrenta con ese aparente afán de tranquilidad porque el deseo de la tranquilidad a toda costa, lo que a los españoles define desde la guerra civil es ese deseo de tranquilidad que los ha matado como espíritu. ¿Tranquilidad de qué? ¿Por qué? ¿Por miedo a la guerra civil? ¿Pero de qué están hablando? Eso lo dijo Santiago Carrillo en la transición cuando quería que el pueblo español no hiciera nada para no despertar el ruido de sables. Eso es falso, fue mentira, yo lo asistí, eso fue inventado. A propósito, para que el pueblo no se mueva, para que acepte lo que le digan los poderosos de arriba. Y los poderosos de arriba no eran los partidos, los partidos clandestinos eran nada. Pero Suárez y el rey y Gutiérrez Mellado le dieron a esos partidos que no eran nada, le pidieron a voz en cuello, si nos sacáis del pozo, franquistas donde estamos, os perdonamos la vida. Y lo hicieron. El Partido Comunista y el Partido Socialista, junto con el Partido Nacionalista Catalán y Vasco, sacaron del pozo al franquismo, el franquismo les perdonó la vida y ellos votaron a los franquistas como Suárez, los apoyaron y luego ellos se hicieron neofranquistas, como hoy. A eso conduce el espíritu de la tranquilidad política. Yo soy inquieto, admiro la inquietud política, quiero la intranquilidad política porque es el único camino de la fecundidad, el único camino de la creación, el único camino de la libertad. ¿Cómo puede la libertad ser compatible con la quietud? Eso es imposible. Si hay libertad, tiene que haber inquietud. Esto, amigos, es en realidad... la pasión que se esconde en ese deseo de tranquilidad que tiene muerto al pueblo español, muerta la crítica española desde el final de la Guerra Civil. No solo por eso duró tanto tiempo el régimen de Franco, sino que llevamos ya otro tanto tiempo, como duró desde la Guerra Civil al final de Franco, llevamos otro tanto tiempo de tranquilidad pública, porque no queremos admitir La verdad, porque la tenemos delante de los ojos, que la corrupción es el sistema, que la corrupción es el partido estatal, que las personas se corrompen porque las instituciones están corrompidas y que esas mismas personas serían decentes y decorosas si en lugar de tener este sistema estuvieran en unas instituciones democráticas. Si España fuera democrático, formalmente la regla de juego fuera la democracia, no existiría ese afán de tranquilidad. Ese afán de tranquilidad lo pregonan los partidos que sin valores intelectuales ni morales, los jefes se han apoderado de la cosa pública española para dominar asustando a los españoles de que si no obedecen, si no tienen un espíritu de tranquilidad, si no se someten al quietismo político, Están perdidos porque el peligro es una guerra civil. Esa es la barbarie, la mentira que ha sido propagada en España durante la transición. Durante el franquismo se comprende, se salía de una guerra civil, pero durante la transición que la enseñanza ha sido que aceptemos, que estemos tranquilos en la mentira. que creamos que es que esta monarquía de Juan Carlos corrompida hasta la médula, que estos partidos estatales corrompidos todos hasta la médula, no solo el Partido Popular, ahora el PSOE e Izquierda Unida, sino corrompidos todos. Los partidos catalanes, el partido catalán de Cataluña está corrompido, económicamente, robando, ladrones. Pues bien, todo esto no se dice que es producto del sistema, sino producto de la debilidad de los hombres. Mentira. Estos mismos hombres con un sistema democrático no estarían corrompidos. Serían personas normales. Son las instituciones las que están corrompidas. Y por eso lo urgente no es la reforma. Lo urgente es transformar el Estado. abriendo un periodo de libertad constituyente que dé paso a una verdadera república constitucional, que ese es el fin de mi vida política y de mi vida anímica. Ese no es el fin, la finalidad. No quiero terminar, quiero seguir luchando hasta el último día de mi vida por esta idea de la libertad constituyente para que en España exista una república. en la forma de Estado y una democracia formal en la forma de gobierno.

Locutor 00

Pues muy bien queridos oyentes, hasta aquí un día más.