"Deformación del idioma español por necesidades del consenso político".

2017-11-05 Libertad Constituyente TV 55:40 YouTube ↗
"Deformación del idioma español por necesidades del consenso político".

Transcripción

Desconocido

Tenemos ganas de escucharle, estamos ávidos de sus palabras y yo creo que no merece más presentación.

Locutor 00

Recibamos con un aplauso a Antonio García Trevijano.

Locutor 02

En los agradecimientos que ha expresado Armando Merino, no ha tenido en cuenta, yo tendré la culpa probablemente, de no haber mencionado el agradecimiento del MCRC y el mío personal, ...a personalidades mundiales... ...en el terreno de la cultura... ...como Noam Chomsky por ejemplo... ...o como el equipo... ...cercano a Uribe... ...en Colombia... ...que han manifestado su pesar... ...por no poder asistir a este acto... ...al que apoyan... ...por mi... ...trayectoria personal... ...y porque conocen... La verdad sobre mi actividad política y no las mentiras fabricadas por el PSOE de Felipe González y de Mújica sobre mi persona por miedo a la libertad política que yo representaba. Y que no acepté nada a cambio de renunciar a la libertad política como hizo toda la clase de la oposición clandestina a Franco. Se rindieron, se entregaron a la oligarquía, renunciaron a la libertad política, renunciaron a la democracia. Por eso se da el caso... que mi nombre siempre fue atacado, desconocido, pero tuve más simpatías durante el franquismo públicas, que ahora, durante la llamada, esto no es una democracia, jamás lo ha sido, esto es un estado de partidos, partidos estatales, que en lugar de haber uno, como en tiempos de la falange, Hay varios, pero todos viviendo del Estado, tienen naturaleza estatal. Hasta el punto, es correcto lo que digo, que el principal apóstol del Estado de partidos en Alemania, en el año 49, siendo presidente del Tribunal... constitucional de bonn de la ley fundamental de bonn dijo literalmente que todo pero a favor no criticando definiendo su esencia su naturaleza dijo que los partidos actuales bajo el sistema de elección proporcional es decir de listas de partido financiados con cargo al Estado, es decir, a los contribuyentes, no había conservado ni un átomo de representación de la sociedad. Y lo dijo alabándolo. Dice, porque incluso estos partidos han logrado una democracia mejor que la de Rousseau. Como si Rousseau hubiera tenido algo que ver con la democracia. Eso era un sueño, una utopía. Pues esto es lo que hay en España. Un Estado de partidos que representa los intereses económicos de la oligarquía financiera, del capital financiero, concretamente de la banca y de los oligopolios de servicios públicos. Ese es el sistema que reparte junto con el dinero. los favores, las libertades, ninguna. Los derechos todos a los partidos estatales. Yo no estaba previsto esta intervención, pero ya que me han puesto por delante un micrófono, no me voy a callar. como yo tenía previsto una posible actuación que luego renuncié a ellas, entre otras razones, por el percance que me produjo ayer la traición a la libertad política de Gabriel Albiach, por esa razón voy a continuar con la denuncia de la deformación que produce en el idioma, en este caso en el idioma español, El consenso político, que es el título que preside todos los actos organizados para festejar que he cumplido 90 años. Veréis. Es que veo peor que ando. Ah, ahora sí. Hombre, menos mal. Ahora un besito, ¿no? Bien, voy a tratar lo más brevemente posible, porque quiero siempre ser concreto, preciso, ir al grano, y no andarme nunca en retóricas, ni en pérdidas barrocas de lucimientos de cultura extemporánea, porque no es el momento, ni en cualquier momento. Siempre he ido en mi vida al grano, y el grano para mí era la libertad, bajo Franco, bajo el rey, bajo cualquier sistema. No tengo más meta en mi vida que la libertad. Y yo entendí muy joven que la libertad de uno es la de los demás. Veamos cómo el idioma ayuda cuando hay consenso político a reforzar esa idea del consenso que no existe, por ejemplo, en el mundo anglosajón. La palabra consenso es casi desconocida. No sin casi, es que no está en las voces políticas, no entra el consenso. En cambio, en España y la consecuencia natural en los países de Iberoamérica o América Española, como me gusta a mí decir, no porque América siga perteneciendo a España, sino porque donde se habla español es española. América habla español, América española, independiente, por supuesto, de todo tipo de soberanía de España europea. Hay una España americana, hay una España europea, y eso es el consenso, por eso español ha sido contagiado a toda América, Iberoamérica o América española. Y estoy denunciando para que caigan el mayor número posible de cómo la palabra impide la libertad de pensamiento cuando la palabra no designa la cosa, sino la representación de la cosa, pero no la cosa en sí. Y voy a poner unos ejemplos. Bajo Franco se creían los críticos de Franco, yo nunca, pero los críticos, sobre todo culturales, creían que la propaganda de la dictadura, la mentira de creer que el régimen de Franco era una democracia orgánica, era orgánica pero democracia no, pues esa... siguió después de Franco, pero no es verdad que el vocabulario utilizado por la propaganda franquista degenara el idioma español. No lo degeneró. Era una mentira. Pero la mentira no degenera la verdad. Es lo contrario de la verdad, pero no la modifica. En cambio, habló de la propaganda. La concepción de la propaganda franquista antes de que comenzara la transición española, poco antes, muy poco, ya empezó a deformar el idioma mediante alteraciones del idioma. Por ejemplo, la primera persona que yo recuerdo que en lugar de decir, digo que, decía, Yo diría que la primera persona fue Enrique Tierno Galván. ¿Por qué decía yo diría que? De muerto de miedo que estaba. Diría que, pero no puedo. Y delante de mí, en las reuniones, bajo Franco. Estoy hablando de mucho tiempo antes de... cuando don Enrique decía, yo diría, yo siempre lo interrumpía, y que te impide decirlo, dilo, dilo. Bien, lo que impedía entonces decir la verdad era el miedo al régimen de Franco. Después de, cuando llega la transición, ya se produce otro tipo de alteración del idioma, mucho más pernicioso. Empieza, por ejemplo, con la ampulosidad del lenguaje que caracteriza los discursos de Suárez. Claro, el ministro de la falange, joven, prometedor, ante el futuro de España, tiene que hablar de una manera distinta y empieza diciendo solemnemente, puedo prometer y prometo. Y la gente se queda asombrada, puedo prometer y prometo. ¡Qué retórica, qué maravilla, qué discurso! Ya empieza. ¿A deformar quién? Él no. Era tan inculto que era incapaz de escribir una línea que tuviera sentido. ¿Quién se lo escribe? Un periodista llamado Ónega, que dice, literalmente, hasta hace pocos días lo ha repetido, lo dice siempre, la transición ha sido una operación perfecta, que solo ha producido un garbanzo negro, trevijano. Pero Suárez tenía que encontrar algo mucho más deformador para ocultar la naturaleza íntima, bastarda, de los intereses materiales, económicos, los pactos ocultos que crean la transición en perjuicio de la ruptura democrática que yo defendía. Y es que en los discursos preparados por este bastardo periodista, O'Neill, introduce por primera vez en la historia del idioma español, introduce la palabra desde donde estaba llamando el con. Pues la preposición con la suprime y en lugar pone desde. Entonces, el Suárez. Introduce la moda de hablar a los demás desde la simpatía, no con simpatía. Desde la sinceridad, no con sinceridad. Desde la responsabilidad, no con responsabilidad. Es decir, introduce un lenguaje platónico. ¿Qué significa esto? Pues que habla desde el cielo, desde el firmamento, desde el mundo donde están las ideas. Y desde ahí, que sería bueno, si fuera una perspectiva, sí, se puede decir, habló desde una perspectiva, que la diga. Pero no, habla a lo inmediato, le dice que le habla desde lo inmediato, pero si está ahí... Esto ha producido un furor de contagio en el pueblo español. Porque estaba deseando y de repente la retórica ridícula, anticuada de Franco y de los franquistas es sustituida por la ampulosidad desde el firmamento que habla un jefe de gobierno en contraste con la campechanía del rey que ese sí que no habla de ese, ese habla con la cercanía de la corrupción propia, que da ejemplo a la corrupción y permiso de todo lo demás. la Academia de la Lengua Española, su presidente, Lázaro Carreter, un hombre inteligente, culto gramaticalmente, pero claro, vendido, como todo el mundo, que está cercano al poder, al régimen de la transición. Inaugura una serie en los periódicos, muy graciosa, bonita, correcta, que se llamaba «El dardo en la palabra». Lo recordarán muchos de ustedes, lo recordarán. Y en esas palabras, no lo voy a hacer, en esos artículos criticaba el mal uso del idioma. Era de esperar que corrigiera las cosas de las que estoy hablando. Es decir, desde, yo diría, es decir, en lugar de que hablaría de esto. No, hablaba bien. Y voy a poner un ejemplo porque me cansaría de repetir las cosas chorradas que decía. Quiero decir, un ejemplo. Porque recuerdo un dardo de lo mal que hablaban los españoles, decían los diarios y los periodistas, porque decían, desde la punta, no, a punta de pistola, para una amenaza. Y él decía, pero qué locura, si la pistola no tiene punta. Será a punta de espada. a punta de sable, a punta de puñal, pero no a punta de pistola. ¡Qué maravilla! ¡Qué presidente de la lengua! No entendía que era metafórico decir a punta de pistola y que se entendía perfectamente, era correcto, era español el idioma, sí. Es verdad que era mucho más preciso que si no tiene... ¿Punta la pistola? Pues se hubiera dicho a culatazos con la culata. Es bien, pero no era impropio del idioma español. No es impropio decir que una persona amenaza a otra a punto de pistola, aunque la pistola no esté afilada. Bien. Yo no. Yo desde el principio están llenos todos los pocos artículos que me publican, o mis intervenciones en televisión están llenas todas de mis intervenciones corrigiendo y denunciando los errores del idioma. ¿Por qué? Porque hace muchísimo tiempo que mis estudios de antropología y los de los grandes tratadistas de los temas de la mente, como Humboldt, por ejemplo, que lo citaba ayer, el gran filósofo argentino que está con nosotros, Alberto Vuela, sabía que la mente y el lenguaje y el idioma están tan unidos que no se puede decir que el lenguaje o el idioma transmite el pensamiento o los sentimientos. ¿Cómo que transmite? ¿Será que lo forma? Es que hay alguien que pueda hablar, pensar, razonar. fuera del idioma, no hablo del español en general, de cualquier lengua, se puede pensar fuera de los límites de la gramática, ese era un tema muy delicado. Por esa razón yo tuve una preocupación permanente de que al menos el pensamiento español fuera adecuado al idioma español. No porque haya un pensamiento no español, que pudiera ser expresado aquí en un idioma que no era el suyo. No. Pero es verdad que el origen idiomático del pensamiento marca su destino. Y es triste para mí decir que la deformación y degeneración del lenguaje durante la tradición ha marcado el destino de América Española, de la que habla español. Y es triste y quiero combatirlo. Y por eso tengo aquí, invitado, especial, a Alberto Franceschi, porque él, en primer lugar, siente la necesidad de una comunidad hispánica, pero en el sentido de española, un lenguaje político que corresponda a la pulcritud del idioma español. Lo comprende. Y está nada menos que hoy exponiendo todas sus posibilidades vitales para combatir a Maduro, más que a Maduro, al régimen chavista en Venezuela. Y cuenta con el apoyo incondicional del MCRC, de vosotros. Está aquí presente y es un orgullo inmenso. saber que el MCRC está impulsando la libertad en Venezuela. Es más profundo que emocionante, porque puedo decir que es vital para nosotros que este valiente venezolano, exiliado en Miami, todos los días, Emite, yo como no entiendo, vídeos o radios audiosos. Emite donde declara, soy repúblico, como el señor Trevijano. Se lo dice a Venezuela. Se lo dice, ¿a quién? A los capriles. Se lo dice a Leopoldo López, a los que están allí esperando la salvación. de que se cumpla la ley de Chávez. La oposición venezolana, igual que pasó, nadie mejor que vosotros para comprender lo que está pasando en Venezuela. Nadie mejor que vosotros. Yo creo, en más, salvo casos excepcionales como el de Franceschi, creo que comprendéis mucho mejor el MCRC, lo que está sucediendo en Venezuela, ¿Qué es lo que sucede en la propia España? Porque ¿qué es lo que sucede allí? Igual que en la transición española. ¿Qué leyes? Chávez impone en el año 1999 una constitución. Se somete a votación. Y Alberto Franceschi elegido diputado de esa Constitución, vota junto con otros dos más en contra. Es decir, es venezolano que vota en contra en el 99 de la Constitución de Chávez porque sabe que conducirá a Maduro. ¿Cómo que no sabe? ¿Acaso no dije yo al principio de la transición española, cuando aún no se había publicado la Constitución, pero ya no se sabía por dónde iba? Dejo yo escrito en repórter, ahí está en la revista, antes de que haya una constitución en España, que digo literalmente que la constitución que se está preparando durará si produce corrupción, que sin curación no podrá durar la constitución española. Lo digo antes de que haya constitución y lo digo inmediatamente después. de la corrupción, ha sido el factor de gobierno constitucional en España. Y en Venezuela, Maduro es consecuencia directa de Chávez. ¿Cómo podemos perdonar, comprender a una oposición entera de la MUD en el Parlamento, poniendo todas sus esperanzas en que el Papa, Estados Unidos, la Unión Europea, convenza a Maduro de que convoque elecciones para poner en vigor y aplicar la Constitución de Chávez, para elegir con las leyes electorales de Chávez. ¿Y qué hace ahora, hace unos días, un manifiesto votado por 7 millones en uno de los puntos? Bueno, todo lo que piden siempre es pedir, pedir a otros. Jamás conquistar uno mismo. Eso todos sabéis lo que significa. Pero ya pide uno donde se dirige a las fuerzas armadas para que obliguen a Maduro a que cumpla la constitución de Chávez. ¿Entendéis? A que todos sabéis, como yo y como el señor Franceschi, lo que eso significa. Todos lo sabéis. Todos sabéis que esos derechos son mentira, corrupción, ausencia de oposición, falsedad. Eso es lo que quieren para Venezuela. Y Franceschi ha levantado la bandera y dice, no, es cierto que allí me vais a perdonar, que me extienda. Después volveré enseguida a la cuestión del lenguaje. Pero es que el lenguaje es uno de los métodos para poder conseguir, mediante la mentira y la deformación y la degeneración, pues ese es el triunfo de las oligarquías o de las dictaduras. Porque claro, estáis hablando de Venezuela, se habla de Venezuela, y yo mismo estoy hablando de leyes de Venezuela. Pero es que Venezuela podría haber durado la constitución de Chávez un solo minuto. sin el apoyo de Cuba del castrismo, pero ¿quién es tan iluso de no saber que la política de Venezuela está dictada en La Habana? Pues sí, son millones de europeos. Todos los que apoyan a la UE, pues apoyan que Maduro ponga en vigor de verdad y respeto la constitución de Chávez Castro. acuerdo eso es lo que en españa representa podemos podemos representar lo mismo aquello lo que está combatiendo francesca en venezuela nosotros aquí no lo combatimos porque el mcrc es un movimiento cultural no es un partido político y lo que me pide franceschi como también Alberto, filósofo argentino, vuela. Si es posible que meditemos, no yo, vosotros, los del MCRC, meditemos si se pueda introducir alguna excepción para América para que el MCRC pueda participar en la política sin esperar su triunfo hegemónico en la cultura. Veremos. He señalado estas pinceladas para que os deis cuenta que hoy, en Domingo de la Calzada, un pequeño grupo cultural que no llega a 2.000 militantes, está situado hoy en el centro de la preocupación fundamental de América de habla española, como es Venezuela. como está también presente otra personalidad importante de Ecuador, de Guayaquil, y como es también Argentina, presentes con nosotros, participando activamente en el simposio común, porque lo que suceda en la América Española nos está sucediendo. Y lo que nos sucede, está sucediendo a nuestros hermanos de América Española. Voy con ello ahora a continuar, porque al denunciar las palabras deformadas por el consenso, también me estoy refiriendo al lenguaje o al idioma útil que el español, pero con las palabras utilizadas también en América. Veamos. Sí puedo ver, yo creo que sí, pero voy a ver. Voy a continuar ahora el análisis de algunas palabras, no, análisis muy pocos, pero diré anomalías. Ya eso lo sabéis todos porque pasa lo mismo en Sudamérica, que ya se ha suprimido del idioma español el neutro. Porque todo tiene que tener un femenino y un masculino y un homosexual, ¿será? De todo. Si no hay palabras se inventan, se les llama arcoiris o rosa, lo que queráis. Veamos. Un ejemplo de deformación, aparte de las de estas de género y confundir género y sexo, todas esas locuras. Idiomáticas, hablo de locuras idiomáticas, no de costumbre. Cambiar las denominaciones de las carreras y oficios. Apenas hay una que se llama igual. Claro que se cambian las denominaciones de las ciudades para ponerla en la jerga local. Unas veces constituye un dialecto, rara vez un idioma, pero bien, paso de largo de eso. Pero en cambio, no paso de largo. que cuando se cambian los nombres antiguos y tradicionales tienen que estar guiados por un patrón de cambio. Pues en España los patrones de cambio son dos. Suprimir las diferencias de desigualdad. Se inventan palabras para que la desigualdad parezca igualdad. Tanto en la cuestión que acabo de hablar de los sexos, como... en la igualdad de las dificultades del oficio y de las carreras. Se le cambia el nombre de las carreras para que un obrero que pone muros al ladrillo y cemento, pues se le llame no ayudante de albañil, sino ayudante de arquitecto o de aparejador. Y las altas carreras, las más grandes, las más difíciles, las que cuesta más tiempo, dinero, llegar a ellas, incluso inteligencia, para la profesión, se rebajan de nombre. Entonces, rebajando las altas profesiones, las carreras, y subiendo a la otra, se produce una sensación de igualdad. Y a esa razón obedecen los cambios de nombre en las carreras y en los oficios. Esto es antiguo, no creáis que es tan moderno. En el año 1924, un filósofo alemán, francamente bueno, Hans Weisinger, escribió un libro que lleva por título La filosofía del cómo sí. No importa la realidad, ni el conocimiento de la realidad. Porque la realidad no existe. Está denominada como si fuera la realidad algo que no es real. Esa es la filosofía del como si. Eso que en 1924 era una novedad, hoy es que lo dirías en las locuciones de radio, televisión y hasta los más ignorantes comprenden enseguida lo que estamos diciendo. Que todo el lenguaje ha cambiado para sustituir la realidad por una sociedad falsa que es la del como si. No hay democracia, pero vamos a actuar todos como si la hubiera. En Venezuela no tiene independencia ninguna con Cuba, pero el mundo entero cierra los ojos y trata de Venezuela como si fuera independiente y no tuviera relación ninguna con La Habana. Y eso en todos los géneros. Voy a poner unos cuantos ejemplos que he anotado aquí estos días. Hay una lista que es interminable. Para no repetir los ejemplos que ha dado Alberto Vuela, los ejemplos que dio Martín Miguel Rubio, Por ejemplo, argumento o argumentario. No lo repetiré, pero voy a añadir algunos otros que no han sido mencionados y que hay muchísimos. Yo seleccioné, viniendo para acá, en dos días de periódico, me anoté y se lo dije al poeta, a nuestro gran poeta, anótalo y recuérdamelo. Y me recuerda y he cogido lo que he visto en los periódicos del país y el mundo durante las últimas 48 horas. En primer lugar, en las televisiones estamos ya habituados que los informadores, los transmisores de noticias, digan, están hablando y dicen, decir que Francia ha elegido presidente. ¿Cómo? ¿Cómo se puede empezar una oración diciendo decir que? Y hay habitual, decir que, pero será. ¿Por qué? Porque todo en España, como la transición fue un fenómeno para ocultar la realidad, pues decir que es como si las cosas llegaran de golpe, sin decir que, pero no hay una explicación previa de lo que viene. Es que la transición es un milagro y hay que decir que. Como si decir fuera, demostrar, afirmar, confirmar. Decir... Se dice, eso es común, evento en lugar de acontecimiento. Y aquí lo que hemos celebrado en estos tres días para celebrar mi cumpleaños ha sido un acontecimiento. porque depende de la voluntad humana su celebración, y no de la naturaleza. Mientras que el evento no tiene causas humanas, y sin embargo se dice evento, y prevalece el nombre de evento, que lo impone la prensa, y personas sensibles y cultas caen, no se dan cuenta, e inconscientes dicen evento. Aquí no ha habido ningún evento. Ha habido un acontecimiento histórico de gran importancia. Se dice narrativa en lugar de narración. ¿Qué significa esto? ¿Por qué se dice narrar? El verbo narrar, una narración, ya se sabe lo que es. Pero una narrativa, ¿qué narrativa tiene el estilo de Vargas Llosa? ¿Qué narrativa? Pero no significa nada. Porque si fuera narrativa, para que significara algo, tendría que referirse a un conjunto concreto de muchas narraciones que el estilo de narrar crea un estilo narrativo. Figurado, eso no tiene nada que ver con que se hable narrativa en lugar de narración. Se dice puntual, asuntos puntuales. Hombre, puntuales llegan a tiempo. O llegan tarde. Pero no, ahora los asuntos son puntuales. Para decir concreto, para decir único, que no se va a tratar de mucho, puntuales. O Errejón y compañía ya están maravillosamente instalados en el mundo del vocabulario porque son transversales. Mientras que nosotros somos horizontales, porque nos llaman así, ellos son transversales. Podemos es transversal. ¿Pero qué es transversal? Pues transversal es lo oblicuo, lo que atraviesa. Porque cuando es perpendicular, ya difícilmente se dice transversal. Se dice atravesar. Bien, pues ellos, Podemos y supongo que también Maduro, Pues son transversales, porque afectan, para ellos es una diagonal que afecta a todas las capas sociales. Como tienen una imagen infantil de lo que son clases sociales, como no saben que ni siquiera las clases sociales entendidas en el sentido marxista, de Carlos Marx, sabéis que el primero que empleó la palabra clase social para explicar un fenómeno político no fue Carlos Marx, ni fue Hegel. el primero que lo empleó fue durante la revolución francesa Barnabé que ya prisionero antes de la guillotina explicó en un pequeño libro muy pequeño por qué se producía la revolución y qué es lo que estaba transformando la revolución qué sentido histórico tendría la revolución y dijo una frase preciosa y Carlos Mar la tomó desde luego Lo que él dijo, el sentido era que antes de la revolución, el poder inmobiliario daba el poder político. ¿De qué maravilla? La revolución, ante sus ojos, estaba transformando esa relación directa para dar el poder político al poder mobiliario, fiduciario del dinero. ¿De qué maravilla? Barnabé, eso lo escribe en 1791. Y Carlos Marx, claro, y habló de clase social ahí. Ese es el origen, maravilloso. Pero hay una cosa irresistible para el vulgo y para el ignorante. Palabras cultas. ¿Sabéis el placer que tiene que producirle a alguien decir concrecionar en lugar de concretar? Eso debe ser maravilloso. ¡Qué placer intelectual y del alma! ¡Que está concrecionando! ¡Uy! ¿Cómo concreciona? Nada, que concretar eso es para los pobres hombres como nosotros. Nosotros no concrecionamos, concretamos, desgraciados, no hemos descubierto que es sublime concrecionar. Figuraros para un oficinista de una cuenta de un banco. Os dais cuenta para él en cómo debe de encontrarse de repente elevado a la categoría mucho más que la del banquero, de un catedrático de filología, que le dicen de repente, usted ya no abrirá más cuentas, usted va a aperturar cuentas bancarias. Yo aperturo, soy mi profesión, soy aperturista de cuentas bancarias. Aperturar en lugar de abrir. Eso es lo que destroza de verdad un idioma. Porque está alterando su significado. Le da una importancia a las palabras para disimular su significado. Y inventa aperturar en lugar de abrir. Bueno, ¿y qué me decís? ¿Direccionar en lugar de dirigir eso? ¿Direccionar? No sabéis cómo direcciona ese gestor. Ese lo van a hacer el gerente enseguida, porque direcciona como nadie. Hombre, los directores a su lado se quedan en mantillas. Ese sí que verdaderamente sabe lo que hace. Ese direcciona a una empresa, no la dirige. Eso lo hace cualquiera. Pero direccionar, ese es el idioma de moda en España. Ah, los últimos dos que voy a... o tres. Uno es la palabra... de moda, es que el rey Erdogan, el presidente turco, va, no, deriva, no tiene una derivación, deriva, ¿cómo que deriva? ...al autoritarismo... ...pero eso es imposible... ...pero como... ...si la deriva de un iceberg... ...que es quien designa la palabra... ...sustantiva deriva... ...y no el verbo derivar... ...que es otra cosa... ...si el verbo derivar... ...pertenece a la matemática... ...o a la función... ...eso es otra cosa... ...ayer... ...me lo explicaba bien... ...riendo... ...el ingeniero... ...el bombero... ...ingeniero naval... ...Pedro Gallego... Nos reímos en el hotel con esto de la deriva. Y yo le decía, es que no lo comprendo, explícamelo. Bueno, pues ahora deriva. Y todos los periódicos decían los mismos titulares, deriva. Deriva autoritaria. Pero ¿qué es esto? Ir a la deriva es no depender de un rumbo. No estar siguiendo un rumbo, sino que, aunque el giro ni es desviación, ni es derivación, porque la derivación es un concepto matemático que está condicionado por el de donde deriva. La deriva es inaplicable, es decir, de un gobierno que deriva al autoritarismo. Y eso lo dicen todos los periódicos españoles. Utilizan la palabra ir a la deriva como si fuera el verbo derivar. Como si fuera un caso de las derivaciones. Veamos. Aquí vamos a llegar ahora ya. Aquí me detengo. Son los dos últimos que vamos a analizar. Pero esto sí lo hago más en serio. No soporto ir a los hospitales y que desde el último mono, que es el que empuje un carro, pasando por ayudantes de, no de enfermeros, de soportadores de enfermos. Sí, sí, pero es que es celador. ¿Qué significa? Celador es el que cela. Y yo no veo por qué un celador me tiene a mí que coger y meterme a la fuerza de una cama a otra. Eso no es celador. Pero bueno, bien. A todos. Ya van subiendo la escala, se llega a la máxima edición, pero serán el lenguaje de las clases humildes. No, no. Llega a los máximos directores y llega a médicos de fama mundial. Y todos te dicen enseguida, no, no, no, hay que hacer inmediatamente una analítica. Me quedo asombrado. Y se lo digo a ellos, ¿qué es eso? Yo no sé lo que es, ¿qué es analítica? ¿Se estudia ahora en medicina la analítica? No, hombre, no, una analítica, digo, ¿cómo analítica si eso no existe en medicina? Pero es que me ha pasado hasta ahora, como sabéis, con un infarto y es que a todos les he dicho, pero ¿qué es eso de analítica? Nadie. Me dicen, pero ¿cómo? Y todos querían decir análisis. Y no sabían que análisis significa una cosa y analítica otra. En primer lugar, empecemos. En lugar de decir lo corriente o lo normal, hacer un análisis de sangre. El análisis... Implica una operación de descomponer, dividir, separar en algo compuesto los elementos que lo componen para estudiarlos por separado y después volver a unir ya conjuntos, que es la síntesis de lo contrario del análisis. Pero analítica. Oye, yo me vuelvo loco, tengo que ir a buscar qué es esto de analítica. Y me encuentro en primer lugar que en el origen no existe analítica ni en Grecia. Se llama analíticos, en plural y con o, y con masculino. Y el autor es Aristóteles. Y digo, uy, pero estos tíos qué saben. Pero es que voy a ver, así, en latín se es traducido por femenino y en singular. Y aparece analítica con el mismo significado que en Aristóteles en latín. Luego analítica procede y el significado de analíticos. Entonces digo, oye, ya tengo que ir a ver quién ha desarrollado esta idea para ver qué... Hombre, dice, hombre, ahí está la analítica trascendental, hombre, está Kant. Y efectivamente se llama analítica trascendental. O analítica estética también está en Kant. Están las analíticas. Y se quedan tan anchos, tan tranquilos los médicos. Uno de ellos, Carlos Macaya, que me ha atendido, que es un médico muy célebre, español, que ha salvado la vida a Teresa de Calcuta, que la ha ido allí y la ha llevado, y a otras grandes celebridades. Y a mí también me ha puesto un estén y me ha salvado la vida hace un mes. Pues se ha convocado para el mes de octubre una conferencia en el hospital para que asistan 100 o 200 médicos y yo les diga que no se puede decir analítica, que son unos ignorantes diciendo lo que es analítica. Pero por fin voy a donde quería llegar. ¿Sabéis qué ha desaparecido del vocabulario español político? del vocabulario del poder, de la prensa, de los discursos, de las televisiones, de la manera de expresarse todos los políticos, ha desaparecido la voz política en singular. Eso no existe. Lo único que existe es políticas en plural. Hasta ahora sabíamos... que distintos sujetos de la acción política pueden practicar distintas políticas. Pero no sabíamos que un mismo sujeto puede tener a la vez múltiples políticas. Eso no existía. No lo sabíamos. España lo ha inventado. No en el sentido que en España haya una política del PSOE, otra del PP, otra de Podemos. No, no, no, yo no me refiero a eso. Eso es normal. Que si son distintas políticas, pues es normal que se llame política en plural porque son varios los sujetos. No, no, yo me refiero a las políticas de un gobierno este o de un partido aquel. Y este gobierno habla políticas en plural. Y ha llegado este gobierno, el que está en vivo, ha llegado a hablar él de sí mismo hablando de sus políticas internacionales. Una política distinta para Estados Unidos de la política para Rusia. Es verdad que es cierto. Pero le llama políticas en plural. Políticas fiscales, sí, sí, de impuestos, políticas, no que haya muchos impuestos, sino que la política en singular, que es una síntesis que resume la concepción del poder respecto a las medidas plurales que deben de todas ir dirigidas en una sola dirección política, a esas medidas le llama políticas. Eso es lenguaje común hoy en España. Yo no he hablado ni con ninguno de los dos, Alberto, ni con el venezolano ni con el argentino. Pero acordaros que le pregunto desde aquí, ¿pasa lo mismo en América? ¿Se habla en plural de políticas cuando lo que quieren decir es medidas?

Desconocido

Sí, don Antonio, se habla igual de mal.

Locutor 02

Bien, solo me queda... He trazado un abanico muy pequeño, porque sería aburrido, desde ahí, señor Alcaro, para ver cómo todo obedece a la demagogia. ¿Por qué se dice políticas... en plural, porque yo nunca he denunciado en ningún periodo de mi vida algo feo, malo en la política, que yo no diga las causas que lo producen, porque si no, no sirve para nada. Yo soy un pensador político y un analista de verdad político, no análisis, analista político. Bien, entonces sé que la causa que produce estas divergencias es de naturaleza fraudulenta, porque tiene que ocultar la verdad por medio de la palabra para que el espectador crea, o bien que hay una necesidad ontológica para que las cosas sigan como son, O bien hay una pluralidad de medidas y son los partidos políticos que son malos y que se equivocan porque son torpes. Para ocultar el hecho de que no son los partidos la causa de la maldad. Que la causa de la maldad política está en el estado de partidos, no en los partidos. El estado de partidos es perverso. Figuraron España. Partido único, casi era mejor. Ahora el partido sigue siendo único. Pero son varios partidos, incluido Podemos, que forman parte, facciones del partido único. Y se turnan para gobernar. Como estamos celebrando mi cumpleaños, yo quiero deciros que desde muy joven tuve la intuición... de que descubrir las causas de la mala manera de hablar es descubrir las causas de la mala manera de pensar y que esa mala manera de pensar descubre las causas de la mala manera de ser súbdito, de ser no ciudadano. Y que el que es ciudadano tiene su cabeza sobre los hombros y tiene que saber que su enemigo son el idioma y las encuestas.

Locutor 01

Bien, nada más. No os voy a cansar. Amigos, os tengo aquí cerca, muy cerca. Aunque no creáis que a mí me gusta la moda de que esa fluida aplaude también.

Locutor 02

No me gusta porque es demagógica. Y voy a decir, para que os riáis, el origen de esa moda es en España. No sé si en América existe esa moda. Pues bien, el origen está en España. Franco visitó en el año 50 la Universidad de Granada con su mujer. Y allí pronunció un discurso de bienvenida el catedrático de Derecho Político, Luis Sánchez Agesta. Tan nervioso estaba de su discurso, figurar a Franco allí en la universidad, y el discurso de bienvenida, que cuando terminó el discurso, él mismo aplaudió. Y entonces la mujer de Franco le dice, ¿quién es ese que se aplaude a sí mismo? Ese es el origen de que el aplaudido aplauda. Muchas gracias, amigos. Mi corazón irá con vosotros. Estáis donde estáis. Gracias.

Locutor 01

yo lo digo libertad libertad libertad colectiva colectiva colectiva colectiva colectiva

Locutor 02

para España, Venezuela, Argentina y Ecuador, que están aquí presentes.