Libertad Política Colectiva VII

2021-03-16 Gabriel Araceli 14:29 YouTube ↗
Libertad Política Colectiva VII

Transcripción

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don Antonio nos habla de la libertad política colectiva. Y este vídeo tiene un especial interés porque es de los pocos vídeos, por lo menos que yo he visto, que se ve a don Antonio leyendo. Así que nada, muy atentos al vídeo. ...lo que otros han dicho antes, ¡soy libre! porque desde que tengo uso de razón no vivo más que para la libertad de los demás, de todos, de vosotros, desde que tengo 15 años. Por eso os pido que me exijáis que lea. He tardado una década en transformar una idea política original en una asamblea constituyente en vosotros, una asamblea constituyente de la acción derivada de dicha idea de la libertad, de dicha idea original. La libertad política colectiva Era un asunto que incluso para mí no me fue fácil de concebir. Aquí está presente mi querido amigo Dalmacio. A él le confesé cómo nació en mí la idea de la libertad colectiva, leyendo a qué filósofo y cómo yo mismo superé los límites que la filosofía había puesto a la libertad, porque no concebió la libertad colectiva. La libertad política colectiva todavía resulta difícil por eso de explicar incluso para mí. No es sencillo saber que la libertad política o es colectiva o es de nadie. Lo acabo antes de decir. Poder y libertad son ideas antitéticas. Y sin embargo, el concepto vulgar de la libertad es lo contrario. Se cree que solamente el poder es libre. ¿Qué idea más mezquina, más inexacta? ¿El poder es libre? Si no es el resultado de la libertad colectiva de todos que le expresa un poder sujeto, esclavo, a la servidumbre de la libertad de todos, el poder es despreciable. Y qué maravilla si el poder nace de una colectividad que vende al enemigo exterior, como fue el caso de la independencia de Estados Unidos. incluso los anarquistas. Para mí, la teoría más completa hasta ahora, hasta que yo he podido avanzarla, mejorarla, dejarla atrás, hasta ahora para mí la teoría de la libertad de los anarquistas era la más cercana a una idea de la libertad. Pero yo nunca la acepté, ni me tentó, porque siempre pensé que era una utopía. Y si me distingo algo, de los pensadores políticos que más influencia han tenido en el mundo, es por mi antipatía de las utopías. Porque las utopías son una rémora, son reaccionarias. No es que sean de derechas, es que impiden el progreso. Creer en una utopía es creer en algo irrealizable, como el comunismo o como Podemos. Todo eso son mentiras porque no se pueden alcanzar nunca. Toda ideología basada en la igualdad es una utopía. Porque la igualdad está inscrita en la desigualdad, en las leyes de la naturaleza, como una condición de existencia de la naturaleza. En cambio, la libertad no. La libertad es lo humano, es lo que conquistamos, es lo del hombre, lo de la mujer. Es lo humano, la libertad es lo humano. La igualdad no es humana. Pero digo que incluso los anarquistas, a los que admiro, a los grandes escritores, claro, incluso los anarquistas no llegaron a concebir la libertad de los demás como constitutiva de la propia. Eso somos nosotros. El proceso mental para concebir el carácter colectivo de la libertad como una mera extensión de la personal, o individual, eso es lo propio de los anarquistas y lo impropio de nosotros, ni de mi pensamiento. Pero ¿quiénes son los anarquistas? ¿Cómo pueden ser tan aristocráticos, tan creídos, de creer que cada anarquista individual, él, reconoce la libertad de los otros? Pero ¿quién es él que se ha creído? Pero si nosotros somos libres porque nosotros, los demás, todo el colectivo constituye nuestra libertad. Nosotros no reconocemos la libertad de los demás. Nosotros constituimos la libertad de los demás porque no somos nadie para reconocer los derechos de otros. Yo concibo mi teoría de la libertad política colectiva como la primera superación intelectual y filosófica de la anarquía. Porque es realista, porque no es utópica y porque es humilde. No creemos dioses, pero sí que sabemos que no somos esclavos. Ni con Franco, ni sin Franco, ni con el Rey, ni con partidos, ni con comunismo. No creemos en nada más que en nuestro juego interior por la libertad. Nada más. Pero a diferencia del anarquista, creemos en la libertad colectiva, no en la individual. La individual es un producto de la colectiva. Imaginaros cómo puede ser alguien tan soberbio, De creer que es libre, si los demás no lo son. Pero ¿cómo va? Si la libertad es una relación, como el poder es una relación. Y si en la libertad no hay una relación íntimamente íntima, derivada entre lo colectivo e individual, no existe nada. Claro, esto no forma parte del discurso, exigirme que lea, pero lo voy a contar. Gracias. Habéis visto en las televisiones estas periodistillas o estos periodistillos que dicen muy ufano, ahora todavía lo dicen. Yo no pienso como usted. Eso lo dicen ahora, hace un año, dos, diez, doce. Pero bajo el franquismo no lo decían. Y son estos franquistas que dicen, yo no pienso como usted, pero daría mi vida. para que usted pudiera seguir pensando distinto que yo. ¡Mentira! Eso no hay nadie que lo piense en el mundo. Eso es la fantasía, la total idiotez. ¿Sabéis desde dónde viene esa manera de hablar? De estos tertulianos, de Voltaire. ¿Y sabéis lo que dijo Voltaire? Una tomadura de pelo. Voltaire dijo la frase, yo no pienso como usted, pero daría mi vida. para que usted pudiera seguir pensando lo mismo. Pero muera el que no piense como yo. Eso fue Voltaire. Eso es. La diferencia entre el pensamiento de mi pensamiento frente al de todas las concepciones filosóficas anteriores de la libertad, esa es la diferencia. Tanto frente a la libertad de los liberales, yo no participo de ella, como la libertad de los anarquistas, tampoco participo de ella. Nuestra libertad individual o personal no está meramente reconocida por la libertad de los otros. como creyó ingenua y angélicamente el pensamiento anarquista, sino que está verdadera y realmente constituida, no reconocida por los demás. Está constituida por la libertad de los demás. Pero no estoy diciendo ninguna poesía, si es la verdad. ¿Cómo va a ser libre uno solo de nosotros si nuestra libertad no es producto de una constitución? No somos nosotros una asamblea constituyente, estamos constituyendo la libertad colectiva aquí. Tanto el mando como la obediencia Son tipos de relaciones humanas que sin libertad recíproca para establecerse no pueden configurar una relación libre. Sin fundarse en la libertad colectiva, también llamada por mí y por vosotros a partir de ahora difundirlo en España y por el mundo. La libertad colectiva no tiene más que un nombre para entenderla. Se llama libertad constituyente. Nada más. Porque hay y debe haber libertad constituyente, será posible que haya libertades en plural constituidas. Si no ha habido una libertad constituyente, no hay libertades constituidas. Son mentiras, propaganda. En España no hay libertades individuales, es mentira, es propaganda. Por eso nadie está seguro de sus derechos. Se pueden dar y quitar a capricho, porque proceden de los epígonos de un dictador. sin esta libertad que llamamos colectiva nosotros y que sabemos que es la libertad constituyente, sin esta toda relación de poder político, incluso las relaciones creadas mediante los mecanismos de la representación política, donde hay votación, no en España, donde no hay elección. de representantes, no en España. Allí, donde hay esta relación de poder político, allí está la cimentación, pero también allí está el secreto psicológico y sociológico de la servidumbre voluntaria, incluso donde hay representación política. Toda Europa Y ya con el paso del tiempo, incluso en Estados Unidos, comienza a ser inmenso el poder de la servidumbre voluntaria. Poder de la servidumbre voluntaria. Me ha obsesionado. ¿Por qué votamos a quien nos tiraniza? ¿Por qué votamos a quien nos roba? A los que se corrompen. ¿Por qué nos creemos obligados a votar? ¿Cómo es posible que llegamos a esa esclavitud de votar a los mismos que nos mienten? A los herederos de la dictadura. Ahora hay una corrupción infinitamente mayor que la de la dictadura. Pero infinitamente mayor. Porque la dictadura no está basada, el poder del dictador no está basado en la corrupción, sino en el miedo. Hoy, el poder que hay hoy de esta monarquía degenerada, de esta monarquía franquista, impuesta a la fuerza por Franco muerto, figurar. Franco muerto nos impone la monarquía que tenemos. Y ahí lo tenéis. La servidumbre voluntaria. Millones y millones de españoles votando. ¿Se creen libres? Mentira. No piensan un segundo. Saben que no son libres. Están obligados a votar. Pero si votan, votar. ¿Acaso es un deber votar? Es un derecho político. O se usa o no se usa. ¿Por qué os creen, no vosotros, por qué se creen obligados a votar por la servidumbre voluntaria?