30 hechos relevantes en la vida de Antonio García-Trevijano

2017-09-02 Libertad Constituyente TV 33:32 YouTube ↗
30 hechos relevantes en la vida de Antonio García-Trevijano

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Nacido en Alhama de Granada el 18 de julio de 1927, es el pensador, abogado y político español que coordinó y lideró la oposición al régimen franquista mediante la creación de la Junta Democrática de España en 1974 y la Coordinación Democrática Plata Junta en 1976. Encarcelado en Carabanchel por Manuel Fraga durante cuatro meses, sufrió un grave atentado y dos intentos frustrados de asesinato organizados en sendos consejos de ministros durante la dictadura. Ha sido calificado por la University Press of America como una prominente figura de la política española desde finales de los 60 y uno de los intelectuales más importantes del siglo XX en teoría política y estética. Considerado por la CIA como el auténtico protagonista de la oposición al régimen de Franco , artífice de la independencia de Guinea Ecuatorial, difamado por Felipe González y Enrique Mújica para eliminarlo del liderazgo de la oposición. Es autor de obras de teoría política y estética entre las cuales destacan Teoría Pura de la República, Pasiones de Servidumbre, Discurso de la República, Teoría Pura de la Democracia o Frente a la Gran Mentira, traducida al inglés como A Pure Theory of Democracy, editada por la University Press of America y adquirida por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, y Ateísmo Estético, entre otras. Incansable defensor de la libertad política colectiva y de la democracia formal, a sus 88 años preside el Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional, MCRC, y dirige el programa diario Radio Libertad Constituyente y el Diario Español de la República Constitucional. El Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional es una asociación cultural de pensamiento y acción prepolítica fundada por don Antonio García Trevijano para la difusión de los ideales de la libertad política colectiva y la democracia formal. Hechos relevantes en la vida de don Antonio García Trevijano. Mayo de 1943. Acción de sabotaje cuando tenía 16 años. Arrojó un cubo de basura desde la ventana del primer piso del Instituto Francisco Suárez de Granada sobre el lugar del patio donde se estaba izando la bandera y cantando el himno de la falange, con los alumnos en formación militar. Nadie supo jamás quién había sido el autor. Julio de 1967. El señor García Trevijano, abogado de la empresa Magro propietaria de la fábrica de medias Vilma, situada en el lugar donde hoy están los juzgados de Plaza de Castilla, pidió a su secretario José Escobedo Mayans que ocupara la vivienda interior para vigilar el inmueble vacío. En ese lugar organizó una reunión de directivos de comisiones obreras para preparar el Congreso Nacional, que tendría lugar a primeros de octubre siguiente. Esta reunión clandestina no fue descubierta. En la posterior reunión del Congreso a finales de septiembre de 1967, fueron detenidos, unos días después de su celebración, 17 delegados de comisiones obreras y José Escobedo Mayans. 1º de octubre de 1967. Informado por un almirante inglés, amigo del conde de Barcelona, de que Franco había perdido el conocimiento durante una cacería en Cazorla, el señor Trevijano tomó la iniciativa de proponer al director general de seguridad, coronel Don Eduardo Blanco, un plan urgente en caso de fallecimiento del caudillo. Este plan, trasladado al ministro de la Gobernación, don Camilo Alonso Vega, fue aceptado. Un avión militar recogería Nestoril a don Juan de Borbón y lo trasladaría a Madrid para que presidiera el entierro y los funerales del generalísimo, situando al príncipe Juan Carlos pasos atrás a su derecha. Repuesto de la lipotimia al jefe del estado, el plan secreto quedó anulado, pero la relación del señor Trevijano con las máximas autoridades militares quedó establecida. En la primera entrevista entre el señor Trevijano y el director general de seguridad, este puso en libertad a don José Escobedo Mayans. 9 de febrero de 1968. Franco autorizó la entrada de don Juan en España para el bautizo de su nieto Felipe. El conde de Barcelona pidió al señor Trevijano que organizara una entrevista secreta con la autoridad militar de su confianza. El señor Trevijano aprovechó el día de visita de don Juan a Menéndez Pidal para que, a su regreso a la zarzuela rodeado de la escolta de policías y acompañado del duque de Alburquerque, simulara parar en el paso de vehículos contiguo a la clínica de la Concepción, en la calle Isaac Peral, para cruzar la calle de Improviso y entrar en el número 4 de la plaza de Cristo Rey, donde le esperaba el señor Trevijano. Don Juan subió al piso octavo donde dos horas antes le esperaba de paisano el teniente general Manuel Díaz Alegría, quien confirmó a Don Juan la información que el señor Trevijano le había dado. Allí se acordó seguir con el plan ideado para un fallecimiento repentino del generalísimo. 12 de febrero de 1968. Juan Carlos invitó a almorzar a Trevijano en la zarzuela. Estuvieron solos. Agradeció al señor Trevijano la discreción con la que había organizado las visitas a su padre y le dijo, «Como tienes tan buena acogida en Estoril, averigua de qué lado está Eugenio, secretario de administración de don Juan, si con mi padre o conmigo». Don Antonio le replicó, «Ese favor te lo puede hacer cualquier cortesano que te arule. No sabía que tú eras una parte distinta de la de tu padre. No seguiré comiendo contigo. Salgo ahora mismo hacia Estoril para informar a tu padre de lo que me has pedido». Antes de las 22 horas, el señor Trevijano estaba ya reunido con el conde de Barcelona y don Pedro Sainz Rodríguez en el bar del hotel Palacio de Estoril. Allí relató literalmente lo sucedido. Don Juan permaneció reconcentrado, sin pronunciar una sola palabra. Don Pedro exclamó, «A partir de ahora no llamaré al príncipe su alteza, sino su bajeza». 8 de marzo de 1968. El señor Trevijano organizó y presidió en el Hotel Melilla Princesa de Madrid la presentación de Servan Schreiber como autor del libro Le Défi Américain ante 2.000 personas orquestadas con la sola consigna de Libertad, Libertad. No hubo incidentes ni detenidos. 15 de marzo de 1968 Don Antonio María Oriol, ministro de justicia del gobierno de Franco, se presentó a las 12 de la noche en el domicilio del señor Trevijano, en la plaza de Cristo Rey, para comunicarle que venía del Consejo de Ministros celebrado en El Pardo, y que allí se había concertado un atentado contra la vida de Trevijano. Este le preguntó si Franco lo había aprobado. El señor Oriol había jurado no revelar nada de lo que se oyera en Consejo de Ministros. Trevijano le dijo que estaría siendo organizado por el grupo falangista de José Solís. 6 de abril de 1968. El señor Trevijano redactó clandestinamente durante tres meses la Constitución para la Independencia de Guinea Ecuatorial, informando al Comité de los 24 de la ONU de los obstáculos que oponía el Ministerio de Asuntos Exteriores a los delegados guineanos presentes en la Conferencia Constitucional de Madrid. El juez de orden público, Mariscal de Gante, le abrió un proceso por un gravísimo delito. pero lo archivó tan pronto como Franco recibió un mensaje de Diallo Telli, secretario general de la Organización por la Unidad Africana, advirtiéndole de que si tal proceso continuaba, toda África rompería relaciones con España. Dicha constitución no entró en vigor tras la independencia, sustituida por la que redactó Miguel Herrero de Niñón a las órdenes del ministro Castiella. Entonces se organizó la primera difamación contra el señor García Trevijano, en diario Pueblo, acusado de colonialista corruptor de los guineanos patrocinados por el ministro Castiella, a quienes Trevijano ni siquiera conoció. 16 de julio de 1969. El señor Trevijano redactó las cartas de contestación del conde de Barcelona a Franco y a su hijo Juan Carlos, no admitiendo la sucesión monárquica impuesta por el caudillo contra el orden dinástico. Estas dos cartas fueron lacradas y entregadas por don Juan al embajador de España en Lisboa, Jiménez Arnau, el día 17 de julio. 30 de julio de 1969. El periodista de ABC Salvador López de la Torre se presentó en el despacho del señor Trevijano en el Paseo de la Castellana 102 para pedirle que almorzara con él en el Club 31, donde había reservado una mesa. Nada más sentarse, el señor López de la Torre le advierte que lo están saludando a su derecha desde una mesa donde estaban Juan Carlos, Doña Sofía, el marqués de Montejar y demás acompañantes del recién nombrado sucesor a título de rey. Al marcharse y pasar ante la mesa del señor Trevijano, con todo el mundo aplaudiendo y gritando «¡Viva el sucesor!», Juan Carlos le tiende la mano y le dice «Tono, ¿es que no me quieres saludar?». Trevijano extendió la mano y respondió «Al amigo siempre, al sucesor jamás». 26 de septiembre de 1969. Don Antonio Fontán, director del periódico Madrid Diario de la Noche, del que era abogado el señor Trevijano, se presentó a las 0.30 horas del día 27 de septiembre en el domicilio de su amigo en la Plaza de Cristo Rey y le dijo «Vengo tan tarde porque el ministro Faustino García Moncó ha venido a mi residencia del Opus Dei en Montesquinza para informarme de que en el Consejo de Ministros se ha planeado tu asesinato. El ministro me ha pedido que te avise». He reunido 100.000 pesetas para que te marches ahora mismo fuera de España. Se proponen atropellarte en tu coche, empujándolo a la cuneta y ametrallarte allí, en el día en el que has de asistir a una vista como abogado en el juzgado de una población próxima a Madrid. El señor Trevijano no se fue de España y suspendió su asistencia a una vista judicial que tenía fecha señalada en Majada Onda. 24 de abril de 1973. En la venta del edificio del periódico Madrid, el señor Trevijano propuso como condición al comprador, Luis García Cereceda, que derribara el edificio con dinamita y no a la piqueta. El día de la implosión convocó a todas las televisiones extranjeras para que la voladura pareciera decretada por el gobierno. El New York Times publicó, en portada, una gran fotografía de la voladura del edificio con el siguiente pie. Así trata Franco a la prensa. 21 de diciembre de 1973. Al día siguiente de la muerte de Carrero Blanco, el señor Trevijano convenció a don Juan de que debía levantar su bandera dinástica contra el nombramiento de su hijo como sucesor de Franco a título de rey. Don Juan aceptó la idea y pidió a Guiscard d'Estaing, presidente de la República Francesa, que lo invitase a una cacería como pretexto para realizar, en París, declaraciones a la prensa oponiéndose al nombramiento de Juan Carlos como sucesor de Franco. 14 de enero de 1974. Don Juan declaró al periodista Eduard Weilby, del semanario El Express, propiedad de Servan Schreiber, su voluntad de repudiar el nombramiento de su hijo como sucesor. El señor Trevijano aprovechó ese viaje para presentarle, en el Hotel Meurice, a Manuel de Irujo, del gobierno republicano en el exilio, a Jesús María Leizaola, miembro del gobierno vasco en el exilio, y a José Martínez, anarquista, editor de Ruedo Ibérico, a quien el señor Trevijano le había financiado el relanzamiento de esa famosa editorial. La prensa española se hizo eco de la presencia de Don Juan en París como la vuelta de Don Juan a la política, à rentrer. Durante su estancia en París, Trevijano propuso a Don Juan que hiciera unas declaraciones al periódico Le Monde el día de su onomástica, 24 de junio. De acuerdo con Trevijano, el director de Le Monde, André Fontaine, designó al periodista Marcel Myrdegang para que se encargara de realizar dicha entrevista en Estoril, incluyendo en ella los 14 puntos que Trevijano había redactado. Primera semana de mayo de 1974. El secretario de Don Juan, coronel Lacour, llama por teléfono desde Alicante al señor Trevijano para comunicarle que Don Juan no hará las declaraciones a Le Monde previstas para el 24 de junio. Trevijano le dice que no lo acepta, que es un compromiso con Le Monde que ha de cumplir y que estará con Marcel Niedergang el día 23 de junio en Estoril para preparar la entrevista del día siguiente. 23 de junio de 1974. Don Juan recibe al señor Trevijano en el domicilio particular del señor de la CUR. Le comunica que lo han dejado completamente solo, que nadie lo apoya para hacer las declaraciones. Trevijano le pregunta si no quiere perjudicar la posibilidad sucesoria de su hijo Juan Carlos. Don Juan le contestó, de mi hijo, je m'en fiche, me importa un bledo. En previsión de esta negativa, el señor Trevijano se había hecho acompañar por Rafael Calvo Serer, Javier Vidal, José María Díaz de Aguilar y Gabriel Rincón, cuatro monárquicos incondicionales de don Juan, para que ellos pudieran dar testimonio de ese momento histórico. Trevijano pide a don Juan que repita a sus amigos lo que le había dicho de Juan Carlos. Ante la insistencia de sus amigos monárquicos, don Juan admite una posibilidad para hacer las declaraciones. Que Trevijano convenza a don Pedro Sainz Rodríguez, a cuyo fin le invita a almorzar al día siguiente, 24 de junio, junto con don Pedro. Trevijano acepta, con la condición de que asista un testigo y propone como tal a don Javier Vidal, casado con una hija de Huarte de Pamplona. 24 de junio de 1974. Por la mañana. Almuerzo en un restaurante en las afueras de Storil. Don Juan pide a Trevijano que explique a Don Pedro las razones por las que debe hacer las declaraciones a Le Monde. Apenas transcurridos unos segundos, Don Pedro lo interrumpe diciendo vaguedades. Trevijano le dice a Don Juan que es inútil, que Don Pedro no le escuchará. La escena se repite varias veces. Trevijano dice que no hace más el ridículo y que se va. Don Juan le pide que antes de marcharse escuche el discurso que Don Pedro le ha preparado para esa tarde, en la fiesta de su onomástica. Don Juan ordena a Don Pedro que lea el pequeño discurso. Cuando termina, Don Juan, ansioso, le pregunta a Trevijano su opinión. Este responde literalmente. Es el típico discurso de un traidor. Don Pedro estuvo a punto de sufrir una apoplejía. Don Juan pide a Trevijano que aclare dónde ha visto la traición y le pide a Don Pedro que repita la lectura. Comienza a leer y apenas transcurrido un minuto, Trevijano interrumpe. Ahí está la traición. El discurso decía en ese pasaje. ...como titular de la dinastía tengo el deber de vigilar la conducta de la corona... ...para que ésta no sea parte de la legitimidad. Y levantándose de su asiento, Trevijano añadió... ...yo no almuerzo con un traidor. Y se fue. Apenas andados unos metros en la calle, lo alcanza don Juan diciéndole... ...tienes razón, esa frase indica que he abandonado la idea de reinar... ...para convertirme en vigilante del titular de la corona, mi hijo... ...y le he pedido a don Pedro que la suprima. Quiero hablar contigo a solas en la casa de la cur. Trevijano respondió... Mejor que no la quite para que no continúen engañados los 500 monárquicos que acudirán esta tarde a felicitarle. Don Juan llevó en su Volkswagen a Trevijano, y ya en casa de la cur, se explaya y le confiesa la verdad. Estoy solo y atacado en mi propia familia. Sufro continuas vejaciones, incluso me dejan sin comida, sin criados y la nevera vacía, para que abandone mi pretensión al trono. Se despide de Trevijano diciéndole, eres la única persona leal entre todos los que me han rodeado, y tengo la mala suerte de que eres republicano. 24 de junio de 1974. Por la tarde. El mismo día 24 por la tarde, Trevijano marchó desde Estoril al Hotel Lis de Lisboa, donde lo esperaban para conocer el resultado de su entrevista con Don Juan, Santiago Carrillo, Tierno Galván, Calvo Serer, Raúl Morodo, José Joaquín Díaz de Aguilar y Alejandro Rojas Marcos. y allí mismo Trevijano les propuso prescindir de la monarquía y crear una Junta Democrática, con todos los partidos y personalidades que habían aprobado los 14 puntos de la declaración de Don Juan Alemonde, a cuya finalidad se citan en París en el Hotel Lottie en la primera semana del mes de julio. Primeros días de julio de 1974. Se reúnen los fundadores de la Junta Democrática y aceptan titularla Junta Democrática de España como propuso Tierno Galván. La junta fue presentada el 25 de julio en el Hotel Intercontinental de París por Santiago Carrillo y Calvo Serer. A la misma hora del mismo día se presentó en Madrid por García Trevijano y los miembros del Partido Andalucista Alejandro Rojas Marcos y Miguel Ángel Arredonda en la cueva Sésamo de la calle Echegaray, donde habían dado cita en secreto a varios periodistas. A finales de octubre del mismo año se celebra una asamblea extraordinaria de la Junta Democrática en el Hotel Lotti de París, a la que asisten unos 20 miembros con derecho de voto. Santiago Carrillo propone que la Junta sea una plataforma de notables para entablar negociaciones con el gobierno de Franco. Trevijano se opone frontalmente, alegando que él no ha fundado la Junta con esa finalidad, sino para que sea la organizadora de un movimiento popular pacífico para conseguir la ruptura democrática del franquismo y la apertura de un período de libertad constituyente. Santiago Carrillo pide que se someta a votación. La tesis del señor Trevijano sale vencedora, frente a los tres votos que consigue Carrillo, Partido Comunista, PSUC y Comisiones Obreras. Garrillo promete que será leal al acuerdo de la Junta y que ordenará a todas las organizaciones del Partido Comunista que ayuden al señor Trevijano en la creación de juntas democráticas por toda España. Y el Partido Comunista cumplió con este compromiso. 12 de marzo de 1975 El comisario del Mercado Común, Claude Seisson, invitó al señor García Trevijano a pronunciar un discurso en la sesión inaugural del Parlamento Europeo para presentar a la Junta Democrática de España, tras el cual se celebraría una rueda de prensa ante los medios presentes en dicha ocasión. En la sede del Parlamento, bajo la presidencia de Georges Penale, acompañado del comisario Claude Seisson, el señor Trevijano se dirigió a los diputados en nombre de la oposición al régimen de Franco. les dijo que no venía a pedir ayuda, sino a resaltar que la libertad a punto de ser conquistada por el pueblo español, dirigido por la Junta Democrática, sería la primera libertad política propiamente europea, puesto que hasta entonces había estado disfrutando de la libertad conquistada por el ejército de Estados Unidos. El señor Saison contestó que esa reflexión sería una piqueo que estimularía el ánimo de este parlamento. Después de la sesión, en la antesala, se celebró la rueda de prensa que Tierno Galván debía hacer, Atenazado por el miedo, Tierno comenzó diciendo que la Junta era un grupo de amigos tratando de lograr acuerdos. Fue inmediatamente interrumpido por el señor Trevijano con estas palabras. Gracias, señor Tierno. La conferencia de prensa la continuará el señor Alfonso Cosío, catedrático de Derecho Civil en la Universidad de Sevilla. Junio de 1975. El éxito internacional que obtuvo la Junta con su reconocimiento por el Parlamento de Estrasburgo motivó que el PSOE, Felipe González, y la izquierda democrática, Joaquín Ruiz Jiménez, junto con el MC, UGT, ORT, Partido Galego Socialdemócrata, Unión Socialdemócrata Española, Unión Democrática del País Valenciá, Consejo Consultivo Vasco, Reagrupamento Socialista y Democrático de Cataluña y el Partido Carlista, crearan la plataforma de convergencia democrática, propugnando un régimen de libertades parlamentarias y sindicales dentro de una estructura federal del Estado. 6 de noviembre de 1975. El señor Trevijano sufrió un atentado en el cuarto piso de la calle Claudio Coello 50, mientras se encontraba reunido con don Jaime Cortezo, don Eurico de la Peña, don Manuel Muñoz Salvadores y periodistas venezolanos. A los cinco minutos de comenzar la reunión, irrumpieron en el despacho tres individuos encapuchados armados con metralletas y mazas medievales. Obligaron a los presentes a tumbarse en el suelo boca abajo y los golpearon con las mazas. El señor Trevijano sufrió graves daños en las vértebras cervicales y rotura de dos costillas. Al regresar a su domicilio, el señor Trevijano encontró una amenaza inminente y muy seria contra su vida, por lo que el día 8 de noviembre se escondió en un bungalow en el Club de Golf del Puerto Banús, elegido por Miguel Ángel Arredonda del Partido Socialista Andaluz. Allí escuchó por la radio la muerte de Franco y se fue inmediatamente a Madrid. 26 de marzo de 1976 A mediados de marzo, Joaquín Ruiz Jiménez visita al señor Trevijano en su despacho de La Castellana comunicándole que considera posible la fusión de la Junta Democrática de España y la Plataforma de Convergencia Democrática en un solo organismo de la oposición. El señor Trevijano le dice que esta fusión será imposible mientras la Plataforma mantenga en su programa la estructura federal del Estado y un sistema de gobierno parlamentario. Dos días después, por teléfono, el señor Ruiz Jiménez comunica al señor Trevijano que su idea de no mencionar ni la forma de estado ni la de gobierno había sido aceptada y que podía comenzar las negociaciones inmediatamente. Reunidas las representaciones de ambos organismos, en el despacho del señor Trevijano, en pocos días se logró un acuerdo de fusión con el único extremo desagradable del veto que puso el PSOE al Partido Socialista de Andalucía. El día 26 de marzo se firma el documento de la fusión dando lugar a la coordinación democrática llamada Plata Junta, de la que fue nombrado coordinador por unanimidad el señor García Trevijano. 29 de marzo de 1976. A las 5 de la tarde de este día se había convocado una conferencia de prensa en el despacho del señor Trevijano para presentar la Plata Junta. Cuando ya habían llegado al despacho los señores Raúl Morodo, Javier Solana, Javier Dorrón Soro y Nazario Aguado se presentó la policía. Y mientras se llevaban detenidos a Morodo y Solana, Trevijano pudo saltar desde la terraza posterior a la calle Carbonero y Sol, sin notarlo la policía, para impedir que subieran a su despacho los restantes miembros de Coordinación Democrática. Volvió a su despacho por la puerta principal y allí fue detenido, junto con Javier Dorronsoro, MC, y Nazario Aguado, PT. Tanto Morodo como Solana fueron puestos en libertad tan pronto como llegaron a la Dirección General de Seguridad. Conducidos a los calabozos de la Puerta del Sol, los otros detenidos permanecieron casi tres días incomunicados para ser trasladados después a la cárcel de Carabanchel. A la semana de estar preso, recibió la visita del diputado por Valencia, don Joaquín Muñoz Peirats, quien vino a verlo a petición del rey Juan Carlos, para transmitirle su pesar por no poder intervenir en un asunto que Fraga se atribuía como algo propio. Abril de 1976. El juez de orden público, Gómez Chaparro, pretendió abrirle diligencias en la propia cárcel de Carabanchel cuando ya llevaba casi un mes encerrado, y le preguntó si se declaraba autor de un delito contra la forma de gobierno, puesto que se había reconocido artífice de la redacción del documento constitutivo de Coordinación Democrática, y había invitado a los demás comparecientes a firmarlo. Trevijano le respondió, «Si en lugar de actuar usted como policía de fraga, ejerciera su función de juez, sabría que yo no he cometido un delito contra la forma de gobierno, sino otro más grave contra la forma de Estado». indignado por las palabras del señor Trevijano, el juez gritó dirigiéndose a la secretaria, desacato, desacato, a lo que el señor Trevijano respondió, ¿me va usted a meter en la cárcel? El juez se marchó sin práctica alguna y Trevijano siguió siendo el prisionero de Fraga. Transcurrido un mes del encarcelamiento, Trevijano recibió la visita del decano del Colegio de Abogados, don Antonio Pedrol. Este le transmitió el nombre del ministro Fraga que traía órdenes de ponerlo en libertad si prometía hacer como los demás miembros de la oposición, darle patadas en las espinillas y no en los cojones. Trevijano replicó, no le respondo a un tío tan grosero como Fraga, estaré aquí todo el tiempo que él sea ministro. El 12 de junio de 1976, el mismo día en que Fraga deja de ser ministro por la caída del gobierno de Carlos Arias, es puesto en libertad del señor Trevijano. Trevijano reprocha a los miembros de la Plata Junta, reunidos en su despacho, su pasividad durante el tiempo que había permanecido en la cárcel, y pide la lectura del acta anterior para mofarse del PSOE. Al llegar el punto donde Mújica había comunicado la intención del PSOE de pasar por la ventanilla de Carlos Arias, el aludido exclamó, Santa Lucía, Santa Lucía, no hay peor ciego que el que no quiere ver, cuando él mismo fue quien no vio la inminente crisis del gobierno de Carlos Arias. Los papeles de los servicios secretos del Departamento de Estado de Estados Unidos publicados por Wikileaks revelan lo que todo el mundo sabía, que la oposición verdadera al régimen de Franco era Trevijano-Maverick. 12 de julio de 1976 Un mes exactamente después de la salida de la cárcel del señor Trevijano, es decir, en un plazo de 30 días, este señor despliega una actividad tal que le permite organizar las más importantes manifestaciones durante el franquismo en las siguientes ciudades. Fijón, Sevilla, Málaga, Lérida, Barcelona, Vigo y Las Palmas. El propio señor Trevijano se trasladó a Las Palmas para presidir una manifestación unitaria de toda la oposición. Todavía la memoria popular la recuerda como la más importante que se ha realizado jamás en Las Palmas, de 100.000 personas, bajo la presidencia del señor Trevijano. Al final de la manifestación, el secretario del gobernador visita al señor Trevijano en el Hotel Cristina y le comunica que el señor gobernador se ponía a sus órdenes si lo necesitaba para algo. Presenció este insólito hecho el abogado del Grupo Independiente, don José Joaquín Díaz de Aguilar. 26 de octubre de 1976 Como abogado del periódico Madrid, el señor García Trevijano obtuvo ante el Tribunal Supremo una sentencia contra el Estado español por haber clausurado ilegalmente el diario, condenándolo al pago de una indemnización superior a 650 millones de pesetas. Trevijano cobró una minuta al Estado por importe de 6 millones de pesetas, que fue incluida en la indemnización estatal por el Tribunal Supremo. 30 de octubre de 1976 Toda la prensa publicó dos folios de papel con el membrete del Ministerio de Asuntos Exteriores de Guinea Ecuatorial sin firma alguna que le había sido entregado por Enrique Mújica . En dichas hojas se decía, entre otros infantilismos y monstruosidades, que el señor Trevijano había obtenido del presidente Macías la exclusiva del comercio exterior del país y que le había aconsejado cometer un genocidio de 90.000 guineanos, aparte de redactar las sentencias de muerte de los enemigos de Macías, que, dicho sea de paso, desaparecieron sin ser juzgados. El señor Trevijano convocó una rueda de prensa en la que entregó un dosier con las estadísticas del Ministerio de Comercio de España, donde se demostró la imposibilidad de que tuviera algún fundamento la difamación.

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El gobierno español que apoya este proyecto de Bonifacio Andó es Carrero Blanco. Hay otro grupo en el Ministerio de Asuntos Exteriores promovido por Castilla, alrededor de la figura de Atanasio Endongo, que basado en los precedentes de Senghor y en los precedentes de los movimientos intelectuales negros, intenta una independencia más real que la de Carrero, pero de tipo neocolonialista. El proyecto de Carrero Blanco y de Bonifacio Hondo está apoyado por los grupos económicos de Fernando Po, es decir, por el sindicato del café y del cacao. El proyecto de Donacio Endongo y del Ministerio de Asuntos Exteriores Castilla está apoyado económicamente por los madereros de Río Muni. En el año 58 vienen a visitarme a este despacho, a esta misma habitación. un grupo de guineanos que no pertenecen a ninguno de los dos grupos anteriores. Pertenecen a todas las etnias, a todas las tribus y razas de Guinea, hay de Fernando Po, de Riomuni, de las Islas Corisco, de Arnobón, y me plantean el problema de que carecen de ayuda, tanto técnica como financiera, para luchar por el proyecto concreto que persiguen, que es la independencia real de Guinea, sin ser tampoco neocolonialismo. La Conferencia Constitucional de Madrid tiene que definir el tipo de independencia a través de la Constitución. Me piden mi ayuda y yo, pensando que la oposición democrática en el régimen de Franco tiene que estar presente en un momento histórico como es el dar nacimiento a un nuevo Estado y afrontar los riesgos de una descolonización, acepto esta ayuda que me solicitan en dos aspectos. De un lado, ofreciendo mi preparación técnica para redactar una Constitución de independencia. y en segundo lugar, ayudándoles con mis medios modestos a pagar los gastos de hoteles y algunas otras facturas, ya que ellos carecían de subvenciones de ningún grupo económico. Yo hasta ese momento nunca había estado en Guinea, no tenía ninguna relación con ningún grupo económico de Guinea, y actué exclusivamente por motivos políticos. Sin embargo, el proyecto de mi constitución, a pesar de que fue aprobado por los 23, el gobierno español lo impidió que fuese aprobado y se cerró la conferencia constitucional sin que los guineanos pudiesen elegir su constitución. El gobierno español impuso una constitución a Guinea que los guineanos no habían elegido. La sacó a referéndum en Guinea, yo no estuve en Guinea, ni participé para nada en ese referéndum. Ese referéndum fue ganado por el Gobierno español, hubo cuatro observadores del Comité de los 24, estos cuatro observadores dijeron que había habido fraudes electorales, y a pesar de la oposición del grupo que yo había asesorado, que quiso impugnarse de las elecciones, al final este grupo aceptó el consejo del Comité de los 24 de no protestar y hacer que se celebraran cuanto antes las elecciones presidenciales, y luego más adelante el Gobierno sí quería que reformase la Constitución que el Gobierno español le había impuesto. y finalmente se celebraron las elecciones, ganó el que fue después presidente Macías, y yo solamente tengo que decir que fue el pueblo guineano, yo no estuve nunca allí presente, no dirigí la campaña electoral, no tuve la menor participación, y fue el pueblo guineano libremente el que eligió de presidente por sufragio universal y directo al que fue luego presidente Francisco Macías Engema. No se comprenderá nada de lo que ha sucedido en Guinea ni de lo que sucedió entonces si no se termina esta breve exposición diciendo que desde el mes de octubre, que fueron las elecciones y la independencia, hasta el día 5 de marzo, en que Atanasio Ndongo dio un golpe de Estado para asesinar a lo que entonces era presidente Francisco Macías, durante los meses de octubre a marzo, las relaciones del gobierno de Guinea de Francisco Macías con el gobierno español fueron excelentes. no hubo ninguna desconfianza y que fue a partir del 5 de marzo, cuando Atanasio Ndongo intentó matarlo, asaltando su palacio presidencial, rodeándole el chalé, fue cuando se sembró la desconfianza que ha conducido luego a los tristes acontecimientos que todos conocen sobre Junín.

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Todo el movimiento anual de ese comercio, desde un kilo de café o cacao a un metro cúbico de madera, aparecía anotado en las estadísticas del Ministerio de Comercio español, dado que la moneda de Guinea Ecuatorial, el euquelé, no era convertible y el clearing bilateral entre Guinea Ecuatorial y España obligaba a una absoluta transparencia en las operaciones de comercio exterior. Ningún medio publicó la respuesta de Trevijano a su difamación. El señor Trevijano interpuso 13 querellas contra los medios que publicaron esta grosera infamia. Ninguna fue admitida a los juzgados. Ante tanta corrupción de la Judicatura, Trevijano llamó al magistrado Cesáreo Rodríguez Aguilera, de la clandestina Jueces para la Democracia. Esta excelente persona trasladó la petición del señor Trevijano de que su difamación fuera juzgada por ellos. Le pareció moralmente bien y lo transmitió a la organización en Barcelona. Esta le rogó a Cesario que hiciera comprender al señor Trevijano la imposibilidad de lo que pretendía, pues todos los miembros de Jueces para la Democracia sabían que la difamación de Guinea había sido obra exclusiva del Partido Socialista y ellos no querían enfrentarse a ese partido. Primeros de marzo de 1986. El señor García Trevijano entregó al tesorero del Partido Comunista de España, Francisco Palero, en su despacho situado en el Paseo de la Castellana número 102, la cantidad de 16 millones de pesetas en papel moneda, con el compromiso de que el PCE empleara todo ese dinero en la propaganda del no a la entrada de España en la OTAN. El señor Trevijano aclaró al señor Palero que su donativo era debido a que el anterior condominio del mundo había dado paso a la absoluta hegemonía militar de Estados Unidos, por lo que la OTAN había devenido innecesaria.