LCTV (2018-03-07) El legado de Trevijano para Iberoamérica
Transcripción
Locutor 01
Buenas tardes queridos amigos de Radio Libertad Constituyente. Bueno, hoy es un día triste, especialmente para mí. Como sabéis, no solo tenía una relación, podemos decir, de maestro a discípulo, sino ya puedo decir con orgullo que él me regaló su amistad y éramos muy buenos amigos. Y es el primer programa que grabo sin que esté don Antonio García Trevijano con nosotros. Además se da la circunstancia de que hace una semana se grabó este mismo programa con otro gran amigo que puedo decir que gozo de su reconocimiento y también me ha brindado su amistad que es Alberto Franceschi, que grabamos este mismo programa y como un programa más, además alegre por mi parte y contento de que hacía mucho que no compartía las cámaras con Alberto. Y, claro, hemos pensado, bueno, en primer lugar, buenas tardes, Alberto.
Locutor 00
Buenas tardes, Pedro. Compartiendo el dolor de la partida del gran amigo que fue nuestro, más tuyo que mío, porque tenía muchos años a su lado, yo apenas le conocí un año y marcó lo que me queda de vida, pero era sobre todo eso, un gran, gran amigo, además de maestro.
Locutor 01
Efectivamente, pues como hemos hablado en el preludio de este programa que estamos grabando, has tenido el talento de elegir un título, un rótulo para este programa que creo que es muy significativo y que creo que puede marcar las próximas generaciones. si hacemos la labor que se espera de nosotros, que es el legado de Trevijano en Iberoamérica. Hemos repetido y hemos desarrollado, principalmente por supuesto por don Antonio, la tesis de que tal como está configurado el estado de partidos en Europa y en concreto en España, no es ni mucho menos descabellado, sino que al contrario es susceptible de que sea así, de que triunfe la teoría de la libertad política colectiva y todo lo que conlleva antes en América Española, Iberoamérica, Hispanoamérica, como lo queramos desarrollar o decir, antes que aquí en Europa o en España concretamente. Creo que esto va a ser un tema medular en las próximas, como digo, en los próximos años y debo decir, debo decir porque Creo que los caminos de alguna forma se pueden cruzar, espero que para bien, que esa es la apuesta que hizo de alguna forma la escuela de Oviedo, de Gustavo Bueno. Girar hacia... No en vano tienen allí en León una universidad ya con más de mil alumnos de filosofía de la escuela materialista. Es decir, se dieron cuenta también... cómo estaba el patio aquí para difundir su propia doctrina. Imaginemos, en nuestro caso, que encima conlleva una acción política, no es solo teórica. Entonces, Alberto, te doy paso y puedes decir lo que quieras.
Locutor 00
Bien. Apenas empezamos a conocer la obra del gran amigo y maestro del sabio teoricano. Se dice fácil, pero... era acceder a un encuentro con alguien que marcará una época en el pensamiento político español e iberoamericano, aunque todavía no conozcan a fondo su obra en nuestros países. Pero, como él siempre decía, las ideas vienen de la acción, de los hechos. Sin duda. Los hechos que él comprendió muy rápidamente, que están marcando el fin del estado de partidos en Venezuela, rápidamente pudimos asociar que no tenemos otra salida como república, sino la de iniciar para toda América y para España también, el camino que marcaba Trevijano sobre que no hay estado de partidos que no esté absolutamente imbuido de la corrupción como mecanismo de funcionamiento, y cuando la corrupción, empezando por la propia corrupción de la representación, de la estafa sobre la supuesta soberanía popular, etc., todos los temas estos del formalismo absolutamente tramposo con que el Estado de partido, las rocas, las oligarquías partidistas han imbuido en nuestras sociedades, que una vez que se agotara este mecanismo del Estado de Partido para seguir dirigiendo o pretendiendo dirigir nuestras naciones, una vez que nos han llevado al desastre que significó la putrefacción, la degeneración absoluta del Estado de Partido bajo la fórmula de Estado de Partido único casi, por cuanto el chavismo se abrogó todas y cada una de las atribuciones. de todas las oligarquías partidistas y les obligó a todas a medrar solamente las migajas de lo que ellos resolvían asignarles como cuota de complicidades, una vez que en Venezuela esto está al borde del colapso definitivo y total, en una fase absolutamente visible, terminal de la gangrena de este estado de partido, que oportuno fue conocer a... don Antonio, para proponerle a la sociedad venezolana que no tenemos otro destino para el ejercicio de la libertad colectiva que él preconizaba, que ir a la fuente misma de su pensamiento y proponer esa democracia basada en una república de verdadera separación de poderes y que implicaría La renuncia, mejor dicho, la superación de 60 años de estado de partidos y particularmente los últimos 19 de putrefacción absoluta. ¿Y qué queda de los países que habiendo superado los más nefastos de los populismos en los últimos años de la escuela del llamado socialismo del siglo XXI chavista financiado con el petróleo venezolano? que queda para excresencias absolutamente putrefactas como Podemos de España, sino presenciar que la fortaleza del pensamiento de Trevijano va a permitirnos colocar a cada quien en su lugar y proponer a países que dan tumbos, igual que nosotros ya dimos todos los que había que dar en la oligarquía de partido, sencillamente escojamos la vía. de una reconstrucción de la república basándonos en la estricta separación de poderes y el ejercicio pleno de la libertad política arrinconando, execrando la solidarquía partidista, el modo de elección por listas, etc. Todo lo que conlleva la teoría pura de la república que heredamos de Trevijano. Entonces, la herencia de Trevijano es mucho más que para España, es universal en realidad, pero por lo menos en Iberoamérica, es decir, incluyendo también Brasil, en Hispanoamérica o Iberoamérica, para incluir también a los brasileros, se trata es de comprender que el Estado de partido está naufragando en distintos niveles de corrupción y con distintos niveles de fracaso de esas oligarquías partidistas, y que bien... España no era muy optimista respecto a que España fuera la primera, pero sí que recibiría el influjo inmediato de lo que significaría un volver a hoja cero en la historia de lo que es el hispanismo, de lo que es la simbiosis que existe entre nuestros procesos políticos. Para nadie es un secreto que aquella vez tocó a Venezuela financiar y acompañar a la socialdemocracia, el post-franquismo como privilegiado del Estado de Partido, ya funcionando en Venezuela por 15 años, y ahora la excrescencia parasitaria del Estado de la Monarquía en plena corrupción y del Estado de Partido Español, vuelve otra vez con Podemos financiado por Maduro y Chávez, además de los ayatolas del integrismo del Estado totalitario iraní. hacer parte de estas manifestaciones últimas de la decadencia del sistema de partido. Y bien, con los aportes teóricos fundamentalísimos del amigo trevijano, del gran amigo, del gran maestro trevijano, y por qué no también acompañarte en las grandes enseñanzas del maestro bueno, del filósofo bueno y su escuela, que reivindican, al igual que Trevijano, el hispanismo y las mejores fuentes contra los negros legendarios que han sembrado toda clase de confusiones sobre nuestro renacimiento como gran cultura del antiguo imperio español, pero que hoy no puede sino manifestarse en todo lo creativo y todo lo positivo de esa herencia para construir nuestras repúblicas basándonos en un nuevo modelo. de crecimiento en base a lo que implica la libertad política. Yo creo que el mejor homenaje a Treviján es precisamente este, proponer su pensamiento y su obra como una gran guía política para acompañar los procesos de... derrumbes de los estados de partido y particularmente el venezolano, del cual él se había hecho tan asiduo seguidor y nos respetaba esa particular inmediatez con la que vemos el proceso en Venezuela, porque él como nadie conoció de primera fuente todo lo que fui contándole sobre las incidencias de nuestra influencia política creciente, veremos si resistimos la prueba. para irrumpir en el escenario político de las próximas semanas y meses en Venezuela con una corriente propia que propone una vía de reconstrucción de la República de Venezuela en medio de la putrefacción y derrumbe del estado de partidos del chavismo moribundo. Bien, Pedro, creo que con esto puedo haber, digamos, aportado lo fundamental de lo que yo quería decir.
Locutor 01
Muy bien. Yo quería decir, Alberto, creo que es Shakespeare el que dice que la hierba crece de noche y un día abrirás la puerta y la tendrás delante de tu casa. Pues eso es lo que de alguna manera ya vio Trevijano cuando se realizó el reparto en la transición, ya vaticinó lo que iba a ocurrir. Lo que pasa que efectivamente... Eso no es de un día para otro. Estamos recogiendo ahora todo aquello que se gestó a fuego lento en la transición y estamos recogiendo toda esa podredumbre, como muy bien calificas, y todo ese detritus que ha ido anegando toda la idea de España con lo que conlleva. Porque hay que recordar que el peor mal que puede tener una nación es que se aniquile a sí misma como concepto de nación política. Y eso es lo que ha ocurrido en España. Los propios regeneracionistas, empezando por Ortega, despreciaron, desecharon toda la historia de España y todo lo que conllevó el imperio español, de alguna manera frustrados por las pérdidas en última instancia de Cuba y Filipinas, con una depresión intelectual que ha forjado y que ha recogido la falsa izquierda y que todo el mundo está en eso ahora mismo. Eso ha negado una visión, una idea filosófica de España completamente contraria a lo que ha sido y a lo que debe ser cualquier nación política, pero más aún España. Debo decir que, en segunda instancia, la filosofía de Trevijano Muchos la contemplan desde algún punto de vista idealista cuando precisamente en tu exposición, como muy bien has dicho, sus ideas nacen de los hechos. Luego, si nacen de los hechos no puede ser idealista porque precisamente era un hombre... Como decía él, yo soy un hombre de mundo, es decir, él ha estado en todos los escenarios en primera línea y él conocía perfectamente, no era ningún ingenuo en ningún plano de la vida y menos el político. ¿Qué quiero decir con esto? Que precisamente no es que se proponga un modelo ideal, porque el modelo ideal entendiendo a como puede entender, por ejemplo, en termodinámica el ciclo de Carnot, o como puede entender alguien un sistema de mecánica que no haya rozamiento. Eso es imposible en la vida real. Lo que siempre incidía en que efectivamente corrupción siempre va a haber, problemas siempre va a haber. El problema es que tú, o la cuestión es que tú tengas mecanismos para combatirlos. Esa es la cuestión. Y el Estado de Partido lo que hace es aniquilar cualquier capacidad de combate contra los propios partidos. Es decir, al anegar todo, al incorporar a las masas en el Estado, al ser totalmente ellos dueños, absolutamente, y estar en la sociedad civil, quedar aniquilada, no existe capacidad de poder responder ante cualquier acción del Estado de Partido. Ese es el asunto. No se está proponiendo una utopía, puesto que una utopía no puede existir nunca porque no hay ningún lugar en que pueda darse. Eso creo que es importante recalcarlo. Y en otro orden de cosas, en el pequeño homenaje que le hicimos el otro día, que hablamos diferentes personas que estuvimos a su lado, que hemos colaborado con él aquí en la radio, amigos, familiares. Cité una cosa y quiero recalcarlo. Una de las cuestiones germinales que es fundamental empezar a cambiar desde ahora es darse cuenta de que, en concreto en Europa, pero fundamentalmente en España, las humanidades se han convertido en el crisol donde se vierten todos los detritos ideológicos. Las carreras de humanidades sirven para que militantes o ideólogos viertan sus ideas políticas, sus ideologías. No ha desaparecido completamente el espíritu crítico a la hora de enfrentarse a cualquier tipo de disciplina humanística. Eso está totalmente copado por las ideologías. ¿Qué significa esto para nosotros? Que precisamente aquellos que tienen que alzar la voz, que son estas personas que en principio tienen esa formación académica y que dan enseñanza, por decir de esos saberes, a diferentes alumnos, con esa corrupción mental e ideológica tenemos que luchar contra un caldo de cultivo que se ha ido también cocinando a fuego lento. Eso para ti, querido Alberto, desde luego, viniendo de Venezuela y conociendo muy bien Iberoamérica no es ninguna novedad, sabiendo que además muchos de esos tótems intelectuales viajaron de España para trabajar en Venezuela, por ejemplo. Y creo que eso es una manera de poder expresarme diciendo que es fundamental que a la par de nuestra acción política, la... Filosofía de Trevijano tiene que ir encontrando los cauces académicos, que salga a la palestra para que se tenga que citar aunque sea a la fuerza. Porque desde luego las ideologías han corrompido completamente todas las disciplinas humanísticas, precisamente son la guía incluso de la ciencia. Incluso de la ciencia.
Locutor 00
Bueno, hay una cosa que a mí me... La verdad que te confieso en este momento que me surgió una duda si era trevijano o era bueno el que decía, citando a Sartre, que mientras el marxismo... Trevijano, trevijano. Mientras el marxismo fuese, digamos, una corriente fuerte... no habría esperanza para la libertad en Occidente.
Locutor 01
Sí, efectivamente.
Locutor 00
Y que efectivamente, como bien dices, la oportunidad, una vez que el marxismo, luego de la caída de la Unión Soviética, el viraje impresionante de China hacia la economía de mercado, la putrefacción de esa cosa que es el Estado cubano o la monarquía roja de Corea del Norte, o la reconversión absoluta de Vietnam, que habiendo hecho su guerra, supuestamente, que lo fue, antiimperialista, es hoy una economía capitalista más. Una vez que ha fracasado también toda esa parafernalia del socialismo africano, con todos esos personajes pintorescos, y el último de ellos africanizado fue precisamente el Hugo Chávez Fría, el mugabe venezolano. ¿Qué podemos esperar de los regímenes políticos en Iberoamérica en especial, para referirnos solo a nosotros, donde ya se experimentaron las dictaduras militares que nos llevaron al atraso o a estancamientos institucionales muy poderosos, aunque hubiesen crecimientos económicos? ¿Y qué camino escoger una vez que se agotó todo el sueño del sovietismo, de las probabilidades aquellas del paraíso sobre la tierra que encarnaba, se supone, aquella mafia estalinista mundial, una vez que se han derrumbado todos los falsos profetas del nacionalismo, del populismo que queda por hacer, sino ver dónde ha fallado todo. Y donde ha fallado todo es precisamente las dos grandes revoluciones de, ¿cómo se llama?, la herencia de la francesa y de la rusa, mimetizaba o intentando mimetizarse por tantos apologetas de la llamada Ilustración y después por los tipos diferentes de marxismo sovietizante, todos equivocados en que el eje debía ser el igualitarismo. Y el igualitarismo ha fracasado por definición y más nos valdría tomar la tesis, en serio, la tesis fundamental de que no hay probabilidad para el crecimiento de todas las propuestas más audaces de un sufructo pleno de las libertades, más que en la plétora del mercado y, por supuesto, en el abandono a la quimera del igualitarismo, y en el abrazar la causa de la libertad, como nos proponía Trevijano, como el eje de cualquier desarrollo institucional de nuestras naciones. Venezuela padeció durante el siglo XX, por no hablar de la anarquía que siguió la circunstancia que no voy a entrar a analizar, de la ruptura con el imperio español o con lo que quedaba del naufragio de aquel imperio, la propia guerra de independencia que nos sembró la anarquía durante todo el siglo XIX porque fue totalmente incompleta en sus grandes logros mientras buscó efectivamente la libertad pero solo del aspecto de la independencia más no de la libertad colectiva de los ciudadanos como sí ocurrió y bien lo analiza Trevijano en los Estados Unidos Ese siglo XIX lleno de tormentos, de guerras y de luchas de caudillos y separaciones territoriales nuestras que hacían inviable el Estado, fue sin embargo superado, pero de la peor manera. Unas dictaduras militares de 40, 50 años generaron por fin un Estado nacional y hubo nación venezolana aunque separada. del fracaso histórico de lo que ha debido ser nuestra herencia del Virreinato de Nueva Granada y de la Gran Colombia, como proponía Bolívar, y cómo esa sucesión de gobiernos militares en el siglo XX nunca pudo realmente constituir la nación venezolana a partir de sus ciudadanos, sino a partir de gendarmes que llevaron una y otra vez a opresiones y a formas de atraso, aunque se creciera económicamente desde la mano de una economía rentista petrolera de impresionante desarrollo en el siglo XX sediento de petróleo. Y bien, nos tocó en la segunda... después, perdón, de la posguerra y habiéndose cumplido esos ciclos de las dictaduras necesarias a Washington en los años 40-50, entramos por fin entonces... al estado de partidos, el estado de roscas oligárquicas que rápidamente frustraron los sueños de libertad tras la fachada del igualitarismo como propósito y de la demagogia sobre el pueblo soberano y tantas otras pendejeras. Pues bien, estamos después de 40 años de aquel sistema de varios partidos y de los 19 años de cuasi partido único del chavismo. asistiendo al fin de todo un ciclo histórico de 120 años de despotismo militar y de despotismo de roscas oligárquicas partidistas. Todos hijos del igualitarismo, todos hijos de las libertades retasiadas, todos hijos en el último siglo y pico de que el gran sueño era el igualitarismo nacido de las escuelas marxistas. Y una vez que se ha constatado que el igualitarismo nacido de la Revolución Bolchevique fue uno de los más grandes fiascos para la civilización humana, bien, aquí estamos entonces en el terreno, en el medio del terreno, viendo para dónde va nuestra nación y para dónde van tantas otras. Una vez que el sovietismo está liquidado, no hay muestras de que pueda lograrse algo distinto en los estados de partido a no ser la generalización de la corrupción, y una vez que habiendo nosotros padecido en su más execrable expresión esa corrupción de las instituciones y de la putrefacción de nuestras élites, incluso cómo hacer sino buscar una verdadera revolución política tras las ideas que representa a Trevijano con lo de la libertad colectiva y la separación de poderes, que paradójicamente tenía en Francisco de Miranda, nuestro precursor de la independencia, un proponente ya temprano en el año 1792, en el año 3 de la Revolución Francesa, como me lo hizo saber o me lo hizo leer Trevijano, que era un acucioso historiador Era un acucioso, perdón, conocedor de la historia y sabía que Miranda, mejor que cualquier venezolano, había sido compañero de ruta de los libertadores norteamericanos, de Madison, de Hamilton y de incluso de Jay. Y entonces nos dejó el legado de que no hay democracia posible, no hay libertad posible sin la separación de poderes. Y todo lo que completó al propio Montesquieu en la pluma de Miranda, que hoy reivindicamos como parte de nuestro principal legado intelectual al lado de Treviján. Son cosas que iremos bajando a tierra, amigo Pedro, porque de lo que se trata es de luchar en Venezuela en cuestión de Messi. Quizá voy a plantear algo que para muchos amigos nuestros comunes del movimiento cultural, o pre-político del MCRC, nosotros no sé, pero hay algo que discutir con los amigos de España. Nosotros vamos directamente a la lucha política. Habrán razones para que en España a lo mejor tarde un poco más como movimiento cultural, pero nosotros vamos a disputar en la polémica pública. Y en las propuestas políticas, directamente políticas, que hay que arrebatarle el poder a las gentes corruptas, negadoras de los principios fundamentales de la libertad colectiva. Y si ha de ser viable que tengamos una voz importante en la lucha política abierta, pues así la tendremos. No creo que vaya Trevijano a censurarnos en su memoria porque... Fue de él que aprendimos a meternos de cabeza en la lucha política, aunque con esas precauciones que él lo hacía y en lo personal se lo agradezco haber descubierto en mi persona que no se trata de una ambición de poder, sino de una propuesta que sencillamente quizás nos toque asumir en la beligerancia. No por la lucha por el poder, sino en la lucha por la libertad colectiva. Y eso para nosotros es irrenunciable.
Locutor 01
Has dicho una cosa antes, Alberto, ya vamos a ir terminando, acerca de que después del ocaso, la caída de los regímenes socialistas y soviéticos, después que se ha visto el desmoronamiento de una Arcadia que nunca existiría, Y que nunca existió. Y qué supuso eso y hacia dónde vamos en el terreno político. Aquí he recordado, cuando he citado esa idea, que de alguna forma ya Fukuyama en el fin de la historia, la tesis de su libro es precisamente esa, que en la caída de los regímenes socialistas y soviéticos, Ya con esa derrota es cuando se alza de manera indiscutible el triunfo del capitalismo y las democracias liberales. Él luego distingue dos elementos que pueden ser los peligros que acecharían a esas democracias que serían, si mal no recuerdo, los nacionalismos y los movimientos religiosos. Bueno, posteriormente a eso Huntington le responde con su célebre libro el choque de las civilizaciones. Bueno, como vemos, la idea de Fukuyama de algún modo ideal no contempla en modo absoluto, en modo alguno, perdón, toda la idea desarrollada. Me hubiera gustado, claro, no había escrito la teoría pura todavía, pero que hubiera conocido las tesis de la libertad política colectiva y los conceptos de la República Constitucional, porque Sin tener en cuenta cómo opera un estado de partidos, cómo se puede hablar del triunfo de las democracias liberales. Es decir, y cómo puede hablar, por ejemplo, del triunfo de las democracias liberales como cuando China ha roto el paradigma establecido, que es un país que tiene un régimen. comunista en el sentido político, pero de libre mercado, como has dicho tú, en el sentido económico. Eso no había existido. Ni en la teoría económica se contemplaba eso. Eso es algo que ha roto, ha sido un parteaguas en el funcionamiento de las naciones políticas. ¿Cómo se afronta eso? ¿Cómo se hace frente a todo esto? Desde luego no se puede poner ni en modo alguno el rótulo del fin de la historia. La historia en todo caso está empezando en el sentido de la búsqueda de la libertad política. Y eso creo que es el papel que tenemos que jugar nosotros, Alberto. Y creo que tú eres una persona que tienes una experiencia en la acción política como ninguno de nosotros, que además has entendido porque has convivido con Trevijano perfectamente. Su concepto de teoría política y su filosofía política, me gusta a mí decirlo así. Y creo que es evidente que el camino lo ha dejado marcado, pero debemos recorrerlo. Y yo creo que empieza ahora la búsqueda de la libertad política, de realmente lo que sería una república constitucional en un régimen democrático, desde luego.
Locutor 00
Ya. Bueno, como tú dices... Te tocará cerrar el programa y yo solamente quería agregar casi como provocación un tema que deberéis discutir ustedes los españoles y nosotros acompañar desde lejos. ¿Se necesitará la acción política de parte del MCRC de España? La acción política, no ya pre-política sino política. Yo conocí de cerca el ímpetu inicial de don Antonio para meterse en la cuestión catalana, en el escenario vivo de la lucha política de España. Y tenía algunas expectativas de que de allí dependía de esos hechos que ustedes cambiasen la orientación fundamental, no de presidencia, pero sí de cierta distancia en lo que respecta a mezclarse con una fase en la lucha política española donde sólo pueden, digamos, sobrevenir... Caramba, tantas indiferencias y tantas amarguras por las incomprensiones, sobre todo de su élite intelectual, que sigue ajena a los verdaderos problemas y desafíos que enfrenta España como nación histórica, como nación política. Y bien, pero ocurre... Y eso es un desafío para marchar unidos a muchas otras organizaciones que quizás se planteen en este mismo terreno. La cuestión de la unidad y defensa de la unidad de España está planteando de hecho un desafío enorme porque están dirigidos todos ustedes por sepultureros de la nación española. Hablo de esas élites, oligarquías políticas que se entredeboran en la corrupción general y donde no hay hueso sano allí para de verdad plantear a fondo la necesidad de una reconstrucción institucional de España por la vía, sea de la reforma constitucional o sea por la vía de, de nuevo, las tesis de la República Constitucional. Yo sé que me estoy metiendo con problemas más o menos complicados. desde el punto de vista teórico, pero me da la impresión de que en los próximos años en la teoría pura de la República van ustedes a encontrar y en estos conversatorios últimos de Trevijano sobre la cuestión catalana vais a conseguir no pocos materiales de gran utilidad para sencillamente meter el MCR de España en la lucha política a la que no podrán sustraerse por muchos años más porque el tiempo o es tiempo ya mínimo que nos acompañen a nosotros los que estamos obligados a meternos de inmediato y él lo comprendió incluso ayudando a los compañeros que editan el periodiquito clandestino de libertad constitucional constituyente en Venezuela en la clandestinidad y seguramente habrá dejado pistas en muchos de estos conversatorios para que comprendamos que también en España, a pesar del relativo sexismo que podamos a veces tener sobre, digamos, el ambiente para estas ideas en la propia España, no es menos cierto que estamos obligados a también cumplir un papel protagónico en la península. Pero eso es tema para muchas otras ocasiones. Muchas gracias por acompañarme.
Locutor 01
Un fuerte abrazo Alberto y hasta la próxima vez. Un fuerte abrazo amigos.
Desconocido
Gracias por ver el video