El fracaso secular de España
Transcripción
Desconocido
Amén.
Locutor 01
Yo me pregunto, don Antonio, porque nos hemos quedado estupefactos cuando hemos conocido esa cifra de 1.800 millones de euros, 2.300 millones de dólares, que es la fortuna del rey Juan Carlos y acaba de ser escudriñada por el New York Times, pero yo me quedo tan estupefacto, porque la gente que no conozca este dato se puede asombrar o puede hasta incluso dudar, pero cuando ya se ve la fiabilidad del mismo, lo que yo me asombro, don Antonio, es cómo la gente no reacciona. Entonces yo me pregunto, ¿Es la segunda naturaleza del pueblo español el ser un pueblo doblegado y permanentemente cabizbajo ante la presión de los poderosos o ante este descaro a la hora de arramblar sus riquezas? Porque Juan Goytisolo, por ejemplo, el escritor afincado en Marrakech, se lo llegó una vez a preguntar. ¿Acaso el pueblo español no tiene esa segunda naturaleza que es doblar la cerviz ante el poderoso? Ocurrió con Franco. ¿Quién se manifestaba aquí contra Franco?
Locutor 00
La respuesta, por mi parte, es muy clara. El problema de la segunda naturaleza está planteado desde Pascal. Segunda naturaleza significa cultura. La primera naturaleza es la biológica, la física. La segunda naturaleza, según Pascal, es lo que adquirimos mediante la razón y el sentimiento y la conciencia en la cultura. el pueblo español no tiene una segunda naturaleza que lo haga más cobarde que otros. Porque la cobardía y la valentía son sentimientos que están muy arraigados en la parte más profunda del cerebro, en la parte limbática, en lo que se conoce como el cerebro del reptil o del caballo, antes de la formación de las meninges. Entonces, no, todos los pueblos son iguales. Pero es verdad. Algunos pueblos, como el español, han tenido varias tragedias que han fomentado en él la prosperidad de la cobardía. Digo prosperidad porque cuando la cobardía premia, como durante el franquismo, que los padres le decían a sus hijos siempre, si vas al ejército nunca te presentes voluntario, no hables nunca de política, no te destacas por nada, si pides no te presentes nada, no eres el mejor de nada, no llames la atención. Esa era la regla que los abuelos y los padres daban a los hijos por miedo a la guerra, a las consecuencias de la victoria de un lado sobre otro en la guerra civil. Pero ya en la guerra civil, antes de la guerra civil hubo de verdad muchas expresiones y manifestaciones de verdadero heroísmo por parte de los dos bandos. Pero sin embargo, eso no quiere decir, uno, que España ha tenido sangrías. gente muy valerosa y que los genes iban quedando en España cada vez tenían menos valor moral. Por ejemplo, la expulsión de los moros, la expulsión de los judíos, de los moriscos, eso fue una tragedia para la raza genética española. Digo raza, es una manera de hablar. Pero luego, después de eso, ya en tiempos más cercanos... ¿En qué sentido una tragedia? Hombre, porque siempre que hay expulsión, los más valientes, los más generosos, los más puros, los más sinceros se van. Y se quedan los acomodaticios, cambian de religión, cambian de costumbre y no se van. Los moriscos, esos no se van. Entonces esos son los que forman la sangre genética española. Un punto. Otro punto. Eso para hablar de entonces. Pero luego ya, más recientemente vino luego la emigración. El descubrimiento de América también lleva gente muy violosa allí, pero los que triunfan se quedan. Así los criollos que triunfan a ser la independencia, son ellos, no son los indígenas. Y se quedan. Luego viene la inmigración. Los valientes campesinos, obreros y gente de poca fortuna en España se van a hacer las Américas. Y eso también se quedan y forman genes valerosos. Que no temen la aventura y el peligro y hacen fortuna. En España van quedando... Y viene luego la guerra civil. En la guerra civil hay una explosión de pasiones. Entonces es normal que aparezcan episodios de valentía, pero también hay muchos de cobardía. Y en la guerra civil se produce el fenómeno extraño... Que eso se sabe, no sé yo, no conozco bien, porque no ha habido estudios detallados sobre eso, la repercusión que tuvo el valor en la mortandad de los militares y ejércitos que estaban en guerra. Porque claro, los más valientes mueren antes. Entonces lo que queda de la guerra siempre es la parte más cobarde, que se ha refugiado, que se han emboscado, que no han ido a la guerra. Recuerdo por ejemplo a Ariza, alcalde, esos que estaban emboscados, ni siquiera iban a la guerra. Esos son fundamentalmente cobardes, y sus genes son de cobardes, y sus hijos son cobardes, y sus nietos, porque normalmente los genes que se heredan son de cobardía. Entonces España ha tenido esa desgracia. de que en la guerra murieron los más valientes, justamente porque estuvo basado en actos de heroísmo más que en tácticas geniales ni estrategias. Esa es una causa importantísima, la genética. Pero el romanticismo, los escritores románticos, los franceses sobre todo, y los ingleses, que visitaron España enseguida, dibujaron no solo España, de Italia, dibujaron la idea, dibujaron los caracteres, y transmitieron la idea de que cada pueblo tiene su personalidad, su distinción. En España eran los bandidos de Sierra Morena, en Italia eran los conquistadores o gondoleros de Venecia, Y eso acuajó en los demás pueblos, haciéndose una idea del español, del italiano, del francés, como si fuesen típicos. Y eso no es verdad. Estereotipos, ¿no? Sí, típicos, sí. O prototipos, sí. Y eso no es verdad. Pero ha quedado. Entonces se habla de pueblos valientes, pueblos que son todos iguales. El pueblo alemán es el pueblo más dócil que hay en el mundo. El alemán y el japonés. Que obedecen lo que sea. Si es Hitler, a Hitler. Fascistas matan a todos los judíos del mundo. Pero si tienen a Merkel, obedecen a Merkel. Y Japón lo mismo, el emperador. Pues son los más dóciles. Hasta que terminó Franco. Desde que terminó Franco, el pueblo más dócil de Europa es España. España no es capaz de movilizarse como Grecia y tiene motivos para ello. Ni es capaz de producir reacciones terminantes de influencia política como la que ha llevado a la caída de la clase política italiana y con tecnócratas al frente y el pueblo ya lo acepta. Eso en España no ha pasado. Y pasa en Grecia y pasa en Italia. No, España es un pueblo dramático. porque bajo una apariencia de superficialidad y simpatía, sobre todo Andalucía, en el fondo esconde el drama del fracaso. Como pueblo, no como individuo, no. Como pueblo ha fracasado España. Triunfó en el descubrimiento de América, pero parece que ahí se agotaron todas sus energías.
Locutor 01
A la vista está. Pues muchas gracias, don Antonio García Trevijano, por un episodio más de estos diálogos en Somos Aguas que hemos ofrecido para todos los oyentes de Libertad Constituyente Televisión. Les esperamos mañana con otro programa.