Derecho de Autodeterminación y Libertad Política Colectiva
Transcripción
Locutor 01
suplica don Antonio. Si su pensamiento le añadiera el derecho a la autodeterminación de los pueblos, no habría otro ídolo para mí. Un sabio como usted sabe mejor que nadie que nunca es tarde para rectificar. Con gran pesar debo discrepar, don Antonio. Usted dice que la izquierda niega a Marx y Lenin cuando hablan de la autodeterminación. Quiero decirle que los ideólogos no cuentan mucho en estos lances. En 1917 los bolcheviques declararon el derecho de autodeterminación y secesión de los pueblos. Naturalmente de Rusia, obviamente. A lo que se cogieron de inmediato, por ejemplo, Finlandia. No sé si estamos de acuerdo, pero ahí le dejo lo que yo pienso.
Locutor 00
Bien. Me es fácil responder. Lo que yo digo, y he dicho, y sostengo, y repito porque conozco muy bien la obra de tanto de Carlos Marx como de Lenin, es que tanto uno como otro reservaron el derecho de autodeterminación para los pueblos que estaban colonizados o los pueblos que bajo el imperio austrohúngaro obedecían a distintos sentimientos nacionales y estaban bajo un imperio general y universal. Eso lo conozco muy bien. Pero también conozco los estudios ya específicos de Lenin y de Stalin sobre nacionalidades y las condiciones que exigieron para poder apoyar los movimientos nacionalistas a favor de la independencia de unas naciones respecto a otras donde estaban integradas. Esos puntos eran cinco, no voy ahora a cansar a repetir con erudición, pero usted está confundido, usted no podría sostener conmigo una discusión erudita, porque es que le cito los cinco textos de Lenín y de Stalin, mucho antes de ser secretario general, antes, cuando escribió el Tratado de las Nacionalidades, que está publicado en el Fondo de Cultura Mexicano, con cuatro tomos. Que los he estudiado y son francamente buenos. Sí, sí, de Stalin. Antes de ser secretario general del partido, claro. Del Partido Comunista. Bien. La frase de ellos es que la clase obrera, que es lo único que ellos quieren defender, no les importan las naciones siquiera, les importan solamente las clases. Y tanto Marx como Lenin están al servicio de los intereses de la clase obrera. Y ellos dicen que la misión de la clase obrera no es construir naciones, ni levantar naciones, que la misión de la clase obrera es liberarse mediante movimientos revolucionarios, de emancipación de la clase obrera. Y no estar preocupados de parir naciones o estados. Eso es indiscutible. Otra cosa distinta es que después de la guerra mundial, de la última, Estados Unidos, para premio, a los pueblos coloniales que habían participado en la guerra mundial contra el totalitarismo, contra el eje, concediendo en general a todos los pueblos colonizados el derecho de autodeterminación. Derecho que no significa lo que dicen las palabras, porque autodeterminación ni Dios. Es decir, ni siquiera Dios puede estar autodeterminado, dejaría de ser creador entonces, dejaría de ser Dios. Eso es una expresión filosófica. Y basta leer, por ejemplo, a Santa Llana, en los cinco escritos que tiene, que se llaman En el Limbo, para ver cómo le toma el pelo a las autonomías, a las autodeterminaciones. Tomarle el pelo de verdad. ¿Sí, Santa Llana? Es por eso yo sé muy bien de lo que hablo. Y sé que la izquierda se desvía de su destino cuando se inclina por el nacionalismo. ¿Qué nacionalismo puede haber en España? ¿Catalán? ¿De quién? ¿Vasco? ¿Definiendo a quién? Así, bueno, de acuerdo, de acuerdo. Lo confieso. Hay un partido nacionalista y un grupo nacionalista muy fuerte en Cataluña y en el País Vasco. Lo que niego... Es que esos partidos sean de izquierda, por muy revolucionarios que quieran poner, por muchas cosas que se pongan por delante. Esos partidos son de derechas, son burgueses, porque la nación y la aspiración nacional es burguesa, es de la derecha. Eso no corresponde a la clase obrera ni a un partido revolucionario de izquierda. Eso es lo que yo digo. Y me da igual que usted crea que me equivoco. Demuéstremelo. A ver si hay alguien que me demuestre que la función de la clase obrera y de las clases dominadas es fundar naciones, separarse del Estado donde están desarrollando su actividad. A ver si hay uno que se atreva. Sin hacer el ridículo. Eso es imposible. Ahora bien, eso no quiere decir ni que yo... pretenda ser, ni quiero que mis partidarios sean de derecha o de izquierda, ¿por qué? Lo repetiré. Todo el que dice que no hay diferencia entre derecha e izquierda, indefectiblemente es de derechas. Y eso lo dijo Alain en el año 1930. mucho antes de Hitler, pero ya Mussolini existía. Y se puso de moda en Francia decir que ya había desaparecido la diferencia entre derecha e izquierda. Y el filósofo Alain escribió el artículo al que me refiero. ¿Y qué es esto? ¿Que no hay entonces posibilidad alguna de establecer una diferencia neta entre derecha e izquierda? ¡Claro que la hay! Pero no en las reglas de juego, que es de lo que yo hablo. Por eso yo no estoy equivocado, querido amigo. Te lo digo con mucho respeto, todo lo que le estoy diciendo. Quien persiga reglas de juego, ese es el único. Y esas reglas de juego sean universales. Y no haya discriminaciones. Eso sí, esa persona... Está defendiendo ideas universales, que son las reglas de juego. Pero no quiere entrar en la jugada, porque la jugada forzosamente es ideológica. Y toda ideología es falsa. ¿Sí? ¿Atacarme ahí? ¿Atacarme en que yo no tengo ideología? Digo que no la tengo. Lo digo y lo sostengo. Porque para tener ideología, cuidado, atención a lo que voy a decir. Hay que hablar o tomar partido sobre las jugadas políticas, pero no sobre las reglas de juego. Quien se define solamente por las reglas de juego no es un ideólogo, pero está defendiendo ideas universales, porque está defendiendo libertades de expresión y todas las libertades personales como consecuencia derivada de una sola libertad. revolucionaria, única, que no vio ni Carlos Marx ni nadie. Nadie en la historia de la humanidad vio esa libertad fundadora, que yo le llamo libertad política colectiva. La descubrieron de hecho los americanos en Estados Unidos con la guerra de independencia ante el Reino Unido. La descubrieron de hecho porque fueron victoriosos, por tanto fue un colectivo entero, el pueblo de Estados Unidos, que luego fue Estados Unidos, el que dictó la Constitución, que son las reglas de juego. Por eso es verdadera la Constitución, por muy anacrónica que queden muchas de sus partes. Se corrigen muchas de ellas por la enmienda y las que no se corrigen producen defectos notables en la Constitución de Estados Unidos. Pero sigue siendo una Constitución política fundada en la verdad colectiva en la libertad colectiva amigos no en las libertades personales como pasa en Europa en Europa no han descubierto ni en España tampoco lo que es la libertad política colectiva por eso nosotros podemos presumir de ser los primeros repúblicos porque defendemos una república derivada de un periodo de libertad constituyente, de libertad política colectiva, que la fuerza única que contribuye a constituir las reglas de juego, sea la libertad política colectiva, no las fuerzas armadas, no la banca, no la clase obrera, no los sindicatos, la libertad política colectiva, ni derecha ni izquierda, claro que no, como que es universal, como en un colectivo universal se va a hablar de derecha y de izquierda, será dentro de él, pero si yo estoy hablando del conjunto de la globalidad, ese es el sujeto de la historia, ese es el sujeto de las constituciones. no la clase obrera como para que la segunda república española comience su artículo primero diciendo españa se constituye como una nación de trabajadores falso mentira como es normal que luego venga lo que vino la libertad colectiva no es propiedad de ninguna clase Ninguna constitución del mundo está basada en la libertad política colectiva, solo la de Estados Unidos, pero hace 300 años, en la guerra civil. Se puede actualizar, pero es verdadera. Pero sucede que la inteligencia de Estados Unidos, los intelectuales, los filósofos, los sociólogos, lo que se llama hoy los politólogos, una palabra que no sé lo que significa, Eso en Estados Unidos todavía no se han enterado que ellos tienen, descubrieron a punto la libertad política colectiva. Y son verdaderos, por muchos defectos que tengan su jugada. Las reglas de juego son buenas, pero están llenos de defectos su jugada. De ambos partidos, de los dos partidos. Pero vamos a examinarlo de cerca. Por eso tiene tanta potencia. nuestras ideas por eso en américa del sur y en américa española penetra como cuchillo en una mantequilla nuestra idea de la libertad política colectiva de la libertad constituyente que la única fuerza que constituye el poder constitucional claro sea la libertad la libertad colectiva y que las libertades personales los derechos individuales sean consecuencia o derivada del fundamento único en la libertad política colectiva. Esto es válido para el mundo entero, para Asia, Japón y para Oceanía y para África, porque son verdades universales y solamente Estados Unidos ofreció un ejemplo de una conquista bélica de la libertad política colectiva. Pero de una guerra civil eso es imposible. España tuvo la desgracia de una guerra civil. Y de una guerra civil no puede nacer nunca nada fundado en la libertad política colectiva. Porque por definición se ha dividido al menos en dos partes. En guerra bélica. En España, los rojos y los azules. Los comunistas y los nacionales. los fascistas y los demócratas, lo que queráis. Pero por eso en España no hay libertad ni democracia, porque deriva de la guerra civil. Y lo que hay aquí hoy, con esta monarquía de Juan Carlos, es la continuación de la guerra civil por otros medios distintos de los que empleó Franco. Pero sigue siendo continuación de la guerra civil. a lo que Pablo Iglesias forma parte, se ha incorporado al bando de los vencedores. Y el Partido Comunista ha traicionado hasta tal punto que su nombre ya es vergonzoso y tiene que llamarse Izquierda Unida. En fin, me alegro mucho de la pregunta que me has hecho, porque me permite expresarme con esta claridad y esta seguridad. Otra pregunta.