Libertad Política Colectiva XII
Transcripción
Locutor 00
Hola, buenas tardes. Yo quería hacer una pregunta dentro de la ignorancia. ¿Cuál sería su fórmula actualmente para conseguir esa libertad política colectiva en el país? Al margen de la libertad política que individualmente cada uno podamos tener. Esa libertad colectiva tiene que ser liderada. Por alguien, no puede ser que todos interiormente en el mundo tenemos una libertad. Tiene que ser liderado por alguien. El hombre de por sí, la política en general, que yo he podido ver, yo nací, yo tenía ocho años cuando murió Franco y tal, o menos, no me acuerdo, pero la cuestión es, el hombre, la política que conozco, me da pie a pensar que el hombre es corrompible y pensando de una forma positiva. No lo sé, pregunto, pregunto. Cuando digo que es corrompible me refiero a la política que yo conozco, la que se ha podido ver. Pues ha habido mucha corrupción y muchas cosas. Entonces, ¿qué fórmula diría usted? ¿Cómo se podía hacer eso? Liderar esa política colectiva. No sé si la explico bien. Sí, sí, está claro.
Locutor 01
Está claro, sí. Veamos. La libertad colectiva como fundamento de los derechos solamente la puede conquistar un movimiento pacífico. En segundo lugar, un movimiento inteligente. Un movimiento que conozca todas las experiencias habidas en la historia. Eso somos nosotros. Por eso en nuestro estatuto, en nuestra sociedad, es un movimiento cultural. No es un partido político, es más, figuraros la pureza, pero no de tonto, no de ingenuo, no de un soñador, no de un idealista, sino de un conocedor experto de la historia y de la política mundial, el que ha fundado un movimiento que se disolverá si triunfa. A ver si encontráis algo parecido en la historia. Eso es lo que necesita España. Un movimiento que sacrifique todo, honores, fama, dinero, salud, para la conquista de la libertad de los demás. A propósito de esto, sí que voy a contar algo. De que una cosa que oís todos los días en las televisiones, sobre todo los tertulianos y de las tertulianas, sobre todo. Sí, porque yo distingo entre el masculino y el femenino en todo. Esta mesa, pues no sé, yo, hay mesos. Lo que pasa es que todavía no los vemos, pero vendrán los mesos. Pues, eso que me preguntas, ese movimiento es cultural porque sin conquistar en la sociedad civil, en los gobernados, no en la clase poderosa gobernante, no, no, no, no. en vosotros, en la base, sin conquistar la hegemonía cultural, es decir, sin que vosotros, cada uno de vosotros, donde esté en su profesión, en su empresa, en su casa, en su familia, en un taxista, en la calle, si no sabe, en un minuto, reducir al silencio al que se opone, es mejor que os retiréis. Digo de verdad. Es lo más sencillo del mundo. Yo no he visto todavía una sola persona que se oponga a lo que digo sin reconocer que para eso hay que ser cínico y sin vergüenza. Buscar un partido político, no. Un partido político tiene que buscar el poder, si no, no sería partido. Nosotros no buscamos el poder, buscamos la norma que rija el poder. Es más, para los que no conozcan todavía a fondo quiénes somos, diré, nosotros no tenemos opinión porque no nos da la gana tenerla, no queremos opinar sobre las jugadas políticas, ni derecha ni de izquierda, pero no porque digamos como el Macron francés que dice que no hay derecha ni izquierda, ¡falso! Desde los tiempos del año 1931 que el filósofo Alain, francés, dijo quien dice que no es de derecha ni de izquierda es porque es de derechas. Pues digo, sin negar que hay jugada y que la jugada de la derecha... favorece a los ricos porque es su obligación y la jugada de la izquierda favorece a las clases débiles que es su obligación. Nosotros no entramos ahí, ni en la religión, ni en ningún tema que sirva de discordia, pero no por temor, todo lo contrario, somos los más valientes de España. Porque lo que persiguimos es que de una vez en la historia España dé ejemplo a Europa y no siga la cola de todos los países europeos, de Italia y de Alemania a las órdenes de Merkel. Queremos ser los primeros. España descubriendo lo que es la libertad política colectiva. Y ahora os voy a decir un ejemplo. Yo doy un... Representando a la Junta Democrática de que ha hablado mi compañero de cárcel, pues fui invitado en Estrasburgo en el Parlamento, que todos conocéis, y allí yo hice un discurso en la sede ante todos los diputados para presentar a la Junta Democrática, diciendo quiénes éramos y qué éramos. Y una de las cosas que dije es que no iba a pedir ayuda económica para el mercado común ni entrada, que no. que yo no iba a pedir nada, nada más que respeto y conocimiento de lo que la Junta pretendía en España. Y dije, lo que pretendemos es conquistar la libertad política. No dije entonces lo de colectiva porque yo mismo no sabía la diferencia. Eso lo he aprendido después. Con tanto sufrimiento se descubre la verdad. Sufrimiento de no tener la libertad, nada más, no otro. Le dije a los diputados, Aquí vengo solamente para enseñaros a decir que no necesitamos ayuda ninguna, pero sí vengo a anunciaros que si triunfamos contra Franco la Junta Democrática, será la primera vez que desde el triunfo de Hitler, Mussolini, Franco y los demás, La primera vez que en Europa habrá una libertad europea. Porque la que tenéis vosotros aquí en Estrasburgo no la habéis conquistado vosotros. Es una libertad que han regalado Estados Unidos. Os doy mi palabra de honor. Ahí está el real. Eso dije a ellos cuando estábamos en la oposición, que no éramos nadie. Pero la verdad y el orgullo está por encima de todo. ¿El orgullo de qué? De ser defensores de la libertad. ¿Por qué tenemos que ser orgullosos? ¿Por qué no somos soberbios ni vanidosos? Porque el orgullo que tenemos que tener es ser portadores de una carga tan fantástica, pero tan pesada. Soportamos, queremos la libertad política colectiva. No para nosotros, lo queremos para un pueblo y para Europa. Eso es una carga tremenda. Por eso podemos estar orgullosos de ser portadores de esa casa, de esa carga. No por vanidad. Con eso creo que he contestado que hoy lo que aspiramos con la