No hubo revolución francesa
Transcripción
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En Francia no hubo una revolución política a juzgar por sus resultados. En Francia hubo, primero, un intento de reforma de la monarquía absoluta de Luis XVI en Versalles. Mediante la convocatoria de los estados generales en Versalles intentó. Y hubo un momento casi revolucionario de la Batesillas cuando transformó el tercer estado. en Asamblea Nacional, sin la presencia de los aristócratas ni del clero. Eso fue revolucionario y, además, amenazó con algo que es posible que nosotros también lo hagamos, porque yo pertenezco a un movimiento de ciudadanos por la República Constitucional. Es posible que nosotros también hagamos lo que hicieron para obligar al clero y a la aristocracia. a que se reuniera junto con la gente burguesa, entonces eran los profesionales burgueses, que era el tercer estado, para obligarlo a reunirse en una sola asamblea, donde se votara por cabezas y no por órdenes, como el rey quería. Sielles proclamó que mientras no se reunieran y aceptaran eso, ...pidió a los franceses... ...la abstención fiscal... ...que no pagarán impuestos... ...eso no renuncio yo... ...a que también lo hagamos aquí... ...porque es una medida... ...extraordinariamente eficaz... ...pues... ...con eso le contesto... ...a que esa primera parte... ...viene la Bastilla... ...adiós... ...esto ya es otra cosa... ...aquí empezamos ya... ...con los mitos... ...la Bastilla... ...¿sabéis lo que es la Bastilla?... ...ninguno lo sabéis... ...pero los que lean mi libro... ...se van a enterar... ...de verdad... La Bastilla fue tomada por un grupo de marginados parados sin oficio, algunos mendigos, diez o doce mujeres de la calle y un grupo de menos de cien artesanos. El Ayuntamiento de París había autorizado a los burgueses de París, que fueran a los inválidos, los que conozcan París saben bien a lo que me refiero, no voy a explicar ahora eso, a recoger cañones y fusiles, porque estaba París y el pueblo atemorizado de que la tropa del rey, que eran extranjeros, regimientos alemanes y suizos, venían marchando. ...sobre París, y era cierto... ...entonces querían defenderse... ...y el ayuntamiento les autorizó... ...a retirar este arma, pero no tenían pólvora... ...al llegar al Palais Royal... ...donde se reunían para recoger los rumores... ...sobre todo lo que estaba sucediendo en Francia... ...grupos de expectantes, de mujeres, de hombres... ...donde estaba el gran periodista Camille Desmoulins... ...al llegar allí, las mujeres... ...dijeron a pólvora, a pólvora, no había... ...dijeron a la Bastilla, a la Bastilla... Y tal como que conozca Francia, pues ya siguieron el mismo camino recto, Riríboli, y terminaron, antes de llegar al Boulevard Saint-Antoine, la Plaza de la Castilla. Allí estaba el enorme edificio sombrío de la Castilla, de la Bastilla. Fueron a tomarlo y, bueno, hicieron un disparo. El gobernador Lhoné pidió conversar. Andaron, se reunieron a conversar y a las 5 de la tarde una guardia municipal al mando del teniente Elí se presenta con una milicia de unos 200 soldados, no llegaban, se presenta delante de la Bastilla. Los que fueron a la Bastilla creían que venían a por ellos, que le iban a atacar, creían que venían a ponerse en contra de ellos y cuando vieron que orientaron dos cañones hacia la fortaleza ya se tranquilizaron y se envalentonaron dispararon un cañón que dio en una de las cadenas de hierro que sostenía el portón para no traspasar el foso y ese accidente hizo que unos 150 o 200 personas atravesaran el foso para tomar la bastilla desde arriba los suizos desde arriba la agriviaron dejaron más de unos entre 80 y 90 muertos y algunos heridos bastantes Pero el gobernador Lónez, después de ese disparo, sacó una bandera blanca para negociar. Negociaron y el gobernador pidió entregarse, se entregó. Esa chusma, chusma, que no tenía el más mínimo sentido de lo que estaba haciendo ni del significado de lo que estaba aconteciendo. Entró, cogió lo negro, le cortó la cabeza, la clavó en una pica y se fue con él, con esa pica, paseándola desde la Bastilla al centro de París, al Palais Royal, donde estaban las muchedumbres esperando. De paso, al llegar también a una plaza cercana, de Greve, encontraron al alcalde de París y le cortaron la cabeza y lo pusieron en otra pica. ...y con ese desfile... ...de dos cabezas con la pica ensaltada... ...celebraron ese horror... ...ante... ...500.000 franceses que veían estupefacto... ...lo que estaba pasando... ...y describieron el horror... ...de aquel crimen... ...aquello no era un acto político... ...¿sabéis quién describía que aquello era horroroso... ...y criminal?... ...os quedaréis asombrados... ...porque no eran monárquicos de derecha... ...ni conservadores... ...eran nada menos... Nada menos que Saint-Just, el más revolucionario de todos los jacobinos, que le escribió una carta a su mujer describiendo el horror de lo que había visto. Ese fue uno de ellos. Y el otro fue nada menos que el creador de la única revolución que se intentó, que se llama la conspiración de los iguales de Babel, que se llama la revolución babubista de Babel. Ese escribe también a su mujer, describiendo el horror de lo que ha visto.