RLC (2017-06-25) Piensa y verás (Respuestas a las preguntas de los oyentes)

2017-06-25 Libertad Constituyente TV 1:00:46 YouTube ↗
RLC (2017-06-25) Piensa y verás (Respuestas a las preguntas de los oyentes)

Transcripción

Locutor 01

Buenos días, bienvenidos a un nuevo programa de respuestas a las preguntas de los oyentes. Piensa y verás. Está con nosotros, hoy es domingo 25 de junio, y está con nosotros don Antonio García Trevijano. Buenos días, don Antonio.

Locutor 04

Un día maravilloso de temperatura y de luminosidad. Y como la verdad es que el sol del verano cansa la repetición monótona, ...es muy bien recibido... ...esta tranquilidad... ...de la nube... ...iluminada... ...por el sol detrás... ...y la luz no disminuye... ...y es mucho más agradable el ambiente... ...incluso la visión se aleja... ...porque no reverbera la atmósfera... ...y tiene una... ...longitud de visión... ...mayor que con los días de sol... ...a ver qué preguntas tenemos hoy... ...Elena...

Locutor 01

La primera pregunta es de WhatsApp y la enviaron el día 22 de junio.

Locutor 05

Buenas noches, don Antonio. Mi nombre es Nico de Toledo. Y bueno, primero decirle sobre todo que le odio profundamente. Le odio porque, bueno, me ha hecho ver el mundo como realmente es y no como nos habían contado que era. Y bueno, pues espero seguir odiándole muchos más años, ¿eh? La pregunta es corta, pero la respuesta ya lo veremos. ¿Qué opina sobre la filósofa Ayn Rand y sobre su teoría del objetivismo? Muchísimas gracias y un abrazo.

Locutor 04

...Ayn Rand hace muchísimo tiempo, desde joven... ...la conocí... ...primero vi la película El manantial... ...porque te refieres a Ayn Rand, aunque la verdad es que... ...si no pronunciáis bien... ...a veces se me escapan los nombres por el micrófono... ...pero Ayn Rand... ...fue la autora de una novela famosa que le hizo película a Gary Cooper... ...con Patricia O'Neill... Y una película maravillosa. Y después la leí. Sí, es más artista que filósofa. Su teoría no es original. Es una divulgación de la teoría liberal extrema que roza el anarquismo. Y la estimo mucho. Creo que es una mujer, pero no sé por qué se le llama teoría de la objetividad, eso no lo sé. Porque en su obra, yo no he leído más que El Manantial, pero en su obra lo que le da un valor supremo es justo al individualismo, al personalismo. ...a una persona que en busca... ...de su... ...designio... ...de su creencia... ...de su convicción no debe de mirar al mundo... ...y debe proseguir... ...su finalidad incluso cometiendo delitos... ...como en la película del manantial... ...y aunque sea un exceso... ...un exceso... ...sin embargo refleja bien su filosofía... ...que es la del... ...no es anarquismo... porque reconoce unos valores objetivos que no dependen ya del valor subjetivo. Pero si, por ejemplo, la ética y la estética, pues no parece que sea anarquista. Y sin embargo, en la película y en la novela se aproxima muchas veces a que el anarquista en pos de seguir su destino, su vocación, no debe de importarle las consecuencias sociales. de todas formas la considero mucho más un artista que una pensadora y desde mi influencia en mi no tiene ninguna ni ha tenido en ninguna época de mi vida me gusta pero no le tengo por ella una admiración ni me parece una gran pensadora otra pregunta porque hay anarquistas que tienen pensamientos mucho más profundos y ella más bien aunque le llamen teoría objetiva lo que le veo es una exaltación del individualismo

Locutor 01

La siguiente pregunta es de email, es de 9 de mayo de 2017 y la hace Juan José. Dice, estimado señor García Trevijano, mi nombre es Juan y le escribo desde Tenerife. Un día un oyente le preguntó si se podría justificar el uso de la tortura y la violación de derechos fundamentales por parte del Estado si con ello se evitaban las muertes de miles de inocentes, por ejemplo, en atentados terroristas. Usted respondió que en ningún caso y que uno solo que se practicara deslegitimaría a todo el Estado mismo. Su respuesta me pareció coherente con una intención específica de mantener la pureza de los objetivos que se pretenden conseguir a través del MCRC. Coherente con este objetivo sí, pero no realista y no sé hasta qué punto su respuesta fue políticamente correcta. Cuando lo escuché pensé, don Antonio no puede permitirse el lujo de decir algunas verdades en público porque herirían de muerte al movimiento y al pensamiento político que defiende. Don Antonio, hay muchas verdades en materia política que no se pueden decir. Agradeciendo todo cuanto ha hecho por mi libertad y la libertad de todos los ciudadanos, hecho por el que le estaré eternamente agradecido, reciba un cordial saludo, Juan.

Locutor 04

¿Es lícita la mentira? ¿En defensa de qué? ¿En defensa teórica de un bien colectivo mayor? Digo, rotundamente, no. La mentira no puede ser fuente de bien. No puede ser fuente de nada respetable. Si no se puede mentir, porque es una denigración del que miente, y una falta de respeto al que se le miente, más grave es, todavía, desde el punto de vista ético, una tortura física, porque la tortura física se añade a la tortura moral que implica la mentira, el engaño, el dolor físico. de la propia tortura corporal. ¿Cómo puede creer que yo, si digo que en ningún caso la tortura puede estar justificada, vamos a ponerlo en el extremo? Ni para salvar a 100.000 personas que torturando a un potencial asesino o criminal. ¿Va a decir la verdad para salvar a esas miles de personas? Es que eso es problemático, hipotético y no creo en ello. No se trata de que no lo diga por diplomacia, para no herir de muerte a un movimiento que está basado en la escrupulosa verdad y en no mentir y no hacer daño a sabiendas a otros. Neminen ledere, no dañar a nadie. A nadie. Ese es un principio absoluto. Está bien la detención. Y está bien los medios coactivos que no impliquen dolor físico, tortura, para poder obtener la verdad de un hecho que puede ser luctuoso o doloroso para miles de personas. Eso está bien. Pero torturar, causar a sabiendas dolor físico, para arrancar una verdad, ¿cómo estás seguro de que es verdad? Pero ¿cómo puede el torturador estar seguro que el torturado no miente para que dejen de torturarle? Pues es que esto es un círculo infernal, el de la tortura, que denigra más todavía al que tortura que al torturado. Pero el torturado, ¿qué garantía hay de que diga nunca la verdad? Jamás. No, esos son falsos dilemas. No, hay que estar siempre, siempre en defensa de la verdad, de la honestidad y de Néminen Ledere, no dañar a nadie. No, no, eso no es una postura táctica mía, es una convicción profunda. Esa convicción deriva de que no es fiable nada que se obtenga por medio de la tortura. la información que se obtenga... no es fiable... ¿por qué torturar entonces? para obtener lo que quiere obtener... ahí tenemos por ejemplo el caso de... Tomás Moro... era la amenaza de muerte... ¿qué tortura mayor puede haber? ¿para qué? para que cambie de opinión... que emite una opinión... ¿es que eso iba a cambiar la historia? si él emite una opinión... ¿es que eso iba a evitar... que Enrique VIII se casara y vulnerara el precepto de la Iglesia Católica que prohibía el matrimonio estando en vida a la primera, sin separación. No, es que a la tortura nunca podremos estar seguros de que sirva de verdad para algo. No lo sabemos. Y en caso de duda no digamos. Pero es que incluso sabiéndolo me pongo en lo peor. Y lo peor es... que con riesgo de tu vida, sí. Si arriesgas tu vida para salvar de un mal, de un incendio, de una inundación, de la muerte a muchas personas y arriesgas tu vida para enfrentarte con quien puede darte la información, sí. Está permitido la lucha. Está permitido incluso el asesino matar. Pero estás tú exponiéndote la vida en defensa de la verdad para salvar a otras personas, a otros semejantes. Pero torturar no. La tortura implica la impunidad de quien tortura. Y eso ya por sí solo lo condena. No, ni una sola excepción. No es una táctica. He tenido muchas ocasiones por mi vida azarosa, aventurera, bueno, aventurera en el sentido noble de la palabra, porque no he corrido más aventuras que aquellas que me exigía la búsqueda y la conquista de la libertad colectiva, no la mía. Yo la mía no la he necesitado nunca. Era notario, un buen abogado, ganaba el dinero que necesitaba de sobra, no había problema. ¿Por qué? Yo todo el peligro que he corrido ha sido en busca de la conquista de la libertad política para los demás, no para mí. Jamás hubiera yo justificado un acto mío de criminal para salvar a muchas otras personas inocentes. Yo eso no justifica el mío. Hubiera hecho lo indecible, la locura. ...de exponerme mi vida... ...pero nunca... ...el asesinato... ...nunca la tortura... ...produciendo dolor... ...para obtener una confesión... ...de la que no me fiaría... ...porque... ...toda confesión obtenida mediante... ...la tortura... ...no es de fiar.

Locutor 01

Sí, la siguiente pregunta es de WhatsApp... ...la hace el 22 de junio...

Locutor 02

Hola Antonio, ¿cómo está? Bueno, soy Fran, soy de Murcia, pero actualmente resido en Paraguay, desde donde le mando un abrazo muy grande a usted y a todo el equipo ahí en Somos Aguas. Bueno, mi pregunta es la siguiente. ¿Es correcto calificar al MCRC como un movimiento de izquierda? Yo sé que usted siempre dice que no somos ni derechas ni izquierdas. Entiendo que porque la República Constitucional no tiene ideología, es simplemente establecer unas reglas de juego que no marcan la jugada y que no se cantan por ninguna ideología. Pero nosotros, como movimiento que persigue conseguir la República Constitucional en un sistema de una oligarquía de partidos, somos unos revolucionarios porque queremos cambiar el sistema para conseguir una democracia. Entonces, bueno, esa es mi pregunta porque muchas veces en el programa se hace referencia a Podemos o al PSOE y se les califica como la izquierda, lo cual me parece de risa y creo que ahí no estamos siendo... no estamos siendo correctos al denominar a estos partidos como de izquierda, como algo incluso a veces como si pueda ser peorativo, cuando en realidad la izquierda en España y en Europa somos nosotros. Bueno, nada, ahí le dejo mi pregunta y le mando un abrazo muy fuerte. Y nada, como le dijeron el otro día, que viva usted cinco mil años más y que esté yo para verlo. Un abrazo.

Locutor 04

Bien, Fran. La pregunta es franca y la respuesta debe ser igual de franca. Y lo es, y siempre lo ha sido. Incluso bajo Franco, muchas personas me preguntaban. Claro, si yo era de derecha o de izquierda, me reía. Porque... bajo una dictadura, luchar por la libertad, eso es que no es ni de izquierda ni de derecha. Es que la izquierda y la derecha es una convención. Si no hay libertad, quien lucha por ella y expone su vida es revolucionario. Bajo Franco. Pero claro, el esquema social es que una persona... que triunfa, que tiene una carrera cualificada como notario, que la deja voluntariamente para ejercer la carrera libre de abogado con los riesgos que implica triunfar o fracasar, que no lo pienso, que gano dinero, que vivo como las clases más altas. Pues la gente dice, este tío es de derechas, sí, sí, y un hombre de derechas. ganando dinero y viviendo en una casa buena y con buenos automóviles, expone todos los días su vida, literalmente su vida. para obtener la libertad para los demás, colectiva, para los españoles. Si sí, calificarlo de derecha, venga, o calificarlo de izquierda, porque como no era comunista y socialista, ¿quién era la izquierda socialista? Pues si no había nada más que Isidoro al final, y de acuerdo con la policía franquista, ¿de qué es esto? No, hay que hablar las cosas por su nombre. Una persona que lucha por la libertad bajo una dictadura es un revolucionario. Ni derecha ni izquierda. Porque la derecha y la izquierda son términos convencionales que designan otras cosas y otras situaciones. Vamos ahora al MCRC. El MCRC busca y expone... todos sus medios, yo personalmente, expongo mi vida, ahora, sí, sí, ahora, mi fama, el ostracismo, la persecución, el silencio, la marginación social, todo, porque persigo la libertad política y soy de derechas. Para la ignorancia o para la gente que cree que ser derecha o de izquierda depende del dinero que ganes. Yo sigo ganando dinero, sigo ocupado de abogado en asuntos importantes y cobro minutos importantes. Jamás, una sola vez en mi vida, una minuto mía ha sido impugnada. Señal de que son justas, de que son honestas. Pero ocupo asuntos de mucha envergadura. ¿Y el dinero que gano lo pongo al servicio de qué? pues de pagar el referéndum de la OTAN, de subvencionar la independencia parcial de Guinea Ecuatorial, de pagar la oficina de la Junta Democrática en París, en el sitio más caro, de fletar aviones para que los cobardes como Tierno Galván y compañía puedan ir a Estrasburgo sin que tengan temor a ser fichados por la policía francesa en un avión corriente, no paro de gastar mi dinero, el que yo gano, al servicio de causas políticas. Y soy, para la opinión sociológica de derecha, vivo en Somosaguas, tengo una finca de una hectárea, vivo cómodamente, pero me expongo la vida todos los días, por la libertad de los demás. y he impregnado de ese espíritu, de ese modo de ser, al MCRC, al movimiento que he fundado y que dirijo. Es decir, desde el punto de vista de la libertad, nadie hay en Europa, ni en América del Norte, Ni en América del Sur, no sé de Asia y África, no hablo de ello. No hay una sola persona, ni un solo movimiento tan revolucionario para la libertad como el MCRC y como mi persona misma. Nadie, ni un solo movimiento. Claro que no somos montaneros. Claro que son los montaneros los que nos persiguen ahora porque estamos luchando por la libertad de Venezuela. La libertad política colectiva en Venezuela, ese es el objetivo nuestro propio. ¿Por qué? Es propio porque tenemos influencia en Venezuela. Allí donde tengamos un gramo de influencia, ese es nuestro objetivo, la libertad de ese país. Libertad política colectiva. Pero, desde el punto de vista de las ideologías de derecha e izquierda, se clasifican hoy, no en el siglo XVIII y XIX. No, XIX ya cambia. Pero, en fin, hoy se clasifican no por razón de la libertad, que no existe en ninguna parte salvo en Estados Unidos. En Europa no hay libertad política. Por tanto, en Europa somos ultra-revolucionarios. Porque no admitimos, no ya que Franco haya muerto, sino que hoy el franquismo esté gobernando y que lleve gobernando. ¿Qué creéis? ¿Qué es el PP y el PSOE? ¡Franquista el PSOE! ¡Felipe González! Pues eso no lo admitimos. Y queremos que gobierne y que el país esté orientado por una constitución que no sea heredera de las dictaduras. ¿Y en toda Europa qué creéis? que los Macron, que acaba de triunfar en Francia, o la señora Merkel, son representantes de la libertad política, de ninguna manera. Europa no ha conquistado su libertad política por ella misma. El triunfo fue debido a Estados Unidos y a la Unión Soviética. Pues bien, yo no acepto, ni respeto, a los liberales europeos, porque no hay ninguno que sea sincero ni verdadero. Soy revolucionario. Y dentro de esa revolución, no entro dentro del juego... de las derechas e izquierdas, frente al tema de la igualdad, no de la libertad. Frente a la libertad no acepto que haya nadie situado a la izquierda del MCRC, porque somos absolutistas. Queremos libertad colectiva sin excepciones para todo el mundo. Ni un anarquista siquiera se parece a nosotros. El anarquista lucha por su libertad individual. Y si puede favorecer la de otro, la hará. A sus amigos. Nosotros no. Utilizamos la poca libertad que tenemos, que no tenemos libertad política, ninguna, para conquistar la libertad política colectiva, de todos los demás. Por eso somos revolucionarios. Verdaderos revolucionarios. Únicos revolucionarios. ¿Qué significa? ser revolucionario desde la igualdad, la izquierda, comunista, pero ¿y si no ha habido otra? ¿Qué izquierda ha habido en el mundo, aparte de la comunista, que haya predicado y querido la igualdad? Claro, antiguamente, antes del marxismo, antes de Lenin, antes de la creación de los partidos comunistas, existió en Inglaterra, por ejemplo, en el tiempo de Cromwell, los niveladores, Agrícolas que querían nivelar las rentas. Muy bien, habrá movimientos más o menos favorables a disminuir el poder de los ricos o la riqueza de los ricos. Pero en primer lugar no está inventada la etiqueta. Salvo la soviética. La soviética sí, yo no soy soviético, ni de fe, pero ¿por qué? Porque la historia sirve de algo, sirve de enseñanza. No somos soviéticos porque no somos igualitarios. En fin, la naturaleza crea seres desiguales. La sociedad justa, lo más justa posible, tiene que tener, tiene que tender a crear... disminuir la fortaleza de la desigualdad. ¿Está bien? Y por eso la gente debe tener acceso, si no tiene recursos propios, tiene que tener acceso a la salud y a la enseñanza. Y eso lo defiende el Estado de Bienestar. Es decir, lo defiende. Son creaciones de lo que entonces fue la izquierda. En su origen, es la izquierda, la laborista, mucho más que la socialista, la inglesa. la que comienza las políticas de protección del débil y para igualar no la renta, eso no, pero para igualar los servicios de sanidad y de educación que pueden obtener los pobres en comparación con los que obtienen los ricos mediante su dinero. Bien, y eso llega al extremo del bolchevismo. Fracasa el bolchevismo y ¿qué queréis que empecemos? ¿Otra lucha por la igualdad para el mismo error? Yo de ninguna manera. Bastante lecciones me enseña la historia para repetir sus errores. Claro que deseo la igualdad para la educación, la igualdad de oportunidades, igualdad de derechos. para la educación y para la sanidad, para la salud. Igualdad de oportunidades, igualdad de derechos. Pero no, como pidió Tocqueville en uno de sus lapsus, igualdad de condiciones. Eso de ninguna manera. Porque si perseguimos obtener de la sociedad... Igualdad de condiciones, eso es imposible porque va contra las leyes de la naturaleza. Igualdad de condiciones quiere decir igualdad de talento, inteligencia, voluntad, belleza, fuerza física. Eso es imposible. Eso no supera a la naturaleza. La naturaleza impone sus leyes biológicas. ¿Nosotros podemos? ¿Qué podemos? Alterar las leyes sociales para que todo el mundo reciba, tenga igualdad de oportunidades, los mismos derechos. Y esa igualdad de oportunidades se traduce en las leyes de protección social. Pero eso no pertenece a las reglas de juego. Esas son jugadas que pertenecen a los gobiernos que sean de izquierda. Y que los gobiernos de derecha los pueden combatir. Pero ahí está el árbitro. El árbitro está en la verdad. Y esa verdad la da la libertad. La libertad, sin engaños, en unas elecciones verdaderas, va a definir de verdad los que quieren la igualdad y los que quieren la diferencia. Quien defienda la libertad está defendiendo la igualdad posible. Defender la libertad como nosotros, colectiva, es defender la igualdad posible con las leyes de la naturaleza. Que nadie se equivoque. No son tácticas mías. Que ahora no. No. Es que nadie ha definido la libertad política colectiva como nosotros. Ni en Estados Unidos tampoco. Ni en Norteamérica. Quiero decir, en Estados Unidos tampoco lo han definido. Nosotros sí sabemos que las reglas de juego es lo que define la libertad política colectiva. Pero la jugada no. La jugada la da, aunque es la división derecha e izquierda, de ser más tendente a la igualación que a la desigualdad, pero jamás violando la libertad. Si es a costa de la libertad, bendita la desigualdad. Porque la libertad no puede ser cercenada ni un milímetro. Amputa un dedo de la libertad y te has llevado consigo todo el brazo. La libertad es un valor único, absoluto. No tiene límites. La igualdad sí, tiene los límites que impone la naturaleza. Y que la sociedad debe respetar a la naturaleza. tanto como se imponen hoy las leyes de protección contra el calentamiento y contra la protección de la naturaleza, pues empecemos a protegerla con el propio individuo humano. No le pidamos o no hagamos leyes contrarias a la naturaleza, como es la igualdad absoluta de hombres y mujeres. Eso es ridículo, eso es demagogia, eso es infantilismo. No, la naturaleza crea diferencias entre el hombre y la mujer y la sociedad no puede borrarla por muy socialdemócrata o por muchas igualdades de género que quiera crear y porque haga desaparecer los neutros. o los masculinos, no por poner palabras femeninas, se ha creado algo nuevo. Sigue habiendo la diferencia de antes, entre un hombre y una mujer, la misma que hace siglos. Otra cosa es el tratamiento social, el respeto, eso es diferente.

Locutor 01

En fin, otra pregunta. Vamos a hacer una pausa y regresamos enseguida.

Locutor 00

El MCRC organiza este mes de julio el simposio internacional titulado El Consenso Político Degenera el Idioma, en Santo Domingo de la Calzada, La Rioja. Del 21 al 23 de julio de 2017 se reunirán algunos de los colaboradores e intelectuales más cercanos al MCRC. Martín Miguel Rubio Esteban, José Sánchez Tortosa, Alberto Franceschi, Alberto Vuela Lamas, Alberto Iturralde, Pedro Gallego, Roberto Centeno, Gustavo Pareja, Marcos Peña, Gabriel Albiac y Dalmacio Negro, entre otros por confirmar, presentarán una serie de ponencias que desarrollarán el tema central del simposio y rendirán digno homenaje a la trayectoria de Antonio García Treviján. Infórmate e inscríbete en la página web del evento simposio mcrc.es Regresamos, queridos oyentes.

Locutor 01

La siguiente pregunta es de email. Es del 19 de mayo. Y la hace Millán. Dice, estimado trevijano, imagina la democracia, la fuerza del pueblo en países como Arabia Saudí. La democracia por sí sola, sin valores éticos, sería simplemente el fiel reflejo de la sociedad en la que se vive. En algunos países serviría para intensificar todavía más las lapidaciones, la ablación o las violaciones. Y todo se haría en nombre del pueblo. Para que funcionara de manera plausible haría falta previamente una cultura ejemplar, pues en nombre de las mayorías se han cometido crímenes atroces a lo largo de la historia, empezando por el asesinato y el encarcelamiento de científicos que iban contra falsas creencias generalizadas. ¿No cree que resultaría más apropiado hablar de una democracia ética? He aprendido mucho de usted y actualmente tengo en mente escribir una obra sobre el valor añadido de la ética como base mínima ante el poder del pueblo, aunque como en todo, cada uno puede tener la suya propia, por lo que habría que meditar acerca de unos mínimos exigibles. Nunca hemos coincidido en persona, pero acercarme a su discurso me ha servido para posteriormente emprender mi camino propio. Por otro lado, me gustaría hablarle de dos obras por si las conociera. La primera lleva por nombre La revolución al alcance de todos. La autoría de la misma es anónima, fue sufragada por su propio autor en 1999 para poder repartir ejemplares gratuitos y se divide en dos tomos. Es un llamamiento a la revolución en base a una serie de criterios personales. Hace unos días que la adquirí en la Feria del Libro de mi ciudad, Cádiz. Y tengo pendiente su lectura. A simple vista difieren bastantes cosas de usted, pero su lucha me recuerda en parte a la suya. La edición fue de Ecopublic. No me extrañaría que conociera personalmente al posible autor. Igualmente, en la feria del libro me topé con otra publicación muy interesante titulada ¿Por qué fracasó la democracia en España? Esta no la pude comprar porque se escapaba de mis posibilidades, pero la tengo pendiente para un futuro próximo. Su autor es Emmanuel Rodríguez López y por lo poco que pude leer creo que guarda una tesis muy parecida a la suya sobre lo que fue la transición. ¿Conoce a esta persona? ¿Han tenido oportunidad de conversar? Mis mejores deseos para usted, José María Millán Fuentes.

Locutor 04

Agradezco a este amigo de Cádiz su inquietud. Estoy contento de haberle despertado y que él busque su propio camino. No conozco ninguna de las dos obras que ha citado. Ni mucho menos los autores. No, ni mucho menos. Y tampoco los autores. No... Las palabras... revolución es muy difícil de calificar porque a partir de la revolución francesa donde por primera vez se emplea ...la revolución en sentido político... ...no de dar una vuelta completa... ...como los astros... ...que es lo que hasta entonces se hablaba... ...como revolución... ...y fue Luis XVI... ...le rechofocó al Duque... ...quien con la toma de la Bastilla... ...le dijo a Luis XVI... ...que se trataba de una revolución... ...pues ahora revolución... ...no sé al alcance de todos... ...no recuerdo el título que ha dado... Pues la verdad es que desconfío muchísimo de quien se atreva a definir una revolución. Por eso se habla de las revoluciones de la libertad. Pero no se dice revoluciones de la igualdad. Han fracasado todas, todos los intentos, el último el soviético. Pero sí, el tema es interesante. Y le animo a que usted busque su propio camino. Ojalá yo le haya abierto una puerta para que vea varios senderos. Yo sigo uno solo, que es la libertad política colectiva. Que nadie lo ha recorrido hasta ahora. Bueno, lo estamos intentando, lo quiero recorrer con el MCRC. Con lo cual me permite ya volver a su tesis central. su tesis central es si es posible una democracia en un país cuya religión o cuyas prácticas morales, éticas, sean distintas de las heredadas de la cultura greco-romana, en concreto del Islam. Yo creo que hoy, juzgando a los pueblos musulmanes, con las pautas que hoy dirigen los gobernantes del Islam a sus países, creo que es imposible completamente. Por eso me pareció ridículo el intento de Zapatero, mejor dicho, la creación de Zapatero, que sirvió para gastar millones y millones del diálogo de civilizaciones. En primer lugar, porque la incultura de Zapatero le impedía pensar, o de los asesores suyos, la diferencia entre civilización y cultura. Y lo que él quería era un diálogo entre Occidente y el mundo musulmán, el mundo islámico. Pero eso no es civilización distinta, eso son culturas distintas. Y la diferencia entre cultura y civilización es capital. Si no sabe esa diferencia, es un hombre que ya siempre será un mal gobernante, porque no sabrá distinguir lo que es propio de la civilización de lo que es propio de una determinada cultura. Pero siguiendo por el camino que usted abre, no por los míos, y que ya he explicado estas cosas muchas veces, usted le da una importancia capital a la ética y la tiene. Pero los caminos de la ética son indirectos, salvo Confucio, donde no hay camino directo, sino que todo se reduce a la moral natural. Por tanto, ahí no hay religión, no hay cultura que pueda distinguirse de otras, puesto que la ética, la moral para Confucio, es la única religión posible. Si con la excepción de Confucio, todas las demás costumbres, porque la ética es un estudio, una derivación analítica de las costumbres, que es la moral. Para saber lo que es la ética hay que partir antes de nada de la moral, porque la moral son las costumbres. Y la palabra costumbre, en el latín, significa esmos moris, es de las costumbres. Mientras que la ética es un refinamiento elaborado, que se basa desde luego en las costumbres morales, costumbres decentes, decorosas. No, la palabra decoro incorporada a la moral es muy posterior. Y es posterior incluso a la ilustración escocesa, que es la que crea la palabra civilización. Porque antes de la ilustración escocesa, civilizar era pasar un proceso jurídico de la vía penal a la vía civil. Eso era civilizar. Era un trámite de la judicatura. Pero después ya la palabra civilizar y civilización, la cual a Escocesa le da un sentido preciso, que ya no pertenece al ámbito forense o jurídico, sino que se refiere justo ya a un tipo de vida más elevado, más refinado que los antiguos modos rurales o incluso urbanos. Y ese refinamiento... que en Francia es definido por el padre de Mirabeau, y en Alemania por Kant. Y este último, Kant, es el que ya diferencia, y no me estoy apartando un ápice de su pregunta, el que diferencia la moral y por tanto la ética, que también la trata Kant, lo va a diferenciar, de la civilización. Diciendo que la civilización para Kant es un decoro de la cultura. La cultura es mucho más antiguo el término. Es un decoro. Por eso me he interrumpido cuando pronuncié la palabra decoro. Eso es a partir de Kant. Porque antes no es que sea más decorosa una civilización. Es que implica el decoro de la cultura. Vuelvo, por tanto, para terminar, a decirle que la ética forma parte, viene y proviene de la moral. La moral son las costumbres de un pueblo de un siglo, de una época, es la moral. Esa moral... La natural es la que está definida por Confucio y por todo, en todo el mundo, en todas las regiones del planeta. Hay una moral de donde derivó tanto la noción de derecho natural, como en el propio derecho romano, lo que se llamó el ius gentium, o derecho gentilicio, derecho de gentes. que se aplicaba a los que habitaban en la ciudad de Roma, fuera de sus morallas, que no tenían la ciudadanía romana. La moral natural de Confucio, la moral derivada de las nociones de derecho natural del cristianismo, como las del derecho internacional y eugencio del derecho romano, y que desarrollaron la escuela de Salamanca en España, son inmortales. Si el derecho internacional no existe como institución pública, existe el privado, por convenio de los Estados. Pero en cambio, sí que existe una moral internacional, la del padre Victoria, la de la escuela de Salamanca, la que inspira el código de los derechos naturales, los de Hugo Grocio o Pufendor. Claro que sí. Y eso es para mí absolutamente la fuente inagotable de inspiración del derecho y de las costumbres. Porque, ahora vuelvo a terminar aquí, cuando el positivismo actual del derecho derivado de Kelsen, y que siguen hoy todas las legislaciones, están hablando, ¿de qué hablan? Hablan de moral, de ninguna manera. Hablan de costumbre de ninguna manera, pero si la costumbre es la fuente primera del derecho, eso el positivismo de Kelsen y los continuadores actuales lo ha suprimido de raíz. La costumbre no tiene valor jurídico ninguno hoy. Y desde ese momento todo está permitido. La falta de ética y de moral viene de la falta de vigor jurídico de las costumbres tradicionales heredadas. Les deseo mucha suerte en sus investigaciones. Otra pregunta.

Locutor 01

La siguiente pregunta es de WhatsApp y la hacen el 23 de junio.

Locutor 03

Hola. ¿Es lo mismo ser nacionalista que ser patriota? Muchas gracias.

Locutor 04

Hay una relación, pero no es lo mismo. Vamos a definirlo. En primer lugar, el patriotismo, tal como se manifiesta en las guerras, puede tener raíces profundas en el concepto de la nación, pero no se ven. Lo que se ve en la guerra es, por un lado, el apego, a las regiones y al Estado. Por ejemplo, si se va a la guerra de Vietnam, en una encuesta gigantesca que se hicieron en Estados Unidos, se descubre que los voluntarios van para defender a sus familias en la guerra de Vietnam, que están en Estados Unidos, y en defensa del nombre del Estado, pero no de la nación. Hay mucha confusión en esto. Porque se nos ha hecho creer a las generaciones actuales que los movimientos totalitarios, Hitler, Mussolini, Franco, Stalin, eran nacionalistas. Yo defiendo muy tardíamente, me di cuenta que no. Que la ambición de todos esos dictadores y todos esos... sí, personalidades totalitarias, estaban imbuidos, inspirados por el deseo de fortalecer el Estado, no la nación, el Estado. Y ahí están las palabras literales de Mussolini, Hitler, Stalin, Franco. Pero si es que no hablan de nación, si es que están continuamente en la boca el Estado, el Estado y el Estado. Eran estatalistas, no eran nacionalistas. Primer punto. Segundo, ¿qué relación puede haber entre patriotismo y nacionalismo? Pues como el patriotismo solamente se salta en épocas de guerra contra un enemigo o adversario exterior, pues resulta que no hay una cultura del patriotismo en la paz. Y no se sabe bien lo que significa ser patriota. Y es verdad que es ridículo presumir o ostentar símbolos de patriotismo en la paz. Entonces, quien lo hace sin tener una guerra con el extranjero pasa por ser un qué. Un patriota nacionalista, ¿no? Si está defendiendo al Estado. Si defiende a la nación contra el Estado, esa es otra cosa. Tiene que haber entonces una oposición de intereses entre Estado y nación. En España no lo hubo. En España se confundió el nacionalismo y estatalismo. Franco no distinguió. las tradicionalistas, los carlistas que podían haber defendido las tradiciones y por tanto las naciones, la nación. El decreto de unificación de Franco lo unió con la falange y pasaron a ser estatalistas. Eran movimientos del Estado, partidos del Estado, partidos de Estado. Yo no confundo entre patriotismo, porque el patriotismo para mí no es como... Como puede ser, por ejemplo, patriota viene de padre, sí. También patrimonio viene de padre y matrimonio viene de madre, pero el significado de esas palabras no ha sido paralelo y no designan lo mismo cambiando el género. Designan cosas distintas. Y el patriotismo en tiempos de paz es ridículo. en tiempo de guerra, es la supervivencia. Sin patriotismo, las guerras se perderían todas. La guerra es la gana quien mantiene más tiempo el patriotismo. Claro, dirán, depende de las armas, claro que sí, pero el sacrificio de la retaguardia es indispensable para ganar la guerra. Hitler perdió la guerra porque ya la retaguardia no podía sostener el sacrificio de sus conquistas, tanto en la Unión Soviética como hacia el oeste de Europa. El patriotismo no solamente está en el campo de batalla, sino en las fábricas, en los obreros, de mujeres que tienen que fabricar bombas, aviones o tanques, en la retaguardia. El patriotismo se ve en muchas manifestaciones que no están en el frente de batalla. El nacionalismo puede coincidir o no con el patriotismo, pero es más frecuente que no haya nacionalismo sino estatalismo. Yo no veo, ojalá España hoy fuera nacional. No se produciría el escandaloso hecho de la exisión, del delito de sedición que hacen los catalanes separadistas ante la indiferencia del pueblo español. Es más, no tengo más remedio que referirme hoy a un artículo del New York Times donde dice, más o menos, que Cataluña... debería seguir los mismos pasos que Escocia y Canadá para celebrar un referéndum sobre autodeterminación de Cataluña, ya que si no lo hace, por culpa del gobierno central español, cada vez será mayor el número de independentistas catalanes. Este New York Times es un ignorante en este asunto. Absoluto. No tiene ni idea de cómo nace el derecho de autodeterminación. ¿Quién lo empuja? ¿Qué significa? ¿Y por qué hoy ha quedado reducido a un hecho colonial? De independencia, de colonia respecto a la metrópoli. El New York Times, además, clama al cielo. que siendo en Estados Unidos, un periódico, no el New York Times, un periódico de Estados Unidos, el primero que publicó un artículo de Carlos Marx, donde decía que el derecho de autodeterminación estaba excluido, no existía en España, Portugal, Francia e Inglaterra, y solamente sí existía en Irlanda por razones religiosas. Parece mentira que ni siquiera conozcan la historia del derecho de autodeterminación, que lo inventa la izquierda marxista, en concreto la austriaca, y que la que lo lleva a la internacional, con el significado exacto del que estoy hablando. Ahora bien, lo que empezó como derecho de libre determinación de las naciones, que fue para Grecia, para apoyar, para mandar voluntarios de Europa a la guerra de Grecia, de liberación contra el imperio otomano, se llamó el derecho de libre determinación. Y de ahí, la escuela Otto Bauer y la escuela... marxista austriaca, lo pasó a la internacional. Y había sido promovido fundamentalmente por la liga bundista. Quien no conozca estos términos, ¿cómo se atreve como el New York Times a hablar del derecho de autodeterminación? ¿Qué saben los actuales editores del New York Times? No saben nada de lo que están hablando. Hacen el ridículo. España, Cataluña, que voten en un referéndum todos los españoles como en Quebec o en Escocia, pero vamos, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? Pero si en Escocia votan los ingleses y los escoceses juntos, es porque la unión de ellos procede de un tratado de unión, no de la historia, porque ha habido un hecho voluntario que une Escocia... y el Reino Unido, y Inglaterra, entonces un hecho voluntario puede separarlos. En España no. En España no ha habido ningún hecho voluntario para crear España, ni la nación española, ni el Estado español. Es inaplicable, como en Canadá. No tiene nada que ver la historia. Pero no es la historia, la naturaleza jurídica. de la relación existente entre Cataluña y el resto de España no tiene ni un parecido remoto con la naturaleza jurídica de la relación entre Escocia e Inglaterra. Y lo mismo en Canadá con Quebec. ¿Por qué se mete de gol por su nacionalismo? Ahí sí que era nacionalista. De gol. Cuando se intromete en el asunto... del referéndum de autodeterminación de Quebec, llamando Quebec francesa. Pero hoy no, hoy no, en España no. ¿Quién se va a atrever en España? ¿Quién? ¿Francia? ¿Atreverse Francia en España? Pero si la historia francesa y la española está ligada directamente a que Cataluña forma parte de España, si es Felipe V. Pero ¿cómo puede ser esta ignorancia tan grande del New York Times? ¿Es que acaso cree que la casa de Austria con Carlos el candidato tiene algo que ver en este asunto? Pero qué pobre gente el New York Times, un periódico tan grande y tan potente y tan ignorante sobre asuntos españoles. Ni mucho menos si abandonamos la autodeterminación que solamente es para restos coloniales que todavía siguen sin ser independientes como el Sahara español. Si lo abandonamos y cogemos otro terreno, que es el de la... dejamos la autodeterminación, ¿qué quejemos? ¿El derecho a decidir inventado ahora por unos pobres ignorantes como los de Podemos? ¿Derecho a decidir? Pero si eso solamente existe en el derecho canónico. Si eso no tiene existencia en los derechos civiles, ni mucho menos en el derecho constitucional. ¿Derecho a decidir? Pero ¿por qué no dicen la frase concreta? Derecho a decidir cuando algo afecta a varios, esos varios tienen derecho a decidir aquello que les afecta. Derecho canónico, derecho privado, no derecho público, no derecho de los estados, no afecta a las relaciones de poder político. Derecho a decidir. En primer lugar, el lenguaje. ¿Cómo puede haber derecho a decidir sobre cuestiones que no son decidibles? Porque para que algo sea decidible, tiene que depender de la voluntad. Si no depende de la voluntad, es indecidible. ¿Cómo se va a votar algo que no depende de la voluntad? la independencia de Cataluña votada por quién, por los canarios, los cordobeses y los gallegos, y ahora quién también, como proponen los vascos, que quieren votar también la independencia de Cataluña, pero que esto es una vergüenza, es un disparate del New York Times, unos ignorantes, los desafío, a ver si son capaces de discutir, que me llamen, a ver si son capaces de discutir conmigo. No hay ningún creimiento en mí. Lo que hay es que conozco profundamente los orígenes, el alcance, el significado y la naturaleza, tanto del derecho de autodeterminación como del derecho a decidir. Y ni la autodeterminación ni la decisión pertenecen a la voluntad de los españoles respecto a la entidad que se llama España. Eso no tiene nada que ver con lo subjetivo, ni siquiera tiene que ver con la historia cercana de España. Hay que remontarse muy lejos para determinar de qué se trata cuando se habla de naciones históricas. Sí, sí, naciones históricas, que no fueron creadas por la voluntad de ningún rey, ni ningún dictador. Es cierto que España tiene singularidades, entre otras, que empezó siendo un imperio antes que una nación, cualquier cosa. Pero en fin, ese es otro tema, otra pregunta.

Locutor 01

La siguiente pregunta es del 17 de mayo y la hace Lualki. Dice, buenas tardes desde Albacete. Me gustaría que explicara cuál es la institución última soberana que garantiza al sistema político de la República Constitucional frente a un gobierno déspota, golpe de Estado, revolución totalitaria, etc. ¿Me lo quiere volver a leer si ha terminado?

Locutor 04

No. Es que no he comprendido el alcance. Sí.

Locutor 01

¿Ha terminado o no? No, no había terminado. Bueno, no, empieza. Empiezo. Me gustaría que explicara cuál es la institución última soberana que garantiza el sistema político de la República Constitucional frente a un gobierno déspota, golpe de Estado, revolución totalitaria, etc. Una asamblea constituyente, un gobierno provisional, un personaje notorio, juntas ciudadanas espontáneas. Saludos repúblicos.

Locutor 04

Bien, ahora lo he comprendido. Pero ha mezclado contextos que son incompatibles. Porque los ejemplos que pone después, un golpe de Estado no puede calificar la soberanía. El golpe será un medio para obtener la soberanía, pero no soberanía. Sí, la pregunta está muy mal hecha, porque no es homogénea. Pero le voy a responder, porque he comprendido lo que me pregunta. La institución es sencillísima. Se llama libertad política colectiva. ¿Quién tiene la soberanía de la república constitucional? La libertad política colectiva. ¿Y cómo se identifica? ¿Quién es la libertad política colectiva? Pues la misma que ha conquistado la libertad política colectiva. Es decir, la revolución de la libertad que la ha conquistado se traduce en una constitución y esa constitución es la que tiene la soberanía. Por tanto, la pregunta es muy sencilla de contestar. El concepto de libertad política colectiva es tan nuevo que no pararíamos de enumerar hasta donde llegan sus enseñanzas. La libertad política colectiva es la soberana, la que constituye... Un Estado sí, porque la nación está constituida, pero el Estado no es el mismo, aunque tenga la misma identidad y continuidad en los acontecimientos y en las leyes. Sin embargo, un Estado gobernado por un sistema democrático no es el mismo que un Estado gobernado por un sistema oligárquico o por un dictador. La pregunta concreta que me hace, ¿qué institución es la soberana? La libertad política colectiva. Si no es eso, no hay garantía ninguna de perduración de la República Constitucional.

Locutor 01

Muy bien, pues terminamos el programa de hoy. Hasta mañana, queridos leyentes.