Garcia Trevijano en UGR Parte 4360p H 264 AAC

2012-11-27 Libertad Constituyente TV 29:29 YouTube ↗
Garcia Trevijano en UGR  Parte 4360p H 264 AAC

Transcripción

Locutor 01

Muchas gracias, espero ambiciosos vuestras preguntas.

Desconocido

Gracias.

Locutor 01

Muchas gracias, don Antonio, por esta disertación. Y salgo un turno de preguntas y empiecen ustedes a disparar colaboradoras. Lo único que no tienen que decir es si es hombre o mujer, pues yo lo indigno. Pero sí me gustaría conocer la edad. Bueno, supongo que Sotava sería antes de San Juan. Y desde allá, pues habría de tener la sexualidad más que tú te des a nadie. Aquella que se le cae algo en la mano y que no quiere que hable. Habla. Si has levantado la mano, habla. Por ahí ha dicho la otra. Vestido. Bueno, viste.

Locutor 00

Venga, y tenemos esto.

Locutor 01

No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no. ¿Vosotros habéis entendido nada? No he entendido nada. Capitalismo, crisis, causa, solución. ¿Tiene algo que ver el sistema capitalista con todo esto? ¿Con la crisis? ¿Con la crisis? El capitalismo es un producto espontáneo del mercado. Desde que hay mercado, hay capitalismo. Porque en el mercado triunfa el capital, la suerte, la triunfa. Eso es así desde hace centenares de años, desde que empezamos. El capellelismo es el mercado, ni tiene que ver ni es indiferente con la crisis, pero ¿qué es lo que sucede? Que cuando las empresas, grupos más fuertes en el mercado, no están regulados, por los gobiernos, como es natural, como diría yo, si me dejan robar, robo. Lo que usted está diciendo, yo digo que el capitalismo es un sistema que nadie ha inventado nunca. Y sabemos que sí, es un puro impérdico. Cuando dije que hay que repuntar el capitalismo, se la he instalado. Es que alguna vez ha sido así. El capitalismo sigue imputado jamás, es un producto lento, del mercado. Tampoco hay los mercados. Hay mercados, además. Tampoco hay las políticas, como les decía, no hay más que la política en circular. Cuando oigáis emplear la palabra las políticas, estar seguro que os estáis engañando. Eso es mentira. Políticas internacionales. Un gobierno tiene políticas, varias políticas internacionales, varias políticas fiscales, varias políticas sociales, varias políticas económicas, Eso lo estáis viendo todos los días en televisión y la prensa. Eso es imposible. ¿Por qué? Sin embargo, ¿por qué dicen en plural? ¿A quién se le ocurre eso? Para hacer creer a los apuntados súbditos que no piensan nada, hacerles creer que en España hay pluralismo. Como es muy bien en plural, eso suena bien, hay pluralismo casi. Lo que es plural son las medidas. Se puede ver, son distintas medidas económicas bajo una misma dirección política. Hay una sola política y distintas medidas internacionales, fiscales, o lo que sea. Bien, otro tema. Otro tema, ya he contestado. ¿Qué hora está? Diecinueve. La justicia... ¿Qué opino yo sobre la justicia? Y el que no sé lo que es, no existe. Si me hubiera preguntado, ¿qué opino usted sobre la injusticia en España? Entonces, sí, puedo opinar. Es decir, que es verdad, mientras exista esta monarquía, y este Estado es repartido. Y esta monarquía es repartida. Bien, otro reto. Me encantaba. Perdón. ¿Perdón?

Locutor 00

¿Por qué digo que no estoy viendo que usted quede con lo que dice la monarquía? Por un referéndum, pero antes de la muerte de Juan Carlos, después de la muerte de Juan Carlos. No, está bien, está bien.

Desconocido

Canta eso.

Locutor 01

Esas preguntas son las que me gustan, porque son concretas y hay que responder concretamente, si no ahora Eregón y Pérez están eludiendo el tema o no saben de lo que está hablando. Primero, es imposible planificar de antemano cómo puede sucumbir la monarquía y venir la República. Nunca vendrá. Hasta ahora la República no sirve de nada en la historia, porque hasta ahora la República tenía tanto la primera como la segunda. No llegaron por su propia fuerza. La República no. Adviene, no llega, adviene con los dientes. Es decir, hay una elección municipal al hablar de la última y como consecuencia de que las capitales ganan a los republicanos, a lo mejor aquí el rey huye y adviene la República. Nadie lo ha destruido, nadie lo ha preparado. Jamás ha existido en España, ni fuera de España, una periodo de la República. En mi libro, que tenéis que decirle a vuestros padres que os dejen 30 euros vale 26 pero si os quedan 4 para decirle a vuestros padres que os dejen 30 euros le decía a vuestros padres es que es imposible que estudiemos empresarial si no sabemos donde estamos y el único libro que te explique si es donde somos y donde estamos es este vamos, vamos y le paso y le digo también como diría que lo decíais vosotros para que tus padres también sepan algo ¿entendéis? eh... En ese libro explico la manera en el último libro. Tienen cosas de tres partes. Primero, revolución progresista.

Desconocido

¿Por qué?

Locutor 01

Porque Pedro J. Ramírez. Pedro J. Ramírez ha publicado tres, cuatro, cinco, seis meses después otro libro progresista. Gandhi hablaba de la revolución progresista. Yo publico un libro y ahí viene Pedro J. Ramírez. Pero los peruanos no tienen ni idea ni es historiador ni dicen lo fuerte ni la tontería ni nada. Pero ese libro que lo estaban pidiendo muchos intelectuales europeos, no sólo españoles, sino también franceses, porque conocen mi dedicación durante más de 50 años al conocimiento de la Revolución Francesa. Creo que lo conozco bien y he hecho un interpretación de ella y es la primera vez. ¿Por qué? Porque sin conocer la Revolución Francesa es casi imposible conocer lo que pasa. Ni los nombres, ni el mandato imperativo, ni la prohibición por qué se prohíbe. Aprovecho de paso esto para deciros cómo podéis respetar una Constitución, que yo no la respeto, la que lo diga aquí, lo que he dicho delante de un Tribunal Supremo, que me estaba juzgando por un delito que me acusó el sinvergüenza de Baltasar Garzón. Ese que tanta fama tiene, ese es un sinvergüenza total. Primero acusó a su compañero Javier Donalda y lo siguió echando a la casa. Bueno, pero también lo que importa es, entonces, en el Tribunal Supremo, el Presidente hizo la introducción, y antes de que hablara el Fiscal de la Administración contra mí, que ahora bien, que estaba preparando siempre un delito por la forma de Estado y todavía antes de estar, el Fiscal antes pedí la palabra. Tal vez se nos diga, pero ¿verdad? Sí, sí, digo, es una cuestión de orden, eso no existe, de derecho. Los que lo conocen, no, los que lo conocen es derecho, eso no existe. Pero cuando una persona afirma que tiene fama de ser un bombeador, y afirma con seguridad la mayoría de las tonterías, la gente lo ve, incluso los señalantes. Entonces yo dije, una cuestión de orden, y le dije, ah, si es una cuestión de orden, bien. Antes que nunca. Esa es España. Eso no lo tiene nada que ver. Esa es ley jamás. Y yo compadre. Sí, porque frente no tengo a nadie más que la puerta. Pueden pegar un tiro. Pero de palabra, están perdidos nada más con que yo los pido. No necesito ni hablar. Se echan a titular, pero ya no están a titular. De orden. Yo digo, primero, son los principios. Uno, yo no acato a este tribunal. El Supremo, que me iba a condenar. Yo no acato a este tribunal. Segundo, Yo no estoy aquí porque el juez Garzón lo haya denunciado. Al Consejo, al Poder Judicial, que no estoy de verdad, y el Consejo ha pedido que me cumpla. Vosotros lo habéis reunido para ver si me pueden condenar, porque no estoy hablando de vosotros ni con el juez Garzón. Y que conste nada. Cuando terminó aquello, el juez Garzón estaba entrando entre ellos de verdad, que a los cinco minutos se levanta el presidente y dice, señores, que no se ha decidido la causa. No hay duda. Y se le vive en el acto. Pero eso le pasa a todos los amigos. Yo voy en todas partes a avasallarme, porque si tienes, no tienes, tienes que estar solo. No es que sea chulo, pero es que tienes que demostrar tal seguridad en ti mismo que no hay en frente poder que se registre. La pregunta, por tanto digo, en el libro, después de haber explicado lo que yo antes explico, ¿por qué en España y en Colombia no hay libertad política? ¿Por qué existe la prohibición del mandato imperativo? ¿Sabéis lo que es eso? No. Bueno, en la Constitución dice que queda prohibido el mandato imperativo a los diputados, a los que están en la Carta. ¿Y qué hacen los diputados? Votar siempre e indefectiblemente y todo, sin éxito, bajo el mandato imperativo de su jefe de partido, que dice que no tiene que votar. Esto nadie lo puede decir. Yo lo he dicho en televisión toda la historia. ¿Cuál es la consecuencia? Lo dice la propia Constitución. Toda ley aprobada en el Parlamento bajo estatus imperativo, la verdad es que sea, es nula de ver derecho. ¿Qué quiere decir eso? Que todas las leyes españolas de los últimos treinta y tantos años son nulas de ver derecho. Eso quiere decir, claro, lo que le importa a la constitución, a toda esta manada de sinvergüenza, de la gente que viene a aprovecharse, son ellos los que han traído la crisis, son ellos los que quieren ahora seguir lucrándose con la crisis. Y la tercera parte, que es la segunda parte, y la tercera parte, contestando a la pregunta, ya responde a cómo se puede derribar a Francia. Como no es posible un golpe de Estado, yo si pudiera lo haría. Lo hice contra Franco, contra Franco, lo hice verdad, lo hice en palabras, no son palabras ni exageraciones. Yo hice golpes militares contra Franco, visitando directamente y conmoviéndolo a Muñoz Blanco, No sabe quién es, pero es el jefe general. No, creo que es un gran jefe, es muy antiguo y muy viejo, es muy mágico. A Camilo Don Sobeño, que es más duro que los generales de Ucrania. Al general de Alegría, Manuel, jefe de Estados Unidos. A Luis, su hermano, director general de la Guardia Civil. A ver, no hay general importante que yo no haya visto para conocerlo desde que era uno de los estados. Y aquí estoy, no me entiendes la cara. Y sigue siendo la misma. La frase dirigente sigue siendo la misma que la traductora. No la misma persona, la misma ideología, el mismo tipo, la misma gentuza que sabe que hay impure, que no le va a pasar nada. Paso ya al final. Después de poner ¿Cómo se puede eliminar el golpe de estado y también eliminar la forma violenta? Y les digo la forma violenta primero que nadie en su sano juicio puede preferir el terror y el terrorismo y la violencia. ¿Qué persona normal quiere que no haya violencia? Y la única forma es la siguiente. Primero, no votar, nada. Diré, pero eso es imposible, hombre, imposible no votar. La prueba es que ya ha habido casos, en la comunidad, donde la atención ha llegado a superar el 50%. Pero ¿cuál era lo que pasaba? Si todos nosotros asimilamos a Dios y vigilamos una a otra, para decir, te acuso ante Antonio Martínez de Vidal, que lo han traicionado, que lo han vigilado, asustado, de algo. Si digamos que consigamos en toda España, pues un 60% de la atención, pues no hay consigue, es difícil, no hay consigue. En ese momento, con un 40%, el partido que gana tiene el 20% de los votos, la mitad. El PP, que va a ganar seguro, pues tiene el 20%, y el PSOE se queda como el 10%, y los otros 10% se reparten entre izquierda, tira, rosa, tira, los reformistas oportunistas y engañadores, rosa, tira. Digo todo esto porque todos los ONG, siempre maestras e izquierdo milionarios de personas que están jugando ahí para coger votos de los electorados. Pues, con los miembros de ellos, que según se hace el millón, entonces el gobierno se formará. Por eso no se va a retener nadie en el lado indeciso. Estos tienen una caradura diferente. Ellos siguen. Aunque haya un ascendido grande, ellos siguen en el machismo. Pero, amigos, con una diferencia brutal, que hay que ser muy inteligente o muy intuitivo y muy imaginativo para hoy saber antes de que suceda. Yo tengo ese ritmo de inteligencia y de estudio, entre otras cosas, por mi profundo conocimiento de la historia universal. Pero vosotros, los que sois capaces de proyectar objetivos, situaciones que aún no existen, pero que están basadas en hechos comprobados del presente, sí podéis hacerlo. Y es... Ese gobierno es lo que va a gobernar y el legal es el gobierno. Y el gobierno es normal que lo diga. Pero ese gobierno no tiene autoridad moral. ¿Y sabéis cómo se llama eso en la ciencia política? Que ha perdido la legitimidad. ¿Con serio? La legalidad, pero no tiene la legitimidad. ¿Y qué pasa cuando alguien no tiene autoridad o pierde la legitimidad? Que lo que hace... ni siquiera pasaba por la cabeza de los súbditos, se le empieza a ocurrir, y de repente nosotros mismos organizamos una marcha de 10.000 personas que ya la estamos preparando en Madrid, y figurar lo que hemos pensado, si es así o no es así, 5.000 personas, hacemos un congreso interminable en el centro de Madrid, organizamos una marcha de 5.000 personas por la acera de los representantes, y sin pronunciar una sola palabra, silencio, más que un entierro. Y en dirección contraria, con otra marcha, otro cinco mil. Y que no haya ni una sola voz. Eso es más terrorífico que la mayor oscuridad y la mayor violencia concebida. Eso da pánico a todo el mundo, incluso a mí. ¿Sabéis? Imaginad, yo lo vi en una película de Manuel, cuando era un joven, una película en Bélgica. Y no lo hicieron así, se iba por la calle. porque yo no quiero pedir permisos a nadie, tenemos que conquistar nosotros los derechos y la libertad por nosotros mismos, no queremos que nadie nos los conceda, tenemos que idear una marcha que no pueda ser interrumpida por la policía y que no necesitemos pedir permisos, por lo cual se nos sigue respetando los semáforos y los pasos de febra y todo. Pero eso es un ejemplo. Cuando no se tiene legitimidad, ya aparece la posibilidad de la desobediencia tímida. y de la ascensión fiscal. Yo estaba en unos pueblos, en un pueblo precioso, no muy lejos de aquí, que son los verdes, rubios y blancos. El dueño de una maravilla de hotel que me enseñó, era un obrero que se fue a Suiza, se volvió a Suiza, ganó dinero, trabajó como negro por todos lados y él le ofreció que trabajara como negro porque era natural que él no trabajara menos. Nosotros, en realidad, teníamos un rendimiento menor a causa del clima latinoamericano. Pero, en fin, este hombre dejó el ayuntamiento 800 euros ahora por el que contó. En la crisis no puede. Si ya se hubiera producido el hecho ascensionista muy grande, yo mismo, el movimiento que ya está organizado en los dos cuartos, convoca una manifestación pidiendo ascensión fiscal, que todo el mundo suspenda el pago del ayuntamiento. Eso da resultado. Y si ya se empleó en el siglo XIX, es que está dormido. Porque él lo hizo, un pensador muy conocido, que se llama Toro. Es decir, todo lo que yo digo tiene fundamentos científicos y anteriores. Por eso, ya con esa debilidad de un gobierno que ha perdido la legitimidad y la autoridad moral, no lo ha atendido, es concebible mil formas pacíficas para derribar la paz. Y yo no deseo que eso suceda cuando llegue el Príncipe Feliz. Yo deseo empujarlo a eso y desmontarlo. Primero, porque fui amigo de él. Yo era los daños. Y tenía un Pegaso sensacional, el peor coche del mundo. y gané mucho dinero con una sola minuta de notario, que era por más de 10 minutos, cobré 350.000 pesetas, y lo gané íntegro en un Pegaso que valía 20 millones, y me lo regalaron en 250 porque había estado expuesto, y había ganado con los premios de elegancia del Salón de Baja Valencia de París. Llego al Gran Hotel de San Cabrón, Yo vivía, por eso vivía por las puertas, pero como me gustaba luchar y entrar en un pie, cuando iba a entrar contra las rosas, para luchar y apuntarme en la batería, y vivir como un señorito. Y allí me encontraba con un caño, y yo no, claro que sabía que era. Le dije, como si no lo conociera. Y se acercó, impaciente al coche, y me dice, ¿eres mexicano? Así, claro, se ve, llevaba un cejero de paja, un bigote, enorme, negro, así, ¿sabes? ¿Y eres corredor? ¡Claro! ¿Y de qué casa? Digo, de Ferrara. Entonces, sí, sabía lo mío. Me llevas a que yo quiero presumir, que me lleven a la academia, que me vean los compañeros llegando con el triboy y tal. Y lo veo, lo veo, lo veo. Entonces ya, después de eso, me llamaba por teléfono, antes de llegar, ya te voy a contar, me llamó antes, porque quería salir. Dice, es que no solo quiero pasear en Pegaso, Si no hay que llamar a una niña guapísima. Son más guapas que las que yo conozco. Y me gustaría conocer las tuyas. Y yo nunca, ¿quién era? Porque yo era amigo del padre, claro, no sabía quién era. Y salíamos a bailar, a estar juntos. Era mayor que él, porque tenía 10 años menos que él. Y yo, entonces, culeté con los dos lados. Y él, con las mujeres, con las que entiendo ya, con él estaba entusiasmado. Llega a Estoril, a su casa, y le dice a su padre y a don Pedro Sánchez Obriga, que era el consejero, primer ministro de la Comisión de Francia, que se fue a Estoril. Le dice, oye, he conocido a un mexicano que tiene un coche y es lo mejor del mundo, y le dijo a su padre y al perro, ¿verdad? Es que salen, y se quedan, y se quedan en un pegaso, y están llenos de dinero, sacan el dinero y pagan todo, pagan todo, comida, chicas, todo, pagan todo. Y los tenía más, tenían dinero, y pagaban su vida, porque estaban muchas veces que tenían que tener cuidado. Pero bueno, y el padre, y el perro, y el perro tonto, le dijo, te están tomando el pego ese, todo lo trepidamos. porque tenés más que un pegaso en España y eres un... Entonces cuando regresa de vacaciones a Zaragoza, me ve, se va a tomar el coche y se precipita y me dice, me llevaba Antonio, su padre, el creyente americano, me llevaba Antonio García. Y me dice, pero ya se para el hecho que me decían toro, que era toro, 20 minutos y me decían toro. Me dice, toro, ¿por qué vas a engañar? Y digo, pues porque si te digo quién soy, te mueras de miedo. Le dice, no, es que quiero comer contigo, doctor. Yo tengo un invitado, un catedrático, una persona que luego fue catedrático del Ojo. Tanto yo en la Universidad de la Reina como en la Madrid. No, es que me dice, no importa, vamos a traer. Yo no, yo quiero, tengo urgencia de hablar contigo. Bueno, me está hablando el doctor. en el restaurante Savoy, que está en la calle del Cosa, en Zaragoza, en la primera plaza. Y antes de sentarse, se precipita sobre la mesa del restaurante y le dice, por favor, dime si yo voy a reinar. Pero una cara de impaciente. Tenía, no sé, 16, 17 años. Y yo, claro que voy a reinar. Pero es que yo no sé qué hacer. Me dice, dime, dime, si yo voy a llorar, dime lo que hago el primer día, ¿qué hago lo primero? Y yo, hombre, como duda, la evidencia es sencillísima. Lo que tienes que hacer es firmar un secreto para meter a mí en la cárcel. Palabra y palabra. Así literalmente. Él dice que yo me lo robo. Y dice, no, no, no, déjate de hablar más, dime la verdad. Es que te estoy diciendo la verdad. Porque si tú no me metes en la cárcel a mí, seré yo quien te meta a ti. Entonces ya sabían que estaban escribiendo las bromas. Y sus padres ya habían dicho quién era. Ya tomó miedo, tomó precaución, pero van a seguir. Como quería seguir, quería mi coche y las chicas, pues van a seguir. Y luego se fue, se chocó, se chocó. Y me llevó por este error que quería verme, que después le fui y me dio orden. Y luego más adelante me invitó a comer. Os cuento todo esto porque sé que es gracioso, que os vaya a acordar y os va a ayudar a recordar cosas fundamentales de las que he dicho. Por eso es bueno estar en el Pelagos, que sirve para acordaros de esas cosas. Entonces un día me invita a comer y me trajo de la charla. Se ha nombrado sucesor, me invita a comer. Y me dice, Antonio, yo quisiera saber si Eugenio, que era el nombre del secretario de su padre en esta orilla, está conmigo o con mi padre. Y era la primera vez que él se atrevía a venir a decirme que había dos bandos. No se sabía. Entonces, ¿qué está diciendo? Repito, repito, repito. Aquí tienen miles de cortesanos, y la vecuna policía del mundo, y tal antes de venir. Pero yo no soy la que lo traiga. Si lo traigo, me voy de aquí. Llama a tu padre, Eugenio. y me voy inmediatamente a verlo a Portugal para repetirlo por las calas de él. Se puso rojo con un tomate y me fui. Llamo a su padre y le digo, voy para allá, en el hotel Palazzo, que está en Estoril, en el bar, porque espero llegar a la actualidad. No estaba allí y estaba con Pedro Sánchez Rodríguez. El padre le comentó esto y se quedó muy impresionado. Hasta entonces era el primer signo que tenía de que el hijo estaba dispuesto a traicionar. Y don Pedro Sánchez Rodríguez, que era un pedante, primo, el que estaba ya calculando la traición, me dijo, diciendo a mí, que todavía no lo había sentado a comer, se puso la gafa ahí de la frente, que era el gesto del tío de Tirado Consoleno, y dijo, ah, ¿qué ha dicho eso? Juan Carlos, ah, muy bien, a partir de ahora yo ya no le llamaré nunca su Alteza, a partir de ahora le llamaré su Bajeza. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. Me llama su tío, me lo dice. y me enseñó la carta de Franco. La leo, que el triunfante la juega. Por el lugar en que he decidido nombrar su sucesor a título de rey, titular de la corte, su hijo, el príncipe, el mandato. Y él me decía que había que contestar porque ante la historia estaba obligado. Y él sabía que yo no era pagano. ¡Ojo! Desde el primer día que se lo conocí, le dije que yo era republicano, pero que estaba dispuesto a ayudarlo a él para que diera un golpe de Estado. Cuando yo visitaba a todos los ciudadanos generales, siempre decían que no estaba conmigo. La verdad es que el abogado me la dio. El abogado de Borbón me apoyaba. Él lo sabía. Él se veía que yo era un hombre leal, pero republicano, incapaz de mentir. Y le dije, pero no me dio, porque no sabía escribir. Y me dice, ¿qué haces? Y le digo, ¿no te importa la fe que tú has logrado? Y me dijo, estaba solo, bajo la máquina de escribir, un papel sin calma. No corrigió más que una palabra que había protegido al régimen franquista y el puso régimen dictaduría. Quedamos citados para el día siguiente a las nueve de la mañana para ver cómo. Y el de André Díaz, la propia Cárdenas y yo lo hemos hecho hoy de mañana, ya va a lo pasado. Al día siguiente dice que venga a las nueve de la mañana, el viejo que venga antes, que arresta y que los acabrique para que no se enteren que tuvo a Flavia, que tenía mucho más conmigo que a Flavia. Y él llega a las nueve y me da la sorpresa que dice, hay otra carta, la de su hijo. La leo, le decía que le digo, padre, igual para salvar la monarquía que tiene que aceptar. Yo le digo, usted tiene también, porque usted es la historia, no es su hijo, usted es la historia. se lo hago. Y allá en el parador le dije, decía yo al rey, que qué monarquía va a salvar si es una monarquía así o no. Él dijo, haz como sea tu padre, jamás voy a dar mi consentimiento a que tú seas el rey por encima de la asociación monarquía. Yo le expliqué, Le expliqué que Montesquieu, cuando distingue la república de la monarquía, dice que la república está basada en la virtud, mientras que la monarquía está basada en el honor. Por tanto, buscarle el honor a la monarquía es quitarle todo, donde queda nada. Eso se lo expliqué, le gustó la idea. Bueno, después, ya el Prado Rey, que cuando se viene a terminar la área, ya va a tener un buen anécdotaño. Un periodista, ya nombrado sucesor, un periodista de ABT, que se llamaba Salvador López de la Torre, especialista en cuestiones militares y legionarias, y de Juan Carlos, tremendo periodista, me insistió una barbaridad, llegó a mi despacho, y me insistió una barbaridad, y ya me casé a la puerta, a que fuera a comer al Q31, A ver, que se...