Del fracaso de la Monarquía parlamentaria al fracaso de la República parlamentaria

2021-11-10 Gabriel Araceli 4:32 YouTube ↗
Del fracaso de la Monarquía parlamentaria al fracaso de la  República parlamentaria

Transcripción

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Presidente Ferrer, ¿por qué no haya tradición monárquica? Porque la tradición empieza desde Fernando VII. Desde que se hunde la monarquía con la traición de Fernando VII, luego las guerras napoleónicas, el pueblo es el que conquista la independencia y luego durante todo el siglo XIX, toda la segunda parte, pues son regencias, golpes de Estado, los serranos, los espadones, Narváez, Obones. Esa es una historia fracasada de la demonarquía. Y cuando restaura ya por fin Alfonso XII, está en París, traen a Alfonso XII y instaura con Cánovas, con él, el turno de partido gobernante y no resuelve nada de fondo. Y luego ya el fracaso de la monarquía es que tiene que acudir a una dictadura de Primo de Rivera y luego cuando termina La dictadura, porque no cuenta con el apoyo de los tenientes generales del resto de España, se retira y comete el error de la monarquía de volver a nombrar a otro militar, a Berenguer. Entonces, claro, la monarquía y luego lo principal, la monarquía el pueblo español no la echa. Huye, se va. Alfonso XII se va. Cuando no había ningún motivo, porque no había perdido ninguna elección que estuviera en juego la monarquía. Esas eran unas municipales, se va. Luego ya la guerra civil. En la guerra civil gana Franco, le toma el pelo a la monarquía, no considera que el heredero dinástico, el hijo de Alfonso XIII, en el exilio, Franco no lo deja que viva en España. No hay tradición. El antifranquismo, que inicialmente se apoyaba en la monarquía, fracasa porque los monárquicos no tienen valor ni fuerza. Por eso yo fui tan amigo del conde de Barcelona, porque yo sí tengo valor y tenía inteligencia, que no tenían los monárquicos, por eso se apoyó en mí. Pero al final, como la monarquía representada legítimamente por el conde de Barcelona no se atrevió a enfrentarse a una guerra familiar con Suizo que lo traicionó al padre, Pues la monarquía no tiene prestigio ninguno porque nunca ha hecho nada positivo por España. Otra cosa sería el recuerdo del imperio, pero el imperio es la casa de Austria, no solo a Borbón. Hay causas suficientes para que en España social la monarquía fracasó. También la república también fracasó, eso hay que decirlo. Pero afortunadamente era una república parlamentaria y sectaria. Porque como viene sin preparación ninguna, no hay republicano, no tiene intelectuales, no es verdad ninguno, ni Ortega, ni Marañón, ni Azaña, heredan de la república, ¿qué? La idea parlamentaria de una república donde no hay monarquía. Pero no tiene un concepto positivo de la república. Hoy sí lo hay, gracias a vosotros, gracias a este movimiento. Y ahora la república, claro que es constitucional, antes no lo había. Pero la República Constitucional no tiene parangón ni comparación posible con la monarquía. Primero porque esta monarquía es de partidos, no es constitucional ni parlamentaria. Y segundo porque la República Constitucional no va a advenir como la segunda, como si fuera el Espíritu Santo, sino que nosotros la vamos a traer, la vamos a construir. No va a advenir, nosotros la traeremos, la construiremos pacíficamente. Da igual que se tarde más o menos. Da lo mismo que yo esté vivo o muerto. Eso es indiferente. La fuerza de este movimiento es tan grande que ya no depende para nada de mí. Mientras yo viva, naturalmente me cuidaré muchísimo de que no se desvíe nada. Y por eso soy riguroso. Y por eso soy fuerte de carácter. Porque aquí no habito un solo oportunismo. Ni una sola desviación. Porque para eso siempre habrá tiempo luego la realidad. Para que se desvíe. Pero no, al principio no. Para que una idea triunfe, tiene que mantenerse pura mientras no se traduce en fuerza real. Y luego ya la realidad tiene tanta fuerza que no podrá mantenerla pura. Pero ahora, antes de que nazca, tiene que ser pura como es la teoría. Y por eso nuestro movimiento es tan...