LCTV (2018-06-19) En la biblioteca de Trevijano. Dalmacio Negro (III)
Transcripción
Desconocido
Muy buenas tardes queridos repúblicos, bienvenidos a un programa más de Libertad Constituyente Televisión.
Locutor 01
Seguimos con la serie de programas que titulamos en la biblioteca de Trevijano y seguimos con nuestro colaborador y amigo, don Dalmacio Negro. Buenos días, don Dalmacio.
Locutor 02
Buenos días.
Locutor 01
En este caso vamos a hablar sobre la actual confusión que hay entre ética y moral. ¿Qué nos puede decir al respecto?
Locutor 02
Es una confusión. Porque la moral, el hombre es un ser moral. Y la ética es la manera en que se manifiesta la moral en la realidad, en la convivencia. El hombre es un ser moral porque tiene conciencia del bien y del mal. Otra cosa es que a lo mejor unos piensan que el mal es algo, consiste en una cosa, y otros piensan que el mal consiste en otra. O que el bien es otra cosa. Pero el hombre tiene conciencia del bien y del mal. Uno de los problemas que hay hoy y que tiene que ver con la pérdida de la distinción es que las ideologías tratan de llevar a la indiferencia. La indiferencia ante el bien y el mal. Lo vemos ya todos los días en el cine, en todas las novelas, en la vida práctica, la gente se está volviendo indiferente. Lo cual es muy grave y se nota, por ejemplo, en la pérdida del sentido del humor. Ustedes son mucho más jóvenes que yo y no se dan cuenta, quizá. Pero la diferencia entre el humor que había antes, que era un amor, por decirlo así, alegre, despreocupado. En cambio, ahora el amor es bastante triste en comparación. Hay que andar diciendo algo que sea ideológico, que sea de otro tipo. No sé, es una cosa... Se puede ver todavía, por ejemplo... Un ejemplo que se me ocurre. Si ustedes van a países hispanoamericanos o a Marruecos, que está más cerca, yo hace tiempo que no voy. A Marruecos hace tiempo que no voy, desgraciadamente, que me gusta mucho. A lo mejor ven ustedes pobres que les piden. En Marruecos ocurre. Niños que les están pidiendo enseguida que vienen allí. Y como les mandan ustedes un viento fresco, se van riéndose. Como una gracia, sin enfadarse ni nada de eso. El pobre, hoy en Europa, a mí me pasó un caso no hace mucho en Alemania, vamos, lo vi. Al que no le da... puede mirarle con desprecio si pide algo, y con odio, o con resentimiento, enfadado. Y en España está ocurriendo ya así. En esos países no. En Hispana América, si no están infectados por el, ¿cómo se llama?, el socialismo del siglo XXI o algo así, todavía no, todavía, bueno, pues si usted no le da una limona, pues nada, que Dios la acompañe o algo por el estilo, no le dicen nada. A ver si le enfadas. Y en México es normal, vamos, que no es bastante corriente. Y eso tiene que ver con que el etos, que es la aplicación de la moral a la convivencia, la moral, el bien y el mal, la idea del bien y el mal, a la convivencia, de que yo convivo con usted porque no le voy a hacer mal. Hay las normas de la cortesía que lo regulan normalmente porque la moral, que sería la ética, se erige fundamentalmente por la cortesía. Normas de cortesía, las formas de trato. No sé si observan ustedes cómo se han perdido en España aceleradamente las formas de trato. Y el taco, por ejemplo, es verdad que el taco, bueno, a veces es taco lo que no tiene por qué ser taco, pero se ha convertido en taco, porque el taco es una interjección para expresar una sorpresa. En España siempre ha sido uno de los países más mal hablados después de Nápoles. Tenía fama de eso los napolitanos, son los más mal hablados en ese sentido. Pero el taco era natural, o es natural. hasta entra dentro de las normas de la cortesía como la excepción que justifica la regla, que confirma la regla. Sin embargo, la ética hoy es justamente lo que tratan de modificar las ideologías y los gobiernos. En el camino hacia la democracia totalitaria hablábamos en otro programa de la política correcta. ¿Qué intenta hacer? Cambiar los normas de conducta. Con lo cual creo un desorden, porque el orden que hay en un grupo humano no es que lo invente el grupo humano en ese momento, es que sigue una tradición. Las tradiciones implican un orden porque crean hábitos de conducta, es decir, disciplinan la conducta y entonces hay un orden espontáneo que se elige por eso, por la regla de la cortesía. Entre ellas están las formas de saludo, por ejemplo, que es la más elemental, el saludo. que además ahora se ha introducido una moda, bueno, en España, en otros sitios no, en Alemania todavía no, que depende también, depende del etos, que cada pueblo tiene su etos, porque responde, etos que es una palabra muy importante, responde, que quiere decir... Es una palabra griega que significa el carácter colectivo. A diferencia hay un problema ahí de escritura que si es coneta pues significa esto es costumbre colectiva, carácter colectivo, perdón, o también costumbre colectiva se podría traducir. Y está relacionado con la palabra, hay dos, griega, que significa pudor. Hay quien dice que la relación etimológica es correcta, pero no lo sé. Yo no sé griego como para opinar sobre eso. Pero el pudor es según las costumbres del pueblo. En función de la idea moral sobre que está bien o mal. Yo recuerdo que Ortega ponía un caso hacía mucho tiempo que no se refería exactamente a esto. En que ponía cómo en la Edad Media era una costumbre el bañarse el baño en público. sin vestidos y nada de eso. Y luego eso se perdió. Bueno, es otra forma de... El Japón es normal. Personas de ambos sexos se bañan juntos. Sin vestimentas. No sé ahora cómo han cambiado también ahí. Pero lo tradicional era eso. Bueno, son cosas, el pudor que responde a la idea que tiene que ver con la intimidad, que es otro tema más, otro problema más grave. El pudor es la manifestación del héctor, de la moral según el héctor. El pudor que puede ser, se reserva generalmente para las cuestiones sexuales, pero el pudor no. Tiene un sentido más amplio, que es la autocontención, si hace falta, el verbal, la manera de hablar, la manera de tratar, etc. El pudor de los sentimientos, por ejemplo, de no expresarlos. Observen que ahora todo tiene que ser público, tiene que decirse en público. Ahora basta ver la televisión y allí va la gente a contar, probablemente inventadas muchas veces, además. desde sus destapes hasta lo que pensaba, que pensaba en matar a tal, pero bueno, lo mató, cosas por el estilo. Pero esa es la diferencia moral, que el hombre es un ser moral, tiene conciencia del bien y el mal. Y en cada pueblo, en cada país, para entenderlo mejor, quizás se entiende mejor lo que es el etos, viene a ser lo que llamaba Montesquieu el espíritu de la nación, el espíritu de la nación. que depende de las circunstancias físicas, el etos de un montañés, bueno, lo decía ya antes Bonino, y se ha dicho desde antiguo, de un montañés tiene que ser distinto del hombre en la llanura, porque hay otras circunstancias, aunque las diferentes sean mínimas. Pero para el hombre de la llanura puede ser malo, pues no sé, el andar... Andar despacio a lo mejor, porque en la montaña es un ejemplo muy peligroso.
Locutor 01
Sí, a lo mejor moralmente al hombre de la pradera, al que le roben una piel, no le supone tanto como le puede suponer al hombre de la montaña. Y moralmente se ve mucho peor en la montaña que le roben una piel porque el ambiente al final...
Locutor 02
Lo digamos si comparamos el polo norte, los estimales, con los que viven en el Ecuador, siguiendo con ese ejemplo, que puede tener más o menos importancia, pero es la aplicación de la moral. a las circunstancias históricas que el peso de la historia es el que manda, generalmente, y hoy se está tratando de falsificar el etos de las naciones, de los pueblos, sobre todo las naciones y de los pueblos, mediante la tergiversación de la historia. Eso se ha hecho siempre. Eso lo ha introducido porque antes no había falsificación. Antes del estalinismo que lo introducen sistemáticamente los soviéticos, la falsificación de la historia para rimarla a su sardina, antes se escribían historias partidistas o historias calumniosas o algo por el estilo. Bueno, estaba claro. Ahora se trata de falsificar hasta los hechos. para cambiar las costumbres, para cambiar el etos. Es decir, para cambiar los pueblos, cambiar la moralidad. ¿Cómo se hace generalmente? Mediante leyes. Los estados o los gobiernos están tratando de cambiar la moralidad. Es lo que se llamaría, en parte, algo de esto trata un autor que yo creo que todavía se lee, Talmon, un israelita, que tenía varios libros muy interesantes, uno de ellos titulaba la democracia totalitaria, que es la democracia que impone, otra vez la democracia, el juego de qué significa la democracia, es imponer determinada forma de democracia. La democracia concretamente ahora ha servido en la voluntaria, porque quien impone lenguaje, manda. En política, en todo en general, pero en política, quien impone el lenguaje es el que manda. Orwell lo explica muy bien. Que dicho sea de paso, el libro de Orwell, 1984, y el de Harley, está traducido en el mundo feliz. En inglés es el bravo, el brave new world, el nuevo mundo bravo, pero en el sentido de nuevo, sorprendente, patilando el mío. Es quizás uno de los mejores manuales de política, para entenderlo, porque es lo que se está haciendo en la televisión, que la televisión es un arma poderosísima. Porque la gente ya no lee, ve la televisión. No es lo mismo ver que leer. Incluso los que lo hayan hecho, no es lo mismo leer un libro, de esos que dan en PDF en Internet, que leerlo a mano. Un libro hecho a mano, manual, que se puede volver para atrás. Es otra manera de leer. Y a lo mejor hay que ir a eso, que además de Internet, cuidado, que la técnica no es mala. En sí misma no es mala. Lo que pasa es que la técnica es neutral. Neutraliza todo, lleva a la indiferencia. Entonces acaba con el héctor y acaba con la moral y acaba todo. Con todo, porque lleva a la indiferencia total la técnica, que es uno de los problemas más graves que el imperio de la técnica, que además la dominan los Estados. La controlan. Pensemos en Norteamérica, en las ciudades, no digo todas, es exageración, pero saben a qué me refiero, y aquí en Europa empieza a ser. Todo el mundo está, sus pasos, sus actos y demás, están en películas que hay cámaras que se ponen en las calles. El pretexto del terrorismo, el pretexto de tal... Eso es gravísimo y la gente no dice nada. Se les va metiendo poco a poco y oye el gravísimo problema de que se cambia el etos para cambiar la moral.
Locutor 01
Una de las posibles maneras de cambiar ese etos que usted hace referencia puede ser a través del miedo.
Locutor 02
Claro, es que son formas de... Primero, se va acostumbrando a la gente mediante imágenes, una propaganda. Mediante imágenes se lo va viendo conductas que pueden chocar al principio, pero luego se convierte en repetidas. Lo de Goebbels, una mentira repetida se convierte en una verdad. Pues hoy es con imágenes que entran más fácilmente. Porque si usted se oye una mentira, pues a lo mejor se lo piensa. Pero si lo está viendo... Bueno, lo estoy viendo, parece que no se piensa tanto. Y entonces detrás está además la amenaza del miedo por eso mismo de que usted no se ajusta a la conducta que le están diciendo que va a ser lo normal. Y luego viene, es la política correcta, en definitiva, que ha existido siempre. Todo poder político ha querido hacer ver que su política es la buena, es la correcta. Depende de la intensidad. En los gobiernos más liberales, pues dicen que su política es buena. Lo que pasa es que son evidentemente liberales, pues no se lo quieren meter a uno a macho martillo. Porque si no creían que su política es la correcta, no la harían. los más liberales y mejor intencionados. Hay un problema gravísimo porque la política no es la política para el bien común, sino que es la política para el bien común de las oligarquías. Nada más. Está todo en manos de oligarquías y gracias a la propaganda la gente no se da cuenta. Es que falta lo que llamaba Conte. la diferencia entre el poder espiritual y el poder temporal. El poder espiritual que rige al poder temporal. Lo que pasa es que, en cierta manera, también no es como lo entendía Conte, sino que hoy existe el poder espiritual, pero es el de la propaganda. En todo, empezando por la educación. Hoy las universidades están destruidas. Estoy exagerando. Hay un problema cuando se habla de estas cosas, que si se dramatiza todo mucho o si se exagera, pues parece que... que es aparte de una realidad, pero hay que exagerarlo. Lo importante en estas cuestiones, cuando se exagera, es saber que se exagera. Entonces se pone en su justa medida. Aunque quizás en algunos casos no se exagera tanto, eso ya depende de él. del que lo oiga, pero un problema hoy gravísimo es que se intenta destruir las tradiciones que son las que crean el etos, guste o no guste, que tampoco las tradiciones son las tradiciones anquilosadas, como pretenden los que se llaman tradicionalistas o en sentido radical me refiero, no el que es tradicionalista que la tiene la tradición, es normal. En toda familia hay una tradición familiar, se crea una tradición familiar cuando se casa. Cuando se contrae el matrimonio, pues, es una especie mínima, pero costumbres o tradiciones familiares, que todo el mundo las entiende automáticamente y las acata automáticamente. Sin embargo, hoy fíjense que hasta en ese punto se pretende convencer por la propaganda general. a las generaciones más jóvenes de que tienen que ir contra las tradiciones familiares. Lo cual crea un desorden. La situación de Europa especialmente empieza a ser caótica.
Locutor 01
¿Eso también puede ser una estrategia del sistema para crear un conflicto?
Locutor 02
Claro, es que cuanto más conflicto haya, más interviene el sistema, más fuerza tiene que... para mantener el orden, porque la idea de orden es fundamental, eso se llama la idea de orden. Es fundamental. Eso es el principio de la filosofía, el pensamiento de la filosofía, el orden y el caos. La idea de orden es fundamental. No se puede convivir si no hay un mínimo de orden. La política que busca mantener un orden que en principio surge de abajo arriba, es decir, surge de las libertades naturales, de la naturaleza del ser humano. Hay esa tendencia, pero al mismo tiempo también es verdad... que aparece el conflicto. El primer gran conflicto fue cuando Caín mató a Abel. Esto hay un antropólogo muy interesante, y yo creo que en España se le conoce poco, pero quizá uno de los pesadores más interesantes del siglo XX, de la segunda parte, simplemente que es René Girard, que explica muy bien todo eso del conflicto, la... Hay un libro famoso, La violencia y los sagrados, y otra literatura de él. Pero vamos, es un tema que va ligado a lo de la política, porque la política justamente el objeto es pacificar. Es decir, es curar los males colectivos. No es crear una nueva sociedad ni nada por el estilo, sino dejar que la gente viva habitualmente. Y eso sí, cuando hay una enfermedad colectivo, mal colectivo, los griegos inventaron en el sentido de la política una política que alguien llama farmacológica. De farmacón, que quiere decir medicamento, medicina. Farmacológica, pues es para curar los males, no del cuerpo individual, es tomada de la medicina, que además parece ser que ellos la tomaron de los griegos, de los egipcios, perdón. Pero de cierta manera y fundaron la política, que la política no ha existido siempre. La política tal como la conocemos, como la conocíamos, es una invención griega. La posibilidad de la política para curar al cuerpo político, que es el conjunto de todos los que conviven. De la nación. Las enfermedades sociales, una de ellas puede ser la guerra, su extremo es la guerra, claro. Igual que un virus ataca a un cuerpo, pues cuando otro ataca al cuerpo político, otro cuerpo, como si fuera un virus, hay que salir de su defensa. Ese es el fin de la política. No es ni la política de poder, ni la política utópica, que es la que hoy quizá impera, es la más corriente, que trata de cambiar la sociedad, que trata de cambiar tal... No. Es la política de dejar vivir a la gente, que la gente viva habitualmente. Que no es normal. Es decir, con libertad. Vivir habitualmente quiere decir que vive con libertad. constreñido por la responsabilidad que surge de los hábitos y de las tradiciones, pero que vive libremente sin preocuparse de... Y ahí está la política, lo político, para imponer orden e impedir que esa convivencia normal... que se basa normalmente en la cortesía si la cortesía no basta pues aparece el derecho y ya lo político interviene cuando tampoco basta el derecho interviene la política si, en líneas generales en el estado natural del ser humano que es la libertad es el estado natural del ser humano libertas igual a natura lo mismo que natura igual no porque es un término cuantitativo sino idéntico a natura Como se decía en la Edad Media, todavía la idea se conserva, no es que se haya perdido. Pero la verdad es que hoy hay un ataque contra la libertad del hombre, la abolición del hombre, que la llamaba Ray Lewis. La idea de abolir el hombre para crear un hombre nuevo, más o menos, y nadie más o menos. La idea de todas estas ideologías, más lo tocó el tema, pero la verdad es que había que separar más del religio que no tenía que ver. Vamos, tiene que ver en cosas, pero no es idéntico. Más habla del hombre nuevo, pero sí un poco. Pero en toda la ideología soviética es el hombre nuevo. La corrección política es el hombre nuevo. Hitler era el hombre nuevo. O el alio, pero era el hombre nuevo. Es un tema fundamental, que era una raza humana completamente distinta. Eso es la política que domina hoy.
Locutor 01
Pues muy bien, don Dalmacio, si quiere lo dejamos por aquí, le emplazo al siguiente programa. Muchísimas gracias por su colaboración.
Locutor 02
Nada, muchas gracias.
Locutor 01
Muchas gracias, queridos repúblicos, y un saludo hasta el próximo programa.