3°Parte Entrevista a Antonio García Trevijano prohibido por decir la verdad

2021-01-18 Fran Alfonso 15:21 YouTube ↗
3°Parte Entrevista a Antonio García Trevijano prohibido por decir la verdad

Transcripción

Locutor 01

No la he domesticado. Entonces me comparo yo. Es una pregunta que a veces me he hecho yo. ¿Qué esclavitud? ¿Cómo puedo yo solo soportar tantos años, tantos desprestigios, los ataques a mi fama, a mi honor, el dinero que me he gastado, todo lo he sacrificado a la libertad? Y a veces me pregunto. Como no tengo opción, me hago la misma pregunta. Y yo creo que la respuesta es sencilla. Y es que da lo mismo. Yo no trabajo para hoy. Si es la libertad la que me ha poseído, y yo ya no tengo capacidad para desecharla y perseguir bienes concretos tangibles, inmediatos, Si no puedo, yo por eso no me he convertido en esclavo ni tengo una pasión de servidumbre, porque tengo una pasión de dueño. Es como si yo represento la libertad, ¿cómo voy a ser esclavo? Si no puedo soportar la esclavitud de los españoles cuando votan, no puedo. Lo que me repugna es la obediencia ciega que es la que hay en España. Eso me libera a mí. Yo no me siento nunca arrastrado ni sacrificado. Todavía me es difícil encontrar un joven, pero hablo de 18 años, no digo de 20, 30, 40, 50 o 70, que sea capaz de seguirme en la ilusión y la frescura de la vivencia de la libertad. Si yo vivo la libertad, ¿cómo voy a sentirme esclavo de ella? Imposible. Si me da mi vida, me da mi sentido, me da mi ánimo, me da la vida. Esto quien no lo viva no lo puede comprender. Pero sí, se puede entender. Comprender no, porque la comprensión implica un entendimiento compartido. Yo no pido que los demás comprendan mi pasión por la libertad. Que la entiendan, sí. Porque he sacrificado todo a ella. Fama, dinero, honores, todo. Pero entiendo muy bien que no sea comprendido y que me basta con que sea seguido. Aunque no sea comprendido, yo de estar seguido por unas personas tan excelentes como las que encuentro por toda España en el MCRC, a mí me compensa. Yo creo que mi vida está bien empleada.

Locutor 00

¿Qué requieren los jóvenes, don Antonio, para seguirlo usted? Para que usted, hablando en términos jóvenes, le venda la moto.

Locutor 01

Pues le voy a decir, juventud, que no la tienen. ¿Qué no la tienen? Ah, tienen poca edad. ¿Eso qué es? La juventud está en el cerebro, no en las células del cuerpo. La juventud está en las ilusiones, pero no ilusiones vagas o sueños. Ilusiones de lo alcanzable, de lo perseguible. Ilusiones de saber. Ilusiones de refinarte en los gustos, ser mejor de lo que eres. En todo. En el arte también. Por eso hablo tanto de arte, porque es un ejemplo. Ser joven no es fácil. Para ser joven hay que estar al día en todo lo que es de interés para la humanidad. En cambio, el joven saca una oposición, hace una preparación buena, dura, aquí él tiene un sueldo y se acabó. Se le acabó la juventud, porque no tiene curiosidad. Yo curiosidad la tengo toda, pero toda. Quiero todos los días saber qué pasa en el mundo para interpretarlo, no porque quiero yo saber qué ha pasado con el terrorismo o las elecciones de resultados en Ecuador. No, eso es lo de menos. Es para interpretar intelectualmente qué significa ese hecho. ¿Qué significa que Correa, después de 10 años de endeudamiento, gane el Denín Moreno? Pues eso, que parece un asunto lejano, para mí es un asunto tan cercano como que Sánchez de Murcia lo echan porque se pone de acuerdo, Rivera se lo impone a Rajoy. Para mí lo de Ecuador es más importante que esa tontería. Eso está visto, eso es para niños.

Locutor 00

¿Quién es el responsable, según usted, don Antonio, que los jóvenes de 18 años no se sientan jóvenes? ¿Quién de la sociedad, quién es el responsable? El sistema educativo.

Locutor 01

El sistema educativo que los padres han aceptado dócilmente. En mi tiempo, claro, casi todos los personas mayores hablan de su tiempo como si hubiera sido una maravilla. Yo no soy tan tonto. Yo sé que mi tiempo es maravilloso porque es único, porque es irrepetible, pero no porque fuera el mejor de ninguna manera. Pero en cambio, la rivalidad que yo estudié, no ha habido sistema mejor en España en 100 años. Nunca.

Locutor 00

¿No es la educación el instrumento que tienen los partidos políticos para mantener una clase social?

Locutor 01

Sí señor, es el instrumento de los partidos para fabricar imbéciles o gente átona que no tienen interés por nada grande.

Locutor 00

Comentaba usted que la República Constitucional es la única forma de Estado que puede defenderse con la razón, la verdad y la decencia. ¿Son tres virtudes que solamente son atribuibles a ustedes o sería legítimo pensar que todas las sociedades lo tienen?

Locutor 01

En primer lugar, no hay una teoría de la República Constitucional. desde los griegos hasta hoy, la primera vez que se produce mi libro. Porque en cambio hay una teoría de la monarquía constitucional, eso sí, esa la creó Julio Stahl en los años, en la segunda década del siglo XIX, en un alemán, y es buena. Distingue el mundo, la historia, en el principio de legitimidad o de revolución. Entonces, basado en esa dicotomía, construye la monarquía como la salvaguardia del principio de legitimidad. y es maravillosa de bien escrita y de la concepción, pero es para la monarquía. Y yo he concebido un sistema más profundo que el de Julio Estal para darle una legitimación a la República. Y he construido en mi segundo tomo de la República, El factor republicano, el primer análisis que se ha hecho en la filosofía política para definir la República, no porque no sea monarquía, que es lo que hacen desde Aristóteles a hoy todos. ...porque la república dice lo que no es monarquía, no... ...yo he definido la monarquía por lo que es en sí misma... ...por el factor republicano... ...y ahí en mi libro he llegado a descubrir... ...con muchísimo trabajo, muchísima meditación... ...con muchísimos estudios de todos los que han hablado de temas... ...no de republicanos... ...por ejemplo ahí me apoyo muchísimo... ...en un filósofo granadino de España... ...que es Francisco de Suárez... ...con el maestro del barroco, de la escolástica... ...y que en Portugal hizo la célebre Universidad de Coimbra... Creo la gran cátedra prima. Bueno, pues me baso mucho en su filosofía sobre el concepto de persona-individuo para fundamentar la república, nada menos, que en esa distinción que influye en Leibniz y de Leibniz pasa directamente a Kant. Tiene esa tradición. He tenido que descubrirla, restaurarla y sobre eso he edificado... la autonomía del concepto de la república como algo positivo. Porque la república, a diferencia de la monarquía, sobre esa base filosófica, se puede decir que la diferencia entre individuo e individualización, o mejor dicho todavía, entre las diferencias individuales y las diferencias individualizadas, Y esa diferencia entre naturaleza y sociedad, porque la naturaleza crea individuos, pero la sociedad es la que crea la individualización, eso no es la naturaleza. Sobre esa base creo yo el factor último de la República, porque una monarquía impide eso.

Locutor 00

¿Dónde está la falla, don Antonio, si es que hay esa falla, para que este mensaje que usted está comentando, a mi juicio coherente, muy coherente, no sea comprado por la mayoría de la sociedad? No le compren el mensaje.

Locutor 01

Porque tienen miedo al cambio. Porque la misma miedo que tuvieron, porque esta idea yo la tenía cuando murió Franco, y si se hubiera hecho la ruptura democrática pacífica que yo quería, España hubiera ido a un periodo de libertad constituyente y tendríamos una democracia. No quisieron entonces. Y durante todo este tiempo los intereses creados lo impiden hoy. Hoy hay tanta burocracia, tanta autonomía, tanto dinero, tantos presupuestos, que les da miedo oírme. Pero la verdad sigue siendo la verdad. Y tarde o temprano se llegará a ella. Porque va a morir. España, tal como está, no puede asegurar la vida económica de dos generaciones siguientes. No puede. Ha quebrado. Está en quiebra.

Locutor 00

¿Será eso seguramente?

Locutor 01

Sin duda ninguna. Naturalmente. Pero en ese momento... El movimiento que he creado, el MCRC, tiene que ser el faro y la vanguardia del optimismo, de la seguridad, el conocimiento, que no se hunde el mundo. Que aún en ese momento habrá salvación y solución política para España. Y eso va a depender de nosotros. Porque la tenemos y es nada más que extenderlo para que en ese momento exista ese colchón.

Locutor 00

Se ha conversado ampliamente, don Antonio, sobre por qué no se hizo una transición más oportuna y más justa para España. Más decente. Más decente. Explíqueme un poco en detalle por qué no se hizo eso. Realmente, si estaban todos los factores, todos los elementos dados para que se hiciera.

Locutor 01

Porque por la traición del Partido Comunista, de Santiago Carrillo.

Locutor 00

Fue determinante el Partido Comunista.

Locutor 01

Totalmente. ¿Ves por qué? Si Santiago Carrillo... no se vende a Suárez, sino vende la legalidad del Partido Comunista. A cambio de renunciar a la República, aceptar la monarquía y la bandera, Felipe González y el PSOE no tenían poder ninguno para sostener el régimen pactado del consenso de la transición. Imposible. Ese consenso lo produjo el acuerdo con Santiago Carrillo. Y el consenso es la negación de la inteligencia. Donde hay consenso, no hay libertad. El consenso niega la libertad de pensar. Para pensar tienes que ser contrario a todo consenso. Porque esa es la diferencia entre transacción y consenso. La transacción la define el código como un acuerdo para evitar poner fin a un pleito o evitar otro pleito que nazca. Esa es la transacción. Un acuerdo de voluntades, con un fin práctico. Evitar un pleito o poner fin a uno comenzado. El consenso no. El consenso se produce porque hay unanimidad en el pensamiento, no en la voluntad. Es algo horrible, es la negación del pensamiento. El pensamiento es cosa de uno, la acción es cosa de muchos, pero el pensamiento es de uno. El consenso implica renunciar a la cultura, a la verdad, a la investigación, a la enseñanza, a todo. El consenso ha matado a España. y hasta que no se revuelva contra el consenso, España no levantará cabeza. El consenso ha sido el enemigo, y ese consenso fue creado para justificar el pacto de Suárez y Santiago Carrillo, como si en España la reconciliación, que es una idea buena desde el punto de vista de la Iglesia, porque es una idea religiosa, moral, es una catástrofe política. Fue una catástrofe política el pacto de reconciliación. No ahora, no ahora. En la historia de todo el mundo, incluida la revolución francesa, todo. Cuando ha habido consenso o concordia ha sido la catástrofe, el hundimiento. La plaza de la Concordia de París, ¿qué creéis que significa? El homenaje al directorio, el sistema más corrompido que ha existido en toda la historia de Europa. ¿Y qué era el directorio? ¡El consenso! A la muerte de Robespierre fue tal la alegría que desapareciera el terror que tanto los terroristas como que eran los discípulos, los seguidores de Robespierre. Los jacobinos, que seguían vivos, como los que estaban esperando la guillotina, se abrazaron y se abrieron en París, de golpe, del día a la mañana, 500 salas de baile, más de 500 restaurantes lujos. No había una sola familia con un poco de dinero que no organizara en su casa una fiesta para invitar en ella a los represaliados que se habían salvado de la guillotina. Un horror, el más grande horror, y está conmemorado en Francia con la Plaza de la Concordia. Y en España es lo que produjo la muerte de Franco, el consenso, el horror de la reconciliación. ¿Pero de qué reconciliación estáis hablando? Si es la Iglesia, muy bien, es su deber, pero la política la reconcilió en una cuestión moral, la política en una cuestión de poder. Y como eso era imposible, se produjo... el cambalache, la connivencia, el reparto del botín. Y el propio Ortega, a quien yo no amo nada, porque fue el hombre responsable de haber introducido en España la idea de que Cataluña tiene, que la culpa de la separación de Cataluña no es de los catalanes, sino de los españoles, del resto de España. En España invertebrado un libro infame, de donde viene todo lo que hay hoy, toda la porquería, y donde se inspira el país, el periódico más mentiroso que ha habido jamás en España, el país. Bueno, pues Ortega ya dice, cuando tenía, en el año 15, que era joven, dice literalmente que cuando oye hablar de reconciliación, pregunta que a qué le toca, que allí suena a reparto de botín. Leer a Ortega, en el año 15. Pues yo lo digo eso en el año 76, cuando se produjo la voz consenso, dije reparto de botín. Es mentira. En la política no hay consenso. Eso es reparto. ¿Para engañar a quién? A los pobres. Los ricos se reparten y los partidos políticos inventan el consenso para que la oligarquía franquista siga con más vida que antes.

Locutor 00

Don Antonio, ¿cómo ve usted a España dentro de 15 años? No en estos 15 años, no dentro de 15 años.

Locutor 01

Yo creo que ahora en un periodo de 15 años se va a producir la gran crisis económica de España.

Locutor 00

Y la consecuencia de eso sería que reventar el sistema económico, político, perdón.

Locutor 01

Sería insostenible la autonomía, eso es lo primero. Todo el mundo va a decir que es imposible.