Etapas de la Junta Democrática
Transcripción
Locutor 00
Yo vengo de presentador y la persona importante, por supuesto, es la que va a hablar después de mí. Entré en conocimiento con él en una reunión clandestina, por supuesto, en París, en la que yo iba como representante de la recién formada Junta Democrática de Asturias y él era el factotum de la Junta Democrática de España y en ese momento probablemente el hombre más importante de la oposición democrática al franquismo. A partir de ahí, pues comencé a tener contactos necesariamente y me quedé muy impresionado por la personalidad, en algunos aspectos contradictoria, muy culta, con poca piedad para sus adversarios, extraordinariamente buen polemista. y con unas características que juntas le llevaron a hacer grandes servicios a la democracia y posteriormente a ser, si se puede decir así, purgado en el momento en el que llegó a transformarse lo que primeramente fue la ruptura democrática en la parte final democrática en la época ya del presidente Suárez. Entonces, a mí me gustaría hacer unas consideraciones, simplemente para ponerle en su contexto y para que él luego, posteriormente, las contradiga, deshaga o modifique. Y es las siguientes. Generalmente, hay una manera de enfocar lo que fue la reforma política en España que es más bien minimalista. Y se refiere a la última reforma, es decir, a la que tuvo lugar siendo presidente Suárez y en la que más o menos se pactó a lo que hemos tenido hasta ahora y así son las cosas. Pero sin embargo, la cuestión fue mucho más amplia, mucho más violenta en cuanto a que hubo una gran cantidad de discusión y una parte final en la que acabaron los posibilistas triunfando y es en lo que se acabó. Inicialmente, lo que fue la reforma política podemos considerarla iniciada con el momento en el que aparece la tromboflevitis de Franco. Esto fue en 1974, durante el verano, y al aparecer la tromboflevitis y parecer posible que Franco fuera a morir de un momento a otro, la oposición democrática se encuentra ante la dura realidad de que no existe. En aquella época prácticamente solo había un partido político con personalidad democrática, y con capacidad para actuar, que era el Partido Comunista de España, al que como consecuencia lógica se le llamaba, en la oposición se le llamaba el partido. El resto, pues no era nada. La derecha democrática, que luego apareció, no existía. Fueron más bien gente que cabía en un taxi, que se fueron metiendo en la época del presidente Suárez. Dentro de la izquierda... pues había el PSOE, que no existía nada más que como una serie de letras y estaba tratando de reorganizarse tras el Congreso de Chigasna. En cuanto al Partido Socialista Popular, pues tenía, por ejemplo, en Asturias no llegó a tener un miembro hasta bien entrado en 1976 y solo en el verano del 76 pues llegó a constituirse como un partido cuando DSA entró en él. Es decir, la cosa era así. Y es cuando aparece una creación, fundamentalmente, de Antonio García Trevijano, que es la Junta Democrática, en la cual se crean una serie de puntos para crear una especie de conspiración de la sociedad contra el franquismo. En ese sentido, hablando un poco a la ligera, se podría parecer a lo que fue la primera primavera árabe en la época de Túnez. Solo que con un programa político, que eran los diez puntos de la Junta, de los que hablará él, me imagino, posteriormente, y unos grupos de apoyo y a partir de ahí lo que se intentó es organizar en la manera posible una conspiración de la sociedad contra el franquismo. Entonces, yo opino inicialmente, antes de que él me corrija y lo diga de otra manera, que hubo cuatro etapas en la reforma. La primera es la etapa inicial en la que tiene lugar durante la vida de Franco e intenta conspirar contra el franquismo, pero se encuentra para tratar de dar una imagen unida de toda la sociedad, de la sociedad democrática. Y ahí es cuando aparece el primer problema, que es el hecho de la no entrada del PSOE en la Junta Democrática y en la plataforma contra el franquismo. La razón es bastante simple. El PSOE estaba en ese momento reorganizándose desde nada, bajo la dirección de Felipe González, Guerra y otros, y no podía entrar en un pacto que directamente le pondría en una situación de inferioridad, a lo mejor, ante una serie de grupos socialistas que intentaba formarse desde ahí. Esto ocasionó una lucha en la que se intentó por todos los medios en la Junta Democrática a llegar a una expedición general de la sociedad, pero nunca se llegó a tener una imagen total, porque había la imagen de una sociedad partida. Entonces, con esto se llega a una segunda parte. La segunda parte es cuando los partidos que no han entrado en la Junta Democrática, si bien... evitan que ésta llegue a un triunfo sobre el franquismo, se ven obligados a formar un pacto. Y este pacto es la plataforma de convergencia democrática. Durante esta segunda parte, pues pasa de la movilización que intentaba la Junta a predominar, la negociación en mesas de convergencia, pero se acaba llegando a un pacto. Y este pacto lleva directamente a la caída del gobierno de Arias Navarro y de Farga Iribarne. habíamos pasado del franquismo al posfranquismo. En ese momento, sin embargo, ellos como primera reacción llevan consigo la aparición de lo que se llamó la Plata Junta, llevan consigo a la detención de cuatro personas, que son Antonio García Trevijano, los representantes del movimiento comunista y del Partido Comunista, y el representante de Comisiones Obreras. Aquí se llega a una tercera fase. Esa tercera fase es la discusión entre los rupturistas y los reformistas. Es decir, entre aquellos que defendían... La puesta en cuestión de la propia estructura del Estado a aquellos otros que lo que defendían era una especie de pacto que mantuviera la estructura del Estado, en particular la monarquía y demás, pero que lo hiciera, si se puede decir así, más asimilable en forma que pudiera entrar en la comunidad europea y todas estas cosas. Esta tercera fase... da lugar a situaciones de verdadera violencia. Y en ellas, Antonio García Trevijano sigue teniendo un extraordinario protagonismo. En primer lugar, buscando además utilizar el punto débil de los reformistas que ya entonces estaban tomando una cierta iniciativa, pero que tenían la siguiente cuestión en contra. que es que, por ejemplo, se veían obligados a utilizar un lenguaje distinto cuando hablaban con Suárez que cuando hablaban con su base. De tal forma que yo recuerdo que hablando con los comunistas de base en Asturias, pues cuando decían lo que era la posición del partido no tenía nada que ver con la posición que mantenía el partido cuando iba a las reuniones de negociación. cosa que sabía porque me tocaba ir a ellas alguna vez. En estas condiciones hay un momento en el que trata de mantener la iniciativa y lo consigue en una reunión de la cual no se habla ahora casi, pero que tuvo una gran importancia, que es intentando la constitución de la plataforma de organismos unitarios. en la cual se consigue que firmen compromisos de oposición que eran inasimilables por los grupos democráticos en función de lo que ya habían previamente aprobado y que en ese momento, sin embargo, se veían obligados ante su militancia, no podían admitirlos. Quedaron prácticamente arrinconados en un momento determinado, en el momento de la aprobación de la POU, y que hubiera una reacción violenta que llevó consigo el descapezamiento de Antonio García Trevijano. A partir de aquí es cuando empieza lo que se llama la reforma y que en realidad es la última parte de la reforma. Es decir, la derrota de los que desde el principio habían defendido la discusión de las propias formas del Estado en todos sus aspectos y de la organización del Estado como tal y la constitución de lo que ahora tenemos. Entonces esto es una simple y mal hilvanada exposición que será continuada y corregida.
Locutor 01
Donde estoy yo hay disciplina de la libertad. Y la disciplina de la libertad no admite ni distracciones ni frivolidades. Y como soy un hombre tan joven, yo no hablo del pasado. No me interesa ni perder un segundo en el pasado, ni en mi protagonismo de la Junta Democrática. Agradezco a Ramón, primero quiero expresar que siento por él una profunda amistad, respeto y admiración por la lealtad que ha tenido a los principios fundadores de la Junta Democrática. Dicho esto, para mí ya terminó de hablar del pasado, a mí no me interesa más que el futuro. Claro que para hablar del futuro tienes que estar apoyado en algo presente y el presente tiene que estar... respaldado un poco en el pasado, no mucho. Es natural que el Partido Comunista me dejara tirado en manos del PSOE, porque lo que querían, como acaba de resumir Ramón, es entrar en el sistema, empezando por Santiago Garrillo. Sí, se celebró una votación importante en el Hotel Lotti de París. Es el pasado en el que me apoyo para dar un salto hacia adelante. En la Junta Democrática, Santiago Carrillo estaba tan seguro de que lo que yo hacía es lo que él comprendía. ¿Y qué es lo que comprendía Santiago Carrillo? Que todo el que se dedica a la política es porque quiere poder, dinero o corrupción. Eso, claro, la clase política no estaba acostumbrada a saber lo que es un hombre revolucionario, que no busca nada personal, que al contrario, le aburre todo lo que sea poder, presencia o influencia personal. Me aburre. Yo no busco más que lo colectivo.