Trevijano, comentado por Álvaro Bañón (1 de 3)
Transcripción
Locutor 01
Pero ¿qué tiene que ver el mundo actual con el que existía antes de los estados totalitarios? Donde ningún partido estatal no era estatal. Y cuando triunfa el totalitarismo, uno de los partidos se hace estatal, pero no los demás. Y hoy todos los partidos son estatales, es decir, todos los partidos son traidores a la sociedad civil, son traidores a los gobernados, viven del Estado para el Estado y para gloria del Estado. Es una abominación de partidos lo que hay hoy en el mundo.
Locutor 00
¿Por qué? ¿Por qué se elige la oligarquía y no se sigue con la dictadura durante la dictadura de Franco? ¿Por qué rebajarte en tus privilegios? Porque la forma más estable de todas las políticas, de todos los regímenes, es el oligárquico. Porque la corrupción no le afecta porque es corrupto. Y cuando las personas dicen, oye, que se ha degenerado la corrupción, no, perdona, es que están perfeccionándolo. Y dicen, oye, es que ahora de gobierno no, es que ahora ya saben de gobernar. Antes no sabían de gobernar. Entonces, los que se hicieron oligárquicos, Lo hicieron porque es la forma más estable. Hay quien lo llama eutasia. Eutasia para ellos. Salía Pedro Sánchez diciendo, nosotros somos socialistas porque creemos que el cielo está en la tierra. El cielo es para ti y para ti los de tus partidos. Y de la teoría de los juegos. Nadie pierde, dice. Nadie pierde. Los que juegan no pierden, pero yo que no juego, pierdo y palmo. Y todos los que estamos aquí. Vamos a hablar un poco más de la oligarquía. ¿Por qué? Porque, a ver, ¿por qué se hicieron en la transición, que es el periodo histórico que nos domina, por qué se hicieron oligarquías? Porque no podían hacerse dictadores. Porque ellos entendían, solo te puedes hacer oligarca si piensas igual que pensaba Franco y si yo gano una guerra, yo digo y hago. Levanto un estado a los militares, pim, pam, pum, tú que me has dicho, te quito. Pero como no tienes fuerza para ser dictador... resulta que eres un dictador tuelo, es decir, un oligarca. O sea, ¡qué vergüenza! O sea, lo peor de los oligarcas es que no llegan a ser dictadores. ¡Qué desvergüenza! ¿Cómo se pasean por ahí? O sea, yo quiero ser león, pero me conformo con ser lleno.