Antonio Garcia Trevijano ,presentacion de su libro El discurso de la Republica 1994.

2011-06-02 Kike Gallego 4:15 YouTube ↗
Antonio Garcia Trevijano ,presentacion de su libro El discurso de la Republica 1994.

Transcripción

Locutor 01

Es que el gobierno tiene que ser elegido, elegido directamente por el pueblo, en votación directa. El presidente del gobierno no puede ser el producto de combinaciones en un parlamento de personas que no están elegidas para eso. El segundo es que los gobernantes tienen que ser elegidos directamente por el pueblo. Y el tercero es que el poder tiene que estar dividido, si no la corrupción es inevitable. No puede ser que el poder, el gobierno, sea el que controle al Parlamento y a los jueces.

Locutor 00

En definitiva, que los que se sientan en el Congreso de los Diputados son personas que se hayan ganado el voto del pueblo y no se hayan escondido tras la imagen de un supuesto líder. Sí, de una lista. De una lista. Una imagen que es la que representa esa lista, que es el cabeza. Esta tarde va a presentar usted el libro, el discurso de la República. ¿Es un acto republicano?

Locutor 01

no, es un acto de libertad política yo creo que la importancia de este acto de hoy es muy grande con solo pensar que después de 55 años es la primera vez que en España se va a debatir y hablar libremente de monarquía y república el debate, esta es la primera vez estuvo prohibido durante la guerra civil la idea de la república fue derrotada por las armas en el campo de batalla con Franco 40 años reprimida por la policía Y desde que los españoles tienen libertades, la idea de la república es un tabú que ha sido escondido, tapado por el consenso de partidos que se llaman de izquierda y republicano para deshonra de la izquierda y de la república.

Locutor 00

Para concluir, señor Trevijano, todo libro obedece siempre a una necesidad de su autor. ¿Cuál es la necesidad interna, personal, del autor de García Trevijano para escribir este libro?

Locutor 01

Pues le voy a decir claramente, ayudar y enseñar a los españoles... a que vivan de pie y sean libres. Por ejemplo, bajo la dictadura yo era libre, me bastaba luchar contra ella. Hoy, rodeado de plenas libertades, yo no soy libre, porque yo no puedo votar ni elegir a mis representantes, ni puedo evitar la corrupción, ni los robos. Entonces yo quiero, con el discurso de la República, mostrar cómo hay que ser libres, incluso ser capaz de pensar contra los demás, aunque la mayoría, la inmensa mayoría, esté diciendo que esto es una democracia, o que esto es... La libertad no se puede conceder, y todas las libertades que tenemos en España han sido concedidas por el Estado. La libertad hay que tomarla, si no, no se tiene nunca.

Locutor 00

Para concluir, señor García Trevijano, ¿es de alguna forma este libro su tarjeta de presentación en la vida política una vez más, con intenciones de futuro? No. ¿No tajante o...? No, no, no, no.

Locutor 01

No tajante, uno, no es mi tarjeta de presentación, puesto que yo estoy dedicado a la vida política y pública desde hace 40 años. No, pero me refiero... Segundo, para el futuro. Segundo, no es un programa político para el futuro. Pero es una idea, la idea democrática y la idea... Si la monarquía hace las reformas constitucionales para ir a la democracia, la monarquía tendrá sentido y se salvará. Pero el hundimiento de este régimen, que es inevitable, como en Italia, si la monarquía no ha hecho las reformas a tiempo, será también el hundimiento de la monarquía. Y para eso, antes que estar al albur de un Berlusconi, un aventurero, que se presente para engañar a los españoles, es preferible que con tiempo, con calma, se hayan escrito libros, se den conferencias y se explique lo que es la democracia y la república. Para que cuando llegue ese momento, estemos preparados con prudencia y sin ningún aventurerismo.

Locutor 00

Muy bien, señor García Torrijano, gracias y suerte con el libro. Se presenta esta tarde el discurso de la República y nosotros nos vamos ya. Volveremos mañana a las... Eso es un mareo mirando una cámara y otra. Mañana volveremos a las once y media exactamente de la mañana. Hasta entonces.