El MCRC no es un Partido Político

2021-08-12 Gabriel Araceli 11:03 YouTube ↗
El MCRC no es un Partido Político

Transcripción

Locutor 01

Ana Oliva y es del 7 de noviembre del 2017. Dice, estimado don Antonio, el MCRC se ha constituido como una asociación cultural e intelectual prepolítica y esto, a mi entender, dificulta la difusión y la comprensión de su mensaje. ¿Por qué en un partido político, con el fin único de hacer una enmienda a la totalidad del sistema y abrir un periodo constituyente? Un partido cuya finalidad no fuera gobernar ninguna alcaldía o institución. Entiendo que ya que el sistema de partidos es intrínsecamente corrupto, entrar a formar parte del mismo entrañaría un grave peligro de corrupción. Pero ¿no habría algún grupo de hombres buenos cuyas convicciones fueran lo suficientemente fuertes? Usted tuvo la oportunidad de entrar y sin embargo no lo hizo. Un gran saludo.

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Creo... lo que dice parece lógico y no lo es lo que ha dicho una frase ahí la segunda frase de que podríamos condicionar no dice la palabra condicionar al principio a influir hacer una enmienda a la totalidad eso, enmienda a la totalidad vamos a ver eso es una utopía eres platónica sin saberlo crees que tus ideales basta expresarlos para que se cumplan la política es el campo de batalla de las ambiciones de poder y de las ambiciones de dinero y de las ambiciones de influencia social en realidad de la ambición cultural social científico todo Por tanto, tú ahí te has contestado a ti misma que si intentamos lo que tú dices seríamos tan inútiles como Platón que quiso aconsejar al Dionisio, al tirano, decir la cosa y tuvo que salir de allí porque lo mataban. Debe ser un fracaso absoluto y ridículo. No. Eso es una utopía. Es un sueño angélico. Los hombres no somos ángeles. Estamos guiados por apetitos de poder, de dinero, de influencia, de validad. Eso está a la flor de piel de prácticamente casi todo el mundo que se dedica a la política. Porque el que sin tener esas cualidades, yo no las califico, que no tiene esa generalidad de caracteres que son los que tienen todos los que se dedican a la política, no puede hacer nada. Nosotros, en cambio, creemos. que hemos acertado en algo muy importante, y es que si no somos un partido político no engañamos a nadie. Nadie que esté hoy, ya hemos pasado de 1.600 asociados, ya vamos camino de los 1.700. Dentro de dos meses, ya empezamos ahora a preparar la segunda asamblea para el próximo año, ya que el año anterior, ya que terminaron, no lo hicimos porque hicimos antes, en el mes de agosto, el simposio en La Rioja. Entonces, yo creo que hemos actuado con muchísima coherencia, porque todos vosotros, cuando os reunís conmigo y cuando expresáis en los congresos o en la asamblea, o en las conferencias que yo voy dando por toda España, en las penas que hago con vosotros, todos me repetís la misma frase, pero todos, sin excepción, centenares de individuos, habéis dicho que vuestra vida ha cambiado. radicalmente desde que estáis dentro del MCRP. No solo porque veis con claridad lo que antes era oscuro, sino porque vuestra vida ha cambiado porque ya no tenéis ninguna ambición que esté fuera de vuestro alcance, vuestra medida. Porque ya no sois soñadores, lo habéis convertido en científicos de la política. Esa labor es lenta para llegar a influir en el Estado. Pero es la más segura. En cambio, si nos convirtiéramos en un partido político primero. Primer problema. Por un partido político, ¿y quién pone el dinero? ¿Es que crees que se puede hacer un partido político sin dinero? Pero el Estado paga a aquellos que están en los escaños. Y por tanto ya tú lo reconoces. Eso sería traicionarnos a nosotros mismos. si participáramos en el Parlamento como los demás. Una enmienda a la totalidad, primero, una utopía, segundo, imposible, no tenemos dinero. ¿Cómo vamos a costear nosotros unas elecciones de hombres puros, supuestamente puros, para que si ganamos la mayoría absoluta, nos presentemos en los diputados, en la Asamblea, en las Cortes, y en nombre de la mayoría, hagamos una enmienda a la totalidad? Eso es soñar. Es imposible. Y yo no engaño a nadie. Ni permito sueños. No, no. Los sueños es para aquellos que creen en la igualdad. Pero el sueño de la libertad es realizable. Y es nuestro único sueño. La libertad política colectiva. Ese es nuestro sueño. Y ese vamos paso a paso. Lo vamos conquistando. Porque estamos influyendo. Voy a poner un ejemplo. Ahora yo hago esta emisión de hoy. va a tener, lo digo ya de antemano, cuando termine esta emisión, en una hora, ya va a haber más de 15.000 personas que la han escuchado. 15.000 personas que me oyen todos los días que yo hablo. 15.000. En una hora. Pero luego se acumula y después llegó a tener 20, 30, 40, 50 y 60.000 oyentes. Eso vale mucho más que un partido político. No tenemos hoy la capacidad de acción. Porque no tenemos dinero. pero la capacidad de la influencia cultural es enorme. Otra cosa, es que no os habéis dado cuenta que los periodistas más sagaces están utilizando e incorporando nuestros análisis, nuestras palabras y nuestro vocabulario. Claro que a mí eso no me gusta, pero mirad qué influencia tenemos que hasta en el lenguaje tienen que copiarlo. Cuantitativamente no somos nada, pero cualitativamente es lo único que hay, no en España, En toda Europa es la única organización cultural que dice que en toda Europa no hay democracia, que el Estado de partido es una oligarquía estatal, que ahí se gobierna gracias a la corrupción. Eso en toda Europa. No, la influencia que tenemos en América del Sur, en América Hispana, sobre todo en Venezuela, en Ecuador, en parte también ya en Argentina, Es gracias a nuestra pureza de lenguaje, no utopía, pureza de lenguaje. No decimos nada que no sea demostrable. Yo desafío a ver si hay alguien en el mundo, no en España, ni en Europa, ni en Estados Unidos, que diga que cualquiera de mis tesis está equivocada, que a veces hay alguien, es imposible, lo pondría inmediatamente en ridículo, como no hay ninguna televisión en España que lo haga. Ahora, sí, he sido invitado, vamos a ver si lo cumple, he sido invitado por Inter Economía, una televisión pequeña, donde uno de los locutores tuvo el descuido de dejar que un señor, que se llama comunicador o director de cine, pues ese señor tuvo el atrevimiento de volver a difamarme a mí por Guinea, diciendo que en el año 72... Macías, por mi consejo, había hecho una ley convirtiéndose de presidente de la República de Guinea en presidente vitalicio. Bueno, en primer lugar, es verdad, dos cosas, esa difamación, yo iba a poner una querella, entonces lo avisaron y a través de Roberto Centeno, que era amigo de él, Pues me han prometido que primero iré enseguida, después de estas fiestas ya, para contestar lo de Guinea. Y segundo, quieren aprovechar para hacerme ya varias entrevistas en televisión, varios días, para que explique qué pasó en la transición. Todas las falsedades. Bueno, lo hago. No es una televisión grande, pero tiene más oyentes. Es decir, que yo creo que nuestro camino es el único posible, aunque sea muy lento. Sin embargo, el entusiasmo que yo noto a todas partes donde voy es enorme. Y yo os pido ahora que me estáis oyendo que empecéis ya a preparar la asamblea para la primera quincena de marzo probablemente, pero empezar ya a prepararla. Esto ya no es cuestión de estatuto, ahora se trata de acción. ¿Y qué acción cultural prepolítica cabe? Pues la acción... Política que no consiste en presentarse en unas elecciones. Eso es prepolítica. Se llama prepolítica porque no estamos conquistando poder en el Estado. Por eso es prepolítico. Queremos conquistar la hegemonía cultural en la sociedad civil. Y eso es política pura. Esa es la teoría de Granchi. Por eso hoy la derecha le encanta a Granchi. Y antes lo odiaba. Porque ahora, claro, si es una cuestión de hegemonía cultural, la derecha pretende tener la suya. Yo lo que nosotros nos distinguimos de todo el mundo es que nos ocupamos exclusivamente de las reglas de juego. Y el sujeto constituyente para dictar esas reglas de juego, el único sujeto que nosotros respetamos, se llama libertad colectiva, libertad política colectiva, nada más. En cambio, la igualdad no. La igualdad nosotros no somos nadie para decir... ¿Cómo debe hacerse el reparto de los bienes y las riquezas? Eso que lo hagan los gobiernos y que se vote a la izquierda o a la derecha. Pero las reglas de juego, eso tiene que ser unánime. Y por eso nosotros somos científicos. Porque nadie nos puede discutir el derecho a que la libertad política constituyente de todo país sea la libertad política colectiva. El sujeto constituyente de toda constitución tiene que ser la libertad política colectiva. Esa es nuestra tarea.