CONFERENCIA DE TREVIJANO EN ZARAGOZA, COMPLETA(6 NOVIEMBRE 2012)

2012-12-11 Libertad Constituyente TV 52:53 YouTube ↗
CONFERENCIA DE TREVIJANO EN ZARAGOZA, COMPLETA(6 NOVIEMBRE 2012)

Transcripción

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Estar en Zaragoza con vosotros para mí no es un acto extraño. Viví en Zaragoza durante tres años. Era, como es natural, muy joven, era notario en una provincia de Teruel, vivía aquí en Zaragoza. Y desde entonces, desde mi juventud, yo creo que estoy tan apegado a los ideales que tuve desde que comencé a estudiar el bachillerato, que incluso no puedo pronunciar las palabras que hoy se inventan y se dicen. con respeto enorme a quien las pronuncian, yo digo buenas tardes a todos y a todos, no a todas. Porque la palabra todos implica en español todas y todos. Entonces decir todas para mí es demagogia y yo no lo digo. Comprendo que los demás lo digan, yo no. No se respeta más a la mujer por emplear el femenino cuando no viene al caso. Antes que nada quiero agradecer al alcalde Juan Alberto Belloc que haya tenido el valor, en él explicable, de invitarme a un acto público. Yo conocí a su padre, un hombre honesto y competente, antifranquista. No traté mucho a su hijo. a Juan Alberto, a pesar de que yo fui uno de los promotores principales de la constitución clandestina de justicia democrática. Entonces trataba más con Carretero, con el fiscal Chamorro, pero el nombre de Belloc siempre me ha sido muy cercano. A mí no me extrañó nada sus peripecias políticas y sus extravagancias para la clase política a la que pertenece. porque él no es extravagante, pero hace cosas distintas de lo que se puede esperar de un hombre de partido. Si yo estoy aquí es porque el alcalde vuestro no es hombre de partido, pertenece a un partido, pero su cabeza está aparte y al margen de consignas o sentimientos propios de colectivos, no de personas individuales. Yo creo, me he planteado de qué voy a hablaros. No sabía bien, yo casi nunca, nunca en mi vida he preparado una conferencia. Me parece un acto que es propio de científicos, propio de profesores, pero yo ni soy científico ni soy un profesor. Soy un hombre libre. Os parecerá raro que diga, soy un hombre libre. Es rarísimo. He conocido tan poco en mi vida que yo me parezco un caso raro. Ser hombre libre hay que ser muy valiente para ser libre en una sociedad de esclavos. Bajo Franco, dos tercios de la población estaban entusiasmados con el franquismo. Hoy nadie se acuerda de eso. Hoy resulta que bajo Franco todos eran demócratas, todos eran liberales. Franco era un dictador que estaba impuesto no sé por quién, pero estaba sostenido por dos tercios de los españoles. Un tercio entusiasmado con él. Otro tercio bien acomodado. Y solamente un tercio estaba en contra de él, con el sentimiento. Porque dentro de ese tercio una minoría pequeñísima se atrevía a tomar riesgos para que la dictadura de Franco terminara cuanto antes. Yo fui parte y formé un núcleo muy estrecho. de los hombres más valientes que en aquel momento españoles se enfrentaron de verdad con la dictadura. Mi experiencia es evidente que es muy lejana y muy larga. No de aquellos tiempos, también de ahora. Porque para mí la política y la libertad no es un momento de la vida. La libertad no es algo que se conquiste. Como se puede conquistar la riqueza, el dinero, el amor. No. La libertad o la tienes prisionera para siempre o no sabes ni siquiera lo que es la libertad. Y España no ha conquistado la libertad. Nunca ha conquistado en los españoles la libertad política. En España no hay libertad política, colectiva. Qué raro. ¿Cómo viene el señor Trevijano diciendo que no somos libres, que aquí no hay libertad? Es más, digo, no hay constitución. Es mentira. Eso que le llaman constitución no es una constitución. Eso es como las leyes fundamentales del Reino de Franco. Eso no es una constitución. El artículo 16 de la Declaración de Derechos del Ciudadano de la Revolución Francesa dice solo hay constitución cuando hay separación de poderes. ¿Acaso hay separación de poderes? De ninguna manera. ¿Cómo va a haber separación de poderes si vemos todos los días en la televisión que el gobierno se sienta en un banco del Parlamento que para mayor ínride de desprecio tiene un color distinto? Es color de azul. ¿Pero qué hace un gobierno sentado en un Parlamento con sillas preferentes de color azul para imponer miedo y respeto a los legisladores? ¿Qué gobierno es ese que elegirla? ¿Habéis visto algún gobernante desde el primero Suárez, pasando por Felipe González, Aznar, Zapatero, Rajoy, uno solo, que no anuncie las leyes que va él a dictar? Todos dicen, haré un decreto, haré una ley, haré... Pero ¿cómo? El gobierno está diciendo todos los días a todos los millones de españoles que las leyes las hace él. Y los españoles dicen, uy, qué democracia más buena tenemos. Qué buena, qué bien estamos. Ahora, aquello sí que era malo, lo del franquismo. Pero es que ¿acaso Franco no tenía legisladores de familias, sindicatos y municipios? ¿Acaso Franco no tenía unas cortes? ¿No tenía unas jueces? ¿No tenía un gobierno? Igual que ahora. ¿Qué diferencia hay entre Franco, que tuvo la sabiduría de hacer imposible el control de su poder, que es en la dictadura, Un dictador no es que sea un sádico que quiera matar, meter en la cárcel al que le caiga mal a sus enemigos. No, no. Un dictador es aquel que sabe, durante mucho tiempo, hacer imposible que se controle su poder. Ese es el dictador. Y Franco fue un buen dictador, sabio, eficaz, un cateto, si queréis, de Ferrol, pero con más sabiduría política que toda la clase que le ha sucedido después. ¿Qué? ¿Quién a sus días? Franco Suárez, el jefe de la falange. Y ese jefe de la falange, todos los partidos se rinden ante él y aceptan todo lo que les propone. Legaliza al Partido Comunista y Santiago Corrido se convierte en su defensor. Un falangista, creador del movimiento, que inventa el café para todos. Hace 30 años. ¿Y ahora qué dicen? Ah... Más, Arturo, más. ¿Cómo? Está desafiándonos. Si quiere separar a Cataluña. Pero ¿cómo? Quien quiere separar a Cataluña será Suárez, que ha sembrado lo que ha sembrado, las autonomías. ¿Qué es esto de autonomías? ¿Autonomías? Pero es que hay alguien autónomo, salvo Dios, y es dudoso. Sí, es verdad. Pero ¿qué autonomía? ¿Quién es autónomo? ¿Autonomía catalana de qué? Autonomía política, independencia. Autonomía cultural, folclore. Porque la autonomía cultural o es universal o es folclore o es sardana. Pero ¿y qué seguís todos pensando lo mismo? Yo soy diferente. ¿Por qué soy diferente? Porque pienso igual que pensaba Juan Alberto Belloc, Santiago Carrillo, Felipe González. Todos, sin excepción. No hablo de Aznar ni de Rajoy porque yo no sé lo que pensaban. Pero hablo de los que pensaban, de los que luchamos contra Franco. ¿Quién soy yo? Una persona que piensa igual que entonces. ¿Y qué ha pasado? Pues que todos los demás piensan lo contrario de lo que pensaban entonces. Y no soportan mi presencia. No soportan que yo diga hoy la traición que han hecho todos los partidos políticos. ¿Qué es un partido político? Antes he hablado de la sociedad civil. ¡Hablemos! Pues de la sociedad civil. Un partido político, los partidos políticos españoles, después de Franco. El Partido Popular, no hablo de él. Es normal que si él procede del franquismo y procede de la falange, se convierta en un partido como la falange. ¿Qué es? Pues un partido estatal, financiado y pagado por el Estado. Y como se sabe que todo el mundo pertenece a quien le paga, pues es natural que lo que procede del franquismo sea un partido estatal fiel al Estado y enemigo mortal de la sociedad civil. Quien no sepa esto no sabe nada, ni de política, ni de sociología. ¿Qué es la sociedad civil? ¿La sociedad civil? Claro que existe la sociedad civil. ¿Acaso la que nos va a explicar Mario Conde? ¿Esa es la sociedad civil, la de los banqueros? ¿De qué nos puede hablar de sociedad civil? La sociedad civil es el mundo del trabajo, claro, y de la invención, lo que pertenece a la sociedad. ¿En qué es la que no es? Ni sociedad religiosa, ni sociedad militar, ni sociedad política, amigos. Qué pocas personas saben decir la verdad hoy en España. Sociedad civil es la que no es sociedad política. Entonces, ¿qué pasa? Pues que en España no hay más que dos cosas, Estado y sociedad civil. Como la sociedad civil no tiene instrumentos políticos, porque no es una sociedad política, es la esclava del Estado actual de partidos. El Estado actual es un Estado de partidos, pero yo no lo digo despectivamente. La mejor definición de lo que es el Estado de partidos está en Alemania, en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional de Bonn. el gran jurisconsulto para los alemanes y para muchos que no conocen lo que es de verdad el derecho constitucional. Para ello, Gerald Leibhold constituye el sumo de la sabiduría. Y él dijo, literalmente dijo, lo que hoy pasa en España y nadie se atreve a decirlo. Y lo dijo él en defensa de lo que hay hoy en España. Dijo Leilford que en el estado actual de partidos, lo que vulgarmente se llama partidocracia, en el estado de partido, dice, no queda ni un solo resto de representación política. Esa es Alemania, Merkel, la que hoy tiene imperio, como sabéis, en toda Europa, esa tiene un estado de partidos. ¿Y qué se distingue? Porque no tiene ni un solo elemento de representación. El estado de partidos no representa a nadie, porque en la propia constitución española, que no es constitución, digo, hay una ley fundamental del reino, pues en eso dice que los partidos tienen la función de integrarse en el Estado. Esa es exactamente. Fascismo, totalitarismo, nazismo, todo eso está ahí, en ese artículo. Hay lo mismo que había con Franco. ¿Cuál es la función de los partidos? Integrar a las masas en el Estado. Vosotros no sois ciudadanos. Aquí se habla mucho de ciudadanos. Yo no conozco a ninguno. Un ciudadano, ciudadano, serán súbditos. Pero que yo no conozca en España a nadie que sea ciudadano. ¿Soy consciente de los derechos de ciudadano? Nadie. ¿Por qué? Pues porque no hay ciudadanía. Hay sumisión, esclavitud. No hay más que partidos estatales pagados por el Estado, mintiendo todos los días. Son los responsables de la crisis que hay. ¿Queréis que hablemos de crisis? ¡Hablemos de la crisis! ¿Pero qué es la crisis económica? ¿Pero qué crisis económica si hay una crisis moral que es infinitamente mayor que todas las crisis económicas juntas? ¿La crisis moral en España? ¿Pero quién cree hoy en la honradez, en la fidelidad, en la lealtad? Pero solamente los idiotas. Porque toda persona que sea un poco inteligente o se aprovecha de lo que hay o es un tonto. Pero es que no habéis dado cuenta todavía que la corrupción en España no es un epifenómeno a consecuencia de que no hay control del poder o que las leyes son defectuadas, nada de eso. Es muy sabio lo que está pasando en España. A la muerte de Franco, como no hay ruptura con el franquismo, como Suárez continúa con el franquismo, como los partidos estatales continúan las prácticas franquistas, como no hay libertad política colectiva, como solamente hay derechos individuales, Pensar que donde hay derechos y libertades individuales, no hay libertad. Ah, yo porque tengo derecho, tengo libertad. No, la libertad inherente a los derechos individuales no es libre, es una facultad. La libertad es crear algo a lo que no tienes derecho, pero que está dentro de la moralidad de la sociedad civil. Eso sí, esa libertad no hay en España. Lo que hay, no hay libertad colectiva. Si hubiera libertad colectiva podríamos cambiar el sistema, podríamos convocar referéndum los ciudadanos. Y dirán, ah, pero es que en la Constitución dice que si se reúnen medio millón de firmas y además se aprueba por tres cuartas partes de las Cortes y además por tres cuartos del Senado y además con el permiso del rey Juan Carlos... pues se podrá cambiar una coma de la Constitución. Y eso la gente cree que la Constitución es reformable. No señor, la Constitución no es reformable. En cambio, basta 24 horas de una orden de los alemanes para que en la Constitución figuren las cifras del déficit, lo ponen en el acto. Esa es la Constitución, porque en España no hay poder constituyente, sí lo hay. Lo que no hay, ni ha habido, ni proceso constituyente, ni libertad constituyente. ...todo lo que proceda... ...de un poder constituido... ...no es libre... ...la libertad... ...solamente puede venir... ...de un periodo de libertad constituyente... ...si no es la libertad la que constituye... ...de ahí no puede venir nada que sea ni digno... ...ni decoroso, ni libre... ...yo voy a enseguida responder... ...a las preguntas que me queráis plantear... ...pero quiero deciros una cosa... ...yo sé... ...lo que muchos españoles... ...no me conocen como antes... ...en los años de la transición... ...yo era la figura más importante de España... ...yo he presentado... ...a España ante el Tribunal de Extraburgo... ...en plena clandestinidad... ...contra Franco... ...y yo he sido recibido... ...en Extraburgo por unanimidad... ...como el futuro presidente de la República Española... ...yo sé de lo que hablo... ...en cambio hoy... ...es un milagro... ...que una autoridad... me invita a dar una conferencia. Yo voy por todas partes, pero no porque me invitan a sitios privados, pero en sitios públicos invito a la oportunidad a Zaragoza, Juan, Alberto Belloc. Eso es un milagro. Pero ¿por qué? ¿Cómo se puede explicar que una persona que ha pasado más de 60 años de su vida dedicado al estudio... de lo que es una constitución, al estudio del derecho, que ha dedicado su vida a la conquista pacífica de la libertad, que ha favorecido a los partidos políticos, que ha promovilizado a todos, desde el Partido Socialista al Partido Comunista, que ha tomado riesgos, que ha estado en la cárcel, que ha sido amenazado de muerte, que ha sufrido atentados. ¿Cómo es posible que una persona que ha sufrido, yo no sufría porque era mi deber, Pero visto desde fuera, una persona que ha sufrido tanto persecución durante el franquismo, que en dos consejos de ministros, en dos, me declara enemigo, número uno de su régimen. Pero quién sabe, estoy de los españoles, nadie, porque mi nombre está prohibido. Es un tabú. Franco dos consejos de ministros. En uno de ellos, a las 12 de la noche, os cuento ya historia, lo que no vais a oír jamás en un libro de historiadores ni en un periódico. A las 12 de la noche, el ministro de Justicia, Antonio Oriol. Conocéis porque era un hombre potentado, el patriarca de todas las Oriol que venía a hablar de electricidad. Se presenta a las 12 de la noche en mi casa que yo vivía en Cristo Rey. Yo había sido, era abogado de él en cosas privadas, particulares. Como abogado es lo único que yo me permitía que todo el mundo dijera que era muy bueno como abogado. Y eso ya me permitía ser abogado de ministros de Franco en sus asuntos particulares. Pues este viene a las 12 de la noche y me dice, Antonio, vete inmediatamente que mañana te matan. Digo, ¿cómo me matan? Dice, si tiene el Consejo de Ministros. ¿Y quién lo ha oído? No me lo quiso decir. Digo, ¿y Franco qué ha dicho? No me lo quiso decir. Bueno, muchas gracias, Antonio. Yo no me fui. Porque me daba vergüenza huir incluso ante un... Dijo, Franco ha reconocido que era el primer peligro contra el régimen que eras tú. Le di las gracias y me fui. Pero un año apenas después recibo otra visita de Antonio Fontán. Era del Opus Dei, que recordáis, los que lo recordáis, que fue presidente de las Cortes, del Senado, también creo ministro. Bueno, pues este me viene también a las 12 de la noche. Y él, como me conocía bien, porque tenía más amistad con el vino, con 100.000 pesetas. Me dice Antonio, como sé que nunca llevas dinero, ten 100.000 pesetas y vete corriendo que mañana te matan. ¿Qué estás diciendo? Te matan. Ha venido Faustino García Moncourt, miembro del Opus Dei, ministro de Comercio, a verme a la residencia, calle Montesquínza, a decirte que mañana han preparado un camión en la cruz de tal y verdad. Conocían que yo tenía un asunto en Majabahonda y me han preparado mi asesinato. Y ahí ya lo tomé en serio, claro, me pareció serio y me fui. Y cuando llegué a la venta área en Madrid, en la carretera de Navacerrada, me dio tal vergüenza que di la vuelta atrás y me volví atrás y suspendí como es natural el viaje, el asunto de los juzgados que tenía el día siguiente. Con esto quiero decir, se ignora en España por los historiadores que el único español en vida que Franco ha declarado su enemigo soy yo. Sí, sí, ¿cómo vais a saber? Ni lo que es mi pensamiento, ni lo que he hecho, es una consigna. Trevijano fuera. ¿Por qué? Porque soy enemigo del Estado de partido. Porque soy amigo de la democracia. Porque no soy amigo de las imposturas. Y lo que hay yo es una absoluta impostura. La crisis que hay es porque procede la transición española de una impostura moral. El consenso. Pero ¿cómo podéis alabar el consenso? ¿Qué persona civilizada puede hablar bien del consenso? Coger un libro de filosofía anglosajona, Inglaterra, Estados Unidos, buscar en el diccionario político la palabra consenso, ni existe. Y si existe, dirá, acostúmbrenlo a los pueblos primitivos de tomar las decisiones antes de inventarse la política de acuerdo. ¿Cómo puede ser consenso si el consenso no puede existir en un sistema de democracia que se distingue porque todo se decide por votación de mayoría o minoría? Pero no os dais cuenta que el consenso impuesto es enemigo de la libertad de pensamiento. ¿Consenso? ¿Qué quiere decir pensar todo igual? O bien significa eso, en cuyo caso es monstruoso porque es falso, o bien significa transacción, no transición. Transacción sobre cuestiones de principios esenciales que se avergüenza uno de decirlo. Entonces, te callas, el comunista deja de ser comunista y se hace monárquico. El Partido Socialista deja de ser socialista y se hace monárquico. Y los franquistas... Aznar y compañía dejan de ser franquistas para hacerse monárquicos. ¿Pero monárquicos de quién? De la monarquía no. La monarquía se decide por un orden sucesorio que está en la dinastía. Era el conde de Barcelona. No, no, no. Todo el mundo se hace partidario de qué? De la traición. ¿Cómo? Pues yo leyendo a Proust lo comprendí. Leyendo a Proust, que no me gustaba mucho al principio, pero estoy casado con una francesa que admira mucho a Proust, y le he contado la comida, y me daba la tabarra con que yo no leía a Proust, que no lo conocía, hasta que ya decidí, una, dos, tres, cuatro veces lo dejaba, lo leí, y ahí comprendí todo. Proust estaba arrepentido, sentía pena de no sentir pena por la muerte de su abuela, a quien tanto quería. Y ahí encontró el fundamento que lo peor de la deslealtad es no sentir pena de la pérdida de los amigos, de la pérdida de los amores. Pensad qué es la transición española. Ya veréis a dónde llegáis. Los hombres políticos cambian de mujeres. Abandonan sus promesas de su matrimonio, buscan otro. Los amigos dejan de ser los amigos. Buscan que ellos que tienen dinero, poder, es otra clase. Rompen sus costumbres. ¿Por qué? Pues por una razón muy sencilla. Traicionan todos sus ideales. ¿Por qué? Pues porque entran en un país, un país... ...donde está jefe del Estado... ...un traidor... ...traiciona a su padre... ...y ahí está de jefe del Estado... ...respetado por todo el mundo... ...qué importa que el New York Times... ...diga... ...que tiene una fortuna de un millón... ...de 1800 millones de euros... ...yo lo conozco personalmente... ...aquí en Zaragoza... ...en las preguntas me preguntáis... ...la amistad entrañable con él... ...con mi Pegaso... ...y Juan Carlos y con las niñas de Zaragoza... ...preguntármelo... ...si lo conozco como nadie... ...pues traiciona a su padre... ...Suárez... ...traiciona a la falange... Fraga traiciona a Franco. Todos traicionan a todos. El socialismo traiciona a la República. El Partido Comunista se hace monárquico. Todos traicionan a todos. ¿Y dónde está el secreto? Pues que en toda sociedad la traición es una lacra, castigada, es una infamia. Lleva el sello en la frente del traidor. Nadie le escucha, es un traidor. Pero en una sociedad de traidores, El traidor es un mérito enorme. Es la condición para ser jefe del Estado, jefe del gobierno, ministro, rico, a condición de ser traidor. Preguntadme lo que queráis. Hay un crecimiento en mi persona que explica que a medida que avanzo en edad, retrocedo en ideales. Cada vez tengo más confianza en los ideales de la juventud, en los míos desde luego. Y mi pensamiento hasta la muerte de Franco... ...se animó... ...por ideas generales... ...las existentes en Europa... ...yo no sabía más de política... ...que lo que sabían los mejores hombres... ...europeos... ...mi estudio desde luego... ...eso no tengo que decirlo... ...es la más alta filosofía política... ...que nunca ha existido... ...la griega, la renacentista... ...y luego los... ...la anglosajona... ...también conocí muy bien el marxismo y la... ...pero ese no fue mi... ...todo ese bagaje... ...me sirvió... para crear la Junta. Yo no fui, como se dice, un miembro de la Junta. Yo fui el creador de la Junta Democrática. Eso es que se olvidan, no les interesa. Yo no es que fui un miembro más, fue una idea exclusivamente mía. La creé yo exclusivamente en la clandestinidad. Hice el 100% de todos los escritos de la Junta Democrática. La Plata Junta fue una idea mía, fundada por mí. Todos los escritos de la Plata Junta los hice yo. Por tanto, es inseparable mi persona de la Junta y de la Plata Junta. Todos los que dicen un viebro quieren disminuir mi papel. Lo digo ahora, que ya no tengo ninguna pretensión de nada, ni de vanidad. Pues mi pensamiento en aquel tiempo no podía distinguirse mucho del de los mejores filósofos de filosofía política europeos. Pero después sí avancé muchísimo, porque me ha servido una barbaridad la traición española para que yo pueda avanzar en el pensamiento político de la libertad. Y he tenido que crear. me encontré que tenía unos topes que ya no podía pasar de ellos. Claro que he estudiado a fondo a toda la filosofía política, la anglosajona y la alemana, desde la última, la de Max Weber, lo italiano, Mosca, todos los que han sido algo. Yo conozco a todos ellos de memoria, pero no me daban satisfacción. Seguí hasta que llegué a descubrir, realizar, perdonármela, que no sea modesto, no lo soy nunca. porque me parece hipocresía, pero perdonad que yo me creo que cuando yo muera, que tengo la certeza absoluta que ha desaparecido el miedo a mi posibilidad de respuesta, entonces se dirá algo que hoy se mantiene oculto. Y es que he sido el inventor de la ciencia política. Sí, sí, catedrático de derecho cultural. Oídlo bien y lo voy a explicar por qué. Aristóteles no se inventa ninguna ciencia, porque la ciencia política para todos es el arte de gobernar o el arte de... es una acción, pero no hay una teoría. científica de la política no la podía ver porque la política para que hubiera convertirla en ciencia tenía que descubrirse cuál es la unidad mínima y reductible que permite la construcción de un edificio científico por ejemplo la física no llega a ser ciencia hasta que no se descubre el átomo La biología no llega a ser ciencia hasta que no se descubre la célula. ¿Qué es lo que yo he descubierto para que tenga la pretensión y la osadía de decir en público a vosotros y ante millones de españoles, extranjeros, alemanes o americanos, me da igual, en Estados Unidos? Mis libros en Estados Unidos están traducidos. Y ahí lo digo ya. Y a mí nadie me replica. ¿Qué es lo que yo he descubierto? Pues la unidad mínima de la política. ¿Cuál es? Como decía Aristóteles en la familia, no. Porque... Lo que yo busco es una unidad de poder, no una unidad sociológica que puede ser la familia. La revolución francesa dice no, la política, la unidad es el individuo y por eso suprime sindicatos, partidos, para que entre el Estado y el individuo no haya intermediarios. Se equivoca, porque el individuo será indispensable para conocer lo que es la psicología humana. para conocer el alma. Pero el individuo no tiene poder ninguno. Y yo busco una unidad de poder por sí misma, sola, y que más bajo de eso ya no haya poder. Eso es lo que busco. Y lo encontré. Me dirán, ¿y cómo has encontrado algo? Pues lo encontré en algo tan sencillo, tan natural, que acordándome de Emerson, porque eso estuvo muy presente en mi hallazgo, que decía que cada rincón de la naturaleza es leal a la naturaleza. Yo buscaba ese rincón de la naturaleza humana para que fuera leal a toda la naturaleza humana. Y lo encontré en el distrito electoral. Oh, dirás, ¿qué? Pues sí, en el distrito, en lo que se llama ayuntamiento, no. Distrito electoral, allí donde la unidad mínima que elige, bien sea con los reyes absolutos, las cortes de Aragón o de Monzón para pagar los impuestos, me da igual. Donde un sistema, aquella unidad mínima que puede elegir, O aprobar algo que antes no... Eso es poder. Ahí es poder. Entonces, a partir de ese momento, figuraros el edificio político que he levantado. Claro. Sobre esa unidad, resulta que el primer poder natural no es el Estado, es la sociedad civil. La sociedad civil, no la sociedad política. Porque el distrito municipal pequeño, los habitantes mínimos que se requieren y máximos para que eso sea posible, eso forma una unidad de poder. Pues esa unidad de poder sumada a otras unidades de poder son distritos que sumados permiten la elección de un diputado al Parlamento. No como ahora. ¿Qué es eso de listas de partidos? ¡Qué engaño tan grande! Ni abiertas ni cerradas y eso es igual. Eso no cambia nada. Pero ¿cómo un partido puede hacer listas? Eso es verdaderamente un asesinato de la representación. Porque las listas, sean las que sean, representan al jefe del aparato que hace las listas. ¿Cómo va a representar ni al votante, ni a la sociedad civil, ni al elector? Todo es falso. Donde no hay representación, todo es mentira. Bien, pues ya, partiendo de esa base, ¿viste qué sencillo? Que resulta todo el edificio. Ah, los distritos eligen un diputado. Y lo eligen. No lo paga el Estado. Todavía no hablamos del Estado. No tiene que pagarle nadie. Que le pague el distrito que lo elige. Eso no es nada. Es unos céntimos. En el distrito le sale el sueldo del diputado y un suplente. ¿Por qué un suplente? Pues porque ese diputado puede traicionar el programa electoral para el que ha sido elegido. Si lo traiciona, no tiene que ir a juzgado ni cosas raras. El mismo distrito electoral que lo ha elegido mantiene una comisión permanente en una oficina para vigilar la actuación de un mandatario suyo. Lo manda a las cortes, a la legislación, a la asamblea. Un pueblecito, un distrito, no muy pequeño, de 100.000 habitantes. Si me lo preguntáis luego diré por qué 100.000. Es el modo para que estén reunidos luego en el centro todos los elegidos por distrito. Porque el que está elegido, por ejemplo, cualquiera Lorca con el terremoto, el que ha sido elegido por Lorca, diputado, no tiene por qué saber nada ni de China, ni de Japón, ni de la UE, ni de Varsovia, ni de Estados Unidos. Solamente un hombre honesto, honrado, inteligente, que se presenta a sus ciudadanos, a sus compañeros de vecindad, para defender sus intereses. Otra zona donde tiene industria, pues se representa para defender esa industria. Y del conjunto es posible que haya alguno que sepa de China algo, porque lo diga. Pero en cambio ahora no. Ahora es que el diputado del último pueblo, que no tiene ni idea, que apenas se ha... Bueno, no sé si está en el bachillerato, ya no tiene mérito. Antes lo tenía. Ahora un bachiller, bueno, a lo mejor sabe hablar. Bueno, pues ese se cree de repente que está capacitado para hablar de Merkel y de Polonia y de Grecia. Los hablan todos y no tienen ni idea de nada. Pero en eso no creas que son distintos. Se parecen a los periodistas, sobre todo de la televisión, que hablan todos de economía sin tener ni idea de lo que es. y ahí están todos como catedráticos, y las mujeres más que los hombres. Pues digo, no es que yo me meta con las mujeres, porque antes no le he hablado al femenino porque no es necesario, pero ahora sí digo que las más pedantes son las mujeres jóvenes, que llegan a la televisión y como si fueran profesoras de economía de la School de Londres, y se queda una sombra lo que dicen, y da igual. A lo que voy. Primero, ya tenemos el distrito. Tenemos una asamblea de diputados de distrito. Y esa asamblea, como no tienen por qué saber nada de nada, representan solamente a su distrito. Pero todos reunidos... no tienen fuerza, ellos tienen opiniones. Cada diputado tiene su opinión, pero no tiene fuerza coactiva para obligar a los ciudadanos que obedezcan las leyes que ellos van a hacer. Y ese es el gran invento. Entre ese conjunto designa un colegio de legislación, un consejo de legislación, igual que el gobierno tiene el consejo de ministros, para que convierta. Todas esas opiniones en una sola que con mayoría absoluta tiene que aprobar las leyes. Y esas leyes son anteriores al Estado. Esas leyes no pueden venir publicadas en un boletín oficial del Estado. Traición. Eso está en Estados Unidos, está en todas las filosofías. Eso sí que no lo invento yo. Que la nación es anterior al Estado. Y que la nación necesita su boletín nacional de las leyes, no el Estado. Porque si no tiene el Estado pasa lo que en Estados Unidos, cuyo artículo séptimo contiene una excepción a la democracia, diciendo que el presidente, que ahora será Obama seguro, os lo digo, me da igual, no tengo que leer la prensa, Obama, Obama... Desde que se presentó la elección era ganador. Y la prensa, los partidos políticos, los medios han inventado un pugilato entre iguales para darle interés, ganar mucho dinero a los periódicos y la verdad es que el espectáculo gana, es mejor. No había ninguna posibilidad. En Estados Unidos no ha habido más que dos contrincantes. Uno, Obama actual, presidente. Otro, Obama candidato, el anterior. Y efectivamente, el que ha ganado, el que derrota a Obama presidente, es el Obama candidato. Obama era infinitamente mejor de candidato que de presidente. Y ese es el dilema de Obama. Pierde votos porque ha perdido a él. Pero va a ganar, porque el otro es peor. No, que lo saben los Estados Unidos. Va a ganar, ese no es el problema. Eso es ficticio. Obama es un hombre muy válido, pero no tenía experiencia de gobernante y ha hecho algunas cosas, no, muchas cosas bien, otras mal. Entre las que peor ha hecho ha sido su viaje a Europa. A Europa ha llegado como un cateto, como un indiano. Así que llegaba imitando las costumbres del europeo. Yo todo... Todo europeo que veo en la televisión, los dirigentes europeos, que cogen la mano de otro colega de su misma especie y no le suelta la mano, pasen cinco, diez, quince o una hora, mientras haya televisiones y fotógrafos, para mí lo desprecio. Digo, esos son falsos, teatrales, no creen en nada. Y no les da asco a un hombre tener cogido la mano de otro hombre. Y yo estoy deseando soltarla. Hombre, si fuera una mujer sería distinto. Bueno, bien. Pues esa es la situación que le contesto yo. Mi fundamento de filosofía radica en la importancia que le doy al distrito electoral, a la nación y sobre ella. aparece el Estado, que es el terreno del poder ejecutivo. En cambio, en los jueces, y siento que no esté Alberto Belloc, los jueces tienen que tener un poder, claro, pero como dijo Montesquieu, le pouvoir judicial se presque nul, es casi nulo, y no puede ser de otra manera. Es decir, lo que hay indigno... es que los jueces estén designados por los legisladores. Los que hacen la ley designan a los que tienen que aplicarla. Bueno, es la locura. Y no digamos el gobierno. Los que tienen que vigilar a los gobernantes designan a los jueces. Bueno, es todo un disparate tan grande, es un caos, una falta de razón, una falta de inteligencia que produce un fenómeno importantísimo, que sin corrupción no se puede gobernar. Por eso dije que la corrupción en España no es un epifenómeno, sino el factor único de gobierno. España ha sido gobernada gracias a la corrupción. Primero, parto de la base siguiente. Todas las épocas son de crisis. Si leen los historiadores del pasado, es que no hay uno solo de los grandes que no diga que está escribiendo en un momento de crisis. Primero, todas las épocas se viven como épocas de crisis. Segundo, para mí era muy emocionante la lucha por conquistar la libertad. Eso no es que sea un ideal de juventud. Yo no soy idealista. ...en el sentido platónico... ...porque Platón cree en las ideas... ...como entes... ...reales, ontológicos que existen... ...y que de ellas deriva lo que tenemos... ...yo no soy... ...idealista, yo no soy platónico... ...soy realista... ...pragmático... ...como Aristóteles... ...a partir de ahí... ...como no creo en el idealismo... que es en el sentido utópico, porque hay utopía, yo no creo en la utopía, no es que no crea, considero que son peligrosísimas, malas, para la libertad y para el progreso, salvo cuando tienen valor literario, Tomás Moro una maravilla, Platón una maravilla, pero la utopía comunista es un desastre, la prueba es que mira lo que hay hoy. Una situación más lejos de la libertad que la que existía con los zares. Yo no defiendo, me parece muy bien que los derribaran, pero el comunismo como idea es una utopía irrealizable. Y fue Karl Mannheim, el célebre sociólogo, que hablaré después de él, quien suprimió la distinción entre ideología y utopía. ...en su célebre libro... ...porque él creyó... ...ahí redujo la utopía... ...a la realización... ...de lo difícil... ...cuando la utopía no es eso... ...la utopía es lo imposible de realizar... ...si dices que es utópico... ...lo que no puedo realizar ahora... ...pero que al cabo de unos años... ...se puede realizar... ...eso no es utopía... ...eso será un ideal... ...difícil de alcanzar... ...y que con el tiempo se alcance... ...eso no... ...en cambio... En cambio, yo como no soy idealista, me agarro al término de idealidad, porque las idealidades sí son realizables. Claro que yo me guío por idealidades, que es lo mejor, lo perfecto, aquello a lo que podemos aspirar. Si no lo consigues, no importa. Si te acercas a una idealidad, siempre estás mejor que antes. Y eso no es idealismo. Luego, segundo, yo no creo que hoy estemos mejor que antes. Porque el único baremo que yo tengo para saber si estamos mejor o peor es el estado de felicidad o infelicidad de la población. Yo hoy sé que la población española es más infeliz que en los últimos momentos de Franco. En los últimos momentos de Franco había esperanza, también sufrimiento, pero había una esperanza real, porque estábamos seguros que el dictador moriría. Y también estábamos seguros que aunque procuraría que una pandilla de sus seguidores... continuara el franquismo, sabemos que eso era muy difícil. Y que si se batallaba por la libertad, podríamos inaugurar un periodo de la libertad. Yo pensaba así. Pero yo fui derrotado por Aristóteles y por Polibio. No por estos. Bueno, por estos también. Estos también me derrotaron. Pero no ellos. Ellos no tenían fuerza ninguno. Mira, ni Fraga, ni Suárez, ni Felipe, ni Santiago. Nadie se ha atrevido a enfrentarse conmigo. Nunca. Saldrían derrotados en un minuto. ¿Quién me derrotó a mí? En el terreno de las personas, Kissinger. Kissinger se traslada a España. No es una palabra mía. Es que está en las memorias de Washington, que ya están publicadas. Leerlo allí quien quiera leerlo. Trevijano era el enemigo. enemigos de Estados Unidos, porque no entendieron, creyeron que lo que yo pretendía era poner en España un régimen como el portugués para que triunfara el partido comunista. No entendieron, como nunca los americanos entienden lo que pasa fuera de su casa, creyeron que yo era comunista y creyeron que yo iba a hacer en España como en Portugal Coutinho, el almirante Rosa. Y fue Kissinger quien se trasladó a España, pidió el auxilio a Helmut Schmidt y pidió el auxilio a la socialdemocracia alemana para que apoyaran al gobierno, al Partido Socialista que salía de sureste, que lo apoyaran. Y dejaron aquí al embajador encargado de las relaciones con Juan Carlos para que designara a un hombre más joven que él, que Juan Carlos, para que no estuviera ya regido por los que habían sido sus preceptores o maestros, que darían más edad. Querían a alguien que Juan Carlos pudiera... Tener influencia se va a ir por la edad. Y por eso eligió a Suárez cuando nadie lo esperaba. No saben nada. Dilo ustedes lo que cuentan. Yo he vivido todo directamente. He sido advertido por mis amigos americanos. Yo era amigo de Humphrey, de Mondal. Me han avisado todos. Y cuando a mí me meten en la cárcel... Chesson, que fue ministro de Asuntos Exteriores de Mitterrand, pero que antes, cuando me metieron a mí en la carcelera comisario del Mercado Común, me avisa diciéndome que suspenden las relaciones comerciales con España para entrar en el Mercado Común mientras yo no sea liberado. Dumas, que fue luego ministro de Asuntos Exteriores y que era corresponsal abogado mío en París, me manda también otro recado que se viene a dormir a la calle, a la puerta de Carabanchel mientras no me saquen. ¿Sabéis lo que pasó? Felipe González llama a Elmo Smith y le dice, he hablado con Trevijano en la cárcel y me ha dicho que no hay nada que le conviene a la oposición que yo siga en la cárcel. Yo a Felipe González no lo voy a poner casi nunca. Ese es Felipe González. ¿Sabéis quiénes son esos socialistas? Unos, Solchaga, no, el otro, el de la OTAN. Solana, yo en la televisión denuncio que ha sido difamado por el Partido Socialista en la cuestión de Guinea. Lo digo en televisión, delante de Solana. Solana dice, ¿habrán sido algunos? Digo, ¿algunos? Todos porque no había rectificado ninguno. Ante esa monstruosidad, yo que me he arriesgado solo, que el gobierno de Franco me pedía 30 años de prisión militar, mariscal de Gante, juez de orden público. Yo había ido a Guinea a enriquecerme, pero si yo ganaba muchísimo dinero como abogado en Madrid. Me costaba dinero la independencia de Guinea y orgulloso la pagaba. Porque no quería que un pueblo dependiente de España fuera colonizado, quería que fuera libre. Bueno, pues este, Solana, en una entrevista en la radio, no hace mucho tiempo, pero antes de ser secretario general, muy poco antes de la OTAN, uno que dijo los peores insultos contra la OTAN los pronunció él, no cuando de entrada a la OTAN no. Entonces él decía el enemigo radical, él, luego secretario general de la OTAN, es que eso no es traición. Bien. Pues este le pregunta al periodista, ¿y qué piensa de Trevijano? Y contesta Javier Solana, en la radio, oyéndolo yo, porque me han llamado a mí por teléfono para pedirme después la opinión. Dice, ¿qué quiere que piense de Trevijano si la última vez que lo vi fue en su despacho de la castellana y fui detenido? Ese es el sinvergüenza de Solana. ¿Qué ha dicho? Que yo lo he delatado a la policía. Pero se calla que en efecto detuvieron, me detuvieron, a mí junto con otros más, en mi despacho de la castellana. A Solana, con Raúl Morodo, se lo llevo a la policía. A la Puerta del Sol. A los cinco minutos los dos en la calle, a su casa. A mí me detiene después, junto con Nazario Aguado del PT, con Alberto Ronsoro del MC y los tres. Sí, porque no estaba a camino. Me llevan a la... Me meten y estoy tres días incomunicado. Me mandan a la cárcel cuatro meses en Carabanchel. Y eso se lo calla. Pero ha dejado ya. Trevijano, ¿qué voy a pensar de él si la última vez que lo vi me detuvo la policía? Esa es la mentalidad, la moralidad de los altos dirigentes del Partido Socialista que traicionó a la democracia y a la libertad, empezando por Felipe González, el que sí, el que manda luego... manda, ordena matar a gente inocente, que matan la policía de los GAL y la corrupción, el que hoy se pasea por el mundo amigo de los hombres más ricos del mundo, no del mexicano, ese que se iba con americanas de cuero para figurar que era de izquierda, obrero. Esa mentira tan grande es la que se han tragado todos los españoles. Y yo no. Qué mala suerte tengo, que no me he creído esas tonterías. Y por eso soy peligroso. Con eso respondo a tu pregunta. Yo creo que el pueblo español hoy es más infeliz que cuando murió Franco. Porque entonces tenía esperanza. Hoy no la tiene. A mí todos los movimientos... y manifestaciones de los obreros que sufren o asalariados, que sufren recortes en sus salarios o recortes en los servicios sociales a los que antes estaban acostumbrados. Eso me da compasión y estoy favorable a esos movimientos. Pero en cambio estoy en contra radicalmente de todos los movimientos reaccionarios. que producen reacción en la derecha, que fortalecen la derecha y que no avanzan un ápice en la conquista de las libertades. ¿Cómo son? 15M. ¿El 15M? ¿Qué es el 15M? ¿Gente que dice democracia ya? ¿Qué significa eso? ¿Democracia ya? Pero es que democracia cree... Ah, si dices que no hay democracia, de acuerdo. Pero democracia ya indica que la democracia no requiere un proceso. sino que se puede tener ya. Es decir, que no hay libertad constituyente. Eso es falso. Además, hay algunas personas, al principio inocentes, que fueron de buena fe. La mayoría, los dirigentes, están manipulados por los partidos minoritarios. En el origen, Partido Comunista y Rosa Díaz. Después, nada. No creo en ello. Pero fui, sin embargo, tuve el valor y la sinceridad, porque no me importa nada la opinión de asistir a la primera gran concentración del 15M, con el único sentido que tenía, que es aprovechar esas masas enormes para poner una sola consigna. ¿Sabéis cuál era? Y ahí está en mis libros. Libertad constituyente. Eso sí es. Eso sí que es un cambio. Y eso, libertad constituyente, tuve el honor de que los periódicos alemanes, suizos, ingleses y en Estados Unidos, la única pancarta que salió ahí del 15M fue libertad constituyente. Eso fue nosotros. No yo personalmente, yo tengo un movimiento de ciudadanos. ...por la República Constitucional... ...que defendemos estas ideas... ...libertad constituyente, proceso... ...libertad constituyente... ...la diferencia entre proceso constituyente y libertad constituyente... ...es muy grande... ...porque proceso constituyente siempre hay... ...siempre hay algo que se constituye... ...aunque no sea una constitución franco... ...tuvo un proceso constituyente... ...desde que ha elegido en Salamanca... ...jefe generalísimo... ...hasta que termina siendo jefe de Estado... ...contra las leyes fundamentales del Reino de Estados Unidos aprobadas... Pues hay un proceso que es constituyente. ¿Constituyente de qué? De la dictadura. Hay un proceso constituyente de la dictadura. Hay un proceso constituyente de la oligarquía, que han sido las leyes españolas que habéis visto. Pero no ha habido todavía un proceso constituyente que esté basado en la libertad constituyente. Y si no hay libertad constituyente no puede haber democracia. La democracia solamente puede resultar de un periodo de libertad constituyente. Sin eso no hay democracia. Habrá derechos individuales, libertades individuales. Pero, por ejemplo, ¿por qué creéis que hay libertad de expresión en España? No la hay, yo digo que no la hay. Pero ¿cómo va a haber libertad de expresión si no hay libertad de pensamiento? Yo estoy hablando del diario El País, del Parallel del Mundo, de todos los periódicos. Si no tienen libertad de pensamiento porque todos están sujetos al consenso, ¿cómo va a haber libertad de expresión? Si no tienen libertad de pensamiento, ¿qué van a expresar todos los mismos? ¿Qué matices hay de uno a otro? ante un paréntesis previo. Yo estoy en contra y denuncio continuamente las expresiones lingüísticas en español que están copiadas del inglés y conducen no al equívoco. sino que nos alejan de la posibilidad de libertad. Por ejemplo, has dicho familia en un sentido bien. En España se dice de los créditos, de los bancos, dice a los individuos y las familias y las personas jurídicas. Yo en mi vida había oído hablar antes en España que se dieran créditos a las familias. Sabía que eso se hace en Estados Unidos, que se hipotecan los pobres padres para dar carrera a su hijo universitario y van a los bancos. Pero en España no había créditos a las familias, nunca. Y sigue sin haberlo, pero la prensa sigue diciendo que era de todas las familias. Segundo, no creo nunca, cuando hablan de la palabra política en plural, y nadie habla hoy de política más que en plural, es políticas internacionales. Un solo gobierno, el gobierno de Rajoy, como antes le dio Zapatero, tiene políticas internacionales, políticas sociales, políticas educativas, políticas informativas. Pero ¿cómo es posible eso? Si la política es la síntesis. de un conglomerado de situaciones que requieren medidas en plural, pero para darle una unidad a un partido frente a otro, si no, no se distinguiría nadie de nadie. Por eso la palabra política en plural se emplea para darle impresión que en la sociedad civil hay pluralismo, y no lo hay, porque la sociedad civil no necesita ese pluralismo. La sociedad civil, lo que hay es un atomismo, una individualidad, ahí sí que hay familia, hay factores, pero ¿qué tiene que ver eso con la unidad de la política? La sociedad civil no es. Otra palabra, igual, que habla la familia en plural de las políticas, las familias lo mismo hablan en plural de todo aquello que puede dar la impresión de que hay libertad. Y es mentira. Se emplea el plural para parecer que debemos elegir entre muchas cosas. Y es mentira. Todas esas palabras tomadas del extranjero, todos los economistas, Están continuamente hablando de políticas económicas. ¿Pero qué? ¿Habéis oído lo peor? Los mercados. ¿Sabéis lo que pasa en la crisis? Que los mercados del mundo, es decir, los mercados de cacahuete, del calzado, del aceite de soja, conspiran contra España. Están conspirando todo el día. ¿Para qué? Pues para fastidiar la bolsa, para bajar los mercados. Pero si solamente es uno, que se llama mercado, en singular, de la deuda soberana. Esa mentira, esa mentira todos los días, todos los economistas, todas las televisiones, toda la prensa. Y el elector español tragándoselo. Conspiración de todos los mercados contra España.