La verdad sobre el golpe de Estado del 23F
Transcripción
Locutor 01
Se ha especulado y mucho sobre este 23 de febrero. Hemos escuchado teorías de todos los estilos. Sin embargo, a día de hoy parece que cada vez va calando más la teoría de que el rey Juan Carlos estaba detrás de este golpe. El primero en denunciarlo fue don Antonio García Trevijano, el ex abogado y analista político. Lo tenemos hoy con nosotros, señor García Trevijano. Arrachalde, buenas tardes. ¿Dónde estaba usted aquel 23F?
Locutor 00
El día 23 de febrero... a la una, por tanto ya el 24, a la madrugada, al empezar después de medianoche, estaba viendo la televisión en mi casa, esperando a ver la noticia, porque ya se sabía que había pasado algo raro, que habían sido secuestrados los diputados post-franquistas, cuando estaban en el hemiciclo, y que había habido disparos, y todos eran rumores, sospechas, cábalas, y estaba todo el mundo, yo desde luego, esperando en la televisión que estaba anunciada la intervención del rey Juan Carlos, el rey designado por Franco, y hasta que se retiró siempre redomado franquista. y aparece en la televisión y declara literalmente que ha enviado un mensaje, un teles, una radio, al teniente general Milán del Bosque, que estaba en Valencia al mando militar de la plaza, con los tanques en la calle, y que le había mandado un mensaje ordenándole que se retirara porque después, literalmente dijo, porque después de nuestra última conversación ya no puedo dar marcha atrás. Cuando oí esta frase yo estaba sentado en un sofá y pegué un salto y exclamé, pero cómo es posible que sea tan idiota de confesar que este golpe del 23F lo ha dado él, lo ha preparado él. ¿Cómo puede decirle la televisión? Ya no puedo dar marcha atrás después de nuestra última conversación por teléfono. Luego estaba diciendo que antes de su última conversación por teléfono sí podía dar marcha atrás, pero ya no puede. Algo ha pasado que le impide dar marcha atrás. Estaba tan claro que era una confesión del rey Juan Carlos de que él era el último y máximo responsable del golpe del 23 de febrero. Claro, todo me pareció ridículo, todo lo que había alrededor. Me pareció ridículo que Santiago Carrillo pidiera el premio Nobel de la Paz para Juan Carlos. Me pareció ridículo todas las escenas. No es que fuera una comedia, es que era una comedia muy mala, es que era muy aburrida, es que era todo prefabricado, era absurdo. Pero toda la prensa elogiando a que el rey había salvado la libertad. ¿La libertad de quién? Del enemigo de la libertad que era su íntimo amigo, el general Armada. Unos años después, creo, no sé ya, en los años 90, cuando ya no había tanto miedo de la prensa, logré colar en una de las columnas que yo tenía en el periódico El Mundo, como eran semanales y no estaban supervisadas, en uno de los aniversarios del 23F, metí una frase diciendo claramente que el golpe del 23 de febrero lo había organizado Juan Carlos lo dije literalmente bien y al día siguiente había una entrega de premios que yo estaba invitado a juristas en la compañía de seguros Pelayo en la calle Claudio Cuello asistí como otros años y allí estaba en la presidencia Sabino Fernández Campos a quien yo no conocía personalmente cuando terminó el acto de la entrega de premio, nos ofrecieron una copa y se me acerca Fabino Fernández Campos, a quien yo no conocía, ni era natural, ni era mí tampoco, pero sabíamos quién éramos. Se acerca a mí y me dice, ¿eres trevijano? Sí, sí, y tú sabino. Bien, quiero felicitarte y me digo, ¿por qué eres el único español que ha tenido, no expreso la frase militar, ha tenido el valor? de decir la verdad sobre el 23 de febrero. Fue el día siguiente a cuando yo dije que el rey lo había organizado, Juan Carlos. Y me dice, eres tan valiente has sido y tan has dicho la verdad que te invito a mañana, si puedes, a almorzar conmigo. y te contaré absolutamente todo. Acepté como es natural, y al día siguiente, en la Plaza de la Salesa, donde está el edificio Colón, donde él vivía, también había en el último piso un comedor, ahí me invitó a comer y me contó todo. Y me dijo, primero, que estando carrel de servicio, llegó de improviso, sin estar avisado ni haber comunicado su llegada, llegó el general Armada, el día aproximadamente, no sé si era el 11 o el 13 de febrero, 10 días antes, y que ordenándole como a un inferior, le dijo, pásame a ver a su majestad. Y que Sabino le dijo que no estaba apuntado, que no tenía tiempo. Y ya ordenándole, verdaderamente enfadado, le dijo, le he ordenado que me pase. Sabino se levantó, entró solo en... en el despacho de Juan Carlos del Rey, le dijo lo que le había pasado y le dije, sí, sí, sí, que pase, que es muy urgente. Y le dice Sabino, ¿a quién quito? No hay tiempo. Y suprimieron a Alfonso de Borbón. Y me dijo Sabino, Esto no lo puede saber nadie más que yo. Por tanto, si tú lo dices, sabrán que estás diciendo la verdad. Que en el libro de visitas de la zarzuela, verán cómo ese día está tachado el nombre de Alfonso de Borbón para que entrara Armada. Bien, entra Armada y cuando sale, sin despedirse ni mirarlo, sale eufórico, Armada sale con la cabeza erguida como un presidente de España, no como un general que viene sin permiso de nadie. ni del capitán general de Cataluña ni de sus superiores se ha presentado sin estar autorizado y ahí se prepara la fecha y se decide todo eso me lo cuenta Sabino ¿qué más puedo decir? ¿qué más puedo decir? que Sabino me dice que es verdad lo que digo sí, puedo añadir algo más yo cuando me preguntó Sabino que cómo lo había visto yo tan claro y digo pues que cometí hubo una indiscreción y es que los responsables del mensaje del rey el día 23 de febrero por la noche en la televisión cometiste la ingenuidad de decir que después de la última conversación por teléfono ya no podía dar marcha atrás el rey. Lo que era una confesión indirecta de que él era el responsable. Y dije, tienes tanta razón que te doy otro dato. A las 3 de la mañana mandé yo a un capitán que estaba allí en la zarzuela para que retirara todo resto de ese mensaje, de ese teléfono, no me acuerdo lo que era el medio. Y él mismo se dio cuenta, como yo, de que habían metido la pata a las 3 de la mañana y mandó retirarlo con un capitán a Efe, o creo que fue la agencia que me señaló que fue la que tenía recogido el texto. Esto es, más que eso, bueno, hay otra cosa además, que luego, aparte de que no hay ni una sola posibilidad entre un millón de que no fuera él. Pero en fin, después de esto... Pilar Urbano, una periodista que se distingue por sus devociones a los superiores, pues hizo un libro de una biografía autorizada a la reina Sofía. Y en ese libro, la reina Sofía, un libro autorizado, declara que Juan Carlos hizo creer a los generales, a los militares, que estaba de acuerdo con ellos para el golpe de estado del 23 de febrero. pero que lo hizo para engañarlos y saber lo que hacían y poder abortarlos. Esa estupidez de la reina propia de su talento es una confirmación también de que no podían disimular, ya era indisimulable que el responsable supremo y jefe de la conspiración del 23F y de la comedia que falló por la intervención de Tejero, que eso no estaba en el guión, eso fue una improvisación que abortó el golpe, quien lo abortó fue Tejero, no el rey diciendo no puedo dar marcha atrás, es que estaba abortado ya por Tejero, se había televisado ante el mundo entero un golpe de opereta ...diciendo palabrotas... ...siéntese y pegando tiros al aire... ...con balas de fogueo... ...con una pistolilla... ...pues eso no era presentable ante el mundo... ...para justificar un cambio de gobierno... ...a favor de los militares... ...pero es que además hay otra prueba... ...y es que el día 22 de febrero... ...o el 21... ...no me acuerdo... ...había... ...el acto en el Parlamento... del nombramiento de Leopoldo Calvo Sotelo de presidente en lugar de Suárez que había presentado su dimisión y Suárez en la televisión cuando anunció que dimitía dijo que dimitía para no hacer un paréntesis entre dos y no terminó la frase porque se dio cuenta que estaba metiendo la pata y se paró para no hacer un paréntesis entre dos dictaduras la de Franco y la que le avenía y dimite para que no venga otra dictadura bien Nadie, ningún periódico, ninguno de los políticos de los partidos, nadie le pide explicaciones a Suárez. Pero Alejandro Rojas Marcos, que era muy amigo mío, a pesar de que él intervenía en el régimen monárquico, y yo no, pero era muy amigo, y sabía mi preparación política, me conocía bien, y me pidió el favor. de que le hiciera un esbozo, un guión, que le orientara el discurso que él pronunciaría para la toma de posesión de Leopoldo Calvo Sotelo. Es decir, el mismo día del golpe de Estado, que fue después. Bien, y se lo hice. Y en ese discurso decía, el discurso que le preparé yo a Roger Marcos, decía literalmente, señor Suárez, usted es responsable de lo que suceda si no aclara ahora mismo aquí en el Parlamento por qué ha dicho que ha dimitido para evitar otra dictadura, para que usted no sea un paréntesis entre dos dictaduras, explíquelo ahora mismo. Bueno, esto luego Alejandro, por razones que no vienen al caso, no lo dijo. Y pocos minutos después, golpe de Estado, no, el golpe de Teatral de Tejero con su pistola. Eso es todo lo que puedo contar de mi experiencia del 23 de febrero. Por eso no hay la menor duda de que fue el Juan Carlos. Eso no es cuestión de opinión. Está demostrado. Hay pruebas fácticas. Cualquier persona lo puede comprobar. Sabino, esto que digo yo ahora lo dije en vida de Sabino muchas veces por la radio. Incluso llegué a decirle un día en una televisión. Nunca me divirtió Sabino, jamás. Ya digo que me felicitó por el valor que había tenido de decir la verdad.
Locutor 01
Señor García Trevijano, ¿cuál era el interés en aquel momento para cargarse el gobierno de Adolfo Suárez y montar, digamos, un gobierno alternativo, un gobierno de concentración?
Locutor 00
No, no, no, no. Eso es otra cosa. El motivo de la división de Suárez fue que se habían acentuado los actos de... de ETA. Fue lo de General Villascusa, el secuestro de Antonio y María Oriol, todo eso precipitó a los militares para pedirle a Juan Carlos que echara a Suárez. Y eso fue el motivo de la dimisión de Suárez. En cuanto a qué gobierno lo sustituiría, lo del elefante blanco, pues se había acordado en los golpistas que el gobierno estaría presidido por Alfonso Armada, y que formarían parte de él, en primer lugar, quien lo había muñido todo de acuerdo con sus viajes a Lérida, que fue en un restaurante de Lérida, donde se reunió Mújica y se reunió también Armada para acordar el gobierno que iba a sustituir al dimitido Suárez. Y el gobierno de la Armada, junto con el Partido Socialista, los nombres que se habían manejado por ellos, fue Felipe González y Mújica, y del Partido Comunista, algunos catalanes como Soletura y algún otro, nada más. Era un gobierno que se llamaría de concentración nacional. Y eso sí es verdad, que esos nombres sonaron, y la responsabilidad de... y el Felipe González fue absoluta sin ellos no se hubiera movido un dedo era solamente la presentación del gobierno de Armada como un gobierno apoyado por los partidos de la izquierda PSOE y Partido Comunista además claro del Fraga y compañía esa era la garantía post 23 de febrero y fracasó por la opereta montada por Tejero que no aceptó eso lo declaró, que hubiera en el gobierno siguiente al golpe, que hubiera miembros del Partido Comunista, ni siquiera del PSOE. Esos fueron los motivos. y el gobierno que estaba preparado, los motivos del golpe y el gobierno que iba a sustituir al de Suárez.
Locutor 01
Si alguien va a la hemeroteca y empieza a mirar declaraciones de aquella época sobre el gobierno de Adolfo Suárez, vemos que eran declaraciones muy beligerantes, tanto por parte de la oposición como por parte de la élite que había en aquel entonces en España. ¿Por qué ocurría esto?
Locutor 00
Yo lo único que sé, aunque lo viví, claro, Es que Suárez era un hombre muy poco preparado. No tenía conocimiento de nada. El diabogado terminó de mala manera la carrera, no sabía nada de nada. Era un hombre adulador, que había hecho su carrera dándole la cova a Carrero Blanco, a Torcuato Fernández de Miranda. Iba, por ejemplo, al puerto de Santa María a comulgar en la urbanización de la playa, en los veranos, al lado, en la misma iglesia donde iba Carrero. Era un hombre que no creía en nada más que en la cova al superior. Y cuando fue designado ministro, primer ministro, jefe de gobierno, fue a consecuencia contra las otras propuestas que había de Arreiza. Fue porque... tanto el embajador alemán como los recados que le llegaban de Kissinger y de la socialdemocracia alemana, era que nombrara, en lugar de Carlos Arias, que había dimitido, claro, que nombrara a una persona joven, que fuera de su misma generación, para que no tuviera... Ese era el consejo que venía de Estados Unidos, para que no tuviera la autoridad mental o moral... de sus preceptores franquistas, que fue un hombre joven. Y eligió nada menos que al jefe de la falange, tan joven como él sí, pero nada menos que el jefe del movimiento. No es cualquier cosa. Es decir, que Suárez no solamente perjuraba al aceptar el cargo nuevo del juramento anterior de fidelidad al movimiento, sino que el propio Juan Carlos perjuraba también los principios del movimiento que había jurado Entonces ese nombramiento se hizo para sustituir mediante poco a poco la clase política dominante, que era la clase franquista, por una clase nueva que fuera directamente heredera de Franco, pero que presentara ante Europa y ante el mundo una cara de renovación. esa renomación la proporcionaba sobre todo Felipe González, que era una hechura de la socialdemocracia alemana. Pero no se conoce bien que la promoción de Felipe González no solamente era debida a la socialdemocracia alemana, sino al propio Carrero Blanco, que lo facilitó los pasaportes a Felipe para ir a Surestner, al Congreso donde lo nombraron secretario general, y que la propia policía, en las manifestaciones antifranquistas, donde asistía Felipe González con el nombre de Isidoro, la policía tenía órdenes de no intervenir, no detenerlo y no tocarle. Y todo eso lo sabíamos toda la oposición, porque las órdenes de la policía las escuchábamos en las radios de la policía, las sabíamos captar. Y todo eso era conocido, yo lo sabía entonces. Es decir, que eso es lo que puedo decir tanto de los motivos como de la idea de un futuro gobierno donde estuviera presente Felipe González apoyado por la democracia alemana, por la socialdemocracia alemana.
Locutor 01
Señor Trevijano, algo que ocurrió aquel 23 de febrero, o mejor dicho, a partir del 23 de febrero, es que al rey se le presenta como salvador de la democracia.
Locutor 00
Todos los medios de comunicación del 23 de febrero y de los meses subsiguientes, todos, televisiones, radios, periódicos, todos los partidos sin excepción, todos, no, había, es que yo lo viví, una absoluta unanimidad en la alabanza del salvador de la libertad Juan Carlos, y digo que Santiago Guerrillo lo propuso de premio Nobel de la paz a Juan Carlos, Todo lo contrario, una exaltación infantil, ridícula, pero España estaba acostumbrada a eso después de los 40 años del régimen de Franco. Estaba acostumbrada a creer o fingir por lo menos que se creía todo lo que se decía. Y el 23 de febrero, antes del desenlace glorioso para Juan Carlos, Hubo miedo de que aquello pudiera triunfar la extrema derecha. Y hubo personas que se fueron, que pudieron, se escondieron, se fueron de su casa. Personas que eran de izquierda o antifranquistas tuvieron miedo. Pero el rey Juan Carlos fue glorificado y puesto en los altares. Esa es la realidad. El pueblo no tenía personalidad. Yo había sido completamente apartado porque quería la ruptura con el régimen de Franco. Quise la ruptura democrática y por eso me difamaron y me apartaron. Y nadie me apoyó. Públicamente nadie. Privadamente venían a verme Santiago Carrillo, Tierno Galván, Roy Jiménez, a mi casa para decirme que sentían, pero que no podían hacer nada porque sabían que era el PSOE quien me había difamado para que no hubiera ruptura con el régimen de Franco, sino una reforma como ellos querían y defendieron porque querían incluso acogerse a la ley de asociaciones que hizo Carlos Arias. que el burgo llamó la ley que había que pasar por la ventanilla de Franco, de Carlos Arias, para legalizarse. Pues eso quiso el PSOE, entrar en la ley de asociaciones de Carlos Arias. Es que todo esto, quien lo sabemos, quien lo vivimos, no podemos, yo no lo puedo olvidar. Y por eso todo lo que ha habido después ha sido un puro teatro, pura fachada, y no hay una sola coma de verdad en las libertades españolas. Todo ha sido otorgado. No ha habido constitución, no ha habido periodo constituyente, no ha habido propaganda para poder decir una palabra contra el referéndum de la constitución. Todo es falso. Esto es un puro estado de partido que da forma a una oligarquía formada, como siempre, dominada por la oligarquía financiera bancaria en la que están integrados las clases franquistas, que fue Suárez, fue Fraga, fue... Aznar, el Rajoy, la clase franquista, con la socialdemocracia patrocinada por Alemania, que es Felipe González, a la que se apuntó el Partido Comunista. Y hoy todo lo demás sobra. Y Podemos, que hoy surge como una nueva posibilidad, es la posibilidad de la aventura, de la absoluta irresponsabilidad para ocupar el sitio del PSOE. Eso es todo.
Locutor 01
Señor García Trevijano, muchísimas gracias por habernos atendido en este aniversario del 23F. Es que ricasco.
Locutor 00
Bien, yo doy las gracias a vosotros por haberme dado esta oportunidad, que para mí la aprecio como nadie, para expresar mi opinión y estoy muy agradecido a la Donostia Televisión. por esta transmisión y por las que lo sucesivo está dispuesto a hacerme. Así que lo repito, muchas gracias, no solo también a Donostia Televisión, sino a las cadenas con las que él tenga conexión para reproducirlos también en otras cadenas.