Ortega y los intelectuales españoles

2012-10-02 Libertad Constituyente TV 27:27 YouTube ↗
Ortega y los intelectuales españoles

Transcripción

Locutor 01

Antes has dicho que la pasión de frivolidad era de la moda, es verdad. Y uno de los ejemplos más grandes de frivolidad ha sido el filósofo español José Ortegui Gasset. Es el hombre frívolo por excelencia, el pensador frívolo. Hasta el punto que uno de sus maestros fue Simmel. Y Simmel es el autor de la filosofía de la coquetería, de la moda. Es Simmel. Yo cuento siempre un chiste que lo voy a contar aquí como la frivolidad de Ortega. Por ejemplo, cuando habla de España invertebrada, que tanto se celebra, es un libro malísimo, pésimo, nada, es pura literatura. Es un hombre que escribía maravillosamente y era capaz de escribir maravillosamente sin decir nada interesante o decir algo contrario a la realidad o a la verdad. Por ejemplo, la España invertebrada dijo que el problema no era de los catalanes, Que es que España había dejado de ocuparse ella misma, de la unidad de España, de centrarse, desde que perdió el imperio. Y que España solo se unía ante una empresa exterior. Pero que sin imperio, España estaba invertebrada. Y por eso decía que el problema no era de los catalanes, sino del individualismo de los españoles. Y que el problema había que buscarlo no en Cataluña, sino aquí. Primero que es falso por completo, pero falso. Y cuento yo un chiste para recordar esta falsedad. El chiste de un filósofo que va con un campesino de su pueblo, de los amigos de la infancia, en un callejón oscuro de noche sin luna, y al final del callejón, a 100 metros, hay una bombilla nada más sola, iluminada, y van paseando juntos y de repente el campesino se para, se acacha y tantea el suelo y le pregunta... Ortega le pregunta, ¿pero qué haces? ¿Pero qué haces tonto? ¿Qué haces aquí? ¿Qué buscas? Es que se me ha caído el reloj. Dice, pero hombre, por Dios, ¿no ves dónde está la bombilla? Vete a la luz, a la bombilla y búscalo allí. ¿Cómo lo vas a encontrar aquí? pero ese es Ortega ese es el chiste que yo he puesto para decir que como el problema de Cataluña no está en Cataluña hay que traerlo a España donde está la luz suya, la de Ortega para que veamos, encontremos la solución para Cataluña ese es Ortega, hombre y ya era hora de que un español lo diga porque no tengo tengo que decir que Ortega es admirable por el libro La rebelión de las masas pero todo lo demás no tiene por qué estar en las bibliotecas no tiene altura filosófica, cuando en él, es más, digo de Ortega para que lo sepan los españoles, en el año 47 cuando se hacen los reencontros internacionales en Ginebra, después de la guerra mundial, donde acude toda la crema de la intelectualidad y del pensamiento mundial, donde acuden los hombres más famosos del mundo por su intelecto, acude Ortega, y cuando le toca el turno, que duraron casi 10 años ese reencuentro, ...y cuando le tocó el turno... ...a Ortega, esto que digo está escrito... ...y publicado en la edición de Guadarrama... ...con prólogo de Julián Marías... ...lo gran sospechoso... ...que sea algo publicado contra Ortega... ...no, no, es a favor de Ortega... ...más bien, él dice... ...que él... ...le advirtió... ...le dijo ya a Eisenstein... ...el descubridor... ...del principio de incertidumbre... ...las consecuencias que tenía... ...ese principio... para la metafísica, la ontología, y que él le explicó a Eisenhower, que por lo visto no lo sabía hasta que no se lo explicó a él, lo que significaba el principio de incertidumbre para el mundo. No contento con eso, dijo que en conversaciones también con Einstein, él le había sugerido la aplicación de la relatividad. especial a la general bueno, fue tan escandaloso lo que dijo que claro, allí no era España y allí había muchos sabios bueno, lo que contestaron que qué estaba diciendo, que si se había vuelto loco pero qué es eso, pues eso fue así eso está así, está publicado que lo compren y lo vean en los libros yo no invento nunca nada digo lo que está testimoniado y con el prologo de Julián María ese era Ortega un vanidoso tremendo un enfermo de vanidad Es verdad que era el hombre más culto de España en su tiempo, eso seguro.

Locutor 00

Bueno, eso con permiso de Juan Ramón Jiménez, porque Juan Ramón Jiménez...

Locutor 01

No, hombre, he dicho culto, no he dicho artista.

Locutor 00

Bueno, pero Juan Ramón Jiménez también tiene una gran cultura y chocó con Ortega. No, no, pero no... Sí, usted se refiere a intelectual, ¿no?

Locutor 01

No, no, hombre, no. Ortega era un filósofo, aparte de ser un periodista universal, como lo demostró en El Espectador, era un genial periodista de las ideas. Eso es lo que es Ortega. Pero no, no, claro que Juan Ramón Jiménez yo le tengo simpatía y admiración, y aunque chocara con Ortega no es eso, no. Ortega fue el hombre más culto de su época, fue el hombre que enseñó la filosofía alemana a todos los... Pero lo que a él le importó, además, Ortega no decía las fuentes suyas, copiaba a la filosofía extranjera sin decirle quién. Por ejemplo, todo el mundo conoce la fórmula, yo soy yo y mis circunstancias, ¿verdad?

Locutor 00

Y si no comprendo mis circunstancias, si no se entiende mis circunstancias, no se me puede entender a mí. Y eso es la segunda parte.

Locutor 01

Bien, pues yo soy y mis circunstancias es una frase literal de Max Stirner. No es de Ortega. Está copiada literalmente, sin citarlo. Y Carlos Marx y Engels, en la Sagrada Familia, critican. y por tanto desarrollan el error de este soy yo y mi circunstancia, que no significa nada. ¿Cómo que soy yo y mi circunstancia? Es que tú no puedes construir tus circunstancias como los castores, tú no puedes ser como el castor, menos que un castor que construye su hábitat, su circunstancia, ¿cómo soy yo y mi circunstancia? Ah, entonces tu circunstancia te domina por completo, no puedes dominarla. No puede... Culturalmente no puede superar tu condición natural. No puede. Si estamos viendo los ejemplos, todo lo contrario. Claro que esa es España.

Locutor 00

El fatalismo español. Esa es España, claro. Por eso... Un buen periodista de las ideas. Usted lo ha dicho muy bien.

Locutor 01

Un genial periodista de las ideas. Genial. Y yo admiro muchísimo su escritura. Pero lo ataco porque no es de ninguna manera la figura. Y con la República, pues tuvo unos errores colosales. Es verdad que fue un hombre que hablaba muy bien también, que fue en el Parlamento, que está bien, y sus discursos son bonitos, son buenos, pero no profundos ninguno. De política no tenía ni idea, pero ni idea. Por ejemplo, propone como el ejemplar político por excelencia a Mirabó, que le llaman Mirabó o el político. Bueno, pues Mirabó es el antipolítico, porque era corrupto hasta la médula. Vendido... a la reina María Antonieta pagado bueno le pagaban un sueldo la revolución le pagaba un sueldo mensual enorme y le pagaron todas las deudas el corrupto más grande era Mirabó y además no tenía ni idea era un orador extraordinario algo fabuloso como quizás en la época moderna no había ninguno pero hablaba también porque no decía nada él podía hablar de todo porque de nada sabía Era un hombre inculto. Su padre era muy culto, pero él, el marqués de Mirabó, era muy culto, un fisio que tal. Pero el visconde de Mirabó era un inculto, pero que tenía un don. Es que hablaba maravillosamente. Sabía convencer. Por ejemplo, si el sol, ante una masa, les convencía que hoy es de noche. Que el sol, nada, que eso era una ilusión de los sentidos. Que era de noche y los convencía. Ese era Mirabó. Y ese es el modelo de Ortega del político. Vamos, hombre. ¿Eso qué es? Es que Ortega no comprendió nada de la política. No sabía, ni siquiera sabe por qué... Cuando dice de lenda es monarquía, eso he escrito yo hace poco un libro donde nombraba esto. Tampoco es como Catón, cuando dice de lenda es Cartago, él le crea guerroísmo y no lo es. De lenda es Cartago, quiere decir, Cartago debe ser destruida. En cambio, cuando él dice que la leyenda es monarquía, no dice que debe ser destruida, dice que está acabada, que está destruida. Así que ni siquiera es exacto y preciso en las metáforas, que es una de las condiciones que hay que seguir siempre a la escritura. La precisión en la metáfora.

Locutor 00

Entonces está saliendo un debate sobre medios de comunicación, frivolidad y política y nos está saliendo, como decía Ramón Gómez de la Serna, que rige lo genial de forma espontánea y desinteresada. Voy a leer otro pasaje del libro de Antonio García Trevijano, Pasiones de Servidumbre, editado por la editorial FOCA y que está disponible y se va a reeditar también de manera inmediata porque está a punto de agotarse. Pero seguro que en Iberlibro lo encuentran. El que busca, encuentra. Y dice una parte del libro, voy a leer un pasaje. El columnista tiene sentido del humor, pero no de comicidad ni del ridículo, porque no es convulsivo ni grotesco. Su sonrisa es civilizada y su risa bárbara, porque ha experimentado el inicio de todas las pasiones, sin haber ultimado, inspirado o dominado ninguna. Todo le puede gustar y tal vez emocionar con levedad, porque ningún sentimiento trascendente le embarga. Puedo seguir leyendo, todo es interesante, pero si hablamos de columnismo en España, yo siempre le tengo la referencia de Larra. Para mí Larra es el mejor columnista y el ejemplo, y de hecho los periodistas lo tienen como su santo patrón, ¿no? Pero después la Asociación de la Prensa, pues coge a San Francisco de Sales, que yo no sé... Pero el periodista más heterodoxo es Larra, su santo patrón. Entonces, usted decía antes, la moda, yo creo que la mejor manera de no pasar de moda es no estarlo nunca. Y quizá esa sea la diferencia de este grupo de comunicación, de radio y de prensa, y ojalá que algún día también de televisión, para diferenciarse. No pasar de moda nunca porque nunca ha estado de moda. Pero los columnistas sí, los columnistas cotizan en la bolsa de las modas y de los afectos. Y entonces hay columnistas que Umbral, por ejemplo, en su época tuvo una gran influencia. Como columnista, digo, en su época de la transición.

Locutor 01

Sí, pero él no era nada, él nada más que las negritas.

Locutor 00

¿Cómo las negritas?

Locutor 01

Si no ponen los nombres propios de negritas, nadie lo hubiera leído porque era nada, era la nada.

Locutor 00

Y le iba a preguntar, ¿algún columnista a usted?

Locutor 01

Larra, para mí, es el primero y único gran periodista español. Ha habido otros. Julio Camba no está mal, pero sobre todo Larra. Igual que tú, pienso yo. Igual, con Larra. Todavía me parece memorable. Venga usted mañana.

Locutor 00

Hay otro artículo que se llama El hombre propone y Dios dispone, que yo le he cambiado el título, he puesto El hombre propone y el periodista dispone, donde es, yo no he visto, reflexión más actual, yo a mis alumnos de periodismo en la universidad se lo leo como ejemplo de actualidad del periodismo. Escrito hace 200 años y sin embargo refleja con total fidelidad y con total exactitud...

Locutor 01

Fueron muy buenos, bueno, el primero es él, pero luego fueron buenos el Cava y el catalán, que fue un gran escritor, el... ¿Pla? Sí.

Locutor 00

¿Josep Pla? Sí. También fue otro lista parlamentario.

Locutor 01

Claro, claro, eso sí, esos son buenos. Lo demás, nada. Cela, por ejemplo, nada, en absoluto. Ha sido un buen escritor, sobre todo en los viajes, en los... Y en los primeros escritos luego ha sido un pelmazo que no hay quien lo lea.

Locutor 00

Las crónicas parlamentarias de un grandísimo escritor, a mi juicio, como es Benito Pérez Galdós, que también... Eso no es que somos escritores.

Locutor 01

El único gran escritor de España ha sido Benito Pérez Galdós. Después de Cervantes es el... Es el Balzac español, cualquier cosa.

Locutor 00

Pues también coincidimos ahí, don Antonio, pero yo quería hablar también de la frivolidad del periodismo. Estamos inundados también por esa frivolidad en el sentido de que se atacan los problemas con poca profundidad. O sea, esta misma fórmula que usted ha inventado para la radio, porque esto es el inventor de esta fórmula, don Antonio García Trevijano, yo me limito aquí a ser un peón que... Nada de peón. que simplemente asea un poco y limpia con la valleta como si fuera un poco con esa función. Pero digamos que el inventor de esa fórmula de dar la noticia y dar la reflexión y rascar un poco más hondo, pues no se ve en la prensa. Y a mí me encantaría que hubieran cuatro, cinco, diez competidores para tener tal, pero desgraciadamente nos dejan solos. Entonces, ¿por qué a su juicio España es un país chato intelectualmente? Mucho, muchísimo.

Locutor 01

Por ejemplo, si comparan... Desde el punto de vista científico, se saben los pocos nombres que tienen el reconocimiento mundial. Desde Serveta... Los hombres de mérito científico español están reescribiendo inventores también, se conoce. Pero son muy pocos, muy pocos, es la excepción. Pero si descendemos, dejamos la ciencia y vamos al humanismo, salvo la filología, donde hay algunas autoridades y que están en la historia de España como... no digo más remoto a Quintiliano y albrofense sino limitándome ya a la política no hay ni uno es que mientras que por ejemplo Italia tiene hombres mundiales de cerebro mundial como Lorenzo Mosca a finales del XIX o Pareto a principios del XX o Granchi por citar o el historiador Ferrero por citar unos pocos Hay una preya de italianos que son verdaderos lumbreras del pensamiento político. En España no hay ni uno. A veces la gente me dice, ¿cómo tú no citas a los liberales españoles? Se refieren al tiempo de los caballanos, los blanco-white, todos estos. Y yo les digo, porque no hay ninguno. No hay ninguno que me sirva de antecedente, porque se limitan a copiar o interpretar, y generalmente mal, el pensamiento francés o inglés. Y para mí eso es un antecedente, eso no es nada, es que no puedo citar a ninguno. Dalmacio Negro es más importante investigador y tratadista del Estado que toda la historia de la tradición española. Entonces, claro, España no tiene cultura política, no tiene sedimento. Y yo no sé de dónde he salido. Mi ambición por la libertad es de tal naturaleza, es tan fuerte, soy un volcán, desde luego, de pasiones por la libertad, que desde muy pequeño, desde la universidad, ya empecé a estudiar la libertad. Y como es natural, tuve que acudir a los autores que tratan de la libertad, que son los filósofos. No solo a los tratadistas de política, sino empezando por Kant, por Hegel, por Marx. Y claro, para entenderlo, yo tuve que retroceder a Spinoza, que sabe lo que es la libertad, aunque no la libertad colectiva. Ojo, ese es mi descubrimiento. Mi descubrimiento es que el objeto de la política debe ser la conquista y posterior conservación de la libertad colectiva. Porque las libertades individuales están confundidas con los derechos. Es el derecho individual el que cada libertad... No, cada libertad individual, cada derecho individual está amparado por una libertad colectiva. Porque si yo ejerzo un derecho, no puede decir que sea libre. Estoy ejerciendo una facultad. Entonces, si tengo derecho de expresión... Será porque tengo un derecho de expresión y ese derecho me da una facultad, no la libertad de expresión, porque la libertad de expresión te encontrará otros límites, ya otros derechos enfrente. En cambio, la libertad colectiva es el fundamento y la matriz de todas las libertades y de todos los derechos. Y eso nadie lo había ni descubierto ni demostrado como yo he hecho en la teoría pura de la República. Mi originalidad de pensamiento está en el descubrimiento que la democracia es la manera de administrar la libertad colectiva, que los españoles, claro, no tienen, los franceses casi la tienen, pero tampoco la tienen los ingleses ni Europa porque no hay separación de poderes. En Inglaterra no hay separación de poderes y por eso no hay democracia. Es un régimen parlamentario. de un respeto enorme por las libertades y los derechos cívicos, que se llaman cívicos, pero son individuales, están relacionados, pero en España no lo hay, esa tradición no la hay, y no hay pensamiento. Es que no hay ningún... ¿Qué libros merecerían españoles estar en una biblioteca que solamente seleccionara lo único que es bueno e imprescindible de estudiar? Pues de España, en la extrema derecha, podría estar Donoso Cortés. Pero aún reconociendo que no es original, porque en realidad casi toda su obra es una traslada al español de la obra de De Bonal, del Visconde de De Bonal, francés. Pero luego, antes que Donoso Cortés, está Baltasar Gracián. Y Baltasar Gracián, sí, también debe estar en las... Isabel Trafajardo también. Pues no hay más, se acabó, ya no hay más. Los demás también, algunos méritos, monografías, pero pensamiento, y no digamos pensamiento sistemático, ninguno. Ni ninguno, ni los que he nombrado tampoco. Además, Baltasar Gracián, que es el mejor, el más nombrado, en realidad es, en el fondo, es un sublibro del cortesano y de las reglas del buen comportamiento, está pensado en cómo triunfar en las cortes. del mismo que hay hoy libros de cómo hacer amigos pues Bartasal Gracián es de cómo hay que comportarse entre las altas esferas aristocráticas, la manera de triunfar siendo cortés por estar educado en las cortes pero es verdad y luego los libros de la república políticos, ninguno es que no hay ninguno hazaña que se habla fue un hombre de muchísimo mérito

Locutor 00

Pero como novelista, quizá, ¿no?

Locutor 01

Pero, Marito, pero él no tiene pensamiento político original ninguno. Nada, es que lo siento mucho decirlo, pero es que no hay nadie, no hay ninguna figura republicana que se pueda seguir, que mediante el estudio de su obra se pueda llegar a hoy. Es imposible.

Locutor 00

Sí, yo le pregunté hace poco a don Antonio García Trevijano por Nicolás Almerón, pero también me lo echó abajo, porque me dijo que era crausista y...

Locutor 01

Exactamente, nada. Todos eran crausistas. La primera... En República eran todos, eran Kraussistas. Y Krauss, a pesar de que haya gente ignorante que todavía diga, hombre, que vino Krauss a España, un gran filósofo, por Dios, no saben lo que dicen. Era un filósofo de segunda o tercera fila, desconocido en Alemania. No tiene comparación ninguna con la figura de su época. Y fue traído a España por San del Río por error, porque no supo calibrar. Es verdad que su filosofía fundamentalmente es moral, y eso está bien. Pero sus fundamentos eran ridículos, y de ahí nace la escuela de enseñanza, de la que sale toda la crema. Es decir, que la fuente del creusismo era una mala fuente de segunda y tercera fila. Eso no era nada, era un fundamento ético, y siempre la ética es buena. Pero ni siquiera en la ética tenía la grandeza de los neocantianos, que conoció... precisamente Ortega en Marburgo, y no lo trajo aquí luego. Cogió eso, la filosofía de las modas, Diltay, también casi toda la obra de Ortega está inspirada por Diltay, por Simmel, pero en los grandes nombres de la época no los traía por celos, porque la revista Occidente, ¿por qué no trajo a Brento Croce? ¿Por qué no trajo a Santayana, que era español? ¿Por qué no trajo a Henry Berson? que eran las grandes figuras de su época. Esa es nada, esa es la... por celos, no la tenía porque tenía celos de ellos. No, Ortega era un hombre vanidoso y egoísta.

Locutor 00

La pasión de los celos es otra de las que yo he, digamos, espigao, porque como les decía, no he leído el libro del que estamos hablando, Pasiones de Servidumbre, que está dando lugar a un debate sobre los medios de comunicación, sobre la frivolidad, sobre la política, sobre el calado intelectual de España, y también habla de la pasión de los celos. que la desarrolla en algún momento, ¿no? Pero, ¿qué es esa pasión de los ceros? ¿Por qué siempre se ha dicho la envidia española, la envidia latina, la envidia del ser geloso de lo que otro consigue, en vez de alegrarse de que a un amigo le vaya bien, porque si a tu amigo le va muy bien y ha triunfado, seguro que a ti te caerá algo, ¿no?

Locutor 01

Eso tiene un fundamento histórico. La envidia es una pasión nacional en todos los pueblos pobres, cuya única salida es el Estado. La envidia es eliminar, hablar mal de un competidor, pero no para grandes cosas, para el puesto de correo, cartero, policía. Esa es la envidia. El origen de la envidia es que las madres, las familias de los pueblos mediterráneos y pobres han introducido la envidia como sistema de competencia para destacarse destruyendo al contrario más que por sus propios medios. Hay que hablar mal del contrario para que no le den el puesto de correo, porque ese es para su hijo. Ese es el origen de la envidia, la pobreza. La pobreza. Y cuando la pobreza no tiene más salida que el puesto de funcionario. Cuando Natalio Rivas, que es de Albuñol y que usted conoce, tal como yo también conozco muy bien decía, le pedían, le pedían, colócanos a todos, que era la frase que se le decía, estaba exactamente definiendo lo que es la envidia, lo que es, Natalia Riva era la esperanza de la pobreza de su región, de la Alpujarra, de Granada, de Almería, de toda esa zona, de colocar a sus clientes, a sus partidarios. Esa es la envidia. La envidia es muy fuerte, muy fuerte en España por ese razón. en cambio la literatura romántica los franceses que vinieron a escribir y otros extranjeros que vinieron a escribir y escribieron sus viajes por España dieron una imagen muy distinta del pueblo español lo presentaron como muy orgulloso muy individualista como Ortega cuando dice España invertebrada señala en el carácter individual de los españoles el peligro de que y eso es falso es mentira Yo no sé cómo eran los españoles, lo sé por la literatura, antes de la guerra civil. Pero después de la guerra civil no hay pueblo menos individualista que el español en toda Europa. No hay pueblo más fácil de gobernar, salvo los alemanes, que los españoles. Los puede gobernar cualquiera y de cualquier modo. Aceptarán todo lo que le echen encima, no protestarán, porque no son individuales, son gregarios. Todo lo contrario de lo que se dice. El pueblo español no es individualista de ninguna... ojalá lo fuera. Si fuera individualista, tendría miles de personalidades en todos los campos. Y no los tiene porque es gregario. Tiene la pasión de ser gregario, de seguir al rebaño, de ser como los demás. tiene la pasión de ser igual que los demás. Entonces, como la mayoría de la gente es tonta, pues hay una pasión de ser idiota. Y trato de ella, ¿eh? La pasión de ser idiota, de parecer idiota sin serlo. Hay personas que no son idiotas y quieren parecerlo, y lo hacen.

Locutor 00

Que la tienen los niños, que se hacen más tontos de lo que tal, que se hacen comentarios estúpidos no siendo... Incluso para evitar castigos.

Locutor 01

Prefieren no destacarse para ser idiotas, para que no lo... No lo elijan para puestos de esfuerzo. Y el español tiene también la pasión de parecer idiota sin serlo. Bueno, pues cantidad de gente que no dice más que tontería y no son idiotas. Y sin embargo, de 100 palabras que pronuncian, 99 son idiotas.

Locutor 00

Es cierto, es cierto. Todas estas preguntas y todas estas reflexiones las contiene el libro Pasiones de Servidumbre de Antonio García Trivijano, del que estamos hablando en este espacio de debate que ha derivado en un espacio de reflexión sobre los medios de comunicación, sobre las pasiones humanas, empezamos por la frivolidad, seguimos después por la envidia, ahora también estamos mencionando la pasión de ser idiota, que está muy extendida en este país, y además hablamos de la facilidad que tiene el pueblo español para ser gobernado, y también es un hecho cierto el que se puede constatar, porque cualquiera que tiene la aspiración o la posibilidad de ser político, Pues estaríamos en ello. Le voy a dar paso a don Antonio para que presente ya el espacio de economía. Yo me despido. Muchísimas gracias a todos los oyentes de Radio Libertad Constituyente y a este don Antonio por invitarme a su debate.

Locutor 01

Gracias Federico porque es que han faltado hoy Carlos Roldán y yo no sé por qué no ha acudido. Almudena Negro, la hija de Alamacio Negro, que tampoco podía y ante esa ausencia tú has elegido tú el tema, me ha agradado porque claro es un tema que domino. y ha sido fácil la conversación contigo. Gracias Federico y hasta pronto.