Dialogos Somosaguas 2
Transcripción
Desconocido
Amén. Un saludo.
Locutor 00
Bueno, don Antonio, pues comenzamos estos diálogos en Somos Aguas con el asunto del 25M, que todavía colea. ¿Influye en algo el hecho de que se haya acreditado la existencia de policías infiltrados dentro de la concentración o de la manifestación o de la protesta? Porque parece ser que hay numerosos testigos y muchos periódicos y diarios hablan de ello, medios de comunicación, que cuando fueron a pegarle a uno de los manifestantes que iba encapuchado dijo «no me pegáis que yo soy compañero». Entonces, ¿esto influye en algo política, jurídica o moralmente en esta situación?
Locutor 01
Mucho más que influir. Es determinante. porque yo he visto en un programa de televisión, donde ya la policía está confesando, y ha confesado, cómo están organizados, quiénes son, qué números tienen, cómo van vestidos igual que los manifestantes, cómo su objeto es desviarlos, tal y como se identifican, incluso que llegan a detener allí mismo a gente, y van vestidos de pesados sin que parezcan, pareciendo manifestantes. Es un horror, porque eso permite, uno, La provocación. Si nunca ya, estando la policía y el Estado, el gobierno, la autoridad gubernativa y ejecutiva, habiendo admitido que en las manifestaciones están infiltradas con muchos números de agentes, muchos, no uno, ni dos, ni tres, muchísimos agentes de paisanos, vestidos igual que los manifestantes, quiere decir con paqueros, con barbas, no lo sé cómo lo identifican. Quiere decir que ¿cómo se sabe si no son ellos los que provocan toda la violencia? ¿Para qué? Para poder justificar, uno, que los periódicos culpen de violentos a cualquier manifestante de la sociedad civil. Dos, que los jueces puedan castigar a simples manifestantes que no tienen intención de delinquir, que no hacían nada, pero que los que provocan la violencia son los policías, para poder justificar la represión posterior. Es un horror. Y yo lo condeno sin paliativo alguno. no puede estar en una manifestación disfrazado, porque desde ese momento ya no podemos saber si la intención era pacífica o violenta, ya que a los policías lo que les está interesado es que parezca violenta, ya que si no, no estaría justificado que miles de policías sean manifestadas para unos ciudadanos que no tenían intenciones violentas.
Locutor 00
Una última cuestión para concluir, don Antonio. El Rey y Rajoy, jefe del Estado, presidente del Gobierno, estaban fuera de España el día del 25S. Curiosamente, cuando se preveía una asistencia muy masiva, que luego no fue tanto, pero ellos quizá lo preveían y estaban fuera de España. ¿Nadie se ha hecho esa pregunta? ¿Qué intención le adjudica o le atribuye usted a estas dos actitudes de ausentarse de España en un día tan señalado como ese? Los dos en Estados Unidos, curiosamente.
Locutor 01
Yo no creo que haya, en la conciencia de los que han planificado el viaje del Rey y de Rajoy, haya existido la conciencia del día y del momento de lo que iba a suceder. Es cierto que el gobierno temía que la manifestación, si yo creo que la manifestación habrá sido de verdad, mi estimación por la costumbre que tengo del franquismo, por las cifras que da el gobierno a la policía y por las que dan algunos de los asistentes que describen los recorridos y la concentración, yo creo que estaría alrededor de 40.000 personas. Desde luego muy lejos de las 6.000 que dice la policía, ni las 10.000 que dice la prensa. Porque no era una calle, era todo alrededor un espacio muy grande. 30 o 40.000, lo que yo creo. Eso es un número apreciable. Pero el dispositivo de policía montado era como nunca se ha hecho en Madrid. Es para que hubiera habido un millón de manifestantes. Ellos temían que eso pudiera producirse. ¿Eso qué es lo que revela? Uno, que saben que sus bases de apoyo en la sociedad civil son nulas, son falsas. Es decir, si dicen no nos representan, los que lo dicen no tienen ni idea de por qué lo dicen. Ni saben cuál es el sistema electoral que podría representar a los que dicen no nos representan. Esos ni lo saben. Están pidiendo listas abiertas, fíjate que son tan abominables como las cerradas. Esos ni los abiertos no representan a nadie más que a los jefes de partido. Igual que la... igual que la almendra es el distrito hombre es que todo lo que no sea elecciones por distrito electoral que elija a un solo diputado a uno solo por mayoría absoluta a una o doble vuelta no hay representación no nos representan nadie a no ser como en francia y en eeuu sobre todo en francia porque a doble vuelta y es muy más parecido a lo que nosotros podemos hacer Si no es el sistema, no nos representan. Y los que están en la calle diciendo no nos representan, no saben, piden listas abiertas, no saben que lo que ellos piden se podría seguir diciendo no nos representan. No nos representan tampoco los del 15M, ni el 25S, no nos representan a nosotros, porque ellos no saben lo que es la sociedad civil. Ni siquiera Mario Conde, que habla de la sociedad civil, no sabe ni lo que es. Ni Mario Conde sabe lo que es la sociedad civil, que es el distrito electoral, la suma de distritos electorales, constituye la sociedad civil en el sentido político. Desde Benjamin Constant se sabe que entre los grandes principios, como en este caso político sería el poder ejecutivo y el poder legislativo, es decir, el gobierno y la representación, ya desde que Jim Constance hablaba de la necesidad de que hubiera un tercer principio intermediador. Entre las dos grandes, y eso está ya en Leibniz, que es el filósofo de los grandes principios, ahí está, entre el principio de continuidad, de discreción, está el de intermediación. Pues bien, la sociedad política en España no existe. Donde hay partidocracia no existe sociedad política. A ver si esto se comprende de una vez por todas. Si hay partidocracia no hay más que Estado y sociedad. Civil, pero no sociedad política. Porque el Estado es el que delega. A través de los partidos estatales nombra a los diputados. Y nombra a los jueces. No hay más que Estado. Y frente al Estado, ¿qué hay? El gobernado. ¿Y quiénes son los gobernados? La sociedad civil. Menos el elemento superior de la sociedad civil que es la banca o la oligarquía. Esos no son gobernados. Porque son ellos los que dictan los criterios de gobierno. Ellos sí que son autogobiernos. Y ahora la crisis esta se está viendo. Y eso es clarísimo. Y sin embargo, se sigue hablando de las tonterías estas. de que hablan los que se creen revolucionarios que no son de izquierda. Yo repito continuamente que en España no hay nadie de izquierda, ningún partido ni partido comunista, porque la izquierda se mide desde el punto de vista de la libertad. Desde ese punto de vista no hay nadie de izquierda. Yo soy de izquierda, revolucionario, porque llevo tantísimos años y no hago en mi vida otra cosa que perseguir la libertad colectiva, la libertad de todos. Mientras que la igualdad es un ideal. te puede aproximar, y ahí sí, ahí sí hay izquierda, porque hay una izquierda social, una más radical, que la quieren instantáneamente, antes había una diferencia entre el comunismo y el socialismo, hoy no hay ninguna, porque todos están de acuerdo en que la igualdad la ponen en las calendas griegas, así todos, comunistas y socialistas, dicen que queremos la igualdad dentro de 100 o 1000 años, porque no hacen nada para ponerla a la vista. Entonces, esa es la izquierda que hay y es utópica, falsa mentira social que remite sus reivindicaciones a las calendas griegas. Y lo único que es posible, real y de obtener, que es la libertad colectiva, que la libertad sea igual para todos, eso no se obtiene porque no hay nadie en España que lo reclame. Y porque yo lo reclamé a la muerte de Franco, he estado condenado al silencio y sigo estándolo. porque yo pienso exactamente igual que pensaba en el año 77, 76, cuando fundé la Junta Democrática y la Plata Junta. Sigo pensando igual. Y es triste, lo tengo que decir ahora, que hoy después de la muerte de Carrillo me encuentro que solamente quedamos tres de los que tuvimos un papel protagonista en la lucha clandestina contra Franco. Pero la diferencia es brutal. Los dos que quedan. Jordi Puyol y Arzayus eran nacionalistas catalanes y vascos luchando contra el nacionalismo español, mientras que yo era el único que estaba luchando contra todos los nacionalismos, porque defendía la libertad política y no el nacionalismo catalán, ni el vasco, ni el español. Y sigo en la misma postura que estaba. Defiendo la libertad política colectiva que no hay en España.
Locutor 00
Pues muchísimas gracias, don Antonio García Trevijano. Mañana volveremos a la cita. Les habló Federico Utrera.