Las RELACIONES de TREVIJANO con JORDI PUJOL

2018-07-20 Tercio Laocrático 2:25 YouTube ↗
Las RELACIONES de TREVIJANO con JORDI PUJOL

Transcripción

Locutor 00

Yo siento porque Jordi Puyol, de toda la clase política de la transición, el que más simpático me era a mí era Puyol. A pesar... Simpatía no parece que tenga mucho, aparentemente. No, conmigo tenía una relación muy buena. de muchísimo respeto y él venía a verme a Madrid. Yo lo invitaba a comer en Breda, que estaba al lado de mi despacho, en la Castellana. Él venía siempre a verme. Era muy respetuoso y me tenía una verdadera consideración intelectual. Me preguntaba muchísimas cosas. Yo le tenía simpatía más que a otros. En primer lugar, en comparación con los demás, porque era más fino. Tenía más clase en el sentido de más finura. una finura al hablar, en sus comportamientos. Por eso me ha extrañado mucho cuando lo vi en la televisión, gritando en parlamento contra los que lo acusaban, que perdió los estribos. Yo nunca lo he visto así, porque era un hombre moderado, dueño de sí mismo. Muy educado y bien vestido siempre. Quiere decir que estaba con traje bien cortado, bien limpio, corbata como es natural. Desde luego lo consideraba el más inteligente, sin duda ninguna, de todo lado. Con lo que yo trataba. Era el más inteligente, sin duda ninguna, era Jordi Puyol. Yo después no tuve trato con él. Pero antes de que tuviera trato, cuando yo estaba escribiendo en el Independiente, me pidió Pablo Sebastián... Y él era honorable, pues yo como deshonrado por la difundación no podía tratar con la casta de los honorables, no lo llamé. Pero me pidió Pablo ese favor y siempre soy tan deseoso de ayudar a los amigos. Pablo me pidió y llamé, lo llamé, siendo ya presidente de la revista. Y no solamente estuvo amabilísimo, sino que... favorece, no pudo hacerlo porque no lo permitían los estatutos, la forma de hacerlo, pero en cambio estuvo amabilísimo, con un respeto enorme y me pidió que si no me importaba que recibiera a su hijo, al mayor, que iba a instalarse en Madrid y quería que yo lo conociera y lo aconsejara y dijera que lo pilotara. Le dije que encantado. Viene el hijo, lo veo y también muy respetuoso, muy educado, pero cuando vi que venía a lo que venía, ya no lo vi nada más que una vez dije yo ahí no puedo ayudarte